Seguimos con los estrenos de las nuevas series y esta vez le toca el turno a otra nueva comedia familiar. Resulta curioso como las productoras y cadenas se han “puesto de acuerdo” en recuperar el entorno de la familia para sus nuevos proyectos de sitcom.
The Middle tiene como protagonista una de esas que llaman familias disfuncionales. Un niño pequeño rarito como él sólo, una pre-adolescente patosa e impopular y un adolescente en época de andar siempre en calzoncillos y pasar de todo. A todo esto, el padre es un despistado y la madre es la todo terreno que intenta sacar a todos adelante. Muy estándar todo, sí.Pero a pensar de que toda la base y el desarrollo son bastante típicos y manidos, la serie se posiciona en un humor y dinámica extremadamente parecida a la que tenía Malcolm in the Middle en su día. Muchos podrían pensar: pues eso es bueno, Malcolm mola. Pues mira tú no. The Middle es tan parecida a su casi homónima que canta demasiado y la comparación es tan inevitable, que sale perdiendo de la pugna y la sensación final es “una copia a medias de Malcolm”. Esta no pasa la nota de corte de este año para mí.
Otra que tampoco se ha abierto camino hacia mi carpeta de “series” es Eastwick, la nueva y eterna adaptación de la historia de las tres brujas que, a pesar de saber que me decepcionaría, me llamaba la atención. El tema de la magia me mola, qué se le va a hacer.Pues resulta que Eastwick es una especie de Mujeres Desesperadas mala (y salvando las distancias, claro) con tres protagonistas que carecen de todo interés y carisma. El episodio piloto no funciona bien como captador de audiencia: es lento, la situación se presenta de forma ineficaz y aburre soberanamente. Además, ¿Quién se cree a Matt Dallas haciendo de adulto?. Un fail total que echo a los lobos sin piedad.
Creo que ya se nos han acabado los estrenos buenos del otoño. Aún me queda comentar algunos pilotos y otras series de las que quiero ver el segundo episodio antes de comentar, como Trauma.