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viernes, 7 de enero de 2011

Sobre Brenda y otras virtudes de The Closer

No soy muy amiga de los procedimentales policíacos o similares. Cada cierto tiempo decido empezar con alguno y, aunque de primeras me parezcan series bien escritas o entretenidas, pronto pierdo el interés y, tras unos cuantos episodios que suelen rondar la decena, empiezo a perder el interés y acabo por desengancharme. Me pasó con Leverage, Castle, White Collar o Warehouse 13.

Pero, como con todo, hay excepciones. Si me paro a pensar en los procedimentales que me han gustado, la mayoría lo han conseguido gracias a los personajes y su dinámica, como Bones, y muy pocos por un constante interés de los casos episódicos, como Haven.

Teniendo en cuenta eso, The Closer es la combinación de elementos perfecta. Liderado por una de las más originales e interesantes féminas televisivas, el plantel de personajes de la serie está excelentemente equilibrado. Cuando sumas esto a unos casos emotivos y atractivos, el resultado es un procedimental policiaco cuyos episodios se pasan en un suspiro y, además, tienen la capacidad de enganchar.

Pero vamos por partes.

Brenda Johnson. Ella es el principal atractivo de este drama de TNT y es que ha resultado ser mucho más original y especial de lo que había previsto.

Brenda es un personaje femenino fuerte. Tiene las cosas claras, los tiene bien puestos y verla en la sala de interrogatorios, llevándose a su terreno a sospechosos y testigos, es una absoluta delicia que provoca una caída de mandíbula al más pintado. Eso era lo predecible. Un personaje femenino encabezando una serie policíaca donde el resto del reparto es prácticamente masculino casi exigía un personaje así.

Pero Brenda es mucho más. Es un personaje perfectamente construido y deliciosamente complejo. No es implacable. Es dura cuando tiene que serlo, pero también muy sensible. No puede evitar sentirse apenada y asqueada ante ciertos casos o conductas de sus compañeros. Y no se esfuerza en ocultarlo.

Lo que más me fascina de ella es lo misteriosa que puede llegar a ser. En ocasiones resulta transparente y en otras completamente opaca. La ves sonreír y no sabes si es de verdad o para conseguir lo que quiere. Se pone en modo agradecido y es difícil de saber si es sincera, está siendo sarcástica o manipuladora. Al menos no de primeras. Un personaje así es muy refrescante.

Detrás de este personaje tan meticulosa y brillantemente construido está una actriz que lleva todas esas características al siguiente nivel. Kyra Sedgwick está espléndida en un papel extremadamente complicado. Consigue que Brenda se haga querer hasta en los momentos más complicados para ello. Es capaz de encarnar un personaje con mucha fuerza y porte y, a la vez, resultar entrañable y adorable en ese caos que es su casa o su bolso y esos momentos casi sexuales que tiene con el azúcar. Le da al personaje tantos matices que es difícil destacarlos todos, ya’ll.

Debido a la naturaleza de la trama horizontal de la primera temporada (Brenda intentando hacerse un hueco en su nueva comisaría), el resto de personajes está bastante eclipsado por la presencia de ella. No por ello dejan de apreciarse algunos compañeros con mucho potencial, personajes interesantes que preveo que darán chicha y tralla a Brenda en las siguientes temporadas. Quiero destacar a Fritz, uno de los personajes secundarios mejor construidos.

Fritz tiene poca presencia pero cuando interviene, demuestra la gran personalidad que le caracteriza. Un hombre inteligente y fuerte que a la vez siente una debilidad por Brenda que no puede ocultar. Cuando eso lo mezclas con el increíble atractivo, carisma y presencia que le otorga Jon Tenney, la combinación es explosiva. Espero que el personaje dure mucho, porque juntos nos regalan momentos que van desde la ternura hasta la tensión, y con mucho humor de por medio.

La otra gran virtud de The Closer son sus casos. La estructura de los episodios está bastante marcada a partir de los pasos lógicos de una investigación policial. Todos tienen muchos elementos en común, donde el momento del interrogatorio es la columna vertebral. Sin embargo, los excelentes guiones de la serie alcanzan un nivel de interés y enganche admirables en prácticamente todos los casos. La estructura es similar pero los avances y la evolución de las tramas ocurren de forma muy orgánica y natural que, combinada elementos nuevos, no resulta monótona.

Los personajes episódicos son atractivos y conectan con el espectador muy fácilmente, consiguiendo un alto interés. Además de esta sensibilidad especial para tratar los casos, el ritmo es otro de sus puntos más fuertes. El homicidio de turno entra a saco. No hay previos innecesarios ni momentos de chascarrillo policial metidos como relleno. En The Closer cada frase sirve para algo y en cada secuencia están pasando tres cosas a la vez como mínimo. Más si están en la comisaría. Y muchas ocurren en segundo o tercer plano. Eso es algo muy complicado de hacer bien y esta serie se alza como toda una experta desde el primer momento.

No queda mucho más que añadir a parte de que me he ventilado la primera temporada en a penas tres días y sigo con muchas ganas de más. Si estáis buscando un buen procedimental, una serie bien escrita, de personajes e historia interesantes, The Closer probablemente sea una de tus mejores opciones.