Bienvenidos a The Gates, una urbanización idílica a la que una familia se muda para empezar una nueva vida, porque ya hemos aprendido con películas y series que la primera medicina para las crisis matrimonio-familiares es mudarse de casa, y si puedes decir la frase "Es la casa de nuestros sueños" la primera vez que la ves, mejor. En lugar de ser la casa encantada de turno, lo que nos encontramos es una pequeña ciudadcita perfecta de la que no es necesario salir para nada, ya que dentro tienes de todo: tiendecitas, piscinitas, colegios… además de todo tipo de criaturas sobrenaturales para hacer el ambiente muy misterioso.Esa es la premisa de The Gates, un nuevo título de ABC para este verano cuyo primer episodio deja ver que la serie va a ser poco más de lo que se esperaba de ella: un producto simple, típico y cómodo. Pero paso directamente a la defenestración, que es lo divertido: I've seen it so you don't have to.
- Ya sabemos que The Gates es una ciudad chachi, no hace falta que le des a la imagen esa especie de brillo aperlado que ni Liv Tyler en El Señor de los anillos.
- No empieces con tu personaje femenino chungo cortando rosas. Ya no nos fiaremos de ella porque como decían en Mujeres Desesperadas, “El mal a veces va en un SUV” y yo añado “y siempre poda rosas en el jardín”.
- No enseñes todo el pastel en tus primeros 40 minutos. Ya sabemos que en tu serie hay vampiros, lobos y brujas… y todos los personajes que los interpretan nos dan exactamente igual así que ya te has cargado todo el interés al fulminar el misterio sobrenatural.
- Que el 60% de tus personajes sea misterioso y haga evidente que esconde algo es un porcentaje aceptable, pasar del 80% es exagerado y dispersa los intereses.
- Ah.. y a veces la sutileza viene bien... incluso en las imágenes promocionales.
- Tu vampira puede pulular bajo la luz del sol, vale. Aceptamos barco. Pero no lo justifiques con un supermegaprotector solar factor 137. Me hace reír. Y más si le das un toque dramático con música enigmática de fondo.
- No pasa nada porque alguno de tus actores no sea genéticamente perfecto. Que todos los personajes sean dignos candidatos a miss y míster me parece estupendo (sobre todo por el chavalito mono protagonista) pero rechina.
- No pretendas construir en 40 minutos el triángulo amoroso que a Crepúsculo le costó casi dos películas. Tanto él como ella aún me dan igual, por lo que su historia de amor no va a interesarme en absoluto. De nuevo, a veces menos es mejor que más.
- Rodar una conversación con muchas miradas, silencios y música a juego no la convierte en una conversación interesante o un diálogo con chicha e intención.
- Podéis prescindir de cosas como el portero tontito, la depre de la vampira porque tiene vida de maruja, mostrar demasiado una comisaría sin extras y poner música de tensión a cada ratito aunque no corresponda.

