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martes, 2 de noviembre de 2010

Pilotos 2010: THE WALKING DEAD

AMC se está ganando a pulso un hueco entre la élite del cable. Su posición como productora de ficción es considerablemente reciente pero está marcando un estilo a la hora de hacer las cosas: Excepcional.

Después de la archipremiada y adorada Mad Men, Breaking bad, ese drama que resulta ser una de las mejores series actuales, la estimulante y adictiva Rubicon y esa confusa pero visualmente interesantísima miniserie que es El Prisionero, nos llega The Walking Dead, adaptación del cómic homónimo de Robert Kirkman.

Tengo los cómics en casa pero, de momento, voy a ver la serie de nuevas, fresca. Quiero que me sorprenda. La lectura llegará después. Lo digo para que sepáis desde qué punto parto para valorarla. Ah, voy a hablar libremente del primer episodio. Aviso también por si no lo habéis visto.

The Walking Dead tiene un comienzo muy estándar. La forma de llevar la trama es muy clásica en esto de las historias post-apocalípticas con zombies, infectados o similares de por medio. Una forma muy efectiva de introducir a la audiencia en este tipo de historias es crear un personaje protagonista que represente al espectador, de tal forma que ambos vayan descubriendo la situación y las reglas de la mano. Es una de las mejores y más sencillas formas de llevar una presentación, que generalmente son más tediosas, sin perder el interés, la sorpresa o la tensión. Aquí Rick despierta solo y confundido en un hospital desangelado y poco a poco va descubriendo, y nosotros con él, la realidad a la que tiene que enfrentarse.

Como con su estructura, The Walking Dead no hace grandes alardes de originalidad en cuanto al desarrollo de la historia pero es la forma de mostrarnos esa historia la que hace que su primer episodio sea tan interesante, entretenido, sorprendente y disfrutable.

No voy a hablar demasiado de la obvia gran inversión que hay en la serie (espero que no sea sólo cosa del primer episodio), que nos regala esos planos postapocalipticos que tanto disfrutamos, unos zombies creíbles y, en definitiva, una atmósfera y ambientación estupendas para acompañar a la acción que elevan considerablemente la calidad del resultado final.

Lo que realmente quiero destacar es la dirección. Me gusta mucho Frank Darabont. Sus adaptaciones de mi querido Stephen King siempre las cuento ente las mejores (La Niebla, Cadena Perpetua, La Milla Verde…) y en The Walking Dead ha vuelto a sorprenderme y enamorarme.

Darabont hace suya cada secuencia de este episodio y convierte una situación normal y corriente (dentro de la normalidad de un producto de zombies, claro) en una experiencia excepcional gracias a su puesta en escena y sus brillantes planos. No sólo hablo de secuencias grandilocuentes como Rick cabalgando por la solitaria autopista que va hacia la ciudad o cuando va encontrándose con mares de cadáveres. Tampoco hablo sólo de ese momento tan videjueguil bajo el tanque o ese caballo encabritado ante una masa de zombies cuando dan la vuelta una esquina. Hablo también de momentos y detalles pequeños pero remarcables como el ojo de Rick que mira cómo se gira el picaporte o ese zombie escurriéndose por la valla tras ser disparado.

Además de los mencionados me quedo también con la tensión y la emoción de ese momento en el que Morgan intenta infructuosamente de reunir el valor para acabar con el estado zombie de su esposa, mientras Rick apenas tarda unos segundos en comprender que es mejor acabar con el sufrimientote la pobre mujer sin piernas. Ah, y otro minipunto por conseguir todo lo que consigue sin recurrir a la oscuridad de la noche. Que se guarden la noche para momentos específicos (y esperemos espeluznantes).

Por lo que me han contado algunos que sí han leído los cómics, este primer episodio da a entender que algunos secundarios esporádicos del cómic darán más juego en la serie y yo espero que sea así. Una colección de pequeñas pero intensas y emotivas historias que vayan surgiendo en cada episodio puede ser un gran valor añadido para esta producción que, de momento, se ha ganado un hueco privilegiado en mi lista de visionados semanales.

Y a vosotros ¿qué os ha parecido?¿Ha estado a la altura de vuestras expectativas hayáis leído o no los cómics?




jueves, 28 de octubre de 2010

Recomendando "¿Qué fue de Jorge Sanz?"

No voy a engañar a nadie: no sólo no me suele gustar la ficción española sino que tampoco pongo demasiado interés en ver lo que se va haciendo porque trabajo en ello. Culpable. Pero, desde que defendí a El Internado allá en su primera temporada, no había encontrado una serie nacional de la que hablar bien aquí.

Canal +, David Trueba y Jorge Sanz aprovecharon el II Festival de Series de Madrid para presentar una de las primeras producciones propias de un canal de satélite (ésta se une a “Todas las Mujeres ese producto anti-televisivo que ha producido TNT).

¿Qué fue de Jorge Sanz? no sólo es una serie interesante, original y llamativa en el panorama español sino que fácilmente, y a pensar del evidente modesto presupuesto, podría entrar en una categoría superior y ser comparada con otras ficciones del estilo como Extras o Crub Your Enthusiasm.

Cuando existe un buen guión, una realización interesante y una puesta en escena apropiadas, el tema del presupuesto queda relegado a un segundo plano que ni siquiera ha de ser percibido como un aspecto negativo de la producción, y eso es lo que sucede con este falso documental.

Por contaros brevemente, en la serie seguimos el día a día de Jorge Sanz, tanto si le ofrecen un trabajo en un corto, como cuando tiene un orzuelo y tiene que ir al médico y soportar a sus enfermeras o sus visitas a Barcelona para ver a su hijo. Así de simple. La cámara le acompaña constantemente y nosotros con ella.

El gran propósito de ¿Qué fue de Jorge Sanz? es hacer reír y lo consigue la gran parte de las secuencias gracias a la constante humillación que recibe su protagonista y, a la vez, la comedia negra que deriva de las situaciones en las que se mete, que realmente dan vergüenza ajena. En este aspecto se parece mucho a esa divertida incomodidad que siente uno al ver las peripecias de Michael Scott en The Office.

Otro gran punto que tiene a su favor es la gran cantidad de cameos y colaboraciones que hay en la serie. En total he visto tres episodios (los dos primeros y el cuarto) y hay más de dos cameos mínimo en cada uno. E incluso una partida de poker de guest stars que no quiero desvelar para no quitarle la gracia.

También hay que destacar la labor de interpretación de todos los que intervienen en la serie. Es esencial la naturalidad en un planteamiento como éste y, aunque haya algún que otro pero (véase: su mujer), en general están todos excelentes.

¿Qué fue de Jorge Sanz? se estrenará en Noviembre en Canal + y yo os recomiendo que le echéis un ojo a esta interesante serie tan bien hecha y divertida que, además, engancha. Os dejo con un pequeño vídeo de presentación.





martes, 5 de octubre de 2010

¿Quedan superhéroes en televisión?

Greg Berlanti, uno de mis creadores favoritos, tiene nueva serie en la parrilla americana: No Ordinary Family, una dramedia familiar que bien podría llamarse adaptación de Los Increíbles a la pequeña pantalla e imagen real.

Hace ya cuatro años que se estrenó Heroes y tres que comenzó a hundirse a pesar de los intentos de NBC de convertirla en su serie insignia y, desde entonces, pocos se han atrevido a abordar el género de superhéroes como tal. Este año, la cadena del pavo real volverá a la carga con un drama sobre un buen policía al que inculpan de un crimen que no ha cometido y se ve apartado de su familia. Al puro estilo Batman, gracias a entrenamientos, trucos y tecnología, se convertirá en The Cape, un vengador. ¿De verdad la NBC se lo ha pensado bien?

A mí me da la impresión de que los poderes ya no se llevan. Ya no vemos en nuestras pantallas series como Lois y Clark, Flash o aquellos Batman y Robin con onomatopeyas gráficas. No de esa forma clásica al menos. Los poderes ya no están tan valorados y para muchos son una carga. En Misfits, ninguno de los protagonistas se sentía especialmente afortunado de haber recibido esos dones especiales, dones que ni siquiera les servían para mejorar su estado de repudiados sociales. En No Heroics, los ingleses vuelven a reírse de los superhéroes mostrándonos a un puñado de paletos perdedores cuyos poderes provocaban poco más que la risa.

Muy similares eran los personajes de la fantástica Carnivale, capaces de las habilidades más sorprendentes y relegados a un mundo oscuro, viciado, arisco y arenoso en aquel circo dejado de la mano de dios, nunca mejor dicho.

Ya no queremos héroes al uso. Ya no importa tanto lo que hacen con sus facultades sino cómo se amoldan a ellas. El tiempo de personajes como el de Kyle Chandler en Edición Anterior ha pasado. Quizá ese es el motivo, además de lo mala que era, para qué vamos a engañarnos, de que no han cuajado series como The Listener. Por eso hay que aplaudir a Smallville no sólo por ser una superviviente en este género, sino por conseguir superar año tras año eso de “la próxima temporada será la última”.

Ahora los héroes televisivos son otros. Son héroes de carne y hueso, del día a día que quizá la gente necesite reconocer como reales para sentirse mejor. Ya no sólo escasean los protagonistas con poderes sino que los villanos han dejado de ser sobrenaturales. De vez en cuando aparece una Buffy o unos Winchester, pero parece que el gran público, ese que se asoma poco a la televisión de género, quiere ver personajes con principios que defienden al ciudadano de a pie. Quieren ver a un Dexter que, incluso en su calidad de metódico asesino en serie, a quien se carga es a los malos. Quieren ver a una Nikita luchando contra sus orígenes al descubrir que estaba en el bando equivocado. Quieren a John Amsterdam, un hombre centenario que usa su vasto conocimiento trabajando como policía en Nueva York. Quieren a un pobre pastelero que puede resucitar a los muertos e ignora las posibilidades que le ofrece eso para hacer lo imposible por no perder al amor de su vida. Buscan a un cincuentón que decide traficar con metanfetaminas para ahorrar dinero cuando se entera de que en breve morirá de cáncer.

Disfrutamos viendo a Jack Bauer y su patriotismo extremo que tortura a quien se ponga entre él y la salvación de los Estados Unidos de América. Disfrutamos creyéndonos a una Sydney Bristow con tacones y barriga de seis meses subiendo por paredes escarpadas para salvar a su país y a los suyos. Los nuevos héroes son policías, forenses, médicos, espías, abogados… Tenemos héroes en Trauma, en Bones, en Rubicón, en Covert Affairs, en Fringe, en Battlestar galáctica o en The Wire. En Hermanos de Sangre o The Pacific sus protagonistas están tratados como auténticos héroes e incluso más de uno se uniría a mí al considerar a Cathy una heroína en The Big C.

El primer episodio de No Ordinary Family no es demasiado afortunado. Quiere poner todos sus elementos sobre la mesa presentando todo con tanta prisa que resulta muy poco creíble, demasiado forzado y a penas dando tiempo a que conectemos con sus personajes. Pero creo que sí acierta a la hora de mostrar el tono que pretende y de dejar claras sus intenciones. A mí no me engañan con ese cliffhanger patillero, yo se que estos Increíbles televisivos van a seguir en esta línea de nuevos héroes y seremos testigos de los estragos que van a provocar los nuevos poderes en sus vidas y sus relaciones. O al menos eso espero.

Por mucho que la NBC quiera intentarlo, las capas ya no se llevan. Las mallas son la moda de algunos nostálgicos en las más recientes temporadas televisivas y las criptonitas ya no son piedras verdes de un planeta perdido sino los propios héroes que tienen que luchar consigo mismos, sus deseos y sus vidas.. Porque ya se sabe que un gran poder requiere una gran responsabilidad que no todo el mundo puede asumir y que, como en Misfits, Pushing Daisies y muchas otras, esas habilidades se convierten en una carga que hacen que odies la sensualidad que antes explotabas con gusto o que no puedas tocar a la mujer que amas sin que muera como consecuencia.


martes, 28 de septiembre de 2010

Las Sitcom y Yo

Ya lo dije en twitter en el mismo momento en el que empecé el primer episodio de Mike y Molly: Si al valorar un piloto empezamos en 10 y le vamos quitando puntos, una sitcom con risas enlatadas actualmente para mí es un -9.

Sí, Friends es una de mis series favoritas de todos los tiempos y tenía risas enlatadas, Pero hace 16 años que se estrenó, es hora de que lo superemos. Quizá por eso le tengo tanta manía a The Big Bang Theory. Igual que Mike y Molly, son series con un formato de sitcom demasiado clásico para cómo ha ido evolucionando el género. Tampoco he sido nunca demasiado fan How I Met Your Mother y quizá hay algo de motivo en este hecho.

Allá en 2004 empezó un antes y un después en el género con las despedidas de Frasier y Friends, seguidas dos años después de Will & Grace. Desde entonces, la comedia ha tratado de buscar una nueva identidad y ofrecer algo nuevo, y yo me he ido acomodando a esos cambios.

En esos años, empezaron a llegar títulos como The Office, 30 Rock o My Name is Earl, comedias que habían puesto patas arriba el formato de la sitcom multiplicando personajes y decorados, añadiendo el factor falso documental, eliminando las risas enlatadas e incluso triplicando la presencia de exteriores. Pero, lo más importante, eran series que llegaban con una nueva forma de hacer humor. Humor ácido, absurdo, inteligente, rebuscado, friki, paródico… Ya no vivía tanto de la retroalimentación de gags, de referencias internas y del humor más blanco y asequible para todos los públicos.

Es por eso que ahora veo apenas 5 minutos de Mike y Molly y la rechazo. Obviamente, si se dejase de los típicos chistes de sobrepeso y los guiones fueran brillantes, me gustaría. No estoy cerrada en bandeja, pero sí reconozco que tengo ciertos prejuicios de primeras cuando veo una sitcom de corte clásico como es ésta; la miro con recelo. Accidentally on Purpose pasó el primer corte. Es muy clásica y de humor totalmente plano, pero la presencia de Jenna Elfman (y del torso de su compañero masculino en cada capítulo) me mantuvo durante unas semanas hasta que, finalmente, la abandoné por una falta de interés total en toda trama y chiste.

Modern Family es una de las comedias que más disfruto actualmente y, aunque muy tradicional en sus temas y moralejas, ha conseguido hacer suyos estos lugares comunes y ha conseguido mezclar un humor muy variado para todo tipo de públicos y gustos con unos personajes excelentemente construídos con los que se conecta desde el primer momento.

Quizá en esta línea pondría a Running Wilde, otro de los estrenos de este año. Tiene una mezcla de recursos interesante y también mezcla varios tipos de humor que van desde el gag más vísual hasta el momento absurdo. Tengo que admitir que me ha resultado simpática y Will Arnett siempre es un plus. Y Keri Russel también, que siempre será mi Felicity. Le voy a dar unos cuantos episodios.

En otra línea muy distinta está The Office, que ha sido desde que se estrenó hasta el año pasado (que flojeó) mi comedia favorita en emisión. Por ella tuve paciencia con Parks and Recreation, una comedia que ahora me parece imprescindible y entra también en ese apartado de nueva sitcom. Es por los aires de similitud a estas dos comedias de oficina que, al ver los trailers de Outsourced, marqué esta nueva serie de NBC como un must-see en mi calendario de pilotos.

Pero no, Outsourced no ha sido una revelación. El piloto es mucho más predecible de lo que esperaba y, aunque tiene algún que otro punto bastante divertido, estoy algo recelosa con sus recursos "impacto cultural" que, pienso, se quemarán rápido. Pero ya se sabe que en esto de las sitcom hay que dar tiempo a que la cosa se asiente y nos hagamos con la dinámica de los personajes. Así me pasó en su día con The Office, 30 Rock o Community (tres series que ahora adoro) y, por ello, veré algunos episodios más antes de tomar una decisión, algo que no pienso hacer con Mike y Molly.

Pero si de algo disfruto como nada es del humor pasado de rosca. No por nada soy fanérrima y siempre defenderé a muerte Padre de Familia. Cuanto más absurda y basta, mejor. Como no tengo problemas con el humor incómodo (más de uno no puede aguantar la vergüenza ajena que da The Office) intenté ponerme con Party Down, una comedia de cable que muchos elogian. No conseguí hacerme con su humor rarito pero comprendo el atractivo (y los guest star siempre son un plus). Incluso lo intenté con Cougar Town, que es el exceso personificado y una triste parodia de si misma, pero me fue imposible alcanzar esa zona tan divertida que definimos como “de tan mala que es, es genial”. Incluso me atrevo a hablar aquí de True Blood y sus WTF. Sí, la serie vampírica de Alan Ball es una excelentísima comedia donde el exceso es la principal (y aclamada) baza.

Community es menos especialita que todas las anteriores pero, además de un grupo de personajes de una química y dinámica envidiable, uno de sus mayores atractivos son todas esas referencias metatelevisivas incluídas en sus rápidos diálogos, algo que no es plato para todos los paladares.

Dentro de estas comedias de humor difícil probablemente añadiría Raising Hope, estreno de FOX para este año. Greg García ya me enamoró una vez con My Name is Earl y sus eternos perdedores y con esta nueva comedia no me ha decepcionado.

Al comenzar el piloto reconozco que estaba algo reticente pero poco a poco va ganando. De momento, tiene todo lo mejor de las familias trash: padres perdedores, sobrino completa y absolutamente inútil, abuela pirada y protagonista tan looser como sus padres que tiene -50 de carisma (pero resulta atractivo por ello) y de conocimiento de cuidados infantiles. Raising Hope se ríe de sus personajes a cada segundo igual que lo hacía My Name is Earl y no tiene miedo de llevar el humor hasta lo más basto o escatológico (creo que el momento vómitos es de lo que más me ha hecho reír de todos los comienzos de temporada en comedia).

Dicho todo esto, espero que ahora sea menos incomprendida cuando arremeto contra series como Dos Hombres y Medio o The Big Bang Theory. Incluso How I Met Your Mother. Porque, al final del día, generalmente son las series de corte más clásicos las que se llevan la audiencia no sólo en USA sino también aquí. Y mientras, yo tengo que sufrir por la cancelación o renovación de comedias con cantidades ingentes de talento detrás.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Los más y los menos de Undercovers

Ya tenemos aquí lo nuevo de J.J. Abrams. Últimamente parece que se ha puesto de moda criticar a este creador con mayúsculas y creo que es muy injustamente. Abrams tiene un talento admirable para las buenas ideas, venderlas, ponerlas en marcha y dejarlas en buenas manos. Como bien dice Crítico en Serie, es un gran vendedor de ideas y nunca se ha vendido como otra cosa. ¿Porqué habría yo de criticar su filosofía a la hora de crear proyectos cuando he disfrutado de la gran mayoría de sus títulos?

Ahí tenemos a la gran Alias, a la inolvidable Perdidos y a mi actual serie favorita y es joyita incomprendida que es Fringe. Ah, y tengo a Felicity en muy buena estima (menos aquellos últimos 7 capítulos a los que hace mucho decidí aplicarles fanesia).

El caso es que el señor Abrams tiene serie nueva y están siendo demasiado duros con ella. No, Undercovers no es Alias. Tampoco es Perdidos, pero es que no pretende serlo. Ya la propia Fringe nació con la idea de hacer una serie menos seriada, más procedimental, en la que poco a poco el peso de la trama horizontal ha tomado mucha relevancia.

Undercovers es simple y blanca. No tiene más aspiraciones que buscarse un hueco entre la audiencia menos exigente y que busca poco más que el entretenimiento, y creo que eso lo ha conseguido.

La química entre los dos protagonistas está muy bien conseguida y, aunque tenía mis dudas al respecto, el hecho de que sean marido y mujer se aprovecha muy bien en el guión para crear situaciones entrañables o cómicas. ¡Qué mejor momento que justo antes de saltar de un avión para confesar un exnovio!

Undercovers es un procedimental y, como tal, debe apoyarse mucho en la relación de sus protagonistas. Juzgando sólo por el piloto, ese obstáculo parece que lo van a saber superar, pero no sólo puede vivir de eso. Un título como este debe apoyarse con unos casos mínimamente interesantes y una trama horizontal más allá del “realmente no saben porqué han sido reactivados”.

Ahí es donde creo que lo nuevo de NBC falla. El caso del primer episodio, que debería ser realmente llamativo, es muy poco interesante y, lo que es peor, la forma de evolucionarlo y resolverlo es realmente torpe. Sin embargo, y esto es personal, tiene una baza con la que otras no cuentan y es que el tema espías ofrece un rango de posibilidades más amplio e interesante que otros más puramente policiacos o forenses. Eso sí, espero que en próximos viajes internacionales, se apliquen más con la documentación, porque el Madrid que aparece en el piloto es ridículo y vergonzoso. Es la toscana con sudamericanos.

En fin, como he dicho antes, Undercovers es sencillita y no pretende ser otra cosa: procedimental entretenido con la química de su pareja protagonista. Sólo el tiempo nos dirá si quiere ser algo más y profundizar en la trama horizontal, aunque dudo que quiera hacerlo. Personalmente voy a seguir con ella para ver cómo son los casos y cómo es el resultado final cuando esté asentada pero, de primeras y con todo lo que hay, no creo que se mantenga mucho en mi lista.


domingo, 19 de septiembre de 2010

Dos buenorras contra el mundo: Nikita VS. Lost Girl

Nikita ha mutado. Ahora resulta que el nuevo remake de CW no es tal, sino una continuación de la serie de los 90, sólo que ahora la protagonista es morena, medio vietnamita y pesa -20Kg.

He de reconocer que me ha sorprendido su primer episodio por varios motivos. El primero ya me viene de hace tiempo es que la CW es una cadena mayormente para mujeres jóvenes, ¿qué pinta Maggie Q contoneándose entre tiros y artes marciales en este canal? Pues realmente no estoy muy segura. Quizá quieran ampliar horizontes.

Dicho eso, he acabado el primer episodio considerablemente satisfecha. Ya no es que me esperase algo más desenfadado de lo que nos ofrece Nikita, si no que me sorprende lo en serio que se toma a sí misma. La historia se presenta de forma muy efectiva y dosificando la información. Pausada pero segura. La forma de desenvolverse ella en las secuencias de acción es lo suficientemente exagerada para molar pero sin pasar el límite de lo excesivo. Está claro que será una serie autoconclusiva donde el caso será “Qué va a joder Nikita hoy” pero aparentemente la historia principal va a tener un peso considerable, lo que aún añade más puntos al tema en mi caso, que normalmente acabo perdiendo el interés con los procedimentales puros.

¿Un aspecto negativo? Está claro que se le pueden sacar varios peros a este piloto pero yo sólo diré uno: No me creo ni medio segundo el personaje de Shane West. Y mira que me gusta este chico, pero es un actor para hacer del amigo buenorro camuflado de amigo mono. De chico malo no tiene ni media torta. Ni él ni su voz rasgada forzada de mafioso wannabe.

El caso es que no esperaba absolutamente nada de ella y aquí estoy, fastidiada por no poder ver el segundo episodio hasta la semana que viene.

Y paso ya a Lost Girl, un nuevo estreno del prime time canadiense que me encontré por casualidad y decidí echar un ojo. Resumiendo mucho, va de una joven guapérrima que lleva toda su vida sola intentando sobrevivir a sus poderes cuando de repente descubre que hay muchos como ella. Ella es una especie de pícara que absorbe la fuerza vital de la gente además de tener poderes persuasivos que los guionistas utilizan para alimentar sus fantasías lésbicas.

Lost Girl es una serie fácil, con una presentación totalmente esquemática y de manual pero he de reconocer que el arranque consiguió interesarme. La actriz que encarna a la protagonista tiene un magnetismo y carisma únicos y la posibilidad del dúo con la jovenzuela de los ojos impresionantemente azules (que fue la mejor amiga de Lux en Life UnExpected la temporada pasada) me llamaba la atención.

Pero el momento en el que entraron de lleno en la mitología de la serie, fue como una bofetada. Todo el cirio de clanes que se han montado es de lo más absurdo y risible. De hecho, creo que ha sido la forma de presentarlo lo que más le perjudica ya que al final las protagonistas quedan como al principio y encima has matado un misterio con mucho potencial de enganche.

En una frase: Probablemente Lost Girl sea un entretenimiento más que válido pero no está la cosa para perder el tiempo en series que no me van a aportar nada en ningún ámbito y me temo que esta se encuentra en esa categoría.


viernes, 17 de septiembre de 2010

Primer y segundo vistazo a Hellcats

Ni me atrevo a negar que tuviera ganas de probar esta nueva producción de CW. Tenía todos los ingredientes para engancharme a mí, fan declarada de la saga A por todas. Y a mucha honra.

El primer episodio no fue lo que me esperaba. Pensaba que sería más malo y, a la vez, más genialmente paródico (aunque con las cortinillas se acercan). Quería más mala leche pero me captó lo suficiente para ver el segundo.

Pero espera… ¿Qué no sabes de qué va Hellcats? La fórmula es muy similar a otras películas y series de animadoras y/u otros deportes (véase Make it or Break it o A por todas).
  • Protagonista medio macarra que se cree por encima de todo y todos. Check.
  • Protagonista que tiene problema de pasta y se ve obligada a rebajarse a algo que no quiere. Check.
  • Lesión de animadora para dejar puesto vacante. Check.
  • Protagonista que supera una audición pasándose de original. Check.
  • Perrilla del desierto que está celosa de protagonista. Check.
  • Animadora inocentilla y feliz. Check.
  • Madre desastre e irresponsable que eleva la supuesta madurez de la protagonista que no deja de ser una niñata. Check.
  • Animador protector (y deseador) de la protagonista. Check.
  • Animador con problemas de autoestima porque le dicen que estar en el equipo de Cheerleaders es gay. No check! Oh! (poco tardarán)
  • Equipo de animadoras archienemigo del protagonista. Check.
  • Tramas “elijo al equipo de animadores por encima de todas las cosas”. Check.
  • Bailes chachimolones de animadores. Check.
  • Música pop rock al uso para adornar las secuencias. Check.
Dicho esto, toda esperanza de tener un nuevo placer culpable ha sido eliminada esta segunda semana de emisión. Las tramas siguen siendo todo lo tópicas que cualquiera podría esperar pero con un agravante: no es sólo que la serie carezca de personalidad propia y todo me aburra o no me interese sino que, además, la protagonista me provoca un rechazo muy difícil de superar y cualquier esfuerzo por intentar hacerla relevante no hace otra cosa que poner en evidencia lo plana que es. Figurativamente, que volumen pectoral no le falta.

Me hace gracia que en el cartel jugaran con el Tagline de “Que estés entre nosotras no significa que pertenezcas a nuestro grupo” cuando en el segundo episodio ya son todos superamiguitos of the life.

Y no sólo ella es plana, sino que todas las historias, todos los diálogos y todos los personajes son monótonos, aburridos. La única que podría haberme llamado la atención era el personaje de Ashley Tisdale, pero, a pesar de que su encuentro con Dios son esa clase de mamarrachadas que adoro, ya me lo han contado todo y no me interesa saber más.

Echo de menos ese puñado de bitches requeridas en una serie de este perfil. No hay detalles absurdos tipo “vara del espíritu”. Las tramas de relaciones que se han dejado entrever no son nada culebronescas y exageradas. Son rancias.

Y yo si veo algo como Hellcats quiero excesos. Así que, aunque seguramente vea el tercero para certificarlo, creo que pronto se quedará en la carpeta de series archivadas..



jueves, 9 de septiembre de 2010

10 motivos que me alegran la vuelta al cole

Si. El verano viene estupendamente para desconectar en muchos aspectos pero cuando se trata de las series, la vuelta al cole es de lo más excitante: Nuevos títulos, resolución de cliffhangers, nuevos giros, expectativas…

En vez de pasarnos por la papelería a por cuadernos y carpetas, nos dedicamos a los trailers y los sneak peaks, hacemos nuestro calendario semanal y actualizamos nuestros perfiles de MyTvShows. Yo me emociono con todas estas cosas de inicio de temporada como cuando empezabas los cuadernos de clase a 5 colores y ordenaditos. Bien sabemos que la temporada acabará como esos cuadernos: series canceladas, otras abandonadas a medias… En fin, carnaza para “pasar a limpio”.

El regreso de Fringe
La serie que más esperaba cada semana por fin regresa y según quedaron las cosas y lo poco que he leído sobre lo que vendrá (no quería saber demasiado), la tercera temporada con Olivia, Walter, Peter y compañía promete ser, mínimo, tan interesante como la anterior.

La prometedora quinta temporada de Dexter
El gran cliffhanger de la temporada pasada para mí es, sin duda, el de Dexter. El final de la cuarta, y la mejor, temporada de la serie es un game changer en toda regla y no puedo esperar a ver cómo se desarrollan las cosas en el entorno de nuestro querido asesino.

Las expectativas en comedia
Este año tengo muchas esperanzas repartidas por las sitcom. Tengo curiosidad de ver cómo se lleva Community al día (la primera la he visto en maratón), espero que tanto esta como Parks and Recreation mantengan el buen nivel con el que se fueron. Espero que den una vuelta a The Office, que la séptima sea la última (ya que se marcha Steve Carrell) y que se vaya por la puerta grande. Espero que Modern Family siga haciéndome reir y que 30 Rock mantenga su ratio de chistes geniales por segundo. De How I Met your mother, lo siento, pero no espero nada.

La despedida de Friday Night Lights
Yo era de las que decía que la tercera temporada y su final eran perfectos para despedir la serie. Luego tuve que desdecirme: la cuarta resultó ser impresionante. Ahora vivo el regreso de los Panthers y los Lions de forma agridulce: Tengo ganas de volver a vibrar con la serie, pero no quiero despedirla.

Mis realities tienen que ir a mejor
Las anteriores temporadas de American Idol y The Amazing Race han sido tan rancias, que las nuevas ediciones no pueden ser peor. Bueno, realmente pueden, pero espero que no lo sean. Espero una carrera más complicada y elaborada en TAR y un casting infinitamente mejor en AI. En esta última al menos se que los castings no me van a decepcionar, aunque tendré que esperar a enero para echarme unas risas.

Los médicos, los forenses y los coristas
Tres series muy distintas que se unen en mi lista semanal. La sexta temporada de House ha sido la que más he disfrutado con diferencia, lo que hace que espere con ganas y tenga muchas expectativas para la nueva. Por su parte, Bones se despidió dejándonos en un punto muy raro entre sus protagonistas y todo apunta a que las cosas cambiarán. Tengo ganas de comprobarlo. Menos entusiasmada estoy con el regreso de Glee y es que su segunda etapa me resultó bastante tediosa. Pero la serie sigue teniendo algo y espero que vuelva a engancharme como al principio. Ah, y no me olvido del cameo de Britney, no.

Mis familias favoritas
El cocktail semanal familiar con los Walker y los Braverman es otra de esas cosas que más me gustan de mi vida seriéfila. El supuesto salto temporal de Brothers and Sisters y el rumor de que la quinta será la última me motivan mucho para una quinta temporada de despedida a la altura. Por otra parte, Parenthood tiene mucho terreno para seguir creciendo como hizo en año anterior y espero que lo haga.

¿Qué será de los Winchester?
Tras ese maravilloso final de temporada que debería haber despedido la serie, no se que esperar de este nuevo año. Después de lo vivido sólo pido que Supernatural recupere el buenrollismo original que la caracterizaba, que últimamente estaba demasiado intensa.

Las series a nuestro lado del charco
Algunas de las series inglesas que tengo en la recámara las espero más que otras. Misfits ahora mismo está en el primer puesto. Lo pasé estupendamente con esa cortísima primera temporada con ese increíble final. También tengo ganas de Torchwood ya que, semiobligada por Alex de Day Zero, la tercera temporada me gustó mucho. La que me es más indiferente es Skins. Nunca acabé de conectar demasiado con la segunda generación y esta quinta temporada sólo me llama por la curiosidad de cómo será el nuevo grupo de chavales.

Los nuevos títulos
De entre los muchos títulos que nos llegan nuevos este año, y como siempre hago, probaré la mayoría de los pilotos. Pero es inevitable crear expectativas y las series que más me apetecen son The Event, producción seriadísima de la NBC que tiene pinta de que me gustará y luego será cancelada. También espero con ganas No Ordinary Family, Broadwalk Empire, que tiene pinta de ser tremenda, The Walking Dead o Lone Star. Sí, no me olvido de Hellcats, título predecible y tipicorro que espero se convierta en el placer culpable de la temporada. Eso sí, tiene que ganar mucho, que con lo presentado en el piloto no es suficiente.


Sí, me dejo muchas series en el tintero, pero ahora mismo tengo el ojo puesto en el otoño. La midseason y el próximo verano nos traerá títulos como Caprica, How to Make it in America, Breaking Bad y muchos regresos y series nuevas más, pero eso lo dejo para futuras entradas.



lunes, 16 de agosto de 2010

Pilotos 2010: The Big C

Showtime tiene nueva serie. Laura Linney es Cathy, una mujer de mediana edad a la que supuestamente le queda un año de vida por culpa del cáncer y se niega a un tratamiento con radioterapia. En la serie le acompañan su marido, su hijo adolescente, su vecina medio loca y su hermano. The Big C tiene formato de comedia de cable (30 minutos aprox.) y podría venderse como una comedia pero, para mí, es un drama. Sí, tiene toques y momentos divertidos pero es más humor negro y satírico esporádico que un JAJA constante.

En series de formato de media hora, es difícil tener una idea real de lo que podemos esperar de la serie sólo con un episodio, pero no quería marcharme de vacaciones (ya que no voy a poder ver más de la serie hasta dentro de un mes) sin hablaros de la primera buena impresión que he tenido con este nuevo título de Showtime.

La presentación de los personajes es inmejorable. En muy poco tiempo nos introduce a la protagonista, una mujer fuerte y decidida que no ha decidido volverse más dura debido al cáncer, sino que es evidente que ya era así. The Big C no juega al eterno “tengo cancer así que tengo que vivir la vida y cambiar”. No es un punto de partida que critique (ahí está la maravillosa Breaking Bad) pero sí está muy trillado. Aquí simplemente entramos directamente en medio de la dinámica de una familia. Está claro que el cáncer va a cambiar a Cathy y va a darle un impulso para hacer cosas que tenía pendientes, pero parece que va a ir más sobre su relación con los demás que consigo misma. Algo de lo cual me alegro.

Confieso que hay dos cosas que no me gustan. La primera es el marido. Lo siento pero creo que ahí el casting ha fallado ya que Oliver Platt no sólo me provoca total rechazo sino que no me pega en absoluto con Laura Linney. El otro elemento que de primeras me chirría es el hijo adolescente. Estoy harta de ver a adolescentes rebeldes e imbéciles sin personalidad propia. Hay excepciones (United States of Tara y Parenthood son dos muy claras) pero generalmente este perfil es siempre el mismo y espero que le den una vuelta o que Cathy le mantenga a ralla de una forma tan divertida como lo hace en este primer episodio.

Como contraste, me han llamado la atención el personaje de la vecina loca, que puede darnos momentos divertidos, y el hermano de Cathy, que es extremadamente peculiar y estoy deseando ver cual va a ser su papel real en la serie. También me ha sorprendido mucho Gabourey Sidibe, que hace un papel muy distinto al que tenía en Precious y cuya trama creo que también puede darnos grandes momentos.

Como ya he dicho anteriormente, en general la primera impresión ha sido buena. El episodio es ameno, ya me interesan mucho algunos de los personajes y sólo falta ver por donde nos van a llevar en el tema de la trama principal, que es algo que según está configurado el primer episodio es prácticamente imposible de descifrar. Quizá no construyan una columna vertical definida para la serie. Sólo el tiempio lo dirá. Por cierto, se habló de la presencia de Cynthia Nixon (Miranda de Sexo en Nueva York) pero de momento no ha aparecido.

Y a vosotros, ¿Qué os ha parecido?



jueves, 29 de julio de 2010

Sobre Haven (y su relación con The Colorado Kid)

Haven es la nueva serie que recientemente SyFy ha añadido a sus filas. El proyecto nació como una adaptación de la novela corta de Stephen King “The Colorado Kid”, aunque ha sufrido drásticos cambios durante la evolución del proyecto.

The Colorado Kid es una de las novelas más polémicas entre los seguidores de King. Es un relato que trata sobre la naturaleza del misterio y sobre cómo la vida es absolutamente caótica y raras veces nos la encontramos en forma “presentación, nudo y desenlace”.

En esta historia corta (apenas 130 páginas) hay tres protagonistas: Tres periodistas del The Weekly Islander, una publicación pequeña de un pueblo pequeño. Dos de ellos son dos hermanos, Dave y Vince, que ya han alcanzado la edad suficiente para ser periodistas senior. La tercera en cuestión es Stephanie, una joven y curiosa periodista en prácticas.

A raíz de una entrevista, salen a la luz varios misterios que rondan por la isla desde hace años. Todos esos son casos sin resolver que, por otra parte, tienen tantos datos y factores, que es muy fácil para cualquier habitante o publicación deducir una historia. Una secuencia de introducción, nudo y desenlace. Sin embargo, hace 25 años que encontraron al Colorado Kid muerto en la playa y las circunstancias de su fallecimiento aún son un misterio.

Básicamente, durante esas 130 páginas, lo que hacen Dave y Vince es contarle a Catherine todas las piezas inconexas que han ido reuniendo durante todos esos años y dejar que ella saque conclusiones.

¿Qué hay de todo esto en Haven, la nueva serie de Syfy? Pues realmente poco.

Parece que el misterio de El Colorado Kid va a ser usado como columna vertebral para la trama horizontal de la serie, pero probablemente mantengan muy poco del misterio original. También han mantenido a los dos viejetes periodistas, de los cuales parece que han preservado la perspicacia, la comicidad y la excentricidad pero el guión no sabe reflejarlo como King lo consigue.

Ah! y la cabecera, que no está mal del todo, sí que refleja algunas imágenes y titulares que hacen referencia a los misterios que aparecen en el libro, como el envenenamiento o las luces de ovnis.

Está claro que no ha sido más que una mera estrategia de marketing para poder usar algo reconocible. Y no lo digo como una crítica ni mucho menos pero reconozco que me fastidia. Creo que la novela demuestra que King también se mueve bien fuera del género fantástico y reflexionando sobre ciertos asuntos relacionados con la naturaleza humana, de la ficción y del periodismo; pero la serie le coloca, por enésima vez, en la posición conocida del King "sobrenatural".

Como decía, el resto de elementos de la serie son nuevos: La protagonista, los dos jovenzuelos, el hecho de que haya gente con poderes o elementos paranormales en la isla… Básicamente han creado una serie procedimental fantástica a raíz del nombre “El colorado Kid”. Cuando acabe la temporada ya os diré cuánto del misterio hay en la serie.

Dejando a un lado la comparación, a Haven hay que tratarla como una serie en si misma (que los purismos en adaptaciones cinematográficas y televisivas me dan repelús) y, en ese sentido, no es nada del otro mundo pero es suficientemente entretenida.

Vaya por delante que Emilie Rose es una actriz a la que, seguramente por su papel en Brothers and Sisters, tengo manía. Tampoco me motiva nadie especialmente del resto del cast y creo que han fallado a la hora de crear personajes carismáticos ya que hasta el típico de turno, aquí interpretado por Eric Balfour, resulta demasiado típico.

Sin embargo he de reconocer que, de momento, han conseguido dar con casos bastante curiosos e interesantes y no tan predecibles como cabría esperar. Sí, es un procedimental de libro, con comentarios jocosos típicos del género, un esquema marcado y predecible y unos efectos especiales de los que prefiero no hablar pero, de alguna forma, consigue entretenerme bastante.

He visto los tres episodios emitidos hasta el momento y creo que se equivocaron con el piloto. Ese caso del relaciono meteorología con estado anímico del personaje en cuestión está mascadísimo y manidísimo. Sin embargo, los otros dos casos me han resultado amenos e interesantes y más emotivos de lo que imaginaba. El del manicomio, con todo lo de la música y la mujer loca, y el de las mariposas, con el miedo y el subconsciente, tratan temas muy identificables con los que me ha resultado fácil conectar.

Por una parte, es admirable que consigan crear personajes episódicos que conecten e interesen tanto. Pero, por otra, es fatal que esos episódicos tengan mucho más interés que tus protagonistas.

Pero no canto victoria. Teniendo en cuenta lo poco que me llaman los personajes principales y el patillero misterio horizontal, como no consigan mantener el nivel de las historias episódicas, acabaré cansándome como me pasa con el 80% (estadística aleatoria :p) de las series que veo. Normalmente el momento clave ronda por el capítulo noveno. Ya os avisaré. De momento, me vale como visionado veraniego.

sábado, 24 de julio de 2010

Cinco razones por las que Los Pilares de la Tierra pinta bien

Adaptar Los Pilares de la Tierra no es tarea fácil. Hay muchos personajes, suceden muchas cosas y la época en la que se desarrolla se mueve entre roca y barro. Al principio, con los primeros trailers de la miniserie de Starz (y después de ver lo que habían hecho con Spartacus) mis expectativas estaban bastante bajas. Todo tenía un aspecto de cartón piedra terrible y parecía que sólo el casting podía salvar la producción.

Sin embargo tengo que retractarme, admitir mi error y decir que disfruté esta primera entrega de la historia como la que más, y el nivel de producción no es, para nada, desdeñable. Pero paso a hablar de porqué creo que merece la pena. Por supuesto, sin spoilers.

La historia es interesante

Para aquellos que hemos leído la novela, quizá podíamos pensar que la cosa pierde algo de gracia. Sin embargo, y por lo que se puede apreciar tras el primer episodio doble y lo poco que recuerdo de un tocho que leí hace siglos, creo que la labor de adaptación es más que notable.

Aunque se mantiene la idea y la historia principales, disponer de toda la historia cerrada ofrece al guionista la posibilidad de entremezclar tramas y misterios a antojo. Todas las líneas de trama y los personajes están muy bien equilibrados y se mantiene el interés de principio a fin.

El ritmo adecuado

Al tener tantos personajes y líneas de trama que atender –y no ser una historia de mucha acción- había peligro en no conseguir el equilibrio entre ellas, que unas interesasen más que otras o que las tramas “bla” ralentizaran el ritmo de la serie.

Sin embargo esto no ocurre y yo me vi tan absorbida por la historia que esa hora y media que duran los dos primeros episodios (que a mí me proyectaron como uno) se me pasó volando (y acabé hasta llorando de lo mucho que había conseguido conectar conmigo).

El envidiable elenco

Es fantástico cuando tienes un plantel de personajes interesantes, que tienen cosas que ofrecer, que dan pie a misterios, a conflictos y demás pesquisas de guión. Pero cuando, además, tienes a un elenco que acompaña, la cosa se eleva al siguiente nivel.

El único que me rechinaba un poco con respecto a lo que yo había imaginado al leer la novela es Tom. Pero con el paso de los minutos me di cuenta que Rufus Sewell sabe ser vulnerable cuando su personaje lo requiere.

Del resto del reparto quiero destacar, por supuesto, a Ian McShane, que consigue hasta salvar esa ridiculísima peluca que le han puesto con su impresionante porte y talento. También a Matthew Macfadyen, ese padre Phillip que se debate entre el idealismo y el realismo y a Eddie Redmayne, que sabemos perfectamente su papel en la historia y, aún así, consigue darle un misterio adorable a su personaje. Pero vamos, que destacaría a medio reparto si me dejaran.

Una producción acertada

Está claro que Starz no tiene tanta pasta en sus arcas como, por ejemplo, HBO para hacer sus miniseries. Entre eso y, como contaba antes, el tráiler, no esperaba demasiada calidad de producción y, sin embargo, creo que el productor ha hecho un excelente trabajo distribuyendo esos 40 millones de dólares con los que ha contado para la producción.

La atmósfera y ese aspecto sucio y viciado de las ciudadelas del siglo XII están, desde luego conseguidas. Incluso el ambiente de palacio, no tan lúcido y brillante como en otras épocas. Sí, hay cosas que cantan pero, en general, uno no está pensando en si los escenarios están o no bien hechos porque, simplemente, no cantan. Y eso ya es suficiente.

Un evento intenso y cerrado

Si aún no te he convencido de que, tras este primer contacto, parece que Los Pilares de la Tierra merece la pena, añado este último argumento que será válido para algunos.

Esto es una miniserie de 8 capítulos en la que sabemos con certeza que ocurrirán muchas cosas, hay mucha chicha que desarrollar durante esas 8 horas de metraje que incluyen todo tipo de tramas políticas, religiosas, sociales y demás. Es una de las mejores características de las miniseries: todo está concentrado, contado tal y como se pretende, sin alargamientos innecesarios ni giros patilleros. Es lo que es y eso es lo que ofrece.

En Starz la miniserie se estrenó anoche 23 de Julio con dos episodios (o uno doble) y emitirá uno nuevo cada viernes hasta el 3 de Septiembre, que se emite el episodio final.

Canal + y Sogecable están en el proyecto como productoras y han financiado parte del proyecto para luego ser las distribuidoras oficiales en España. Lo último que he oído es que hasta entrado otoño no se estrenará aquí, pero me extrañaría que tardase tanto.

Por cierto, cuando hace un mes nos proyectaron el primer episodio doble, justo después pusieron un tráiler de unos 4 minutos que no se si ya ha salido en youtube o simplemente era un avance para los empleados… pero si os lo encontráis: NO lo veáis. Destripa absolutamente toda la serie. Imaginadme mirando hacia abajo y tapándome los oídos mientras murmuro para no escuchar nada cuando me di cuenta que me lo estaban contando todo. Ya tengo suficiente con haber leído la novela de Ken Follet.


Nota:
Algunos me estáis preguntando por el tema descargas. Yo la vi hace tiempo en una proyección de Sogecable así que no se donde poder descargarla. Parece ser que aún no han aparecido links. Paciencia!

miércoles, 14 de julio de 2010

Aceptamos Covert Affairs como sustituta de Alias

Ayer, USA Network añadió una nueva serie a sus filas. Este nuevo título veraniego se une al perfil habitual de la cadena, siendo así una dramedia ligera, entretenida y fácil de ver que bebe mucho de la Alias (sin acercarse a la grandiosidad de ésta. La verdad sea dicha ;).

Covert Affairs está protagonizada por Pipper Perabo que interpreta a Annie Walker, una intrépida joven que se une a las filas de la CIA. Debido a su habilidad con los idiomas, un departamento especial de agencia la recluta prematuramente para un caso concreto. Evidentemente, por unos u otros motivos, acaba formando parte del equipo permantemente.

No quiero contaros las sorpresas que va desvelando el piloto casi doble –que dura una hora- pero hay que decir que es un primer episodio bastante entretenido que, además, es hábil a la hora de presentar personajes y conflictos. Sí, es cierto que en muchas ocasiones recurren a métodos de libro, pero son eficaces. Al fin y al cabo, Covert Affairs no tiene más pretensiones que ser un entretenimiento veraniego simpático con protagonistas guapos y guapas.

Annie Walker no es Sidney Bristow. Pipper Perabo aún necesita algo más de recorrido en la serie para resultar creíble en algunas de sus secuencias más “de agente”, como esa persecución en coche, pero apunta maneras y creo sí que tiene potencial para adquirir más cuerpo y credibilidad. Es posible que lo vea desde mi punto de vista de fan de la actriz, pero así es. No, Perabo no es tan elegante ni tan polifacética como Jennifer Garner, pero confío en que vaya adquiriendo aptitudes.

Auggie es nuestro Marshall Flinkman particular. Christopher Gorham (el novio de Harper's Island) no nos ofrece un Auggie tan peculiar y nerdísimamente adorable como Marshall lo fue en su día pero no hay duda de que tiene encanto. Sí, esa facilidad que tiene para según qué tipo de tareas no es demasiado creíble dada su condición de invidente, pero el hecho de que el personaje de los gadgets sea ciego, es de lo más original y realmente nos regala gags y momentos que se agradecen mucho. Ya me gusta este personaje.

Por supuesto, tenemos también a los jefes (Kari Matchett y Peter Gallagher, recordado por su papel en OC pero que, para mí, siempre será el comatoso de Mientras dormías), cuya trama secundaria propia me parece muy acertada. No falta el entorno familiar del que Annie ha de esconder su profesión que está liderado por su hermana (Anne Dudek, que siempre será la zorra manipuladora de House) que siempre será , que tiene el mismo papel que Francie en la serie de JJ Abrams. No, aún no se qué papel va a tener Sendhil Ramamurthy, a.k.a Mohinder "coñazo" Suresh.. pero sale en la foto promocional.

Y, por supuesto, tenemos un Vaughn. Un hombre perfecto que tiene una relación imposible con la protagonista. No voy a decir mucho más pero esta historia, construida evidentemente como la trama de continuidad de la serie, a muchos les resultará fácil y típica pero, aunque probablemente sea cierto, es muy efectiva y yo ya he picado el anzuelo.

Todos estos personajes se presentan de forma muy mecánica pero eficaz y, tras una hora de episodio, quedan claros todos los perfiles, los conflictos y la dinámica entre ellos.

El caso es, para no variar, totalmente Alias, en el que vivimos varias fases, descubrimos algún que otro gadget y vemos a la protagonista utilizar sus habilidades con el disfraz para salvar la misión. También somos testigos de algún que otro asunto turbio de la oficina, por supuesto.

Quizá hay un momento en el que se percibe un bajón en el episodio por ese anticlímax forzado para alargar la duración del primer episodio, pero creo que este problema dejará de existir en futuros capítulos, ya que tendrán la duración normal de 42 minutos.

En definitiva, Covert Affairs reúne todas las características que definen eso que tan bien sabe hacer USA Network: coger elementos y herramientas básicos y mezclarlos de tal forma que obtenemos un producto de fácil consumo que, sin embargo, resulta una buena serie de entretenimiento.

No es Alias pero me la quedo como sustituta de una serie insustituible.



lunes, 21 de junio de 2010

Pilotos 2010: LOS 10 ERRORES DE “THE GATES”

Bienvenidos a The Gates, una urbanización idílica a la que una familia se muda para empezar una nueva vida, porque ya hemos aprendido con películas y series que la primera medicina para las crisis matrimonio-familiares es mudarse de casa, y si puedes decir la frase "Es la casa de nuestros sueños" la primera vez que la ves, mejor. En lugar de ser la casa encantada de turno, lo que nos encontramos es una pequeña ciudadcita perfecta de la que no es necesario salir para nada, ya que dentro tienes de todo: tiendecitas, piscinitas, colegios… además de todo tipo de criaturas sobrenaturales para hacer el ambiente muy misterioso.

Esa es la premisa de The Gates, un nuevo título de ABC para este verano cuyo primer episodio deja ver que la serie va a ser poco más de lo que se esperaba de ella: un producto simple, típico y cómodo. Pero paso directamente a la defenestración, que es lo divertido: I've seen it so you don't have to.



  • Ya sabemos que The Gates es una ciudad chachi, no hace falta que le des a la imagen esa especie de brillo aperlado que ni Liv Tyler en El Señor de los anillos.
  • No empieces con tu personaje femenino chungo cortando rosas. Ya no nos fiaremos de ella porque como decían en Mujeres Desesperadas, “El mal a veces va en un SUV” y yo añado “y siempre poda rosas en el jardín”.
  • No enseñes todo el pastel en tus primeros 40 minutos. Ya sabemos que en tu serie hay vampiros, lobos y brujas… y todos los personajes que los interpretan nos dan exactamente igual así que ya te has cargado todo el interés al fulminar el misterio sobrenatural.
  • Que el 60% de tus personajes sea misterioso y haga evidente que esconde algo es un porcentaje aceptable, pasar del 80% es exagerado y dispersa los intereses.
  • Ah.. y a veces la sutileza viene bien... incluso en las imágenes promocionales.
  • Tu vampira puede pulular bajo la luz del sol, vale. Aceptamos barco. Pero no lo justifiques con un supermegaprotector solar factor 137. Me hace reír. Y más si le das un toque dramático con música enigmática de fondo.
  • No pasa nada porque alguno de tus actores no sea genéticamente perfecto. Que todos los personajes sean dignos candidatos a miss y míster me parece estupendo (sobre todo por el chavalito mono protagonista) pero rechina.
  • No pretendas construir en 40 minutos el triángulo amoroso que a Crepúsculo le costó casi dos películas. Tanto él como ella aún me dan igual, por lo que su historia de amor no va a interesarme en absoluto. De nuevo, a veces menos es mejor que más.
  • Rodar una conversación con muchas miradas, silencios y música a juego no la convierte en una conversación interesante o un diálogo con chicha e intención.
  • Podéis prescindir de cosas como el portero tontito, la depre de la vampira porque tiene vida de maruja, mostrar demasiado una comisaría sin extras y poner música de tensión a cada ratito aunque no corresponda.
En definitiva, The Gates es una especie de Mujeres Desesperadas meets Hidden Palms frustrada. No sirve como comedia, ni como drama de misterio familiar, ni como thriller, ni como historia de amor complicada ni como serie sobrenatural. Tampoco quiero ser injusta, no es terrible. De hecho, es pasable y mínimamente entretenida pero carece totalmente de interés. Hay mucho que ver, yo paso de esta.



martes, 8 de junio de 2010

¿Cómo está la industria televisiva? Temp 10/11 (7): HBO

Hace unas semanas comencé una serie de entradas sobre las tendencias de la televisión americana a partir de los nuevos proyectos de las cadenas para el año que viene. Aún tengo pendiente algunas cadenas de cable y hoy le toca el turno a la reina del cotarro.

La HBO aún es la cadena reina del cable. Sus proyectos ya no responden tanto una tendencia general de la industria sino a la propia dinámica de la cadena. Siguiendo el perfil mayormente elitista que tiene el espectador habitual de la cadena, la HBO suma a su lista proyectos que respetan esta línea.

Pero ni siquiera la HBO se escapa de unirse a ciertas tendencias de la industria y este año predominan las adaptaciones entre sus proyectos. Los Soprano dejó un hueco que la cadena aún tiene que rellenar y lo intentará con títulos como Broadwalk Emire o Luck. También hay cabida para un par de productos fantásticos que incluye la adaptación de Juego de Tronos, un ambicioso proyecto en producción desde hace un año.

También destaca su ya habitual técnica de recurrir a la presencia de estrellas, tanto televisivas como cinematográficas, que desarrollan o interpretan los proyectos para garantizar un mínimo de éxito aunque venga únicamente del poder mediático y marketiniano que obtienen de esta práctica.

Mildred Pierce
Esta adaptación de la novela de James M. Cain está ambientada en Los Angeles de los años 30, durante la Gran Depresión, y narra la historia de una mujer divorciada que intenta ganarse la vida regentando un restaurante. Trata, además, de hacerse con el cariño de su ambiciosa hija mayor.

La novela ya tuvo una adaptación en 1945 a cargo de Michael Curtiz. Esta vez será una miniserie de 5 capítulos de una hora a cargo de Todd Haynes y en el reparto encontramos a Kate Winslet como protagonista acompañada de Guy Pierce, Evan Rachel Wood, Mare Winningham y Brian F. O’Byrne entre otros.

Luck
Este nuevo drama se adentra en el mundo de las carreras de caballos y las apuestas. El protagonista es un tipo duro e intuitivo que lleva toda su vida en el mundo del juego como corredor de apuestas, como prestamista o como dueño de un casino. Después de cuatro años en prisión, entrará en un complejo plan en el que tratará de hacerse con las riendas de un hipódromo.

Detrás de las cámaras, como productores ejecutivos, encontramos a mi admirado Michael Mann, que seguro dará una estética de lo más interesante al producto, y a David Milch (Deadwood, Hill Street Blues) entre otros. El reparto incluye nombres como Dustin Hoffman, Dafnis Farina y John Ortiz como los tres protagonistas, acompañados de otros intérpretes como Nick Nolte, Kevin Dunn o Richard Kind.

Entre Dustin Hoffman y Michael Mann ya me tienen convencida. Es uno de los proyectos que más me llaman de la cadena.

The Miraculous Year
Este título aún está en el aire, ya que de momento se ha encargado el piloto, y nos muestra los quehaceres de una familia desde el punto de vista de un carismático y autodestructivo compositor teatral de Broadway.

No hay mucha información salvo que la dirección y producción ejecutiva corre a cargo de Kathryn Bigelow (ganadora de un merecidísimo Oscar por The Hurt Locker) y el guión es de John Logan (Gladiador, El Aviador). Las credenciales son excelentes, de momento.

Juego de Tronos
¿Quién no ha oido hablar ya de este proyecto de la HBO? Está basado en el best seller “Canción de Hielo y Fuego” de George R. Martin y la describen como una lucha épica en un reino de fantasía. El piloto ya se ha rodado (la imagen es de la serie) y, tras verlo, la HBO ha ordenado 10 episodios.

En el reparto están Sean Ben. Peter Dinklage, Harry Lloiyd y Mark Addy entre muchísimos otros. El propio autor de la saga se encuentra entre los productores ejecutivos. Suu estreno está previsto para comienzos del 2011. Ganazas. Hay más información aquí.

Mindhunter
Este título se basa en el libro “Inside the FBI’s Elite Serial Crime Unit” que cuenta las experiencias del propio autor como uno de los investigadores de asesinos en serie más importantes del FBI y las técnicas de análisis de perfiles que desarrolló.

En la adaptación han dado un giro a la historia haciendo del protagonista una mujer que será interpretada por Charlize Theron. Además de ella, están en el proyecto Scott Buck (Productor ejecutivo de Dexter) y David Fincher (Seven). Aún está en una fase muy inicial pero yo ya la tengo marcada en mi lista.

Broadwalk Empire
Ya se ha hablado bastante de este nuevo drama. Yo misma lo mencioné en una de mis entradas de adaptaciones de libros. Por resumir, la Ley Seca y el nacimiento de Atlantic City en los años 20 y su auge es el entorno en el que se mueven los protagonistas de la serie.

Nucky es un traficante de alcohol que intenta hacerse rico a toda costa. Jimmy es un veterano de guerra que acaba trabajando a sus órdenes. Un agente del Tesoro intentará atraparles.

Martin Scorserse es el director y productor ejecutivo junto a otros. En el reparto encontramos a Steve Buscemi como protagonista acompañado de Michael Pitt, Michael Shannon, Gretchen ;ol o Robert Cloherssy.

Ya se puede ver un trailer y tiene una pinta estupenda. La serie tiene, de momento, 11 episodios encargados y 6 rodados. Se estrenará este otoño.

Enlightned
Esta es la única comedia que encontramos entre todos los proyectos de la cadena y se centra en una mujer autodestructiva que vive un despertar espiritual que le hará sentirse “iluminada”. Esto causará estragos en su casa y su trabajo.

La sinopsis es algo confusa pero la presencia de Laura Dern como protagonista, acompañada de Mike White, Luke Wilson o Sarah Burns y con Mike White (Freaks and Geeks) como productor ejecutivo, la colocan sobre el mapa. De momento se han encargado 9 episodios que se rodarán este verano.

Proyecto sin título
Un cardiólogo es mandado a prisión por matar a su amante. La historia empieza cuando éste es liberado, tras 15 años, y se ve forzado a rehacer su vida y reconectar con su pasado y sus relaciones.

La serie corre a cargo de David Auburn, ganador de un Pulitzer, y tiene a Kevin Kline como actor principal. De momento está en desarrollo.


Untitled Sarah Treem project
Sarah Treem es productora ejecutva de How to make it in America e In Treatment y tiene nuevo proyecto basado en una novela de Samantha Peale que trata sobre una jovenzuela con cirsis de identidad en medio del mundo del arte en el que se mueve. Phillip Seymour Hoffman también está en el proyecto. No se sabe mucho, de hecho, ni siquiera está claro si será de media o una hora.

The Guns of August
Esta serie es un proyecto de HBO como productora pero aún no se sabe si se emitirá en la cadena. Es una coproducción con Francia y está basado en los escritos de Barbata Tuchman sobre los primeros meses de la Primera Guerra Mundial, libro que le valió un Pulitzer. No se tiene mucha más información a parte de que será una miniserie de 4 episodios de hora y media y que Frank Doegler (John Adams, Roma) está a su cargo.


Las tendencias televisivas actuales en USA han dejado bien claro que las novedosos o llamativos. Pero el cable está ahí para socorrernos y sólo leyendo los proyectos de HBO queda claro que se ésta se mueve en otra liga completamente distinta y muchísimo más interesante. Porque no es televisión, es HBO. Y a vosotros ¿Qué proyecto os apetece más?¿Cuál veis menos claro?