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miércoles, 16 de octubre de 2013

De cómo ‘Dexter’ se ha echado a perder en su última temporada

Obviamente, spoileracos de ‘Dexter’ hasta el episodio 11 de la 8ª temporada
Previo al arranque de la octava y última temporada de ‘Dexter’ solía pararme a pensar qué nos depararía el desenlace. Como en cualquier historia de este tipo, protagonizadas por un antagonista que funciona al margen de la ley, ‘Dexter’ prometía un argumento que se desarrollase en ese hueco entre la espada y la pared que lleva planteado desde el minuto uno de la serie (algo así está contando magistralmente ‘Breaking Bad’ ahora, por ejemplo). Pero no. Ignoro si no han querido meterse en camisa de once varas o han querido huir del camino que la audiencia esperaba o predecía; sea por lo que sea, a tres episodios vistos del final, lo que sí han conseguido es convertirla en la peor contada, la más ridícula y la más aburrida temporada de la serie.


Los primeros episodios se tomaron con calma aquello de recoger las consecuencias del cliffhanger anterior: la muerte de LaGuerta a manos de Debra. Las consecuencias emocionales, claro; porque el único intento de los guionistas de acercarse a un suspense por la captura de Dexter ha ido en forma de un Marshall ajeno a la policía de Miami (y el más cortico de su familia). Porque no, la última entrega de la serie ha decidido que el posible desenmascaramiento del Oscuro Pasajero y sus consecuencias era una trama mucho menos interesante que desarrollar un nuevo e insípido villano y dar más historia a personajes TAN interesantes que funcionan TAN bien en más de dos secuencias por episodio como Masuka o el grimoso de Quinn.


Sigue leyendo sobre la última temporada de Dexter en 1001 Experiencias





domingo, 18 de agosto de 2013

Showtime baraja un spin-off de ‘Dexter’, ¿quién debería protagonizarlo?


Con la última temporada de ‘Dexter’ a punto de llegar a su ecuador, Showtime tiene que estar tirándose de los pelos. Tanta audiencia tirada a la basura en cuanto las aventuras asesinas de Michael C. Hall finalicen. Oh, un momento. Ocho años hemos seguido la compleja evolución de Dexter Morgan pero la cadena bien sabe que no tiene por qué ser el fin del Miami de alguno de los personajes secundarios de la serie.

El presidente de entretenimiento de la cadena ha dejado caer ésta posibilidad cuando ha informado del acuerdo de desarrollo por dos años que han firmado con el showrunner de ‘Dexter’, Scott Buck. No es la primera vez que se menciona la posibilidad de un spin off; hace unos meses, cuando confirmaron (por n vez) que la octava sería la última, dejaron caer que estaban planteándose un título nuevo a raíz de ‘Dexter’, pero dejando claro que primero estaba que acabase ésta y después lo demás.

Quién podría protagonizarlo?

Hannah McKay: Empiezo por el personaje que personalmente creo que más encaja. Si Showtime quiere hacer un spin-off es para aprovechar esa gran audiencia que ha ido creciendo a medida que avanzaba la serie, por lo que podemos pensar que la idea sería escoger una línea de planteamiento y personaje similares. Hannah McKay tiene una personalidad misteriosa, es escurridiza, es una psicópata asesina y está interpretada por Yvonne Strahovski, que tiene algo de tirón televisivo (y está re-buena). Pensando en que el final de ‘Dexter’ lo permita, es el personaje que mejor encaja para contar una historia similar en tono y tener una conexión parecida con el espectador.

Sigue leyendo quién podría protagonizar el spin-off de 'Dexter' en ¡Vaya Tele!

viernes, 7 de septiembre de 2012

La máscara de Dexter: de las grietas a los añicos

Nos van los tipos malos. La imagen de héroe impecable no sólo es aburrida, es lejana e irreal. Resulta difícil identificarse con alguien que hace siempre lo correcto, que no duda de sus ideales y no se contradice. Los tipos de moralidad discutible son atrayentes por su complejidad, por creer tenerlo todo bajo control y estar convencidos de mantenerse imperturbables. Por sus lógicas retorcidas y por ser fruto de los traumas y obstáculos que pone la vida.  

Dexter Morgan es muchas cosas. Es asesino y justiciero, es hermano y hermanastro, y hace tiempo que se rindió a su monstruo interior. Pero Dexter no nació siendo asesino, las circunstancias lo dibujaron así; y cuando su padre descubrió su secreto, a su Oscuro Pasajero, creyó que no existía esperanza para él, ¿Por qué habría Dexter de pensar lo contrario?

Esta génesis del personaje es vital para comprender los terrenos en los que se mueven las diferentes temporadas de la serie de Showtime y para entender el nivel de empatía y la fuerte conexión con la audiencia que ha ido consolidando con los años. Una audiencia inspirada por su incansable búsqueda de la identidad.  

Sigue leyendo este artículo en ¡Vaya Tele! :)

jueves, 10 de noviembre de 2011

Las mejores temporadas televisivas

Lo confieso, echaba de menos un meme. A Alex, amigo y nuevo compañero de OhhhTV! Podcast, se le ha ocurrido esta idea para su blog y no he podido evitar dejar en pausa la entrada sobre Homeland y unirme a esto de hablar de las mejores temporadas televisivas.

En televisión es tarea titánica mantener un nivel de calidad e interés constante, sobretodo cuando tenemos temporadas con más de una veintena de episodios, una verdad que, sin embargo, no ha facilitado la tarea de señalar aquellas que, para mí, son más completas, redondas o especiales. Tranquilos no hay spoilers.

Friday Night Lights, primera temporada
Temporada modélica donde las haya, en la que lo importante no es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta: con realismo y naturalidad, con mucha verdad y diálogos excepcionales. Las historias y personajes son consecuentes y no hay efectismos. La tensión y drama crecen con cada episodio hasta conseguir vítores y aplausos en los últimos episodios. A destacar Mud Bowl como muestra de todo lo mejor de esta serie en un sólo episodio.

Supernatural, cuarta temporada 
Es algo que he repetido cansinamente en este blog: el cuarto año de los hermanos Winchester consiguió la perfecta combinación entre los casos autoconclusivos interesantes, el humor cachondo y el buen rollo que caracteriza(ba) a la serie y las dosis de mitología justas en cada episodio.

Breaking Bad, tercera temporada 
Tras un primer contacto, corto debido a la huelga de guionistas, y un segundo año trepidante, en la tercera entrega de las aventuras metanfetamínicas de Walter nos encontramos con uno de esos villanos que tanto amamos odiar. Cuando combinamos esto con la excelente evolución de unos personajes al borde del precipicio, alguna de las secuencias más tensas que he vivido yo en televisión (esos finales del sexto y séptimo capítulos son inolvidables) y un genial y polémico bottle episode en torno a una mosca algo cojonera.

Alias, segunda temporada 
Hong Kong, Irina Derevko, los Bristow en el pasadizo, los dobles, Fase uno, La Revelación, La verdad lleva tiempo… ¿Hace falta decir más?

Dexter, cuarta temporada. 
Y hablando de villanos memorables, ¿No es Trinity uno de los mejores malos malosos televisivos de los últimos años? Con Dexter tratando de compaginar la vida profesional, familiar y asesinil, el meticuloso Trinity se convierte en un mentor silencioso, convirtiéndose casi en una obsesión que provoca una danza de tramas y encuentros entre ambos absolutamente maravillosa de seguir. Con estos elementos, difícil era no encontrarnos con una temporada redonda que se ha convertido en referente medidor de la calidad del resto.

The Office, segunda temporada 
La esencia de lo mejor de la oficina está en esta temporada: Michael Scott en su salsa organizando olimipiadas y dundies, Jim ejecutando las bromas más sofisticadas a Dwight, la frustrante y emocionante relación de Pam con Jim, las excentricidades de sus secundarios… La segunda temporada es un episodio hilarante y genial detrás de otro.


El Ala Oeste, segunda temporada 
Tras un primer año de conocer a los personajes, la dinámica entre ellos y el tono de una serie tan completa y compleja, llegamos a una segunda temporada redonda. Resulta muy complicado hacer justicia con palabras a una temporada que mezcla como ésta las relaciones personales, las dinámicas profesionales y la comedia con el drama político y temas que se plantean episodio a episodio. Quiero destacar episodios memorables como 17 people, Two Cathedrals, In the Shadow of Two Gunmen o The Stackhouse Filibuster. Y al personaje de Ashley Haynes, la abogada republicana intentando trabajar en su ridículo despacho del sótano.

Friends, quinta temporada 
Al ser Friends mi gran favorita de siempre, elegir una temporada es muy Sophie’s Choice para mí, pero me decanto por ese quinto año en el que vivimos el secreto (y el destape) del romance entre Mónica y Chandler o las consecuencias de que Ross dijese el nombre de Rachel en su boda con Emily, mudándose al piso del gordo feo desnudo y llorando por suuuuu bocadillooooo. Episodios como el de los flashbacks de acción de gracias, el de la pelota y el de los propósitos de año nuevo hacen de esta una de las mejores temporadas.

Doctor en Alaska, primera temporada
Es difícil decidirse por una sola temporada de las aventuras del Doctor Fleischmann en Cicely, pero me voy a quedar con ese primer contacto con ese entrañable y peculiar pueblo de Alaska y sus habitantes. Qué maravilloso fue conocer a alguno de mis personajes televisivos favoritos como Marilyn y sus monosílabos, Chris en su radio o Ed y sus películas.

Lost, cuarta temporada
Acabo con una serie que ahora estoy reviviendo gracias al podcast Still Lost. La primera temporada es realmente redonda: inquietante, equilibrada y con uno de los mejores pilotos que se han visto. Pero tengo un hueco especial en mi corazoncito televisivo para la cuarta temporada porque, además de tener alguno de mis episodios favoritos de la serie (Ay, The Constant...), fue la que pude seguir en directo cuando vivía en Estados Unidos y de la que hice live-blogging.


Cierro la lista con algunas menciones especiales a Studio 60 y su primera midseason, a la cuarta temporada de Expediente X, la quinta de 24, la segunda de 30 Rock, la primera de mi adorada Veronica Mars y, por mencionar algún reality, a la quinta y séptima temporadas de The Amazing Race. No, no menciono Fringe, que no quiero saturar :P

jueves, 28 de abril de 2011

Cada serie tiene su momento (Meme)

Para algunas series, necesito estar en el momento adecuado o tener las condiciones externas óptimas para entregarme a ellas y disfrutarlas al máximo. No soy Mónica Geller, no me estalla la cabeza si alguna vez no se cumplen, pero las preferencias existen. Y aquí van.

Para ver en la sobremesa del domingo.
Por algún motivo, las series familiares me gusta más disfrutarlas una tarde de domingo, que suele ser la más relajada de la semana. Suelo reservarme Brothers and Sisters para este momento. Con Shameless adquirí la costumbre de guardarme dos o tres episodios y verlos seguidos en minimaratón.

Para ver mientras comes:
Generalmente suelo recurrir a una comedia ligerita How I Met Your Mother es una buena opción. Modern Family y Raising Hope suelen acompañarme en mis cenas también.

Para ver por la noche.
Es algo extraño. Hay series que TENGO que ver por la noche o, al menos, a oscuras. Es una manía rara que no puedo evitar y me sucede con títulos como Fringe o Dexter. De alguna forma favorece que entre en la atmósfera de la serie.

Para ver en multitarea:
American Idol, Top Chef, The Amazing Race y demás programas del estilo entraron en mi parrilla personal para amenizarme otras tareas. Ahora mismo han salido de esta categoría y han dejado paso a aquellas series que ya no disfruto tanto pero que me cuesta mucho dejar. Ahora mismo, es el caso de Bones y Supernatural (aunque tengo que decir que los dos últimos episodios fueron de sofá y 100% atención).

Para ver con comida:
No, no está repetido. No es lo mismo ver mientras comes que comer mientras ves. En el caso de Top Chef, es absolutamente necesario tener comida a pesar de que sea contraproducente. Ahí estoy yo normalmente con mi colacao con crispis viendo cómo los concursantes elaboran delicias gastronómicas.

Para ver en el metro o haciendo ejercicio:
Como la veo doblada, no me importa verla “en pequeño” y tiene una duración óptima para estas cosas, Padre de Familia suele ser mi mejor opción para ver en el iPhone en viajes y demás.

Para ver en chat con otros seguidores:
Generalmente prefiero ver las cosas a mi bola y ritmo, pero hay programas que ganan enteros en compañía. Desde que veo The Amazing Race con amigos virtuales, el concurso ha ganado mucho. Pero la reina de esta categoría es Tru Blood. Tanto es así, que cuando me pierdo el chat por lo que sea, el episodio de esa semana me cuesta horrores verlo.

Para ver cuanto antes:
Ya he mencionado algunas que irían en esta categoría pero, por no repetir, me limitaré a decir: Breaking Bad y sus maravillosos finales de episodio adrenalíticos y sus cliffhangers maltratadores de espectadores.

El visionado para entendidos:
¿No habéis visto algún capítulo avanzando la barrita del play al gusto? Eso es el visionado para entendidos, práctica que yo aplico últimamente a todos los episodios de Glee. ¿Qué me aburre una trama? Paso las secuencias de una trama (Will y Emma, revolcaos ya y dejadnos vivir) o voy buscando algún número musical. O, si me sangran los oídos con una canción, hale, pasando.

Para ver “con twitter":
No importa que sea el estreno de El Barco, la miniserie de Felipe y Letizia o un concierto retransmitido de Miley Cyrus, la tele con twitter y sus hashtags es muchísimo más divertida.

Para ver en 720p.
No tengo telaca y la potencia gráfica de mi ordenador deja mucho que desear, así que yo limito mucho lo que me bajo en HD y, en estos momentos, solo hay dos series con el privilegio: Fringe y Juego de Tronos.

Para ver doblada.
La costumbre hace que aún tenga un par de series que veo dobladas. Una es Padre de Familia, aunque vistas las intenciones de emisión es posible que abandone por la versión original. La otra es House. Sí, la veo en familia, así que toca verla doblada. Pero no voy a negarlo, tampoco me quejo.

Para ver en maratón.
Con el paso del tiempo uno suele descubrir qué series prefiere ver en maratón, administrándose los episodios en vez de seguir el tradicional semana a semana. Es mi caso con Dexter, que me genera tal adicción y admiración que suelo intentar acumular el mayor número de episodios posibles antes de verla. Normalmente no aguanto a verla toda del tirón, pero sí en dos o tres tandas.


Y hasta aquí las manías seriéfilas de visionado. Lo he planteado como un meme así que sentiros libres de seguirlo en los comentarios o en vuestros blogs (si me avisáis, mejor, que así pongo aquí un link). ¡Ah! Y espero leer alguna manía extra ;)

Lo han seguido: En mi pantalla, Tv Killed the movie star,

jueves, 18 de noviembre de 2010

¡NO TE SOPORTO! (9)

Hace tiempo que no reparto un poco de odio por estos lares y he decidido que ya era hora de remediarlo. Bueno, más que decidido, mi puesta al día con Parenthood casi me ha obligado a ello.

Camille de Parenthood
En serio, yo no se qué le pasa a esta mujer en la cara. No se si Bonnie Bedelia tiene una cita semanal botoxfílica ineludible o que realmente la mujer no tiene ningún tipo de control sobre los nervios faciales, pero entre su casi nula capacidad interpretativa y su personaje, cada vez que protagoniza una trama (ejemplo práctico: clases de baile) me amarga el episodio. Camille es uno de los personajes más inaguantables, agrios, desagradables y hostiables de la televisión actual. Parenthood no se queda corto en féminas inaguantables como Jasmine y su carita de cordero egoísta degollado que no soporto o la cara de estreñida constante de Julia.

Emma de Glee.
Una de las mejores características de Glee es la facilidad y tranquilidad con la que se rebootea a sí misma en cada episodio. Esto se agradece mucho cuando algunos personajes desaparecen sin dejar rastro durante un par de episodios y es que si ya sólo de ver a Emma se me activan todas las alarmas, cuando el previously anuncia peligrosamente que va a protagonizar una trama, siento serias sensaciones de mandar el episodio a la papelera. Pero en plan máy+supr, “-¿Desea suprimir definitivamente? – Frakkin yes-“. Y es que no puedo con esa carita ñoña de chica buena. Siempre que aparece, me aburre a excepción de su “Touch me” en el Rocky Horror Glee Show, que tenía la moñez que le caracterizaba pero tuvo su gracia.

Luc de Brothers and Sisters
Lo siento, no puedo. Se que tiene muchos fans pero a mí esos aires de francés romántico y entregado a la mujer de ama me ponen muy nerviosa. Siempre creyéndose tan comprensivo y con la razón absoluta. Siempre tan sacrificado y paciente que parece empeñado en dejar mal a Sarah, que la amo como mujer ambiciosa, fuerte, que sabe lo que quiere, que no se anda con chiquitas. Tuvo su gracia en un principio pero ahora ya me cansa. Pena que creo que tendré que soportarle hasta que acabe la serie... Menos mal que al menos está buenorro.

Quinn de Dexter
De nuevo, la serie de mi asesino favorito, y tras un arranque tambaleante, nos está ofreciendo una temporada magnífica. En esta serie hemos tenido varios personajes tocapelotas y, aunque no llega al nivel de Doaks, estoy en modo odio-a-Quinn. Y no es ese personaje al que amas odiar como a Arthur Mitchell, no, es un odio del tipo “a todo cerdo le llega su San Martín”. Y no me entendáis mal, el hecho de que esté por ahí enredando le da su tensión al tema, pero es que esa cara de asco constante que tiene y el porte tipo “oh, como me atormenta la autoconsciencia de ser un chico malo sin remedio” me repatea.


En fin. Ya basta de repartir odios por hoy. Sois libres de desahogaros con vuestros personajes odiados en los comentarios. Si queréis leer más estopa...

No te soporto 1: Kim Bauer (24), Duncan Kane (VM), Nikki (Heroes)
No te soporto 2: Rachel (OTH), Chuck (GG), Locke (Lost)
No te soporto 3: Mohinder (Heroes) Ryan (The Office) Lucas (OTH)
No te soporto 4: Pedro (El Internado), Laurel (Privileged), Angela (FNL)
No te soporto 5: Aaron (GG), Toni (El Internado), Jenna (30 Rock)
No te soporto 6: Tommy Walker (B&S), todo el elenco de Harper's Island, Mandy (WW)
No te soporto 7: Ssssokie Stackhouse (True Blood), Ryan (B&S), Billy (ally McBeal)
No te soporto 8: Jordan (Greek), Will (Huge), Jessica (Hung), Amanda (Top Chef 7), Flo (TAR 3) y Sendhil Ramamurthy (en general).


domingo, 17 de octubre de 2010

Mis 10 imprescindibles de la parrilla americana

Entre la situación aún confusa de las audiencias y que no he tenido demasiado tiempo para pasar del piloto de muchas de ellas, este año estoy retrasando mi entrada sobre las nuevas series que voy a decidir quedarme.

Pero hay una cosa que a día de hoy sí que tengo clara y son las series en actual emisión que más disfruto y que llevo completamente al día. En freakscity nos invitan a contar los cuatro títulos, en emisión actualmente (ni terminadas, ni cancaladas, ni en parón), que consideramos imprescindibles.

DRAMA

Fringe: ¡Oh! Es todo un shocker que esta serie esté en esta lista, ¿verdad?. Como os he dicho hasta la saciedad, esta fabulosa serie es la que más disfruto con diferencia y me entrego a cada capítulo como si en ese momento no existiese nada más en el mundo... Yo soy así de melodramática.

Friday Night Lights: Al igual que la señorita MacGuffin, hago unas pequeñitas trampas con los Lions ya que aún quedan unos pocos días para su estreno. Desgraciadamente, uno de mis pilares seriéfilos actuales comienza su última temporada y voy a disfrutar de cada segundo.

Dexter: Este drama sigue maravillándome. Desde un planteamiento inicial que parecía algo limitado han conseguido superarse cada temporada. Tras la brillante cuarta temporada, las cosas en la quinta no acaban de despegar del todo, pero cada capítulo sigue siendo una delicia. Uno de los mejores personajes jamás creados y evolucionados es Dexter. Ahí lo dejo.

House: Este cuarto puesto es complicado. Mis dramas favoritos restantes están en parón y yo aún no he empezado la séptima porque la veo doblada (#yoconfieso :P). Podría haber colado aquí a los Walker o los Braverman pero después de que la sexta haya sido la mejor y la que más he disfrutado del doctor, se merece esta posición.

COMEDIA

30 Rock: Es la genialidad hecha comedia y punto. La actual temporada ha empezado inmejorable con sus siete gags geniales por segundo y además nos ha regalado un Live Show repleto de estrellas invitadas y con ese sabor de espontaneidad tan disfrutable.

Raising Hope: La única nueva en esta entrada y con el puesto más que merecido. Humor bestia, pasado de rosca y con personajes patéticamente divertidos. El arranque ha sido casi inmejorable y espero que sigan así.

Community: Los de Greendale me pueden. Yo es que sólo con la química que hay entre los protagonistas ya me parto de risa y la forma que tienen de recurrir a cada personaje en cada momento es sobresaliente.

Modern family: Hay muchos que siguen renegando de ella pero yo sigo siendo fan absoluta de los melodramas de Cameron, de los colombianismos de Gloria o de las niñerías de Phill. Eso sí… ¡Queremos más Manny esta temporada!

BONUS FEATURES

Padre de Familia: Añado esta sección ilegalmente sólo para poder añadir a los Griffin a la lista de comedias favoritas y es que es algo superior a mis fuerzas. Lo sé. Sé que ya no es lo mismo y que es difícil que vuelva a darnos temporadas como la 4ª o 5ª, pero a mí me sigue haciendo reír como pocas.

Top Chef Just Desserts: Ahora que veo más realities de los que probablemente debería, tenía que añadir un bonus. A pesar de que los sandiazos y el chat están haciendo más entretenida a The Amazing Race, ahora mismo necesito mi ración semanal de Top Chef postres y todos los divertidísimos (y muchas veces incómodos) dramas que está ofreciéndonos. Y estoy deseando que empiece ya el Top Chef All Stars.

Y hasta aquí mi repaso. Habrá que guardarse una segunda parte para cuando, allá en febrero, la midseason nos traiga más títulos. ¡Y el verano, por supuesto! Aunque en la época estival la reina indiscutible es Breaking Bad :P



martes, 5 de octubre de 2010

¿Quedan superhéroes en televisión?

Greg Berlanti, uno de mis creadores favoritos, tiene nueva serie en la parrilla americana: No Ordinary Family, una dramedia familiar que bien podría llamarse adaptación de Los Increíbles a la pequeña pantalla e imagen real.

Hace ya cuatro años que se estrenó Heroes y tres que comenzó a hundirse a pesar de los intentos de NBC de convertirla en su serie insignia y, desde entonces, pocos se han atrevido a abordar el género de superhéroes como tal. Este año, la cadena del pavo real volverá a la carga con un drama sobre un buen policía al que inculpan de un crimen que no ha cometido y se ve apartado de su familia. Al puro estilo Batman, gracias a entrenamientos, trucos y tecnología, se convertirá en The Cape, un vengador. ¿De verdad la NBC se lo ha pensado bien?

A mí me da la impresión de que los poderes ya no se llevan. Ya no vemos en nuestras pantallas series como Lois y Clark, Flash o aquellos Batman y Robin con onomatopeyas gráficas. No de esa forma clásica al menos. Los poderes ya no están tan valorados y para muchos son una carga. En Misfits, ninguno de los protagonistas se sentía especialmente afortunado de haber recibido esos dones especiales, dones que ni siquiera les servían para mejorar su estado de repudiados sociales. En No Heroics, los ingleses vuelven a reírse de los superhéroes mostrándonos a un puñado de paletos perdedores cuyos poderes provocaban poco más que la risa.

Muy similares eran los personajes de la fantástica Carnivale, capaces de las habilidades más sorprendentes y relegados a un mundo oscuro, viciado, arisco y arenoso en aquel circo dejado de la mano de dios, nunca mejor dicho.

Ya no queremos héroes al uso. Ya no importa tanto lo que hacen con sus facultades sino cómo se amoldan a ellas. El tiempo de personajes como el de Kyle Chandler en Edición Anterior ha pasado. Quizá ese es el motivo, además de lo mala que era, para qué vamos a engañarnos, de que no han cuajado series como The Listener. Por eso hay que aplaudir a Smallville no sólo por ser una superviviente en este género, sino por conseguir superar año tras año eso de “la próxima temporada será la última”.

Ahora los héroes televisivos son otros. Son héroes de carne y hueso, del día a día que quizá la gente necesite reconocer como reales para sentirse mejor. Ya no sólo escasean los protagonistas con poderes sino que los villanos han dejado de ser sobrenaturales. De vez en cuando aparece una Buffy o unos Winchester, pero parece que el gran público, ese que se asoma poco a la televisión de género, quiere ver personajes con principios que defienden al ciudadano de a pie. Quieren ver a un Dexter que, incluso en su calidad de metódico asesino en serie, a quien se carga es a los malos. Quieren ver a una Nikita luchando contra sus orígenes al descubrir que estaba en el bando equivocado. Quieren a John Amsterdam, un hombre centenario que usa su vasto conocimiento trabajando como policía en Nueva York. Quieren a un pobre pastelero que puede resucitar a los muertos e ignora las posibilidades que le ofrece eso para hacer lo imposible por no perder al amor de su vida. Buscan a un cincuentón que decide traficar con metanfetaminas para ahorrar dinero cuando se entera de que en breve morirá de cáncer.

Disfrutamos viendo a Jack Bauer y su patriotismo extremo que tortura a quien se ponga entre él y la salvación de los Estados Unidos de América. Disfrutamos creyéndonos a una Sydney Bristow con tacones y barriga de seis meses subiendo por paredes escarpadas para salvar a su país y a los suyos. Los nuevos héroes son policías, forenses, médicos, espías, abogados… Tenemos héroes en Trauma, en Bones, en Rubicón, en Covert Affairs, en Fringe, en Battlestar galáctica o en The Wire. En Hermanos de Sangre o The Pacific sus protagonistas están tratados como auténticos héroes e incluso más de uno se uniría a mí al considerar a Cathy una heroína en The Big C.

El primer episodio de No Ordinary Family no es demasiado afortunado. Quiere poner todos sus elementos sobre la mesa presentando todo con tanta prisa que resulta muy poco creíble, demasiado forzado y a penas dando tiempo a que conectemos con sus personajes. Pero creo que sí acierta a la hora de mostrar el tono que pretende y de dejar claras sus intenciones. A mí no me engañan con ese cliffhanger patillero, yo se que estos Increíbles televisivos van a seguir en esta línea de nuevos héroes y seremos testigos de los estragos que van a provocar los nuevos poderes en sus vidas y sus relaciones. O al menos eso espero.

Por mucho que la NBC quiera intentarlo, las capas ya no se llevan. Las mallas son la moda de algunos nostálgicos en las más recientes temporadas televisivas y las criptonitas ya no son piedras verdes de un planeta perdido sino los propios héroes que tienen que luchar consigo mismos, sus deseos y sus vidas.. Porque ya se sabe que un gran poder requiere una gran responsabilidad que no todo el mundo puede asumir y que, como en Misfits, Pushing Daisies y muchas otras, esas habilidades se convierten en una carga que hacen que odies la sensualidad que antes explotabas con gusto o que no puedas tocar a la mujer que amas sin que muera como consecuencia.


jueves, 9 de septiembre de 2010

10 motivos que me alegran la vuelta al cole

Si. El verano viene estupendamente para desconectar en muchos aspectos pero cuando se trata de las series, la vuelta al cole es de lo más excitante: Nuevos títulos, resolución de cliffhangers, nuevos giros, expectativas…

En vez de pasarnos por la papelería a por cuadernos y carpetas, nos dedicamos a los trailers y los sneak peaks, hacemos nuestro calendario semanal y actualizamos nuestros perfiles de MyTvShows. Yo me emociono con todas estas cosas de inicio de temporada como cuando empezabas los cuadernos de clase a 5 colores y ordenaditos. Bien sabemos que la temporada acabará como esos cuadernos: series canceladas, otras abandonadas a medias… En fin, carnaza para “pasar a limpio”.

El regreso de Fringe
La serie que más esperaba cada semana por fin regresa y según quedaron las cosas y lo poco que he leído sobre lo que vendrá (no quería saber demasiado), la tercera temporada con Olivia, Walter, Peter y compañía promete ser, mínimo, tan interesante como la anterior.

La prometedora quinta temporada de Dexter
El gran cliffhanger de la temporada pasada para mí es, sin duda, el de Dexter. El final de la cuarta, y la mejor, temporada de la serie es un game changer en toda regla y no puedo esperar a ver cómo se desarrollan las cosas en el entorno de nuestro querido asesino.

Las expectativas en comedia
Este año tengo muchas esperanzas repartidas por las sitcom. Tengo curiosidad de ver cómo se lleva Community al día (la primera la he visto en maratón), espero que tanto esta como Parks and Recreation mantengan el buen nivel con el que se fueron. Espero que den una vuelta a The Office, que la séptima sea la última (ya que se marcha Steve Carrell) y que se vaya por la puerta grande. Espero que Modern Family siga haciéndome reir y que 30 Rock mantenga su ratio de chistes geniales por segundo. De How I Met your mother, lo siento, pero no espero nada.

La despedida de Friday Night Lights
Yo era de las que decía que la tercera temporada y su final eran perfectos para despedir la serie. Luego tuve que desdecirme: la cuarta resultó ser impresionante. Ahora vivo el regreso de los Panthers y los Lions de forma agridulce: Tengo ganas de volver a vibrar con la serie, pero no quiero despedirla.

Mis realities tienen que ir a mejor
Las anteriores temporadas de American Idol y The Amazing Race han sido tan rancias, que las nuevas ediciones no pueden ser peor. Bueno, realmente pueden, pero espero que no lo sean. Espero una carrera más complicada y elaborada en TAR y un casting infinitamente mejor en AI. En esta última al menos se que los castings no me van a decepcionar, aunque tendré que esperar a enero para echarme unas risas.

Los médicos, los forenses y los coristas
Tres series muy distintas que se unen en mi lista semanal. La sexta temporada de House ha sido la que más he disfrutado con diferencia, lo que hace que espere con ganas y tenga muchas expectativas para la nueva. Por su parte, Bones se despidió dejándonos en un punto muy raro entre sus protagonistas y todo apunta a que las cosas cambiarán. Tengo ganas de comprobarlo. Menos entusiasmada estoy con el regreso de Glee y es que su segunda etapa me resultó bastante tediosa. Pero la serie sigue teniendo algo y espero que vuelva a engancharme como al principio. Ah, y no me olvido del cameo de Britney, no.

Mis familias favoritas
El cocktail semanal familiar con los Walker y los Braverman es otra de esas cosas que más me gustan de mi vida seriéfila. El supuesto salto temporal de Brothers and Sisters y el rumor de que la quinta será la última me motivan mucho para una quinta temporada de despedida a la altura. Por otra parte, Parenthood tiene mucho terreno para seguir creciendo como hizo en año anterior y espero que lo haga.

¿Qué será de los Winchester?
Tras ese maravilloso final de temporada que debería haber despedido la serie, no se que esperar de este nuevo año. Después de lo vivido sólo pido que Supernatural recupere el buenrollismo original que la caracterizaba, que últimamente estaba demasiado intensa.

Las series a nuestro lado del charco
Algunas de las series inglesas que tengo en la recámara las espero más que otras. Misfits ahora mismo está en el primer puesto. Lo pasé estupendamente con esa cortísima primera temporada con ese increíble final. También tengo ganas de Torchwood ya que, semiobligada por Alex de Day Zero, la tercera temporada me gustó mucho. La que me es más indiferente es Skins. Nunca acabé de conectar demasiado con la segunda generación y esta quinta temporada sólo me llama por la curiosidad de cómo será el nuevo grupo de chavales.

Los nuevos títulos
De entre los muchos títulos que nos llegan nuevos este año, y como siempre hago, probaré la mayoría de los pilotos. Pero es inevitable crear expectativas y las series que más me apetecen son The Event, producción seriadísima de la NBC que tiene pinta de que me gustará y luego será cancelada. También espero con ganas No Ordinary Family, Broadwalk Empire, que tiene pinta de ser tremenda, The Walking Dead o Lone Star. Sí, no me olvido de Hellcats, título predecible y tipicorro que espero se convierta en el placer culpable de la temporada. Eso sí, tiene que ganar mucho, que con lo presentado en el piloto no es suficiente.


Sí, me dejo muchas series en el tintero, pero ahora mismo tengo el ojo puesto en el otoño. La midseason y el próximo verano nos traerá títulos como Caprica, How to Make it in America, Breaking Bad y muchos regresos y series nuevas más, pero eso lo dejo para futuras entradas.



sábado, 28 de agosto de 2010

Meme: Los 7 pecados capitales del teléfilo

Si sólo fueran siete…. Está claro que yo voy a ir al infierno seriéfilo sólo por la lujuria y la ira (no hay más que ver la sección de “No te soporto”) pero no es por eso por lo que he decidido sacar los pecados capitales seriéfilos ahora. Estaba yo pensando en qué meme dejar programado para mi ausencia vacacionera y qué mejor que hacerlo con el primer meme que seguí en este blog.

LUJURIA
Soy muy voluble en esto de los hombres televisivos. Hoy os digo una cosa y mañana otra, pero ahora mismo, de las series que he visto esta temporada, os diría esto: Los primeros planos de Eric en True Blood me matan por dentro, la sonrisita cómplice de Phill (presentador de The Amazing Race) me da cosquillitas y la chulería adorable de Dean (Supernatural) me derrite. Pero el perfecto perfectísimo ahora mismo es difícil de superar: Peter Bishop (Fringe).

GULA
Este apartado no cambia con respecto a mi anterior versión del meme y es que las series son muy culpables de alguno de mis kilos de más xD No puedo evitar comer mientras veo episodios, sobretodo si es algo tipo evento como estrenos, finales o capítulos especiales. La cosa se agrava cuando veo Top Chef… miadísimo me da empezar con la edición de postres que estrenan este otoño.

IRA
A pesar de que llevo mucho odio seriéfilo dentro, no soy una persona iracunda. Prefiero odiar en silencio, como con las hemorroides. Pero a veces una no se puede reprimir y hay una palabra relacionada con el mundillo que no puedo soportar: Relleno. Discúlpame, querido lector, pero esos capítulos autoconclusivos de series que siempre han sido autoconclusivas como Supernatural o Fringe no son relleno sólo porque a ti no te gusten. Esos capítulos que son menos trepidantes o en aquellos que la trama se detiene sobre los sentimientos y las emociones de sus protagonistas son evolución, no relleno. He dicho.

CODICIA
Ah. Los seriéfilos somos unos caprichosos. Entre los packs de series (Oh, Pack de Lost, ven a mí), las figuritas y merchandising variado (Un Brian Griffin de peluche ha sido mi última adquisición) y otras cosas derivadas (como los cómics de Fringe) no hay forma de parar de comprar. Pero es que siempre hay algo que codiciar como la tostadora de Battlestar Galactica o estos posavasos de Dexter. Lo próximo va a ser manual, voy a hacerme una camiseta con este logo que me dio por hacer de Breaking Bad. Ea.

ENVIDIA
La envidia es mala pero a veces inevitable. Cada año daría cualquier cosa por poder ir a la Comic Con de San Diego. Un finde de series, pelis, friqueces varias… y encima es bastante asequible el precio. Si estoy por allí y veo a Pacey haciendo la chorrada molona de la Pacey Con, me da un algo. Ah, alguna vez iré.. Alguna vez. Al menos este año Los Emmy me pillan en Los Angeles xD

SOBERBIA
Hay mala soberbia seriéfila, como la de aquellos que desprecian cualquier título emitido fuera de HBO que dicen hacer un “esfuerzo” por ver productos de otras cadenas de cable. Pues mira, tú te lo pierdes, mamarracho. Por suerte no peco de esa sino de la buena (sí, la buena es de la que peco yo, qué pasa :P) y es que hay veces que es inevitable ponerse en actitud altiva cuando alguien desprecia una serie que amas y defenderse como superior por saber apreciarla. A mí me ha pasado siempre que he recomendado Breaking Bad y la persona en cuestión ha echado pestes. “No sabes admirar su grandeza”. Y tan agustico que me quedo.

PEREZA
El verano es para mí la estación pereza seriéfilamente hablando por excelencia. Mira que tengo revisionados de series excelentes en la recámara o empezar algún que otro clásico también… pero con este calor, ese tipo de series me dan muchísima pereza. Ahí tengo Treme para ver entera pero me dedico a ver Drop Dead Diva o Greek (y tan contenta xD)

Y hasta aquí mis pecados capitales. Sentíos completa y absolutamente libres de seguir el meme y compartir con los demás vuestros pecados seriéfilos. Cuando hice este meme por primera vez, acabé prometiendo un “Los 10 mandamientos del seriéfilo” que luego nunca hice... Esta vez no sólo lo prometo, sino que ya está en la recámara para publicarse en unos días ;)


Esta entrada ha sido programada. Mis disculpas si hay algún error de cualquier tipo en la publicación. Avísalo en los comentarios y lo modificaré lo antes posible. Gracias!




martes, 3 de agosto de 2010

DID YOU JUST CALL ME LADY?!

El otro día se generó una discusión a raíz de una pregunta de Crítico en Serie que planteaba una elección: ¿Olivia Dunham (Fringe) o Sydney Bristow (Alias)?. A raíz de esto, y de los argumentos de unos y otros para defenderlas, me han dado ganas de hablar de esas mujeres fuertes, decididas e independientes que rondan por nuestras series favoritas.

Es lo propio empezar por la misma Olivia Dunham, una mujer cuya aspecto frío complica a los espectadores conectar con ella. Sin embargo es generosa y cariñosa a la vez que resolutiva y determinada, aunque a veces con sus flaquezas nos demuestra que ese exterior frío es sólo una fachada.

Sydney Bristow es mucho menos mental que Olivia. Se deja llevar por las emociones pero eso no le impide convertirse en la más chunga del lugar cuando la situación lo requiere. Ah, y no me olvido de esa sensualidad que tanto le caracteriza y que tan bien sabe utilizar para sus propósitos.

Otra que tira de sensualidad como Sydney y que aparenta ser mucho más fría de lo que realmente es, es Blair Waldorf. Esta morena peligrosa de Gossip Girl será una bitch en toda regla, pero es una mujer inteligente de armas tomar.

¿Más perracas del desierto? Pues en esta categoría encontraríamos fácilmente a los dos pesos pesados de Damages, Patty y Ellen. Dos mujeres inteligentes, preparadas y fuertes a la vez que retorcidas y vengativas, aunque una fuera arrastrada por la otra al lado oscuro.

Siguiendo con más bitches, nos encontramos con uno de los personajes más odiosos de 24: Sherry Palmer. Es de esas mujeres malvadas, mentirosas y manipuladoras que tanto nos gusta odiar. Pero claro, en todo hay clases y Cherry nunca le llegará a la suela al personaje femenino que más disfrutamos odiando: La gran Irina Derevko (Alias). Y no necesita más para describirla.

Pero ya es hora de mencionar al gran personaje que ha inspirado el título de la entrada: Verónica Mars. ¿Quién ha visto la serie y no se ha enamorado perdidamente de ella? Sólo Vero es capaz de ser chungorra como nadie y, a la vez, adorable como pocas. Escurridiza, ocurrente, frikaza y simplemente genial. Esa es nuestra Mars.

No sólo Verónica demuestra que no hay que ser una zorra para ser una mujer fuerte y es que Tami Taylor es todo amabilidad (Friday Night Lights) y a la vez es capaz de enfrentarse a todo un grupo de hombres fumando puros y con los egos más hinchados que un zeppelín, y salir con toda la razón del mundo, más chula que un ocho y, por supuesto, con mucha educación.

En un punto medio tendríamos a Kara Thrace (Battlestar Galactica), mujer independiente e inteligente cuya bipolaridad nos hace verla en su faceta más cerrada y cortante para después ofrecernos a una Starbuck mucho más emocional y cariñosa. Si es que muchas de estas mujeres son todo fachada y no se dan cuenta que se puede ser chunga y a la vez amable y emotiva. Ser racional no implica necesariamente ser dura.

Eso es algo en lo que Tempy Brennan no se ha parado a pensar muy a menudo. Su personalidad racional y su cerebro científico la hacen parecer una mujer fría y distante pero, aunque en su caso no sea tan fachada, sí que nos deja pequeños huecos que nos dejan ver que no siempre está tan entera como quiere aparentar. Esto os lo cuenta mejor la Srta. MacGuffin.

Aunque no lo parezca, Debra Morgan (Dexter) tiene mucho en común con estas últimas dos mujeres y es que ella, con su cuerpecito esmirriado y su calidad de “mujer en un mundo de hombres” intenta compensar con una pistola y chorrocientas palabras malsonantes… Pero la vida te da limones y a Debra siempre le cuesta mucho entrar en la fase de hacer limonada y es cuando se desmorona cuando debería darse cuenta que motivada por la emoción y la conexión es cuando mejor trabaja.

El cadáver de Lost ya está empezando a enfriarse pero nadie puede negar que la colección de mujeres que pululaba por la isla cabría perfectamente en esta categoría empezando por Sun y acabando por Rose. Pero, para mí, ninguna supera a Juliet, una superviviente. Resolutiva, decidida y sacrificada, no tiene miedo a dejarse llevar por sus emociones ni a abrirse a los demás.

Por supuesto que me dejo en el tintero a muchas mujeres merecedoras de estar en esta entrada. En la categoría de Olivia encontraríamos a Scully (Expediente X); la de Veronica Mars también tiene un hueco para ambas Gilmore. No me olvido de Brenda (The Closer) a la que he disfrutado poco pero suficiente, de Cuddy (House), que sabe ser dura llevando escotazo como nadie, Nora (Brothers and Sisters), la matriarca de las matriarcas o de Lois, la implacable madre de Malcolm. Incluso sería flexible para incluir a alguna del grupito de Sexo en Nueva York o a Jane de Wonderfalls.

Pero no hay sitio para todas y ahora es cosa vuestra recordarme en vuestros comentarios otras de vuestras mujeres de armas tomar.



martes, 12 de enero de 2010

Meme 2009 (II): Premios especiales

Yo se que voy unas cuantas semanas retrasada con esto del repaso al año que se nos ha ido ya, pero hay que mirarlo por el lado bueno, así no pilla en época de saturación de listas. Este meme es mucho más divertido de hacer así que espero que os animéis! ^^ Podéis leer tranquilos, no hay spoilers.

Premio “Quien mató a JR” al mejor cliffhanger.

Mira que hemos tenido cliffhangers chungos este año… Lost es uno de los que se lleva la palma, aunque los dos de Fringe fueron bastante impactantes también. Era difícil que Supernatural superase el final de la tercera, pero el cliffhanger de este año tampoco fue moco de pavo.

Pero para mí hay uno que supera a todos los demás, un final de temporada impresionante que cerró 12 episodios magníficos y que no sólo consigue el efecto impactante que esperamos en cliffhanger, sino que deja las cosas de tal forma que pone patas arriba todo el devenir de la serie. Nada volverá a ser igual. Supongo que ya sabéis que estoy hablando del los últimos e impactantes segundos de la cuarta temporada de Dexter.

Premio “They took my son” a lo más cansino

¿Os acordáis cuando Michael se tiró toda la segunda temporada de Perdidos con sólo una linea de guión repetida? Pues en su honor va este premio que este año se reparten entre varios.

Primero, los vampiros. Se que no es un tema exclusivamente televisivo, pero la verdad es que estoy muy saturada de un tema que solía gustarme. Es posible que influya el hecho de que nada vampiril de lo que se ha hecho me ha llegado. True Blood fue una decepción que abandoné aburrida tras el cuarto episodio de la segunda, Vampire Diaries es una mamarrachada absoluta, el fenómeno crepúsculo me fascina tanto como me repatea. Hay fans que no merecen existir, así lo digo.

Pero, yendo más a lo televisivo, tengo que hablar de dos sitcoms que merecen el título de cansinas por dos cosa distintas. Primero, y por esto me vais a acribillar y soy consciente, The Big Bang Theory. Lo siento, lo he intentado pero me parece tan simple, tan normalita… quizá necesita tiempo pero, al contrario que otras veces, esta no me incita a dárselo. Y no ayuda el hecho de que sea TAN vista. Parece que estoy destinada a odiar la comedia más vista por los americanos :P

La otra es How I Met Your Mother. Yo nunca me he contado entre sus fans incondicionales. Creo que tiene cosas originales e interesantes, que tiene capítulos muy buenos y una temporada remarcable… pero tiene demasiados altibajos y necesita demasiado el apoyo de Barney. Pero lo realmente cansino para mí son esos aires de misterio innecesarios que se da con el tema de la madre. Sinceramente, me da igual… Ya estoy tan harta de que jueguen con un tema que simplemente era una excusa para contarnos las desventuras de un grupo de neoyorkinos y que no va a ninguna parte. Que si fiesta, que si paraguas amarillo…. Qué se cree.. ¿Lost?. Aquello de la cabra es un ejemplo… cuando crean este tipo de expectativas nunca llegan a nada interesante. Aún no he visto el que se emitía ayer, pero por lo que he leído en twitter, parece que hay tema.

Premio “Skins” a la serie que no esperabas que te gustase

Hace casi dos años que, por motivos de trabajo, tuve que ver el piloto de una serie de adolescentes fiesteros que no me llamaba en absoluto. En el segundo ya estaba enamorada de la serie.

Como una de las series que empecé a ver sin muchas esperanzas ya se lleva otro premio de esta lista, paso el testigo a Parks and Recreations. Podría haber dicho Glee, porque después de Viva Laughlin la verdad es que no esperaba nada de ella pero, aunque no sea nueva, quiero destacar a este so-called spin off de The Office protagonizado por Amy Poheler. El 2009 ha sido el año en que la hemos visto crecer. Acabó la temporada en mayo y yo no daba ni medio duro por ella en otoño. Iba a darle dos episodios de prueba antes de desecharla del todo y aquí estoy… que incluso en algunos episodios disfruto más que con The Office, mi comedia favorita del momento que está algo flojilla esta temporada.

Normalmente esta categoría haría referencia a la primera temporada de una serie, como la otra vez que di este premio, pero como no es el caso, me autoadapto.

Premio Fox a la cancelación más rastrera

En 2009 hubo que despedir a algunas series que disfrutaba mucho pero, sin duda, la más dolorosa, ha sido la de Kings. Es posible que no sea la más rastrera, no vamos a esperar que la renueven con esos datos que hacía, pero da tanta rabia que una maravilla como esta, con tanto potencial como tenía, no cale entre la gente. Todos los seguidores que lloramos por ella tendríamos claro que la historia habría sido muy distinta si se hubiera estrenado en otra cadena…

Sobre Kings escribí tras ver su primer episodio doble, pero recientemente he vuelto a ver la temporada y pienso hacerle un homenaje como se merece. De momento, para convenceros de lo grande que es os remito a las palabras de Alex, un post que aún recuerdo desde que lo leí en su día.

Premio Jack Bauer a la serie atracón

Y os preguntaréis…. ¿Porqué Jack Bauer? Pues porque ahí donde la veis, es 24 la que actualmente tiene el record-maratón de mi historia seriéfila. Fueron la mitad de la tercera, cuarta y quinta temporadas de la serie las que vi en tan sólo 5 días y medio. Sí. Echad cuentas. Estaba sola en casa a primeros de septiembre, todos mis amigos estaban de exámenes y ¿qué hice yo? Desayunar, comer, cenar, planchar, fregar… viendo 24.

Este año he tenido dos títulos maratón. Una de ellas ha sido Battlestar Galáctica, que ha sido el afortunado título del verano pero, a pesar de que la disfruté, el premio va indiscutiblemente para Bones. Cuatro temporadas en apenas mes y medio ya no sólo hablan por si solas, sino que el enganche que tuve con Booth y Brennan fue terrible. Dejaba otras de lado porque necesitaba biológicamente una ración de una de las parejas mejor llevadas de la televisión actual... y ahora me toca sufrir con el ritmo de emisión.

Y hasta aquí el meme. Ahora os invito a todos a que hagáis este peculiar repaso al 2009. Se que los titulares de los premios son a título personal, por lo que si queréis cambiar algunos, sólo especifico que lo suyo es que no hagan referencia a nada de este año. Es de cajón, lo se, pero por si acaso :P



viernes, 8 de enero de 2010

Hola, Dexter Morgan...

Es increíble que a estas alturas una serie como Dexter siga sorprendiendo. Temporada a temporada no sólo encuentran algo nuevo que contarnos sino que lo siguen haciendo con una maestría envidiable. ¿Quién nos iba a decir a nosotros tras la primera temporada que Dexter daría para tanto?

Aunque seguramente divague bastante y sea un popurrí de ideas que hay en mi cabeza, aviso que saldrán spoilers de la serie así que, si no estás al día y no quieres leer algo que no querrías saber, no sigas leyendo.

El final de la temporada anterior, y los carteles promocionales, apuntaban a una temporada enfocada en la paternidad de nuestro asesino favorito. ¿Qué haría Dexter con un bebé entre manos? En el season finale de la segunda temporada de la serie, un Dexter agobiado por una perturbada Lila decía una frase que se grabó en mi memoria “Es extraño tener una creación ahí fuera… una profundamente mutada versión de ti mismo, suelta por ahí, jodiéndolo todo. Me pregunto si así es como se sienten los padres”. Ahora me imagino a los guionistas diciendo “es hora de saberlo, Dex”.

Pero es algo que aún tenemos que descubrir. He leído algunas críticas referentes a lo rápido que la temporada se deshace del tema paternidad. Sin embargo, yo creo que aprovecha al máximo las posibilidades que le ofrece un bebé: el trasnochar, las emergencias repentinas y otros percances hace que sus planes se trastoquen constantemente. Un bebé no puede hacer más. Pero, tranquilos, el tema de la paternidad no se ha acabado ni mucho menos… es ahora, sin Rita, cuando va a descubrir si “es así como se sienten los padres”.

Pero Dexter ha lidiado con el tema de la paternidad y la familia desde otro ángulo. ¿s posible ser un asesino en serie y tener una familia? Mejor, ¿Es posible que esa familia sea feliz? ¿Es buena idea dejar el código a un lado? Dexter se enfrenta a su familia, a su nuevo enemigo, a su oscuro pasajero y al recuerdo de su propio padre en cada uno de los episodios de la temporada y siempre descubre algo nuevo sobre sí mismo. Ahí reside la grandeza de la serie.

Sin duda, uno de mis momentos favoritos de la temporada, y de la serie, tiene lugar en el cuarto episodio, “Dex Takes a Holiday”, cuando, en su ritual habitual para matar a Zoey Kruger, se da cuenta de que no quiere perder a su familia. Con sólo unos segundos, dicen tanto de la evolución del personaje y de lo que será durante la temporada, que no puede hacer otra cosa que parar y aplaudir. Literalmente. Sólo una escena demuestra lo magnífica que es la serie y el actorazo que es Michael C. Hall. La carga emocional y el significado hablan por sí solos así que os pongo el vídeo.



Pero es hora de hablar del mejor villano que ha dado luz esta serie: Trinity. De asesino metódico a padre de familia organizado, consigue fascinar a Dexter por su capacidad de coordinar sus dos vidas. Tienen tanto en común que asusta pero hay algo que Arthur Mitchell nunca tuvo y es su Harry particular. No ha sido capaz de mantener su máscara dentro de la familia y arrastra a los que más le quieren a la oscuridad con él… algo que Dexter siempre evita por encima de todas las cosas.

Los antagonistas de Dexter han ido evolucionando dentro de un mismo parámetro. El Ice Truck Killer, también su hermano, conocía su pasado y abre los ojos a Dexter jugando con él y con su obsesión por la sangre. Dexter se conoció a sí mismo entonces y fue con Lila con quien fue capaz de expresar en voz alta que había algo oscuro dentro de él. Miguel Prado llevó la relación un poco más lejos, y fue el primero con el que compartió de verdad el secreto y su primer intento de amigo de verdad. Trinity ha sido distinto… ha empezado siendo un maestro para Dexter y le ha causado fascinación hasta el último minuto. Incluso en el momento que le mata recibe una última lección de Arthur.

Como no esperaba de otra forma, la evolución de las tramas de la temporada ha estado cuidada al milímetro. No sólo no se han precipitado en ningún momento ni con ninguna de las historias, sino que siempre se las ingenian para coordinarlas de tal forma que se enlacen de forma natural. Un claro ejemplo de ello ha sido el tratamiento de la trama de Debra y la búsqueda de Laura Moser.

Y la tensión. ¡Qué tensión!. Qué manera de jugar con nosotros, sutil y no tan sutilmente. Esta ha sido la temporada del suspense por excelencia. En cada episodio nacían y morían grandes incógnitas y grandes expectativas que tenían como madre esa impaciencia que nunca había sentido hasta ahora con la serie de saber el final, de ver cómo iba a acabar todo. Si hay algún momento representativo de esto es, sin duda, ese “Hello, Dexter Morgan”. Se acababa Kyle, esa tercera máscara de nuestro protagonista, y llegaba el gran duelo final. Emoción.

Como he avisado en un principio, este comentario ha sido un popurrí de ideas sueltas más que otra cosa. Ha sido una temporada tan espléndida que me resulta complicado analizarla y hacerle justicia, por lo que he decidido dejarme llevar por mis caóticos sentimientos para con la serie. Pero no quiero acabar el post sin hablar de las posibilidades que nos ofrece la quinta temporada.

Ese final, con mandíbula desencajada incluida, supone un impacto brutal en todos los aspectos de la serie. Todos. Es el soplo de aire fresco por excelencia. Dexter tendrá que afrontar definitivamente su paternidad. Justo después de haber declarado abiertamente su intención de luchar contra el oscuro pasajero, y de haberse dado cuenta de que su familia ha conseguido regalarle sentimientos que nunca antes había sentido, justo ahora le dan este mazazo que lo desmorona todo. Esta temporada hemos visto a Dexter perder los papeles (“Debería haberte matado cuando tuve la oportunidad”)… ¿será ahora cuando se desate del todo su demonio interior?¿Conseguirá mantener la sangre fria?. Para más INRI, Debra ha descubierto el origen de Dexter. No creo que eso le llevase necesariamente a descubrir la verdad sobre su hermano pero creo que lo hará… eso sí, no creo que sea en esta temporada.

No quería enrollarme y aquí me tenéis, doce párrafos después, despidiendo el post con la sensación de haberme dejado demasiadas cosas en el tintero. En fin, vuelve pronto, Dexter.