Mostrando entradas con la etiqueta Supernatural. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Supernatural. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de noviembre de 2013

Diez capítulos de miedo para Halloween


Apagad las luces, poned un par de velas en la repisa, abrid la ventana y dejad que el viento remueva los visillos y haya titilar las llamas. Si tenéis una máquina de hacer humo, mejor que mejor; pero como seguramente no sea el caso, nosotros os vamos a ayudar a crear esa atmósfera oscura y terrorífica que tanto se lleva en la última noche de octubre.

Marina empezó ayer esta lista de episodios con los que pasar miedo y hoy cojo el relevo para seguir enumerando esos capítulos que nos han hecho querer encender la luz o abrazarnos fuertemente al cojín. Por supuesto, es una lista muy personal que deja fuera otros títulos que encajarían perfectamente y por ello os invito a que uséis los comentarios para compartir los vuestros. Compartamos el miedo. Pero mientras os lo pensáis, aquí van los míos.

‘Hospital Kingdom’ – Butterfingers

Callum Keith Rennie 

ABC decidió en 2004 contar con Stephen King para escribir una adaptación de ‘Riget’, una serie danesa dirigida por Lars Von Trier. King se basó en algunos elementos de la trama de la serie original y mantuvo a varios de los personajes pero realizó algunos cambios. Ya sabemos que le encanta introducirse de alguna manera en sus historias y ‘Hospital Kingdom’ arranca con el atropello de un pintor famoso que acaba en un hospital de Maine en el que ocurren cosas muy extrañas. Después de varios episodios en los que peca de lenta y abstracta (pero cuya atmósfera malrollera es impecable), las posibilidades de la serie estallan por fin en Butterfingers, el noveno capítulo, uno muy autoconclusivo en el que todo el personal del hospital está emocionado por la final del World Series de baseball. Todos menos un exjugador (interpretado por Callum Keith Rennie) que intenta suicidarse.

Es un episodio que se vive desde el punto de vista de Dedos de Mantequilla y que nos lleva de paseo por ese Reino, el hospital alternativo, esa especie de inframundo que existe en el lugar. Este no sólo es uno de esos capítulos que se pueden ver y disfrutar sin haber seguido la serie; funciona en sí mismo y exprime esa atmósfera enrarecida, la tensión, algún que otro susto y el yuyu general que tiene la serie, sino que también es un episodio clave para entender las posibilidades espacio-temporales del Hospital Kingdom y es el punto a partir del que la serie explota definitivamente.

Sigue leyendo el resto de episodios de miedo en ¡Vaya Tele!


viernes, 26 de octubre de 2012

Viendo la tele con la luz encendida

Vuelvo a estar de vacaciones festivaleras y ésta vez le ha tocado al Festival de Cine Fantástico de Sitges. El terror es uno de los géneros por excelencia de estos diez días de vísceras, apocalipsis y robots, un género capaz de dar pelotazos increíbles en el cine pero considerablemente delicado en televisión.
Desde aquellas radionovelas con voces guturales y efectos de sonido para crear atmósfera, la antología ha sido el formato por excelencia del género. Alguno de aquellos primeros títulos siempre serán clásicos televisivos: ‘Historias de la cripta’, ‘Alfred Hitchcock Presents‘, ‘The Outer limits’ o la gran ‘The Twilight Zone‘.

Varias décadas después, la ficción televisiva de terror nos llega con cuentagotas y generalmente mezclada con la fantasía o rebajada con suspense. Aunque siendo justos, el terror puro siempre ha sido escaso en televisión. Es un género delicado que expulsa (o repele) a cierto tipo de público por defecto y es comprensible que las cadenas lo miren con recelo cuando están en busca de algo competitivo.

Sigue leyendo el artículo en ¡Vaya Tele!

jueves, 10 de noviembre de 2011

Las mejores temporadas televisivas

Lo confieso, echaba de menos un meme. A Alex, amigo y nuevo compañero de OhhhTV! Podcast, se le ha ocurrido esta idea para su blog y no he podido evitar dejar en pausa la entrada sobre Homeland y unirme a esto de hablar de las mejores temporadas televisivas.

En televisión es tarea titánica mantener un nivel de calidad e interés constante, sobretodo cuando tenemos temporadas con más de una veintena de episodios, una verdad que, sin embargo, no ha facilitado la tarea de señalar aquellas que, para mí, son más completas, redondas o especiales. Tranquilos no hay spoilers.

Friday Night Lights, primera temporada
Temporada modélica donde las haya, en la que lo importante no es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta: con realismo y naturalidad, con mucha verdad y diálogos excepcionales. Las historias y personajes son consecuentes y no hay efectismos. La tensión y drama crecen con cada episodio hasta conseguir vítores y aplausos en los últimos episodios. A destacar Mud Bowl como muestra de todo lo mejor de esta serie en un sólo episodio.

Supernatural, cuarta temporada 
Es algo que he repetido cansinamente en este blog: el cuarto año de los hermanos Winchester consiguió la perfecta combinación entre los casos autoconclusivos interesantes, el humor cachondo y el buen rollo que caracteriza(ba) a la serie y las dosis de mitología justas en cada episodio.

Breaking Bad, tercera temporada 
Tras un primer contacto, corto debido a la huelga de guionistas, y un segundo año trepidante, en la tercera entrega de las aventuras metanfetamínicas de Walter nos encontramos con uno de esos villanos que tanto amamos odiar. Cuando combinamos esto con la excelente evolución de unos personajes al borde del precipicio, alguna de las secuencias más tensas que he vivido yo en televisión (esos finales del sexto y séptimo capítulos son inolvidables) y un genial y polémico bottle episode en torno a una mosca algo cojonera.

Alias, segunda temporada 
Hong Kong, Irina Derevko, los Bristow en el pasadizo, los dobles, Fase uno, La Revelación, La verdad lleva tiempo… ¿Hace falta decir más?

Dexter, cuarta temporada. 
Y hablando de villanos memorables, ¿No es Trinity uno de los mejores malos malosos televisivos de los últimos años? Con Dexter tratando de compaginar la vida profesional, familiar y asesinil, el meticuloso Trinity se convierte en un mentor silencioso, convirtiéndose casi en una obsesión que provoca una danza de tramas y encuentros entre ambos absolutamente maravillosa de seguir. Con estos elementos, difícil era no encontrarnos con una temporada redonda que se ha convertido en referente medidor de la calidad del resto.

The Office, segunda temporada 
La esencia de lo mejor de la oficina está en esta temporada: Michael Scott en su salsa organizando olimipiadas y dundies, Jim ejecutando las bromas más sofisticadas a Dwight, la frustrante y emocionante relación de Pam con Jim, las excentricidades de sus secundarios… La segunda temporada es un episodio hilarante y genial detrás de otro.


El Ala Oeste, segunda temporada 
Tras un primer año de conocer a los personajes, la dinámica entre ellos y el tono de una serie tan completa y compleja, llegamos a una segunda temporada redonda. Resulta muy complicado hacer justicia con palabras a una temporada que mezcla como ésta las relaciones personales, las dinámicas profesionales y la comedia con el drama político y temas que se plantean episodio a episodio. Quiero destacar episodios memorables como 17 people, Two Cathedrals, In the Shadow of Two Gunmen o The Stackhouse Filibuster. Y al personaje de Ashley Haynes, la abogada republicana intentando trabajar en su ridículo despacho del sótano.

Friends, quinta temporada 
Al ser Friends mi gran favorita de siempre, elegir una temporada es muy Sophie’s Choice para mí, pero me decanto por ese quinto año en el que vivimos el secreto (y el destape) del romance entre Mónica y Chandler o las consecuencias de que Ross dijese el nombre de Rachel en su boda con Emily, mudándose al piso del gordo feo desnudo y llorando por suuuuu bocadillooooo. Episodios como el de los flashbacks de acción de gracias, el de la pelota y el de los propósitos de año nuevo hacen de esta una de las mejores temporadas.

Doctor en Alaska, primera temporada
Es difícil decidirse por una sola temporada de las aventuras del Doctor Fleischmann en Cicely, pero me voy a quedar con ese primer contacto con ese entrañable y peculiar pueblo de Alaska y sus habitantes. Qué maravilloso fue conocer a alguno de mis personajes televisivos favoritos como Marilyn y sus monosílabos, Chris en su radio o Ed y sus películas.

Lost, cuarta temporada
Acabo con una serie que ahora estoy reviviendo gracias al podcast Still Lost. La primera temporada es realmente redonda: inquietante, equilibrada y con uno de los mejores pilotos que se han visto. Pero tengo un hueco especial en mi corazoncito televisivo para la cuarta temporada porque, además de tener alguno de mis episodios favoritos de la serie (Ay, The Constant...), fue la que pude seguir en directo cuando vivía en Estados Unidos y de la que hice live-blogging.


Cierro la lista con algunas menciones especiales a Studio 60 y su primera midseason, a la cuarta temporada de Expediente X, la quinta de 24, la segunda de 30 Rock, la primera de mi adorada Veronica Mars y, por mencionar algún reality, a la quinta y séptima temporadas de The Amazing Race. No, no menciono Fringe, que no quiero saturar :P

lunes, 31 de octubre de 2011

Tiempos de Criba I

 Qué post-apocalíptico suena todo. Es por seguir la inercia de los últimos meses en este blog, que parece que haya estado escondiéndome de un ataque zombie, aprovechando las últimas rayitas de batería de portátil para actualizar hablando de Gran Hotel. Pero aquí vuelvo con energías renovadas, aún en plena puesta al día, para hablar de la pinta que tiene mi parrilla seriéfila de esta temporada que entra y de los supervivientes estivales.

Yo era de esa clase de seriéfilos suertudos que tienen tiempo para ver lo que probablemente sean demasiadas series. Not anymore. Ahora mi nivel de tolerancia se ha reducido a menos de la mitad y sólo admito series que me hagan feliz. Es por esto que la primera en caer ha sido Glee, una serie en la que lo único que se salvó del x2 en la segunda temporada fueron algunos números musicales. Covert Affairs fue el entretenimiento light del verano pasado, pero, por mucho que mi amor por Piper Perabo será eterno gracias a la fabulosa mamarrachada que es El Bar Coyote, esta vez no pasé del segundo episodio.

Nadie puede negar la existencia de ese recurso narrativo llamado cariñosamente “vamos a ponernos intensos”, táctica que Supernatural puso en marcha la temporada pasada y que mantiene y perfecciona en esta séptima aburrida y completamente prescindible temporada de los hermanos Winchester. Hubo un tiempo, allá por su cuarto año, en el que era una de mis favoritas y ese cariño me hará aguantar algún episodio más. La que no creo que sobreviva es Haven, un título ligero veraniego cuyos casos semanales eran curiosos e interesantes, algo que han decidido sacrificar en favor de la trama principal que, con tanta presencia, resulta demasiado cargante.

Llevar la contraria es una práctica divertida, pero al quinto episodio de Falling Skies me quedé sin ganas ni argumentos, algo que temo repetir con Terranova. A medias también se han quedado Hung, Parenthood y Awkward. Esta última tiene una claramente superior sustituta en la nueva comedia Suburgatory. Tampoco he seguido con True Blood. Su cuarta temporada estaba siendo desquiciadamente divertida pero se acumularon tantos episodios con las vacaciones que la pereza puede conmigo. Y no es la única que me da pereza. Aún no he decidido qué hacer con The Walking Dead, principalmente porque aún no he comenzado la temporada y no tengo ninguna gana de hacerlo.

Aún me quedan bastantes canapés televisivos que probar, así que ya veremos si en un futuro próximo no desaparece algún título más. Ya basta de tonterías. Yo lo que quiero es que una serie me haga sentir tanta fucking felicidad como Breaking Bad. ¿Es pedir demasiado? Probablemente sí, pero lo que no voy a permitir son dementores televisivos que me la roben. 



Y tú, ¿qué has abandonado?

 

viernes, 25 de marzo de 2011

De serie estrella a serie siesta

Seguir una serie requiere lealtad, paciencia y, a veces, fe. La vida de un producto de la pequeña pantalla puede verse truncada en su mejor momento o alargarse innecesariamente hasta morir sin dignidad, y son pocos los títulos capaces de superar la casi imposible tarea de ser constante en calidad, interés, evolución y esos elementos que les caracterizan.

Un momento duro como espectador fiel llega al descubrir los evidentes e ineludibles signos de cansancio de nuestras favoritas. A veces ya no es tanto el cansancio como un conjunto de decisiones en el rumbo de la historia o los personajes que no acaba de cuadrar. A veces se pierde el foco y la intención, otras se desperdician oportunidades o se pierde la esencia de lo que un día fue.

Precisamente todo esto me está pasando a mí desde hace tiempo con dos series a las que siempre he tenido mucho cariño. Una es Bones. Bones no me llamaba en absoluto, los procedimentales están lejos de ser lo mío, pero ante el entusiasmo de algunos seriéfilos de fiar y en un momento de debilidad gripal que requiere visionados que no necesiten demasiadas neuronas activas, decidí empezarla. Y me enganché sin remedio.

La principal y mayor ventaja de Bones siempre han sido los personajes, pero no la única. Sus casos pocas veces son interesantes y en el momento en el que la serie ha dejado de aprovechar y explotar las mejores cualidades de su elenco, todo se ha ido al garete dejándonos una temporada digna de siesta profunda. De esas de cama, pijama y persianas bajadas. Los secundarios están desaparecidos en combate, la frescura de los internos rotativos ya no es tal y, lo peor, la comedia brilla por su ausencia. Cuando todo esto lo unes al hecho de que la relación de Booth y Brennan ha perdido fuelle y se hace muy repetitiva, el desastre está vendido.

Cuando llevas tanto tiempo con una serie (¡¡Seis temporadas!!) resulta complicado abandonar. Existe ese vínculo con los personajes consecuencia de todo lo vivido que nos vuelve optimistas. Con Bones, sin embargo, mi desconexión ha sido tal que estoy hasta pensándome si concederle hasta final de temporada. La que dudo que abandone pase lo que pase es Supernatural.

También con seis temporadas a sus espaldas y habiendo estado durante dos temporadas entre mis favoritas del momento, ahora la sigo decepción y pereza. Ya he hablado aquí muchas veces de porqué llegó a ser una de las series que más disfrutaba semana a semana y es que los Winchester ya tienen tal hueco en mi corazón seriéfilo, que nunca podré abandonarlos.

La quinta temporada debería haber sido la última. Incluso entonces ya notaba signos de que algo no iba bien, cuando se vendía demasiado al drama de su mitología perdiendo el humor que le caracterizaba por el camino. Pero seguía regalándonos grandes momentos hasta llegar a ese magnífico final que debería haber cerrado la serie.

A medida que avanza la actual sexta temporada esa dramatización se ha llevado al extremo y el humor casi ha desaparecido. Se han entregado a una serialidad que trata con demasiada trascendencia. Y no rechazo a que una serie cambie y evolucione, todo lo contrario, pero no hasta el punto de perder la esencia que solía hacerla especial. Ese cóctel ligero de historias autoconclusivas, buenrollismo, humor, tiras y aflojas ente los hermanos y las dosis justas de trama principal capítulo a capítulo que tanto llegaron a perfeccionar se ha perdido.

Ahora nada de lo que está pasando me interesa, los intentos de golpe de efecto no me calan, han conseguido que la gran trama que involucra a ángeles, demonios, almas, planes, venganzas y demás me aburra soberanamente y cuento con los dedos de una mano amputada los episodios que me han gustado, todos con una cosa en común: me recordaban a la Supernatural de siempre. Pero estaré con los Winchester hasta el final. Al fin y al cabo siguen regalándome episodios como "The French Mistake". Tengo esperanzas. Las esperanza de la fiel y paciente seguidora.


lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Dónde está el buen rollo de Supernatural?

La longevidad de una serie es un tema complicado y en ocasiones la duración óptima es incompatible con el éxito de audiencia. La televisión es un negocio y, al final del día, a una cadena como la CW poco le cuesta alargar innecesariamente una de sus series con mejores resultados.

Cuidado. En la entrada se mencionan algunos detalles de la serie hasta el 6x07. Sigue leyendo bajo tu propia responsabilidad.


Como ya dije en su día, Supernatural debería haber acabado con la quinta temporada. Era el mejor final para la historia y difícilmente podrían encontrar algo que superara al Apocalipsis en interés y fuerza. Dicho eso, yo no estaba especialmente reticente a esta nueva temporada. Decidí esperarla con los brazos abiertos y una confianza que se había ganado tras cinco temporadas.

Después de siete capítulos ya sabemos el tema central de la temporada: Sam ha perdido su alma. Además, parece que se han centrado en el vampiro alfa como el “monstruo de la pantalla final” y en los asuntitos sucios de Crowley con abu Winchester.

Estos primeros episodios no han estado mal y siguen bastante en la línea de lo que vimos ver el año pasado. Los guionistas siguen centrando la serie en los dramas de los personajes y sus relaciones y menos en los casos episódicos. Para mí, la serie estuvo en su mejor momento con la tercera y, sobretodo, la cuarta temporadas. El equilibrio entre el drama de personajes, el humor y los casos episódicos era perfecto.

El hilo de los acontecimientos forzaron a la quinta temporada a ser lo que fue, a perder bastante humor por el camino y a empezar a tomarse demasiado en serio a sí misma. No quiero confundiros. Me gustó la temporada anterior y me gustan los episodios de esta, pero para mí ya no es lo que era.

Mis esperanzas para esta sexta temporada era que, con la necesidad de rebootear ligeramente la serie tras el Apocalipsis, la historia volviera un poco a sus comienzos, ofreciéndonos de nuevo casos molones aderezados con el buen rollo y humor de los protagonistas junto con algo de trama chunga principal. Pero no.

Nunca me ha gustado tanto algo titulado Dos Hombres y Medio… y es que ese segundo episodio de la temporada fue un soplo de aire fresco y no hizo otra cosa que confirmar que, al final del día, lo que más me molesta de cómo ha evolucionado Supernatural es la falta de ese buen rollito entre los hermanos. El capítulo centrado en Bobby fue interesante por ser algo nuevo y el de los vampiros y sus técnicas “crepusculares” para captar víctimas tuvo ese toque cachondo al que me refiero.

Supernatural para mí siempre fue la serie disfrutable 100% a la que acudir, con la que sabía que siempre iba a pasar 40 minutos divertidos fuese el caso más o menos interesante. Y si había algún toque de todo ese mundo demoniaco-angelical, mejor. “You can’t handle the truth”, el sexto, ha sido un gran episodio con un caso de lo más interesante, con su dosis de trama principal en la justa medida. ¿Qué le ha faltado? Buen rollo.

Tengo mucho cariño a la serie y a sus personajes y, de momento, los aspectos positivos de esta nueva temporada superan lo suficiente a los negativos, y la voy a seguir viendo con gusto. Pero ya no es lo mismo, ni me apasiona como antes, ni la defiendo con uñas y dientes como solía ni estoy deseando que llegue el siguiente episodio…. Y es una pena.



jueves, 9 de septiembre de 2010

10 motivos que me alegran la vuelta al cole

Si. El verano viene estupendamente para desconectar en muchos aspectos pero cuando se trata de las series, la vuelta al cole es de lo más excitante: Nuevos títulos, resolución de cliffhangers, nuevos giros, expectativas…

En vez de pasarnos por la papelería a por cuadernos y carpetas, nos dedicamos a los trailers y los sneak peaks, hacemos nuestro calendario semanal y actualizamos nuestros perfiles de MyTvShows. Yo me emociono con todas estas cosas de inicio de temporada como cuando empezabas los cuadernos de clase a 5 colores y ordenaditos. Bien sabemos que la temporada acabará como esos cuadernos: series canceladas, otras abandonadas a medias… En fin, carnaza para “pasar a limpio”.

El regreso de Fringe
La serie que más esperaba cada semana por fin regresa y según quedaron las cosas y lo poco que he leído sobre lo que vendrá (no quería saber demasiado), la tercera temporada con Olivia, Walter, Peter y compañía promete ser, mínimo, tan interesante como la anterior.

La prometedora quinta temporada de Dexter
El gran cliffhanger de la temporada pasada para mí es, sin duda, el de Dexter. El final de la cuarta, y la mejor, temporada de la serie es un game changer en toda regla y no puedo esperar a ver cómo se desarrollan las cosas en el entorno de nuestro querido asesino.

Las expectativas en comedia
Este año tengo muchas esperanzas repartidas por las sitcom. Tengo curiosidad de ver cómo se lleva Community al día (la primera la he visto en maratón), espero que tanto esta como Parks and Recreation mantengan el buen nivel con el que se fueron. Espero que den una vuelta a The Office, que la séptima sea la última (ya que se marcha Steve Carrell) y que se vaya por la puerta grande. Espero que Modern Family siga haciéndome reir y que 30 Rock mantenga su ratio de chistes geniales por segundo. De How I Met your mother, lo siento, pero no espero nada.

La despedida de Friday Night Lights
Yo era de las que decía que la tercera temporada y su final eran perfectos para despedir la serie. Luego tuve que desdecirme: la cuarta resultó ser impresionante. Ahora vivo el regreso de los Panthers y los Lions de forma agridulce: Tengo ganas de volver a vibrar con la serie, pero no quiero despedirla.

Mis realities tienen que ir a mejor
Las anteriores temporadas de American Idol y The Amazing Race han sido tan rancias, que las nuevas ediciones no pueden ser peor. Bueno, realmente pueden, pero espero que no lo sean. Espero una carrera más complicada y elaborada en TAR y un casting infinitamente mejor en AI. En esta última al menos se que los castings no me van a decepcionar, aunque tendré que esperar a enero para echarme unas risas.

Los médicos, los forenses y los coristas
Tres series muy distintas que se unen en mi lista semanal. La sexta temporada de House ha sido la que más he disfrutado con diferencia, lo que hace que espere con ganas y tenga muchas expectativas para la nueva. Por su parte, Bones se despidió dejándonos en un punto muy raro entre sus protagonistas y todo apunta a que las cosas cambiarán. Tengo ganas de comprobarlo. Menos entusiasmada estoy con el regreso de Glee y es que su segunda etapa me resultó bastante tediosa. Pero la serie sigue teniendo algo y espero que vuelva a engancharme como al principio. Ah, y no me olvido del cameo de Britney, no.

Mis familias favoritas
El cocktail semanal familiar con los Walker y los Braverman es otra de esas cosas que más me gustan de mi vida seriéfila. El supuesto salto temporal de Brothers and Sisters y el rumor de que la quinta será la última me motivan mucho para una quinta temporada de despedida a la altura. Por otra parte, Parenthood tiene mucho terreno para seguir creciendo como hizo en año anterior y espero que lo haga.

¿Qué será de los Winchester?
Tras ese maravilloso final de temporada que debería haber despedido la serie, no se que esperar de este nuevo año. Después de lo vivido sólo pido que Supernatural recupere el buenrollismo original que la caracterizaba, que últimamente estaba demasiado intensa.

Las series a nuestro lado del charco
Algunas de las series inglesas que tengo en la recámara las espero más que otras. Misfits ahora mismo está en el primer puesto. Lo pasé estupendamente con esa cortísima primera temporada con ese increíble final. También tengo ganas de Torchwood ya que, semiobligada por Alex de Day Zero, la tercera temporada me gustó mucho. La que me es más indiferente es Skins. Nunca acabé de conectar demasiado con la segunda generación y esta quinta temporada sólo me llama por la curiosidad de cómo será el nuevo grupo de chavales.

Los nuevos títulos
De entre los muchos títulos que nos llegan nuevos este año, y como siempre hago, probaré la mayoría de los pilotos. Pero es inevitable crear expectativas y las series que más me apetecen son The Event, producción seriadísima de la NBC que tiene pinta de que me gustará y luego será cancelada. También espero con ganas No Ordinary Family, Broadwalk Empire, que tiene pinta de ser tremenda, The Walking Dead o Lone Star. Sí, no me olvido de Hellcats, título predecible y tipicorro que espero se convierta en el placer culpable de la temporada. Eso sí, tiene que ganar mucho, que con lo presentado en el piloto no es suficiente.


Sí, me dejo muchas series en el tintero, pero ahora mismo tengo el ojo puesto en el otoño. La midseason y el próximo verano nos traerá títulos como Caprica, How to Make it in America, Breaking Bad y muchos regresos y series nuevas más, pero eso lo dejo para futuras entradas.



sábado, 28 de agosto de 2010

Meme: Los 7 pecados capitales del teléfilo

Si sólo fueran siete…. Está claro que yo voy a ir al infierno seriéfilo sólo por la lujuria y la ira (no hay más que ver la sección de “No te soporto”) pero no es por eso por lo que he decidido sacar los pecados capitales seriéfilos ahora. Estaba yo pensando en qué meme dejar programado para mi ausencia vacacionera y qué mejor que hacerlo con el primer meme que seguí en este blog.

LUJURIA
Soy muy voluble en esto de los hombres televisivos. Hoy os digo una cosa y mañana otra, pero ahora mismo, de las series que he visto esta temporada, os diría esto: Los primeros planos de Eric en True Blood me matan por dentro, la sonrisita cómplice de Phill (presentador de The Amazing Race) me da cosquillitas y la chulería adorable de Dean (Supernatural) me derrite. Pero el perfecto perfectísimo ahora mismo es difícil de superar: Peter Bishop (Fringe).

GULA
Este apartado no cambia con respecto a mi anterior versión del meme y es que las series son muy culpables de alguno de mis kilos de más xD No puedo evitar comer mientras veo episodios, sobretodo si es algo tipo evento como estrenos, finales o capítulos especiales. La cosa se agrava cuando veo Top Chef… miadísimo me da empezar con la edición de postres que estrenan este otoño.

IRA
A pesar de que llevo mucho odio seriéfilo dentro, no soy una persona iracunda. Prefiero odiar en silencio, como con las hemorroides. Pero a veces una no se puede reprimir y hay una palabra relacionada con el mundillo que no puedo soportar: Relleno. Discúlpame, querido lector, pero esos capítulos autoconclusivos de series que siempre han sido autoconclusivas como Supernatural o Fringe no son relleno sólo porque a ti no te gusten. Esos capítulos que son menos trepidantes o en aquellos que la trama se detiene sobre los sentimientos y las emociones de sus protagonistas son evolución, no relleno. He dicho.

CODICIA
Ah. Los seriéfilos somos unos caprichosos. Entre los packs de series (Oh, Pack de Lost, ven a mí), las figuritas y merchandising variado (Un Brian Griffin de peluche ha sido mi última adquisición) y otras cosas derivadas (como los cómics de Fringe) no hay forma de parar de comprar. Pero es que siempre hay algo que codiciar como la tostadora de Battlestar Galactica o estos posavasos de Dexter. Lo próximo va a ser manual, voy a hacerme una camiseta con este logo que me dio por hacer de Breaking Bad. Ea.

ENVIDIA
La envidia es mala pero a veces inevitable. Cada año daría cualquier cosa por poder ir a la Comic Con de San Diego. Un finde de series, pelis, friqueces varias… y encima es bastante asequible el precio. Si estoy por allí y veo a Pacey haciendo la chorrada molona de la Pacey Con, me da un algo. Ah, alguna vez iré.. Alguna vez. Al menos este año Los Emmy me pillan en Los Angeles xD

SOBERBIA
Hay mala soberbia seriéfila, como la de aquellos que desprecian cualquier título emitido fuera de HBO que dicen hacer un “esfuerzo” por ver productos de otras cadenas de cable. Pues mira, tú te lo pierdes, mamarracho. Por suerte no peco de esa sino de la buena (sí, la buena es de la que peco yo, qué pasa :P) y es que hay veces que es inevitable ponerse en actitud altiva cuando alguien desprecia una serie que amas y defenderse como superior por saber apreciarla. A mí me ha pasado siempre que he recomendado Breaking Bad y la persona en cuestión ha echado pestes. “No sabes admirar su grandeza”. Y tan agustico que me quedo.

PEREZA
El verano es para mí la estación pereza seriéfilamente hablando por excelencia. Mira que tengo revisionados de series excelentes en la recámara o empezar algún que otro clásico también… pero con este calor, ese tipo de series me dan muchísima pereza. Ahí tengo Treme para ver entera pero me dedico a ver Drop Dead Diva o Greek (y tan contenta xD)

Y hasta aquí mis pecados capitales. Sentíos completa y absolutamente libres de seguir el meme y compartir con los demás vuestros pecados seriéfilos. Cuando hice este meme por primera vez, acabé prometiendo un “Los 10 mandamientos del seriéfilo” que luego nunca hice... Esta vez no sólo lo prometo, sino que ya está en la recámara para publicarse en unos días ;)


Esta entrada ha sido programada. Mis disculpas si hay algún error de cualquier tipo en la publicación. Avísalo en los comentarios y lo modificaré lo antes posible. Gracias!




lunes, 31 de mayo de 2010

Meme: Farewell Temporada 09/10

Dos de las series que más he disfrutado últimamente, Fringe y Breaking Bad, aún tienen una entrada pendiente en este blog. Me está costando muchísimo escribir sobre aquello que hace geniales a ambos títulos y, con el caloraco de estos días, apetece algo más ligero y fresquito…. Y ¿Qué mejor que un meme para despedir la temporada que ya prácticamente se ha ido?

La idea es contestar a las secciones teniendo siempre en mente esta temporada que acaba de terminar y contestar sin spoilers para que todo el mundo pueda disfrutarlo… Espero que os animéis y leer muchas despedidas por ahí! ^^

La nueva serie que recomiendas.
Parenthood. Aunque hay otras series nuevas que probablemente recomendaría si me preguntaran, este drama familiar es el nuevo título más interesante. Buenas historias, mejores personajes y ese tono realista que tanto me gusta. ¿Su asignatura pendiente? La empatía con el espectador.

La nueva que nunca debió ver la luz.
Creo que el título más soporífero que he tenido que aguantar esta temporada fue Eastwick. Eso sí, decir que en un meme anterior puse que Spartacus era una de las más esperadas y resultó ser un bluff total (para mí).

La que no pensaste que te gustaría.
No daba ni medio duro por Modern Family, ya que tenía pinta de comedia familiar totalmente random. Sin embargo, me cautivó totalmente desde aquel gag de El Rey León… y me ha mantenido ahí hasta el final.

La que más esperabas cada semana.
Fringe. Sin ninguna duda. Aún tengo pendiente una entrada sobre lo grande que ha sido esta temporada pero me cuesta especialmente escribir sobre ella porque no soy capaz de expresar lo genialísima que es :P Pero pronto caerá, lo prometo.

La que ha perdido fuelle.
The Office. Quizá podría decir alguna otra pero esta es la que más me duele ya que hace nada era mi comedia actual favorita. Esperemos que la séptima remonte y que sea la última. Hay que despedirse a tiempo.

La que te ha sorprendido gratamente.
Iba a poner Parks and Recreation pero como la voy a mencionar en otra categoría y no me quiero dejar a los Lions fuera del meme, digo Friday Night Lights. Después de la maravilla que fue el tercer año de la serie, era un poco escéptica con respecto a otra temporada y resultó no sólo ser aún mejor sino estar a la altura de la primera. Si es que no se por qué me sorprendo…

La miniserie.
Voy a decir The Pacific a pesar de no haberla acabado aún, porque lo que he visto no sólo es impresionante sino que (¡viva la polémica!) además ha confirmado lo que predije: es mejor que Hermanos de sangre. Una mención especial a The Prisoner, raruna como ella sola pero con muchos detalles interesantes.

La que todo el mundo adora y tú no lo comprendes.
Este año las cosas se han calmado un poco entre los fans de estos geeks, pero es sigo sin poder con The Bing ang Theory. Tampoco acabo yo de verle la gracia a Chuck, que tantos y apasionados seguidores tiene.

La que tú amas y la gente ignora.
Seguramente Fringe podría entrar en esta categoría y todo. Pero diré que me sorprende la poca repercusión que tiene United States of Tara. Es cierto que su primera temporada no fue ni mucho menos redonda pero, con el tono ya cogido, esta segunda ha sido fantástica no, lo siguiente.

La que dejaste y ahora te arrepientes.
No es que me arrepienta especialmente, pero me pregunto si tuve poca paciencia con Nurse Jackie. Después de su brillante piloto, la cosa fue a peor con cada episodio para mi gusto pero leo a mucha gente encantada. Y True Blood… Si hubiera seguido ¿Estaría ahora entre aquellos que disfrutan de lo paródica que es?.

La que debería haber terminado.
Mirad que odio series a las que deseo todo el mal pero voy a poner una que amo: Supernatural. Esta debería haber sido su última temporada y los Winchester deberían haberse despedido para siempre con ese magnífico episodio final que ya alabé en su día.

La del maratón
Bones. Bones. Bones. A comienzos de Octubre del año pasado comencé inocentemente la serie en un tramo gripal de mi existencia. Poco más de un mes después ya estaba al día con la emisión de la quinta temporada. No hace falta que diga más ¿no?

La que has echado de menos.
Pues hay muchísimas series que echo de menos en algún momento pero creo que procede colocar Everwood aquí. Primero porque Life Unexpected me dio falsas esperanzas de encontrar una humilde sustituta. Tampoco ayudó que por fin conseguí que Felipe de serieina la viera y amara… y me ha dado una envidia inexpresable.

La cancelación que has maldecido.
¿Puedo decir New Amsterdam? xD No, va. Ya lo tengo (casi) superado. Este año podría decir que me duele la cancelación de Better Off Ted, una simpática y marciana comedia que disfrutaba… Pero tampoco me va a causar un trauma a lo Verónica Mars, la verdad…

La renovación cansina.
Smallville o Dos cacas y media. GET. OVER. IT.

Ese cliffhanger malo para tu manicura.
Me voy a comer las uñas con Fringe todo el bendito verano, pero la reina de esta categoría es Dexter. La brillante cuarta temporada, la mejor de la serie, nos ha dejado con un game changer en toda regla. Que vuelva ya!

Esa pareja que te ha hecho llorar
Ese episodio 100 de Bones ha sido un antes y un después en la historia de Booth y Brennan, devastador para algunos, esperado por otros… Pero ya que les hemos tenido que despedir, hago una última mención a todas esas parejas que me hicieron llorar como una magdalena en el final de perdidos. Tengo testigos.

Esa otra que te ha hecho reír
La pareja del año, por no repetir a Liz y Jack hasta la saciedad, van a ser April y Ron. ¡Quién me iba a decir a mí hace un año que ahora contaría a Parks and Recreation entre mis comedias más divertidas! En esta divertidísima segunda temporada, ellos dos han sido sin duda los que más carcajadas me han regalado.

La season premiere que te dejó los ojos como platos
Como Flashforward no se merece ni media mención y meter Breaking Bad es algo tramposo (ya que he empezado con la temporada actual tarde), no me cuesta mucho acordarme de House para esta mención. Para mí, la serie ha sabido mantenerse fresca con cada temporada y actualmente lo está demostrando… y ya lo dejó bien claro con aquel fantástico episodio doble de comienzo de temporada. Una delicia.

La season finale que viste al borde del sofá
A pesar de que esta temporada he tenido season finales tremendamente intensas y emocionantes (véase Fringe, Supernatural o Brothers and Sisters), sin ningún tipo de duda es LOST la reina de esta categoría. Después de la decepcionada sexta temporada que estábamos teniendo, esperaba con más ganas otros finales. Sin embargo, el “The End” de Lost me tuvo dos horas al borde de la butaca, viviéndolo todo intensamente, llorando más de lo que esperaba, aplaudiendo y, en definitiva, disfrutando a tope. Sí, por si alguien aún no lo sabe, yo soy pro-final.

Menciones especiales.
Categoría comodín para no dejar sin mencionar brevemente otras cosas destacables de series como los últimos segundos de Misfits, el bajón que Glee ha dado para mí tras el parón, el vicio que he pillado a The Amazing Race, los inigualables Walker, los multiversos de Padre de Familia o el sombrero de Timothy Olyphant.

Y hasta aquí el meme. Os parecerá largo pero he tenido que quitar categorías y todo... porque una se pone a hablar de series y es que no para!. Espero que os haya gustado y que os incite a hacer vuestro propio meme-homenaje a la temporada que se va!

Ya se han apuntado al meme: Basura y TV, Con series y a lo loco, The O Blog, Serieina, 4:3 - 16:9, Freakscity, En algún lugar de la tele, Gudtivi Inc, El diario de MacGuffin, Como un Fenix, Yorchseries, Cajón de Sastre.. ¿No está el tuyo? Déjame un comentario! ;)



domingo, 30 de mayo de 2010

The Amazing SERIES Race

Actualmente estoy disfrutando de algunas temporadas de esa gymkana mundial que es The Amazing Race. Después de la decepcionante última edición, TAR 16, he podido disfrutar de la tensa primera carrera y la séptima accidentada y emocionantísima edición.

Pero hoy tenemos una Amazing Race mucho más seriéfila. Once equipos, trece etapas, muchos kilómetros, innumerables pruebas… ¿Quién ganará? (Tranquis, no hay spoilers)

11. Marshall y Lilly (Team How I Met Your Mother)
Esta adorable pareja no iba a llegar muy lejos. Son demasiado buenicos para hacer el mal a otros equipos pero ante la perspectiva de perder, el lado competitivo de Lilly sale a la luz y asusta a todos los taxistas con su mirada “estás muerto para mí”. No hay forma de que lleguen a ningún sitio.

10. Walter y Astrid (Team Fringe)
Aunque “Asterix” tiene la paciencia que requiere este tipo de competición, la nula capacidad de orientarse de Walter les lleva continuamente al lugar equivocado. Tampoco ayuda el hecho de que el doctor Bishop vaya viendo “patrones” en cada esquina. Llegaron últimos en una etapa no eliminatoria y, aunque a Astrid no le costó conseguir dinero de extraños teniendo a Walter de acompañante, el constante reclamo de refrescos por parte de Walter acabó con su presencia en la carrera.

9. Dona y Josh (Team Ala Oeste)
Los espectadores se extrañaban que no hubiesen sido eliminados antes. No hay agua suficiente en África para calmar el picor de garganta por su diarrea verbal. Sus interminables discursiones sobre las ventajas e inconvenientes del Detour, las lecciones de feminismo ante la manía de Josh de hacer todos los RoadBlock y las lecciones de política e historia de cada uno de los sitios donde viajan son una gran pérdida de tiempo. Animabáis la carrera, chicos, os echaremos de menos.

8. Hurley y Ben (Team Isla)
Pareja marciana donde las haya. Hasta este momento la picaresca y labia de Ben han sido sus grandes aliados para mantenerse en la carrera… pero Hugo no deja de ser una albondiguilla sin mucho fondo físico. Tarde o temprano tenía que caer. Ah, y sí. De alguna forma Ben sale con la cara llena de moratones.

7. Jack y Liz (Team 30 Rock)
¿Cómo han llegado hasta aquí? Fácil, la falta total y absoluta de vergüenza y ridículo de Liz ha hecho que hiciera cualquier cosa para conseguir ayuda de los locales, carreras gratis en el taxi y todo tipo de favores mientras Jack, enfundado en su traje, bebía whisky. Pero estaba claro que no podían durar mucho... Liz gastaba todo el dinero de las etapas en comida y Jack perdía demasiado tiempo intentando vender su gran creación "El triple-microondas".

6. Rory y Lorelai (Tram Gilmore)
Las Gilmore, al contrario que Josh y Donna, han usado su labia contra los demás, en vez de contra sí mismas. Eso y su encanto las ha hecho llegar muy lejos, pero como con Ben, no se puede vivir sólo de labia, y tanta pizza y gominola sentadas en el sofá viendo maratones de pelis antiguas no es de mucha ayuda. Y aquí no tienen a Luke para que les arregle el tejado…

5. Mulder y Scully (Team Alien)
Tienen fondo, tienen recursos y tienen experiencia. Pero hay que creer Scully, hay que creer… y a veces hay que confiar en el taxista, en las indicaciones de Mulder o en la seguridad del programa. Pero iban bien, muy bien… hasta que el Team Walker se sintió amenazado y fueron víctimas de un Yield. Mientras esperaban la caída del último grano de arena del reloj… desaparecieron sin dejar rastro. Aún siguen en paradero desconocido.

4. KevRaaahh (Team Walkers)
Su alta competitividad y el trabajo en equipo de Kevin y Sarah les ha llevado lejos. Ambos son inteligentes y atléticos aunque lo suficientemente snobs para estar todo el día quejándose de las sucias camas del tren en India o las incómodas jaimas en África. Esto precisamente echó para atrás a Mónica y Ross Geller (Friends) en el casting... Iban a perder con Mónica limpiando cada rincón de todas maneras..

Al final, sus orgullos hicieron que se pelearan por cada RoadBlock o cada momento de conducir o cada detallito insignificante… y todos sabemos que en TAR el trabajo en equipo es esencial para ganar.

3. Booth y Brennan (Team Bones)
¡Qué gran equipo! No por nada han llegado a la final. Son inteligentes, decididos, ágiles y eficientes. Además, la amplia variedad de idiomas hablados por Brennan y la capacidad de “convicción” de Booth les ha sido de mucha ayuda. Pero la excesiva metodología científica de ella, su falta absoluta de empatía con los concursantes o los habitantes de los países visitados jugaron una mala pasada al equipo, que acabó por caer por culpa de una prueba directamente relacionada con payasos.

2. Dean y Sam (Team Winchester)
Después de vampiros, wendigos, demonios y cosas mucho peores, una competicioncilla insignificante no es nada para los hermanos Winchester. Fuertes y duros competidores, se han mantenido a la cabeza del grupo desde el comienzo… ¡¡Quién iba a pensar que el Impala sería el culpable de su derrota!! Tan acostumbrado Dean a su querido cochecito, resulta que no sabe conducir con marchas… y Sam, en medio de un subidón de su bebida favorita, no estaba como para ponerse al volante. Por cosas más tontas se pierde en TAR.

1. Walter y Jesse (Team Metanfetas)
Nadie daba un duro por un niñato drogata y un viejo canceroso, y aquí están. Por culpa de sus miedos y disputas, casi se quedan fuera de la competición al llegar últimos en la otra etapa no eliminatoria. Fue el impulso que necesitaba Walter para ponerse chungo. Calvo y enfundado en su sombrero, hizo de su determinación su gran arma. Suerte que aún les quedaban un par de cristales por ahí para sacar la pasta que la organización les había quitado. Conseguir pasta como camellos ya estaba siendo demasiado rutinario… Walter necesitaba nuevas emociones. Y las ha conseguido.

Si no fuera spoiler habriá puesto otro team en Fringe. Los Fringeros seguro que saben a quién me refiero. ¿Cómo sería el resultado en ese caso? Sólo lo sabrán en un universo alternativo... Ah, y un detalle: hay Impalas con y sin marchas y nunca tuve claro el tipo de Dean... Pero concederme la licencia :P

¿Queréis hacer vuestro propio TAR seriéfilo? Adelante! Esta es la edición primera pero si en USA han llegado a 16, nosotros podemos superarles :P Si os apuntáis a la aventura, dejadme un comentario! Así hago una lista de links con otros TAR ;)
* Rógar-San ha hecho su propio TAR en su blog.

martes, 18 de mayo de 2010

El Apocalipsis de los hermanos Winchester

Voy a hablar libremente de Supernatural hasta la recientemente acabada quinta temporada. Si no vas al día y no quieres que te la reviente… ¡huye!

Todo tiene un fin. Incluso el Apocalipsis. Hemos pasado De Wendigos a Demonios de ojos amarillos. De virus Croatoan a Ángeles poco angelicales. Amores fraternales. Amores infernales. Amistades celestiales. Sangre. Risas. Llantos. Traiciones… Supernatural ha lidiado con muchas cosas y ha sido la más complicada de todas, la que mejor han sabido cerrar. Porque todo tiene un final y acabar con el Apocalipsis no es tarea fácil.

Pero me estoy adelantando. En el punto en el que estamos con la serie, y mirando hacia atrás, no me cuesta demasiado llegar a la conclusión de que la cuarta temporada ha sido mi favorita. En ella, tras tres años de constante evolución, encontraron el equilibrio perfecto entre el caso episódico, la mitología, el drama y la comedia.

Sin embargo, esta quinta temporada ha tenido muchos altibajos para mí. Ya a pocos episodios de comenzar, os hablaba de mis inquietudes con respecto al tono que estaba adquiriendo la serie y, el desarrollo de la temporada, ha reforzado esa sensación de que Supernatural se estaba tomando demasiado en serio a sí misma. Podéis leer más sobre esto aquí, que tampoco quiero repetirme demasiado. Eso sí, con respecto a la relación de los hermanos que comentaba en esa entrada, ahora me retractaría.

Aunque pueda parecer lo contrario, he disfrutado mucho de este quinto año. Nos han regalado buenos episodios tanto mitológicos como conclusivos (que NO de relleno). Hemos tenido capitulazos tan diversos como el “Curious Case of Dean Winchester”, el chorrisodio de turno con “Changing Channels” o uno de esos que ejemplifican aquel equilibrio del que hablaba como es el de “Sam, Interrupted”… y nunca olvidaremos la aparición de la muerte en “Two Minutes to Midnight”. En el otro extremo está el caso de, por ejemplo, “Dark Side of The Moon”, aquel episodio en el que Sam y Dean van al cielo. La idea del cielo que nos presenta Supernatural me pareció brillante… Sin embargo, estropearon un episodio que podría haber sido uno de los mejores de la serie cambiando la dinámica al poco de empezar, convirtiéndolo en un capítulo completamente BLA que además tampoco aportaba nada realmente nuevo o interesante a la mitología o la trama principal. Una pena. Y esto es algo que se ha repetido en otras ocasiones.

Esa idea de “BLA” a la que me refiero se ha extendido demasiado en la recta final, que ha tenido capítulos con demasiado diálogo muchas veces irrelevante y reiterativo, y un desarrollo de las cosas algo precipitado para mi gusto. Durante unos cuantos episodios tenía la sensación de que los hermanos “vagaban por ahí” hablando con unos y con otros sin avanzar realmente cuando podrían haber introducido el elemento “anillos de los jinetes” algo antes y habernos dado algo más de esa acción winchesteriana que tanto he echado de menos.

Sin embargo he de quitarme el sombrero ante el último capítulo, que ha eliminado esa ligera sensación amarga que tenía últimamente y es que, para mí, ha sido el mejor cierre que podían darle a la temporada… y a la serie.

Desde que nos enterásemos de la condición de “recipientes” que tenían Dean y Sam allá en el comienzo de la temporada, esperábamos el momento del enfrentamiento que finalmente hemos presenciado a medias. Y ese “a medias” es uno de los principales motivos que hacen grande la resolución del Apocalipsis, y voy a explicar por qué.

Una de las mejores secuencias del episodio es el esperado encuentro de Michael y Lucifer, dos hermanos forzados a enfrentarse. El monólogo de Lucifer no hace más que reforzar el paralelismo de su vida con la de Sam, al que habita cuando se desahoga, que ya se venía apreciando desde hace tiempo.

Los dos fueron forzados por un padre a ser quien son en este momento. Los dos fueron condenados a su condición de demonios y ambos han traicionado y mentido a su familia. Los dos culpan a otros de su destino (siempre me molestó mucho la manía de Sam de culpar a los demás de todo) y los dos buscan cambiarlo de alguna forma.

¿Por qué Dean no ha acabado siendo el recipiente de Michael, dejando el deseado enfrentamiento Winchester a medias? Porque Dean no se refleja con Michael de la misma forma que Sam con Lucifer. Sí, hay semejanzas, pero Dean siempre ha puesto por encima a su hermano…. Por encima de su padre, por encima de su condición de semidemonio, por encima de la mentira, por encima de la traición y de los muchos errores que ha cometido Sam. Su hermano lo ha sido todo hasta el final y es algo que Michael en ningún momento duda en hacer por un suplicante Lucifer.

No. Dean no podía ser el recipiente del robótico Michael. Dean debía intervenir para, una vez más, demostrar a Sam que haría cualquier cosa por él. Y, por fin, Sam abraza ese amor incondicional de su hermano, recordando todo lo que han vivido juntos, para superar no sólo al mal absoluto sino todos los males que lleva dentro, recomponiendo así esa imagen rota y desesperada que se reflejaba en el espejo cuando Lucifer intenta envenenar su mente argumentando que él es su familia y no Dean.

Enlazo ahora con ese emotivo flash de recuerdos que hacen a Sam retomar el control para hablar de la narrativa del episodio. El que conocemos como El Profeta se encarga de empaquetar con lacito este finale, poniendo el acento del episodio donde corresponde: el vínculo entre los hermanos Winchester con el Impala como representación del mismo. La historia del impala, todas esas cicatrices de amor y guerra que ha ido adquiriendo con los años, estructura el final del Apocalipsis colocando en foco en el tema más importante de la serie que no es otro que el valor de la familia, la amistad y el amor entre dos hermanos.

Las últimas secuencias del episodio dan de sí para mucha polémica. Está claro que Kripke ha querido despedirse de Supernatural a su manera: con un final redondo y perfectamente cuadrado que lleva construyendo desde hace muchos episodios. Ese recurso narrativo de usar a Chuck que comentaba en el párrafo anterior también le ayuda a dar el broche de oro con algún que otro guiño para los fans y un “The End” en toda regla. Aquí se acaba Supernatural, amigos. Y aquí debería haber acabado. La serie me ha demostrado que puedo confiar en ella por lo que, de momento, no temo la calidad del sexto y último año de la serie. Sin embargo, ESTE era el final.

Sam tenía una vida normal. Una novia, una carrera, una casa… vivía como el resto de los mortales hasta que el Demonio de ojos amarillos irrumpió en su vida y le forzó a caer en esa vida de nombres falsos, moteles sucios y monstruos sádicos junto a su hermano. Poco a poco descubrió que esa vida era su destino y la aceptó complaciente mientras Dean sufría el efecto contrario. En las últimas dos temporadas hemos sido testigos del hastío de Dean, de su dolor por no haber tenido nunca una vida normal y de haber rechazado la única posibilidad que se le ofreció.

En la evolución de Supernatural y de sus tramas hemos visto como los papeles de los hermanos se invertían hasta llegar al punto donde nos encontramos ahora. Sam ha hecho el sacrificio definitivo, ha obtenido la redención por todos sus errores, y no lo ha hecho por salvar al mundo sino por su hermano. Dean nunca va a estar en paz pero por fin puede abrazar, literalmente, esa opción de vida apacible que no ansía pero sí merece después de tanto sufrimiento… Después de lo que su hermano ha hecho por él, de la completa entrega que ha demostrado… sólo una mirada compungida de Sam, en los últimos segundos de la temporada, deja ver lo obvio: ¿Va Sam a privar a Dean de ese descanso? No. No lo hará.

O no lo haría si la sexta temporada no existiese. Para algunos ese final es el cliffhanger que justifica que Supernatural siga. Para mí la intensa historia de los hermanos Winchester se cierra perfectamente de esta forma como un círculo. Sin embargo la próxima temporada probablemente parta de esa pregunta que Castiel hace a Dean antes de desaparecer:

¿Qué prefieres tener… paz o libertad?

Podría seguir hablando párrafos y párrafos sobre el papel de Castiel y Bobby (que casi me matan del susto con sus fugaces muertes) o sobre la interesante decisión de presentar a los ángeles como seres crueles, arrogantes y egoístas y la superposición de éstos con los demonios de la serie, que son igualmente egoístas pero que, aunque retorcidos, de alguna forma quedan en mejor lugar que sus compañeros “divinos”. Podría hablar de la importancia que el pasado ha tenido esta temporada para todos los protagonistas o del nunca aleatorio ni inocente perfil de los personajes episódicos.

Pero ya me he extendido demasiado. Cierro este apasionado y algo contradictorio repaso a la que debería haber sido la última temporada de Supernatural diciendo que pocas series han sabido no sólo crecer como ésta, sino también mantener su esencia de principio a fin, haciéndola cada vez más presente y fuerte. Porque no hay finale sin Kansas ni bien sin mal. Porque no hay Supernatural sin Impala.

Porque no hay Sam sin Dean.



miércoles, 5 de mayo de 2010

Reviews de series en formato bolsillo (Parte 1)

Últimamente estoy bastante desaparecida y soy consciente de ello pero mi falta de tiempo no me permite estar tan al día de las series y por tanto me quedo sin temas para hablar.

Pero estos días he aprovechado para ver unos cuantos capitulillos y, a modo de los “en mi última semana” que solía hacer años ha, aquí tenéis pequeñas pildoritas tamaño para llevar de mis últimos visionados ;) No hay spoilers ;)

Fringe 2x20, Brown Betty
La serie que más disfruto ahora mismo y con diferencia. Musical o no, el capítulo ha sido una gozada. Es posible que las metáforas, alegorías y paralelismos que utilizan están ya algo manidos y eran obvios pero si realmente te entregas al episodio, como cada vez hago más con esta serie, se disfruta muchísimo… Y tiene momentos realmente emotivos. Ah, y ese despacho de Olivia tan noir me recordó mucho al de Keith en Verónica Mars.

The Office 6x22, Body Language.
Solía ser mi comedia actual favorita. Ahora ya no lo se. Del episodio me quedo sin duda con ese cold open en español y con Michael Scott poniendo post it con pechos o testículos para no confundir el sexo de las cosas… “Eso es lo que dijo él

Bones 5x19, The Rocker in the Rinse Cycle
Ver a Brennan y Cam hablando de ginecólogos y temas femeninos similares al lado de una lavadora gigante en la que han centrifugado a una persona sólo puede ser superado por la posterior cara de Booth cuando le enseñan lo que él cree que es un globo ocular y Cam le dice “No es un ojo. Digamos que ahora sabemos el sexo de la víctima”.

How I Met Your Mother 5x21, Twin Beds
Últimamente los episodios de Ted y compañía están siendo hasta más aburridos de lo que ya eran a principio de temporada. Este episodio ni siquiera ha tenido un gag chisposo o más remarcable. Eso sí, admito que de alguna forma Don me gusta… pero su relación con Robin me resulta bastante impostada.

Parenthood 1x09, Perchance to Dream
Con cada capítulo disfruto más y la trama que más me gusta es la de Crosby y Jabar.. Pero no me gusta demasiado el giro que le han dado en este episodio. Creo que de momento era innecesario. Momentazo con el sujetador de Victoria Secret cuando ven que es de la hija.. “Take it off!! Take it Off!!” xD

10 Things I hate about you 1x16, Too Much Information
Reconozco que la primera parte de la temporada me entretuvo de lo lindo pero me planteo seriamente dejar la serie. Está bien para el verano, pero pensar que las cada vez menos divertidas y más tontunas tramas de esta serie me quitan tiempo de otras me carcome demasiado.

Supernatural 5x20, The Devil You Know
Un capítulo demasiado BLA para mi gusto. Es considerablemente lento y no me aporta nada especialmente interesante. Cada vez echo más de menos aquellos capítulos autoconclusivos con mezcla de caso, trama y humor.

30 Rock 4x19, Argus
Esta temporada para mí está siendo tremendísima. Me encanta el nulo respiro que le dan a la NBC a la hora de meterse con ella. De este capítulo destaco el momento de “los cinco pasos de llorar la muerte de alguien” de Jackie D.

The Amazing Race 10x10
Ya estamos a las puertas de la final y hay que decir que la cosa está emocionante después del flojo comienzo de la carrera. Los tres finalistas pueden dar juego pero está claro quien puede y debe ganar en la última etapa. GOOOOO COWBOYYYS!!!

Parks and Recreation 2x21, 94 Meetings
Si alguien me hubiera dicho que esta sería una de las comedias que más disfrutaría este año, me habría reído en su cara sin pudor. Pero Leslie Nope y compañía me dan momentos tan geniales como la familia de April o Leslie encadenada en el centro de una puerta que se abre por un lado.

Brothers and Sisters 4x22, Love All
Con este capítulo ha habido risas de esas que sólo los hermanos Walker saben sacarme. Este capitulo ha sido, en general, buenrollista. Aunque los tintes que está tomando la trama Justin no me gustan nada. Es muy muy repetitivo. GO KevRahhhhh!

Hasta aquí las reviews de bolsillo de hoy. La parte 2 incluirá títulos como United States of Tara, Justified, Lost, Glee, The Pacific, American Idol, Modern Family, Caprica o Padre de Familia.