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lunes, 4 de noviembre de 2013

Diez capítulos de miedo para Halloween


Apagad las luces, poned un par de velas en la repisa, abrid la ventana y dejad que el viento remueva los visillos y haya titilar las llamas. Si tenéis una máquina de hacer humo, mejor que mejor; pero como seguramente no sea el caso, nosotros os vamos a ayudar a crear esa atmósfera oscura y terrorífica que tanto se lleva en la última noche de octubre.

Marina empezó ayer esta lista de episodios con los que pasar miedo y hoy cojo el relevo para seguir enumerando esos capítulos que nos han hecho querer encender la luz o abrazarnos fuertemente al cojín. Por supuesto, es una lista muy personal que deja fuera otros títulos que encajarían perfectamente y por ello os invito a que uséis los comentarios para compartir los vuestros. Compartamos el miedo. Pero mientras os lo pensáis, aquí van los míos.

‘Hospital Kingdom’ – Butterfingers

Callum Keith Rennie 

ABC decidió en 2004 contar con Stephen King para escribir una adaptación de ‘Riget’, una serie danesa dirigida por Lars Von Trier. King se basó en algunos elementos de la trama de la serie original y mantuvo a varios de los personajes pero realizó algunos cambios. Ya sabemos que le encanta introducirse de alguna manera en sus historias y ‘Hospital Kingdom’ arranca con el atropello de un pintor famoso que acaba en un hospital de Maine en el que ocurren cosas muy extrañas. Después de varios episodios en los que peca de lenta y abstracta (pero cuya atmósfera malrollera es impecable), las posibilidades de la serie estallan por fin en Butterfingers, el noveno capítulo, uno muy autoconclusivo en el que todo el personal del hospital está emocionado por la final del World Series de baseball. Todos menos un exjugador (interpretado por Callum Keith Rennie) que intenta suicidarse.

Es un episodio que se vive desde el punto de vista de Dedos de Mantequilla y que nos lleva de paseo por ese Reino, el hospital alternativo, esa especie de inframundo que existe en el lugar. Este no sólo es uno de esos capítulos que se pueden ver y disfrutar sin haber seguido la serie; funciona en sí mismo y exprime esa atmósfera enrarecida, la tensión, algún que otro susto y el yuyu general que tiene la serie, sino que también es un episodio clave para entender las posibilidades espacio-temporales del Hospital Kingdom y es el punto a partir del que la serie explota definitivamente.

Sigue leyendo el resto de episodios de miedo en ¡Vaya Tele!


martes, 24 de septiembre de 2013

Macabro pero cierto


Cualquiera diría que con la cantidad de ellos que se estrenan cada semana en nuestra TDT, los docurealities son la nueva moda. Y sí, en cierto modo lo son en España, porque por primera vez existe el hueco suficiente en parrilla para albergar todo ese contenido que nos llega del otro lado del charco. Con sus prácticamente 500 canales (sí, hacer zapping era un infierno) existe un público y un hueco para cualquier tipo de programa y, por tanto, un docureality para cualquier tema que se nos ocurra.

El de esta semana, sin embargo, no es nada original ni minoritario; un tema sobre el que giran gran cantidad de programas y formatos, algunos de gran audiencia y otros incluso en nuestra televisión nacional. ‘Dark Matters: Twisted but true’ es un programa producido por Science Channel que se estrenó hace dos veranos y Discovery MAX ha traído a España. Cuenta con tres temporadas, aunque la tercera, emitida la pasada primavera, es una re-visitación a casos de las anteriores pero añadiendo más profundidad e información.


Sigue leyendo sobre el docurealiy 'Macabro pero cierto' en ¡Vaya Tele!



martes, 5 de febrero de 2013

Diez episodios para rememorar Fringe (I)

Fringe’ llega a su fin. Este viernes despediremos a una de las mejores series de ciencia ficción de los últimos años con un episodio doble que cerrará esta última y reducida temporada. Durante dos meses, Gallery 1988 ha querido hacer su propio homenaje y ha organizado un proyecto benéfico llamado ‘Fringe Benefits’. La idea consistía en que los seguidores de la serie votaban sus episodios favoritos y varios ilustradores harían unos posters exclusivos de los capítulos ganadores, que se expusieron en la galería y vendieron un número limitado de impresiones. Podéis ver los posters (y comprar los que aún no se han agotado) en la págna oficial.

A raíz de esto, mi compi vayatelera Marina y yo pispa pensamos que era una buena oportunidad para apuntarnos a hacer una selección de nuestros episodios más destacados o preferidos de ‘Fringe’. Confieso que nos ha costado mucho reducir la lista de premiados a sólo diez, únicamente con la tercera temporada habríamos cubierto fácilmente el cupo. Sin más dilación, aquí van mis cinco episodios presentados por orden cronológico de emisión.

Sigue leyendo el recopilatorio de episodios en ¡Vaya Tele!

martes, 30 de agosto de 2011

Te mereces un spin off.

Los personajes odiosos que borraríamos del mapa de una serie son tan habituales que con frecuencia tengo que desahogarme en este blog. Pero no todo es animadversión, también existen aquellos que ocupan un lugar especial en nuestros corazoncitos seriéfilos. Sean secundarios o principales, algunos personajes nos gustan tanto que les daríamos una serie para ellos solos. Yo ya hice una lista con algunos como El Fumador, Ed Chigliak, el Sr. Heckles o el Gordo Feo Desnudo y es hora de ampliarla.





Tyrion Lannister.

Probablemente el mejor personaje de Juego de Tronos, tanto en los libros como en la adaptación de HBO. Peter Dinklage hace un trabajo estupendo interpretando al inteligente, sarcástico y cachondo enano que bien podría protagonizar su propia comedia acompañado de su novia pilingui y del jefe de los hombres salvajes. No descarto algún que otro guest starring para unos divertidos momentos incómodos con gente como Catelyn Stark o su adorado papi Tywin.



Walter y Belly.

Esto sería una precuela spin off de Fringe en la que veríamos los años mozos de Walter Bishop y William Bell en los que empezaron a llevar a cabo todos los experimentos changos que conocemos hasta el momento. Sería una gran serie autoconclusiva, todo lo que ha dejado de ser Bones, por ejemplo, con casos científicos con el toque fantástico y la química de ellos dos, su LSD y sus idas de olla



Tami y Eric Taylor.

Lo se, es hora de que vaya superando el final de Friday Night Lights y la despedida de los Lions, de Dillon y de todo ese mundo tejano que tanto hemos disfrutado, pero no me quiero conformar con la película. Eric y Tami Taylor merecen una nueva vida. Imagino un drama similar en el que los Taylor han de mudarse a otro estado, otra forma de pensar, otra dinámica en la ciudad y otra forma de vivir el football. ¿Cuál es la antípoda cultural de Texas en USA? :P



Josh y Donna

Con su elenco de personajes maravillosos resulta complicado destacar solo un personaje o una pareja de The West Wing, pero Josh y Donna siempre fueron mis favoritos. Esa tensión sexual al puro estilo Luz de Luna, esas pullas que van desde la ironía más simple hasta la referencia más política y esa dinámica estresante podrían darnos un magnífico drama profesional.



No están todos los que son así que, para compensar, una encuesta twittera me ha dado idea de qué personajes y parejas triunfan entre los seriéfilos.



@Andrius_garcía le hacía una serie de abogados a Kalinda y @DanielRoca se apunta. No son los únicos que eligen a alguien de The Good Wife, @Vero_titania y @Keitza quieren a Blake Calamar. Por su parte, @satrian quiere a Eli Gold. A este último se une @mlagoa, que también añade a Mike de Breaking Bad, uno al que he estado a puntito de poner en mi lista.

@Pieman815 está a tope con Buffy y quiere uno de Anya y Cordelia.

@Efebede y @Manuls eligen a Troy y Abed de Community pero… ¿Una serie o un morning show? :P

@vero_titania y @efebede repiten twitt. Ella quiere una serie sobre el pasado de Eric y Alcide de True Blood (qué lista :P) y él un procedimental médico con el doctor Spaceman de 30 Rock. Podría ser mortal :)

De True Blood me ha gustado el de @lcapirex89, que propone una sitcom a lo Matrimonio con hijos pero con Hoyt y Jessica.

@Nanisimo elige al taxista de Fringe, podría ser una mirada curiosa al mundo alternativo.

@Alfonsopazos75 se montaría un “Cosas de casa” con Grissom y Sara Sidle de CSI en el que investigaran quién se comió las galletas.

A @cinenserie se le ha ocurrido algo parecido que a mí y coloca al matrimonio Taylor en Philadelphia y @Kaleidan hace un popurrí de Los Simpson con Otto, Carl y Lenny.

@yonomeaburro le haría un spin off a la mayoría de villanos o gays de las series y propone al de Ugly Betty.

@MissMacGuffin está a la última y quiere uno para Lix, la reportera de The Hour. Y también otro para Antoine y sus Soul Apostles de Treme.

Hay quien proponer futuros, @juanlsanguino quiere a Sally Draper. Se centraría en sus años como stipper en Greenwich Villaje durante los 80. Todo culpa de su padre.

@Reverendopowell y @Brinstar8 quieren a Omar de The Wire.

@kalimero escoge una pareja: el dúo Jeffster de Chuck, pero en plan cazarecompensas.

@Javilost también tira por los duos, en su caso Jacob y el humo negro y sus locas aventuras.

Más duos divertidos, @emilcar propone a Monica y Chandler en Friends, lo que no se es si Joey viviría en el ático. A esto se une @pedroarilla aunque @juandeochpu preferiría a Chandler con Joey. @noeliaroalvarez le daría su propia serie a Provenza y Finn de The Closer.

@rrey coincide conmigo en cuanto a Ed de Doctor en Alaska y su carrera en Hollywood y @Satrian coincide en West Wing pero prefiere a Lord John Marbury.

@starfightergc le haría uno a River Song de Doctor Who, @hutxu quiere a Al de DeadWood





Y vosotros… ¿A quién le daríais su propia serie?







lunes, 1 de agosto de 2011

The Tales From The Fringe

Después de hablar del final de la tercera temporada, del polémico episodio LSD, de la luciérnaga y del maravilloso Marionette, aún había cosas que decir sobre este tercer año de Fringe así que en OhhhTV Podcast hemos hecho, una vez más, un especial sobre la serie. Además de Sr. Mirindo y servidora, teníamos dos invitados y fringeros de lujo, Ramón Rey y Marina Such. Podéis escuchar el episodio aquí.

Qué mejor momento para saldar una cuenta pendiente. Hace justo un año, a raíz de la Comic Con, escribí sobre la primera entrega de cómics de la serie, que constaba de seis entregas. Podéis leer todos los detalles aquí. Bien pues, un mes antes del estreno de la tercera temporada en FOX, empezaron a editarse las seis entregas de The Tales from the Fringe, que acabaron más o menos cuando el parón navideño en televisión. En Febrero salió a la venta el tomo recopilatorio, que es el que yo adquirí y que podéis comprar por 9 euros sin gastos de envío en The Book Depository.

De primeras tengo que admitir que esta segunda entrega me ha decepcionado. Mientras que en la serie anterior nos contaban el primer caso de Walter y Belly distribuido en los seis números más un caso Fringe por cómic, en esta segunda cada entrega estaba centrada en uno de los personajes de la serie, por lo que esperaba historias interesantes e informativas. Sin embargo, me he encontrado con pasados bastante simplones en la mayoría de los casos, información bastante predecible y unos casos más flojos. A pesar de todo, y por el precio que cuesta, pienso que hay alguna que otra historia brillante o curiosa que hace que haya merecido la pena.


#1. Centrado en Peter.

En Tomorrow, Peter está en Bagdad y tiene algunas deudas con una gente muy chunga cuando un amigo le pide ayuda con un tema de una bomba terrorista. En este flashback vemos un poco ese mundo de influencias en el que se movía Peter, pero poco más.

A parte encontramos Lost Time, una historia sobre una joven a la que le ofrecen una pastillica de la felicidad en un club y ve su consciencia transportada al cuerpo de una mujer que bien podría ser la próxima Sidney Bristow.

#2. Centrado en Broyles

The one that got away es un caso de lo más simple en el pasado de Broyles, cuando aún no existía división Fringe. Se nos cuenta por qué perdió a su familia y algún que otro dato más, pero nada interesante que no hubiésemos visto o supuesto ya.

Sin embargo, es Nonfiction la historia que merece la pena en la segunda entrega. En él compartimos el primer día de trabajo de un joven vigilante de seguridad. Durante la visita por la biblioteca donde trabajará, es avisado que hay una puerta prohibida que nunca deberá cruzar. Evidentemente, cruzará y se encontrará una biblioteca MUY peculiar...

#3 Centrado en Astrid

Con una cabellera rizada más salvaje de lo que estamos acostumbrados, vemos a una joven Astrid en The Calling. Está construyendo un aparato para emitir frecuencias para su clase de ingeniería eléctrica (casi ná) y capta una señal. Un disparo y un grito. La policía ni la cree ni la hace caso así que ella misma decide tomar la iniciativa en una investigación con un final inesperado.

Mientras que la historia de Astrid al menos es curiosa, The Weapon, la historieta-caso de turno, es bastante flojeta. Tenemos a uno grupo que se infiltra en un complejo científico para recuperar lo que parece ser un arma mortífera.

#4 Centrado en Nina

Nina es una joven embarazada y feliz. En Plan B la vemos exultante después de que le coloquen su brazo prostético última generación que hará que Massive Dynamic acabe de despegar. Pero un efecto secundario le hará pasar por su propio Sophie's Choice.

La historia de Nina nos ofrece una información sobre su pasado bastante relevante pero con un empaque que daba más de sí. Sin embargo, Knock Knock es una de las historias más curiosas y oscuras de todo este tomo recopilatorio. En ella, un viejete adorable llama a la puerta de una joven ofreciéndole un seguro de vida. Ella le rechaza sin imaginar las consecuencias.

#5 Centrado en Gene.

Sí. Gene. La vaca. Y como tal, es una fumada de grandes proporciones. En Gene's dream, la vaca quiere llegar a la nevera y comer fideos chinos pero hay algo en el laboratorio que se lo impedirá. ¿Es sueño o es realidad?

El caso de turno es igual de flojo que la historia de Gene. Se titula The Perfect Woman y es una especie de Frankenstein pero con una chica sirena chunga.

#6 Centrado en Olivia.

En War Games acompañamos a Olivia en su intento de superar las pruebas para ser Special Investigator en el FBI. Los inusuales resultados de sus simulaciones la hacen sospechar, dudas que confirman una misteriosa nota bajo su puerta. Podría haber sido bastante más interesante de lo que acaba siendo.

El tomo se cierra con otro de los casos más inquietantes y oscuros del tomo. En Sacrifice, una pareja de turistas paletos americanos están en Yucatán y se dejan guiar por un local a un templo. Mientras suben las largas y empinadas escaleras, les cuenta historias de antiguos rituales sangrientos. ¿Qué les esperará en lo más alto?. Este es uno de esos casos que da rabia que no desarrollen más. En más de una ocasión estas historias dejan una sensación de haber visto esa introducción de episodio justo antes de la cabecera de la serie, el cold open, y te dejan con la miel en los labios.

Las últimas páginas del tomo están dedicadas a unos cuantos bocetos de lo visto anteriormente. Hasta aquí la review de The Tales from the Fringe. Me despido insistiendo en que, aunque más floja que la entrega anterior, sí tiene algunas partes que merecen la pena.

lunes, 23 de mayo de 2011

Not J.J. Abrams’ boat

Hoy hace un año que acabó Perdidos. Aunque la guardo en un lugar especial de mi corazoncito seriéfilo, de momento lo voy a usar de excusa para una entrada que tengo pendiente desde hace tiempo.

Con todo esto del final lostero, se ha reavivado el debate sobre la serie, su evolución y su final y casi siempre hay un elemento en común y es que Jeffrey Jacob Abrams se lleva tanto palos como halagos (generalmente palos por haber engañado durante seis años a algunos seguidores de Lost). También ha sucedido con Fringe, una serie que evoluciona con cada episodio y visita lugares comunes a otras producciones de Abrams, y que aquellos que la vapulean o laurean siempre mencionan a J.J. en sus discursos.

J.J. es un inconstante que abandona sus proyectos.

No. Jeffrey es un productor, ni más ni menos. Algunos se atreven a llamarle el nuevo Spielberg. Es muy pronto para una comparación así pero sí es cierto que la forma de moverse de ambos en la industria es similar. Pero yo iría un paso más allá y diría que Abrams es mucho más productor a secas que Spielberg.

Es cierto que en la industria cinematográfica los papeles están mucho más definidos y se es guionista, director o productor, y yei yei ha sido los tres. Sin embargo, esa definición de papeles es más difusa en televisión y hasta el propio Spielberg ha visto sobreutilizar su nombre en alguna de sus producciones televisivas… Una cosa es ser productor ejecutivo, productor a secas, creador o showrunner.

Jeff es creador y productor. Él, junto a sus companions de Bad Robot, posee un talento para captar, crear y financiar proyectos. Por supuesto, no sólo caga oro y ha tenido sus fracasos, como cualquier hijo de vecino productor, pero tiene un estilo propio, le gusta arriesgar y está abriéndose camino como uno de los productores de ciencia ficción más prometedores de la actualidad.

Con frecuencia leo o escucho por los mundos de Internet criticarle por su inconstancia, por abandonar sus proyectos a medias e incluso por tener la culpa de tal o cual giro de guión. Abrams no es guionista de televisión. Ha sido showrunner de Felicity y Alias, desde entonces ha funcionado como creador y, a lo sumo, productor ejecutivo. Esa es su habilidad y su intención: poner en marcha una producción para después dejarla en manos de guionistas, showrunners y vincularse a ella en la medida justa desde su posición.


J.J. se copia a sí mismo constantemente.

¿Y si yo dijese que Josh Whedon se copia a sí mismo constantemente? También lo hacen Aaron Sorkin o Seth McFarlane. Pero no se llama copiarse a sí mismo, sino tener un estilo y preferencias propios.

Desde el comienzo de su carrera ha demostrado su predilección por la ciencia ficción o la fantasía. Incluso en un drama universitario como Felicity no pudo resistirse. En sus series se aprecian muchos lugares comunes que no son más que el reflejo de una preferencia muy clara hacia cierto tipo de historias. Esto se subraya más con el hecho de que tiene un grupo de creativos y gente del sector con la que siempre trabaja, gente que comparte esos favoritismos por el género.

¿Por qué ver ramalazos de Alias en Fringe es algo malo? ¿Por qué los que critican la serie de Fox se empeñan en compararla con Lost porque tienen giros y recursos en común? Estoy segura de que a esos mismos no se les ocurriría decir que Los Soprano es un plagio porque utiliza trucos y giros de muchos clásicos del cine de Gangsters y no dejan de ser afirmaciones similares.

Personalmente sigo con mucho interés la carrera del señor Jota Jota, porque de momento me ha demostrado tener un ojo único para cierto tipo de historias que, además, coinciden con mis gustos personales. Me gusta que sea un culo inquieto y tenga varios proyectos entre manos. Me gusta verle producir una serie desde la lejanía mientras se dedica a dirigir una película de ciencia ficción de aires ochenteros. Y, por todo esto, me debía una entrada defendiendo su honor.

Me despido con un par de enlaces para homenajear el aniversario de Lost. Cualquier cosa que escribiese ahora seguramente no me dejaría tan satisfecha como en su día lo hicieron esta entrada sobre el final y esta otra con mis mejores momentos de la serie. Os dejo con ellas.


viernes, 13 de mayo de 2011

Fringe: El final es el comienzo.

Despertarse un sábado y no tener un nuevo episodio de Fringe es una fastidio para muchos pero tranquilos, que ya llego yo para daros una buena ración de la serie con mi comentario del final y de la temporada. Por lo tanto, si no estás al día con la serie, huye de los spoilers spoilerosos.

There are things that I know. But there are things that I do not. Various possible futures are happening simultaneously. I can tell you all of them, but I cannot tell you which one of them will come to pass. Because every action causes ripples. Consequences both obvious and unforeseen.

Esa frase es parte de la conversación que Walter mantiene con El Observador en “The Firefly”, décimo episodio de esta tercera temporada. Pero antes de comenzar la review, quiero aclarar un par de cosas. Una: Lost no inventó las paradojas temporales. Dos: La relación de J.J. Abrams con la serie desde pasado el arranque de la misma, y como ocurre habitualmente ya que no es otra cosa que un productor, no pasa del “created by”.

Fringe lo ha vuelto a hacer, nos ha dado un nuevo finale que resuelve tramas, aclara misterios y cambia las reglas del juego. Esta vez nos ha transportado a un futuro donde Peter tiene 47 años (¿Quién dijo Alias?), un Peter que se enganchó a La Máquina y destruyó el universo Over There en 2011. El primer aplauso al episodio llega con la forma de recoger conflictos y relaciones sembrados en el pasado (nuestro presente). Walter está tras las rejas a las que le ha condenado una sociedad que le señala como el culpable del fin del mundo, pero él sigue optimista y tiene razones para serlo: después de todo lo ocurrido, después de tanto drama, remordimientos y resquemores, tiene lo que más quería: El amor incondicional de Peter (No importa de quién sea la culpa, eres mi padre). Olivia es más adulta, más segura y controla sus poderes telequinéticos. Son sólo dos ejemplos de dos guiños que, a mi parecer, demuestran cómo cuidan cada detalle.

Pero claro, estas cosas, como me dijo un anónimo -benditos sean- en mi comentario sobre el episodio del LSD, este tipo de detalles son muy infantiles y lo que importa es la animación o si los observadores dicen tal o cual. J. H. Wyman, uno de los showrunners, dijo en una entrevista que había dos tipos de espectadores de Fringe: los que ven la serie por su relación con los personajes y los que la ven por la mitología, que suelen ser los hardcore fans que rechazan los episodios del monstruo de la semana. Yo debo ser muy rara porque me gusta todo. Me gusta la serie.

Para mí, Fringe tiene una ventaja muy importante sobre otras producciones similares (y sobre Lost, con la que tanto se la compara últimamente) y es que el misterio nace de sus personajes. Desde el comienzo de la serie, el centro de toda la mitología, la clave de todo, está en ellos. Su pasado, sus poderes, su conocimiento, sus acciones y elecciones. Ellos son The First People. Ellos SON la mitología. Sí, hay elementos ajenos pero, o son reglas establecidas de la realidad de la serie (como los dos universos) o son macguffins (como los observadores).

Y ahora sabemos que nuestros protagonistas están en un bucle temporal. Somos testigos de un futuro en el que Peter decidió destruir un universo entero para salvar al suyo, pero el resultado dista mucho de ser el que buscaban. Ya se lo dijo Belly a Olivia: La historia se repite. No es la primera vez que experimentamos esto, ya lo vimos con Alastair Peck en “White Tulip”, uno de mis episodios favoritos de la serie (oh! Es autoconclusivo!). Peck se atrapaba a sí mismo en un bucle temporal donde intentaba dar con la acción adecuada que salvase la vida de su mujer. La elección definitiva fue morir con ella.

El Peter de 2026 está en una posición similar, Walternate le ha tendido una trampa y ha asesinado a quien más quiere. Walter, que ha tenido mucho tiempo para pensar en la cárcel, ha llegado a la conclusión de que él creó La Máquina. La creó en el primer bucle y la mandó a la prehistoria en un agujero de gusano. Probablemente fue él quien hizo el dibujo de Peter y Olivia en la máquina y también quien dejase a la familia Weiss encargada de proteger esa información. Nunca conocimos a Rambaldi pero ahora tenemos a Walter, quien ya no puede hacer nada contra eso. Lo que sí puede es provocar un nuevo loop, uno en el que ningún universo sea destruido. ¿Qué ocurrirá ahora? Ni September lo sabe.

La máquina (construida ahora de forma distinta) lleva la consciencia de Peter al futuro y, visto lo visto, toma una nueva decisión provocando la convergencia de ambos universos. Urge al resto que trabajen juntos por el bien de todos. Y desaparece. Al parecer nunca existió. Y entonces llegan las preguntas.. Si Peter no existió, ¿Por qué iba Walter a cruzar universos?¿Cómo iban a conocerse Olivia y Walter?. Quizá las “Soul magnets” tengan algo que ver pero, aún así, creo que la gente está haciendo las preguntas equivocadas. Ya lo dijo Bell: la historia se repite.

Fringe nos ha enseñado que la memoria es complicada. Nuestros protagonistas no recordaban nada cada vez que Alastair Peck reiniciaba su bucle. Ahora, Peter es Peck. La frase de los observadores es tramposa, yo creo que Peter sí ha existido, pero de otra forma. Olivia no recordaba su infancia con el cortexiphan, Peter no recordaba haber estado enfermo, pero eso no significaba que no fuera cierto. Obviamente será uno de los temas de la próxima temporada. Quizá fuera la evidente curiosidad científica de Walter la que le hiciese cruzar al otro lado en un loop anterior. La historia se repite. Quizá por eso decidieron introducir una nueva variable: Peter. Curioso que sólo haya uno. Quién sabe qué ha ocurrido en este nuevo loop. Las preguntas que yo me hago son ¿cuántas veces se habrá repetido el ciclo? ¿Será el final de la serie cuando, por fin, consigan salir de él?

Creo que no es necesario aclarar lo mucho que me ha gustado este final y lo bien que, para mí, encaja en la historia, en los personajes y en el tono de una serie que ha ido evolucionando a cada episodio. La temporada no ha sido perfecta. Aunque sea de las pocas, siento que la serie se haya abandonado casi por completo a la serialidad. He disfrutado mucho de sus episodios autoconclusivos, como The Plateau o Marionette, y he echado de en falta algunos más. Tampoco he sido fan de Bellivia. No porla actuación de Anna Torv, que merece tres emmys, uno por personaje, sino por la trama. Ha servido para darnos algunas respuestas y para ese maravilloso episodio que fue LSD, pero no acabó de cuajar para mi gusto.

Me despido volviendo a subrayar Fringe como una de las mejores series del momento, una de las que más disfruto con diferencia y una de las más destacables en su género científico-fantástico. Gracias FOX por apiadarte de nosotros, sus fieles seguidores.


jueves, 28 de abril de 2011

Cada serie tiene su momento (Meme)

Para algunas series, necesito estar en el momento adecuado o tener las condiciones externas óptimas para entregarme a ellas y disfrutarlas al máximo. No soy Mónica Geller, no me estalla la cabeza si alguna vez no se cumplen, pero las preferencias existen. Y aquí van.

Para ver en la sobremesa del domingo.
Por algún motivo, las series familiares me gusta más disfrutarlas una tarde de domingo, que suele ser la más relajada de la semana. Suelo reservarme Brothers and Sisters para este momento. Con Shameless adquirí la costumbre de guardarme dos o tres episodios y verlos seguidos en minimaratón.

Para ver mientras comes:
Generalmente suelo recurrir a una comedia ligerita How I Met Your Mother es una buena opción. Modern Family y Raising Hope suelen acompañarme en mis cenas también.

Para ver por la noche.
Es algo extraño. Hay series que TENGO que ver por la noche o, al menos, a oscuras. Es una manía rara que no puedo evitar y me sucede con títulos como Fringe o Dexter. De alguna forma favorece que entre en la atmósfera de la serie.

Para ver en multitarea:
American Idol, Top Chef, The Amazing Race y demás programas del estilo entraron en mi parrilla personal para amenizarme otras tareas. Ahora mismo han salido de esta categoría y han dejado paso a aquellas series que ya no disfruto tanto pero que me cuesta mucho dejar. Ahora mismo, es el caso de Bones y Supernatural (aunque tengo que decir que los dos últimos episodios fueron de sofá y 100% atención).

Para ver con comida:
No, no está repetido. No es lo mismo ver mientras comes que comer mientras ves. En el caso de Top Chef, es absolutamente necesario tener comida a pesar de que sea contraproducente. Ahí estoy yo normalmente con mi colacao con crispis viendo cómo los concursantes elaboran delicias gastronómicas.

Para ver en el metro o haciendo ejercicio:
Como la veo doblada, no me importa verla “en pequeño” y tiene una duración óptima para estas cosas, Padre de Familia suele ser mi mejor opción para ver en el iPhone en viajes y demás.

Para ver en chat con otros seguidores:
Generalmente prefiero ver las cosas a mi bola y ritmo, pero hay programas que ganan enteros en compañía. Desde que veo The Amazing Race con amigos virtuales, el concurso ha ganado mucho. Pero la reina de esta categoría es Tru Blood. Tanto es así, que cuando me pierdo el chat por lo que sea, el episodio de esa semana me cuesta horrores verlo.

Para ver cuanto antes:
Ya he mencionado algunas que irían en esta categoría pero, por no repetir, me limitaré a decir: Breaking Bad y sus maravillosos finales de episodio adrenalíticos y sus cliffhangers maltratadores de espectadores.

El visionado para entendidos:
¿No habéis visto algún capítulo avanzando la barrita del play al gusto? Eso es el visionado para entendidos, práctica que yo aplico últimamente a todos los episodios de Glee. ¿Qué me aburre una trama? Paso las secuencias de una trama (Will y Emma, revolcaos ya y dejadnos vivir) o voy buscando algún número musical. O, si me sangran los oídos con una canción, hale, pasando.

Para ver “con twitter":
No importa que sea el estreno de El Barco, la miniserie de Felipe y Letizia o un concierto retransmitido de Miley Cyrus, la tele con twitter y sus hashtags es muchísimo más divertida.

Para ver en 720p.
No tengo telaca y la potencia gráfica de mi ordenador deja mucho que desear, así que yo limito mucho lo que me bajo en HD y, en estos momentos, solo hay dos series con el privilegio: Fringe y Juego de Tronos.

Para ver doblada.
La costumbre hace que aún tenga un par de series que veo dobladas. Una es Padre de Familia, aunque vistas las intenciones de emisión es posible que abandone por la versión original. La otra es House. Sí, la veo en familia, así que toca verla doblada. Pero no voy a negarlo, tampoco me quejo.

Para ver en maratón.
Con el paso del tiempo uno suele descubrir qué series prefiere ver en maratón, administrándose los episodios en vez de seguir el tradicional semana a semana. Es mi caso con Dexter, que me genera tal adicción y admiración que suelo intentar acumular el mayor número de episodios posibles antes de verla. Normalmente no aguanto a verla toda del tirón, pero sí en dos o tres tandas.


Y hasta aquí las manías seriéfilas de visionado. Lo he planteado como un meme así que sentiros libres de seguirlo en los comentarios o en vuestros blogs (si me avisáis, mejor, que así pongo aquí un link). ¡Ah! Y espero leer alguna manía extra ;)

Lo han seguido: En mi pantalla, Tv Killed the movie star,

martes, 19 de abril de 2011

En la mente de Olivia

Cuidado, en estas líneas voy a reivindicar las maravillosidades del último capítulo de Fringe, el 3x19. Si no estás al día con la serie, mejor que no sigas leyendo.

Combinar y cerrar tramas, definir y evolucionar personajes, mezclar comedia, drama, suspense y acción, aprovechando todos los puntos fuertes de una serie no es tarea fácil. Por eso “Lysergic Acid Diethylamide”, decimonoveno episodio de la tercera temporada de Fringe, ha sido para mí uno de los mejores de toda la serie.

Olivia está perdida en su propia mente y no me extraña, han pasado tantas cosas que la consciencia de un viejo invadiendo su cabeza es la gota que colma el vaso. No se fía de nadie… ¿Y cómo iba a hacerlo? Ha descubierto tantas cosas sobre su pasado y sobre su existencia que ni siquiera aquellos que son ahora su familia están a salvo en su subconsciente.

Con esta premisa, los guionistas de Fringe nos introducen en una vorágine de emociones reprimidas y asuntos pendientes de nuestros protagonistas.

Olivia ha sufrido mucho desde que volvió del otro lado, no comprendía como Peter, la persona que más la conoce en este mundo, no desenmascaró a la farsante. Ese abismo entre ambos, sólo perdonado y olvidado en apariencia, ha sido superado por fin. Él no sólo demuestra que comprende y conoce a Olivia sino que ya nunca volverá a cometer el error de no ver la verdad tras sus ojos. Esa niña arrinconada a la que reconoce y rescata de su escondite, debe superar sus miedos y enfrentarse a aquello que más la aterroriza: su padrastro. Olivia se arma de valor y supera por fin el mayor de sus temores.

Sólo hay que verles a ambos tras el exitoso experimento. Ese Peter serio, angustiado por todo lo que está sucediendo, preocupado por ella y atormentado por el error de haberla abandonado al otro lado, por fin sonríe aliviado a una Olivia despreocupada y relajada como nunca la habíamos visto. Un paso de gigante para ambos.

A Walter aún le pesan todos sus actos del pasado y le atormenta lo que va a suponer para el futuro de los dos universos y de su hijo. Es algo muy difícil de superar y con Belly a su lado se siente más seguro para enfrentarse a todo ello. Pero su gran amigo le deja ver que ha cambiado: ahora tiene la sabiduría de la humildad y sabrá obrar bien. Con esto, Walter ganará esa confianza que había perdido la batalla contra la desesperación y la culpabilidad. Además, necesitaba ese no-adiós pendiente y dejar definitivamente que el Walter del pasado se despidiera junto con Belly.

Broyles ha visto la muerte. Ha visto a su otro yo perder la vida que él no tiene y desearía tener. El LSD rompe esa apariencia impenetrable que le caracteriza para enseñarnos su parte más humana. Tiene miedo. Y lo más brillante de todo es cómo se camufla algo tan revelador en uno de los momentos más cómicos de toda la serie.

No voy a entrar en comparaciones absurdas con Inception (que no inventó las incursiones al subconsciente, señores) ni a comentar el tema de la animación (que personalmente me ha resultado un toque curioso, original y elegante además de una buena forma de solventar un problema) porque precisamente lo que pretendía destacar aquí es cómo Fringe aprovecha tanto la forma como el fondo a la hora de contarnos las historias de sus protagonistas. Cómo una simple palabra, FEARS, que deletrea en los cortes publicitarios, resume uno de los guiones más cuidados, emotivos y efectivos de la serie. Es capaz de hablarnos de los traumas del pasado, de los miedos al futuro, a nuestros errores, de la confianza en uno mismo, del amor y la amistad en un episodio trepidante, intenso y diferente, con mucha comedia, con acción, con misterios y reforzando las peculiaridades de unos personajes perfectamente definidos a la vez que los evoluciona.

Si no te ha gustado este episodio… No te gusta Fringe.


lunes, 24 de enero de 2011

El otro lado de la luciérnaga

Cuando elaboré aquella entrada describiendo los comics de Fringe (que he actualizado con noticias sobre la segunda serie, por cierto) ya lo dije: No soy de estas cosas.

Pero Fringe tiene un poder sobre mí y siempre ando pendiente de todo el material anexo a la serie que ronda por ahí. Lo bueno es que no es abrumador (como sucedía con los cansinos de Lost) y son pequeñas píldoras fácilmente seguibles y disfrutables.

Después de acabar de publicar Tales From the Fringe en cómic, se lanzaron con unas novelas gráficas animadas. Las comenzaron a publicar a finales de noviembre y en total han sido 5 vídeos de 2 minutos que tienen relación directa con el último episodio emitido, “Firefly”.

Cuidado que a partir de ahora hay spoilers para los que no estén al día (hasta el 3x10 incluído) empezando por este vídeo recopilatorio.


En la novela gráfica vemos “el otro lado” de los planes de El Observador. Vemos a Bobby, el hijo del personaje de Chistopher Lloyd, vemos a la niña y la luciérnaga y conocemos toda esa cadena de eventos que provocó August al salvar a Peter.

La novela gráfica es interesante para los fringeros, pero hay que decir que la calidad de la imagen no es muy buena. Supongo que en la web original y en Hulu (ambas inaccesibles desde IPs españolas) se verían muchísimo mejor.

Atención, por cierto, a los recuadros del narrador, que reproducen exactamente la conversación que tiene con Walter en el episodio y que hace referencia a todo aquello de que todo tiene sus consecuencias.

Con respecto al episodio en sí, y ya que este post no pretende ser una review, quiero destacar algunas cosas concretas. Primero, el invitado de lujo. Christopher Lloyd está excelente en su papel y es una pena que no podamos ver más de ese dúo con Walter. Me gustó mucho el detalle en la penúltima secuencia, cuando los Bishop están hablando, donde suena “If I Only Had a Brain” de El Mago de Oz de fondo.

El ultimátum de Peter a Olivia por su libro favorito se une a la colección de momentos memorables que nos regalan últimamente y ese comienzo con el “soy una proyección astral de mi mismo” también se une a esos momentos del dúo Bishop que tanto me gustan. Además, ese punto con Walter siendo consciente y aceptando las leyes del universo y su relación con Peter ha estado cocinándose a fuego lento desde que supimos la verdad sobre el asunto y lo han resuelto de una forma excepcional con un episodio delicioso, de mucha sensibilidad y muy hábil a la hora de contar la historia del personaje episódico y emocionar a la vez que lo integraban perfectamente con toda la trama más mitológica y horizontal de la serie.

Por suerte, el regreso en su nuevo día ha ido muy bien en audiencia. Esperemos que lo mantenga frente a la competencia de esta semana y podamos disfrutar de una de las mejores series actuales por mucho tiempo.


viernes, 10 de diciembre de 2010

Ella no era yo

Cuidado. Si no has visto hasta el s03e09 de Fringe, será mejor que no sigas leyendo

Hasta el prólogo del último episodio otoñal de Fringe es una maravilla. Nos presenta a la perfección la parte más sentimental de lo que ha estado ocurriendo en la serie las últimas semanas: el dilema de la doble identidad, la individualización de cada uno, aquello que nos caracteriza y nos hace ser nosotros mismos.

La guerra entre los dos universos, la construcción de un gran arma de destrucción, los detalles históricos o tecnológicos que los diferencian o la isla el cortexiphan son parte importante e interesante de la serie pero, en el fondo, no dejan de ser una tapadera para hacernos testigos de las virtudes, defectos y errores de los personajes que las protagonizan.

Al final del día nos encontramos a un hombre atormentado por los experimentos de dudosa moralidad que realizaba en el pasado y por haber desafiado toda ley científica para recuperar a su hijo a costa de destrozar a un padre. Tenemos a un joven que, después de reunir fuerzas para perdonarle las ausiencias del pasado y construír una relación con su padre, descubre que no es quien creía ser y decide volver a abrir esa brecha espaciotemporal intentando liberarse de ese torbellino de dudas sobre su origen y su identidad. Incluso con una breve conversación llena de silencios y miradas, el generalmente impasible Broyles nos deja ver en este episodio por un momento su pequeño corazón nostálgico ante la vida familiar de aquel que lleva su otra vida.

Después de esa primera temporada de Walter y segunda temporada de Peter, era el turno de Olivia. Una mujer tan fuerte y racional que muchos la tildan de gélida. Pero Olivia lucha por aquellos que quiere y acabó atrapada en tierra hostil por intentar salvar a la persona que más quería.

Ahora ha vuelto. Ha superado una crisis de identidad. Se ha aferrado al único sentimiento auténtico que quedaba en ella tras la manipulación a la que se vio sometida y ha conseguido recordar quién es y dónde se encuentran sus verdaderos sentimientos.

Pero cuando creía haber dejado todo aquello atrás, se tiene que enfrentar a una nueva realidad. Mientras ella intentaba escapar de la vida impostada que le estaban obligando a tener, su otra yo no sólo le había robado su trabajo, su vida y sus seres queridos, sino también sus sentimientos.

Quiere recuperar su vida, entrar en ella cuanto antes. Sonríe satisfecha ante la rutina: la descripción de un caso peculiar, el comentario entusiasmado de Walter... Pero cae la bomba. La otra no sólo ha dormido en su cama, se ha puesto su ropa y ha utilizado su placa. La otra ha robado el amor de Peter y aunque, como haría aquella Olivia de hace tres años, intenta racionalizarlo, es incapaz. Ella lo ha contaminado todo.

El episódico de esta semana quería recuperar lo que había perdido: la oportunidad de tener algo parecido a una hija. No, no está resentido con las personas que se han hecho con sus órganos al igual que Walternate no deja de ser un padre destrozado por la vida que le arrebataron. En una conmovedora y a la vez perturbadora secuencia, nos deja ver el profundo amor que siente por la chica tratando de devolverle lo único que le hacía feliz, el ballet. Aunque sea moviendo sus hilos como una marioneta. Pero el cuerpo no es el alma y, cuando ella despierta, está vacía. No queda en nada de lo que la convertía en un ser único y especial. Ya no es la niña que ansiaba recuperar.

No. El cuerpo no es el alma y después de una tormenta de emociones, Olivia cae. Abandona ese porte imperturbable y se pregunta ante Peter el por qué no ha visto que la otra estaba moviendo los hilos. Por qué, a pesar de esa apariencia física y psíquica similar, no tuvo el impulso de aferrarse a esos pequeños detalles singulares por muy ilógicos que parecieran.

Marionette ha sido la cumbre perfecta para el ascenso brillante que ha tenido esta primera parte de la temporada. Es un perfecto ejemplo de todo lo que para mí hace especial a esta serie, una combinación perfecta de emocionantes y emocionales historias capitulares, con un desarrollo de personajes ejemplar y sin ningún temor a cruzar la línea de lo oscuro y retorcido. Sabe fusionar perfectamente el desarrollo interesante y original de su mitología a la vez que la evoluciona en beneficio del desarrollo de quien la protagoniza.

Ignoro si John Noble o Anna Torv (que lo merece ya sólo con este episodio) se llevarán su merecido reconocimiento. Tampoco sé si Fringe contará con un cuarto año de vida y desconozco si las circunstancias ajenas a la propia serie dificultarán que tena el desenalce que se merece… Pero de lo que sí estoy segura es de Fringe siempre permanecerá como una de las series más especiales de mi vida. Y así lo digo.



martes, 23 de noviembre de 2010

¿Qué oportunidades le quedan a Fringe?

Fringe ha sido movida a los viernes. Este es, junto al sábado (día en el que ni siquiera se programa ficción en prime time casi nunca), el peor día de la semana para ser emitido. ¿Por qué?

Los viernes es el primer día del fin de semana y ese target que tanto buscan las cadenas, el que compone las audiencias demográficas (18-34 y 18-45), sale de casa a gastarse el sueldo en los productos y películas que han visto anunciados el jueves anterior (el prime time más competitivo e importante de la semana). Pero todo este argumento realmente no sería necesario; la experiencia esta ahí y nos enseña que el viernes es el “día de la muerte”.

El cambio trae problemas añadidos. El parón navideño normalmente supone una caída de audiencias para muchas series (algo que nunca comprenderé… es como si se olvidaran de su cita semanal con ellas) y las más dañadas son aquellas con peores datos. Fringe podría tener una ventaja en el aspecto autoconclusivo de su formato pero la ha perdido ya que cada vez se ha ido seriando más. Al hacer el cambio de día en el parón navideño, el desconcierto podría ser un factor muy negativo para la serie. Sin embargo, en este sentido, creo que Fringe está más cubierta ya que su audiencia es muy fiel. Pero de eso ya hablaré después.

Por otra parte, en enero comienza la midseason y con ella llegan nuevas series a la cadena, que fácilmente pueden robarle protagonismo y audiencia a ésta, nuestra serie, como la avatarera Terra Nova de Spielberg o lo nuevo de J.J. Abrams, Alcatraz. Y ya no es tanto un tema de competencia sino de dinero. Fringe es una serie cara y sólo con lo poco que se sabe de las otras dos producciones, también son muy caras de hacer y ni FOX ni nadie puede hacer frente a tanto presupuesto, lo que jugará muy en contra de Fringe si alguna de las dos mencionadas tiene éxito.

Pero no todo está perdido. Fringe tiene algunos ases en la manga. El más importante viene de mano del DVR. Casi la mitad de la audiencia total de la serie la ve en diferido. Como ya conté en el último programa de Ohhhtv podcast, las series más vistas a través de DVR tienen un valor añadido: no sólo se pueden vender esos espectadores como audiencia potencial sino que además constituye audiencia fiel que luego responde positivamente a cambios de horario y a ventas en Dvd.

Además, Fringe ha estado peleando con uñas y dientes en la noche de los jueves, la más complicada de toda la semana. El hecho de que consiguiera hacerse un hueco en ella, ya dice bastante y quizá consiga robar espectadores a algunas series de target similar como son Supernatural o CSI Nueva York. Y ya no sólo eso sino que sus datos en diferido demuestran que tiene un grupo de espectadores interesados en verla y quizá fuera de la amplia y fuerte oferta de los jueves, Fringe sí gane la batalla.

Un último factor a su favor es la sindicación. Con una temporada más podría, apurando, optar a ella y seguro que en FOX ya se lo han planteado tras conocer los datos de audiencia en diferido que tiene Fringe. La sindicación es una buena forma de obtener jugoso beneficio de la serie y minimizar ese aspecto negativo que es su elevado coste de producción.

He dejado claro en contadas ocasiones que Fringe es la serie que más disfruto actualmente y este tema me duele especialmente. Por una parte me entristece mucho que algo que ha crecido y mejorado tanto con el paso de los episodios, que mezcla hábilmente varios géneros y que cuenta con una trama y personajes de lo más interesante del panorama actual siendo a la vez una serie asequible a nivel mainstream, no haya calado entre la audiencia. Por otra no hago más que pensar en dónde estamos ahora. La serie nos está regalando sus mejores episodios y según se desarrolla la historia y el momento en el que se encuentra la producción, veo difícil que sus artífices dispongan del tiempo necesario para darnos un final digno de la calidad que nos han ofrecido hasta ahora.

En fin. Lo único que es seguro ahora es que hay tantísimos factores que juegan en esto de la programación televisiva y la audiencia que le acompaña, que lo que hago no son más que conjeturas. No me extrañaría leer a alguien que defiende lo contrario que yo con argumentos igualmente válidos.

Sólo me queda decir: ¡¡Go Fringe, Go!!




domingo, 17 de octubre de 2010

Mis 10 imprescindibles de la parrilla americana

Entre la situación aún confusa de las audiencias y que no he tenido demasiado tiempo para pasar del piloto de muchas de ellas, este año estoy retrasando mi entrada sobre las nuevas series que voy a decidir quedarme.

Pero hay una cosa que a día de hoy sí que tengo clara y son las series en actual emisión que más disfruto y que llevo completamente al día. En freakscity nos invitan a contar los cuatro títulos, en emisión actualmente (ni terminadas, ni cancaladas, ni en parón), que consideramos imprescindibles.

DRAMA

Fringe: ¡Oh! Es todo un shocker que esta serie esté en esta lista, ¿verdad?. Como os he dicho hasta la saciedad, esta fabulosa serie es la que más disfruto con diferencia y me entrego a cada capítulo como si en ese momento no existiese nada más en el mundo... Yo soy así de melodramática.

Friday Night Lights: Al igual que la señorita MacGuffin, hago unas pequeñitas trampas con los Lions ya que aún quedan unos pocos días para su estreno. Desgraciadamente, uno de mis pilares seriéfilos actuales comienza su última temporada y voy a disfrutar de cada segundo.

Dexter: Este drama sigue maravillándome. Desde un planteamiento inicial que parecía algo limitado han conseguido superarse cada temporada. Tras la brillante cuarta temporada, las cosas en la quinta no acaban de despegar del todo, pero cada capítulo sigue siendo una delicia. Uno de los mejores personajes jamás creados y evolucionados es Dexter. Ahí lo dejo.

House: Este cuarto puesto es complicado. Mis dramas favoritos restantes están en parón y yo aún no he empezado la séptima porque la veo doblada (#yoconfieso :P). Podría haber colado aquí a los Walker o los Braverman pero después de que la sexta haya sido la mejor y la que más he disfrutado del doctor, se merece esta posición.

COMEDIA

30 Rock: Es la genialidad hecha comedia y punto. La actual temporada ha empezado inmejorable con sus siete gags geniales por segundo y además nos ha regalado un Live Show repleto de estrellas invitadas y con ese sabor de espontaneidad tan disfrutable.

Raising Hope: La única nueva en esta entrada y con el puesto más que merecido. Humor bestia, pasado de rosca y con personajes patéticamente divertidos. El arranque ha sido casi inmejorable y espero que sigan así.

Community: Los de Greendale me pueden. Yo es que sólo con la química que hay entre los protagonistas ya me parto de risa y la forma que tienen de recurrir a cada personaje en cada momento es sobresaliente.

Modern family: Hay muchos que siguen renegando de ella pero yo sigo siendo fan absoluta de los melodramas de Cameron, de los colombianismos de Gloria o de las niñerías de Phill. Eso sí… ¡Queremos más Manny esta temporada!

BONUS FEATURES

Padre de Familia: Añado esta sección ilegalmente sólo para poder añadir a los Griffin a la lista de comedias favoritas y es que es algo superior a mis fuerzas. Lo sé. Sé que ya no es lo mismo y que es difícil que vuelva a darnos temporadas como la 4ª o 5ª, pero a mí me sigue haciendo reír como pocas.

Top Chef Just Desserts: Ahora que veo más realities de los que probablemente debería, tenía que añadir un bonus. A pesar de que los sandiazos y el chat están haciendo más entretenida a The Amazing Race, ahora mismo necesito mi ración semanal de Top Chef postres y todos los divertidísimos (y muchas veces incómodos) dramas que está ofreciéndonos. Y estoy deseando que empiece ya el Top Chef All Stars.

Y hasta aquí mi repaso. Habrá que guardarse una segunda parte para cuando, allá en febrero, la midseason nos traiga más títulos. ¡Y el verano, por supuesto! Aunque en la época estival la reina indiscutible es Breaking Bad :P



miércoles, 13 de octubre de 2010

Del papel a la pequeña pantalla (Parte 5)

Viendo el episodio de Fringe de la semana pasada, “Plateau”, no pude evitar acordarme de un relato corto de ciencia ficción que leí hace tiempo, “Flores para Algernon”. Es un relato muy conocido y premiado escrito por Daniel Keyes que después él mismo convertiría en novela.

Este episodio de Fringe está claramente inspirado en la historia de Keyes, cuyo protagonista es Charlie, un hombre de treintaymuchos de coeficiente intelectual muy bajo, que entra a formar parte de una investigación científica para aumentar la inteligencia mediante fármacos. El relato corto, y la novela también hasta donde tengo entendido, está escrito a modo de diario personal de propio Charlie y es interesante, tierno, triste y de lo más recomendable.

Recuperaré mis comentarios sobre este episodio tras la emisión de esta semana, que viene seguida por un parón de un mes que yo voy a amenizar con una review de este arranque de temporada. Hasta entonces, podéis hacerlos con la novela de Kayes. En Thebookdepository la tenéis en inglés y en la Fnac en español. Ambos son la novela, no he encontrado el relato corto.

Siguendo con televisión reciente inspirada o adaptada de libros, toca hablar de Rizzoli and Isles. Esta serie policíaca de TNT que ha cosechado buenas audiencias y críticas está basada en la serie de novelas de Tess Gerritsen, licenciada en medicina, física y antropología. Empezó escribiendo novelas de suspense con tintes románticos. En dos de esas novelas, presentó a Jane Rizzoli y Maura Isles como personajes secundarios que, posteriormente y las dos juntas, protagonizarían cuatro novelas más. Estas historias se catalogan como thrillers médicos con toques románticos que explotan la relación de sus dos protagonistas.

En thebookdepository los podéis encontrar en inglés y en La Casa del Libro en castellano.

En menos de un mes se estrena en AMC la esperadísima The Walking Dead, adaptación televisiva de la serie de novelas gráficas (o cómics, la verdad es que hay una zona intermedia que no diferencio) del mismo título que firma Robert Kirkman.

Rick Grimes es un policía de una pequeña localidad de Kentucky que junto a su familia y habitantes del pueblo forma un grupo de supervivientes cuando la tierra se ve infestada de zombis. Como aún estáis a tiempo de leer algo de la serie antes de que se estrene, os cuento cómo podéis conseguirla.

De los 12 tomos que hay en USA, hay 11 disponibles en España. Aquí, que yo sepa, sólo existen esta versión de tomo con 6 capítulos y podéis encontrarlo en la mayoría de las librerías (Fnac. Casa del libro).

Los yankies, además de eso, tienen la versión tomo de 12 capítulos en cuyas portadas hay un covert art y algunos bonus. De estos hay 6. Y, por último, existen las versiones limitadas Ómnibus, que incluyen 24 capítulos con varios extras. De momento hay dos de estos y en un par de meses sale el tercero. En la maravillosa TheBookDepository podéis encontrarlos todos, en inglés claro.

Y hasta aquí la entrega de series basadas en libros de hoy. Me dejo algunos nuevos estrenos que entran en esta categoría para futuras entradas, que de momento tenéis material de lectura ;) No olvidéis que en la sección de “Adaptaciones” podéis leer las entradas anteriores dedicadas estos libros que inspiraron series.

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