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domingo, 8 de diciembre de 2013
Burt y Virginia, reyes absolutos de la cuarta temporada de Raising Hope
Los Chance han vuelto. Quien no ha vuelto ha sido Greg García quien después de firmar un contrato de desarrollo con CBS (donde ahora emite su nueva sere ‘The Millers’) tuvo que firmar también su salida de ‘Raising Hope’, dejando las labores de showrunner a Mike Mariano, productor ejecutivo que ha trabajado con él en las tres temporadas previas (y en trabajos anteriores). Esta peculiar comedia familiar ha sido una de las más maltratadas por FOX, con cambios de día constantes durante su emisión.
El último cambio hizo que la serie aterrizase con programa doble en los viernes, con ‘Bones’ (también desterrada pero que está aguantando bien la noche) de lead-in. Con un 0.8 en demos apenas sostiene los datos que hereda de Booth y Brennan, aunque hay que decir que es un combo considerablemente esquizofrénico, y la cosa no pinta bien. Siendo una serie tan minoritaria y que no genera visibilidad en internet ni internacionalmente, me da que poco hay que pueda salvar a esta cuarta temporada de ser la última. Por cierto, ‘Dads’ –la “comedia” que se ha quedado con su antiguo slot de los martes (noche difícil)- está agonizando también.
Sigue leyendo sobre el arranque de la 4ª temporada de Raising Hope en Vaya Tele
martes, 23 de abril de 2013
La tercera temporada de ‘Raising Hope’: el año de los homenajes
‘Raising Hope’ es una de esas series afortunadas que siempre aparentan estar al borde de la cancelación, de esas con escuetas audiencias y que hacen poco ruido en la red. Pero la familia Chance ha sido una superviviente, y lo ha sido en muchos sentidos. Primero en el comercial, Fox la ha renovado por una cuarta temporada, pero también se ha mantenido en calidad y encanto. Me atrevo a hacer una generalización sobre todos los que seguimos aún la serie de Greg García: es un lugar feliz, 22 minutos de buen rollo y sonrisa permanente.
Hace una semana despedimos el tercer año de ‘Raising Hope’ que no sólo ha mantenido el nivel, sino que ha sabido evolucionar. Por una parte ha vuelto a equilibrar el papel de sus diferentes personajes, algo que se le fue ligeramente de las manos al dar mucho protagonismo a Sabrina, ese personaje que arrancó siendo el único medio normal pero se ha ido convirtiendo en un ser peculiar más del espectro de especímenes de la serie.
Por otra parte, ha seguido con ese tono entrañable, con ese amor por las peculiaridades de sus protagonistas, de las más admirables hasta las más patéticas. Sigue simpática y a la vez ácida cuando quiere serlo, algo que ha potenciado más en esta temporada. Pero hay un cambio notable en esta tercera tanda de episodios, y es que Greg García ha introducido un constante, divertido y brillante factor homenaje, en el que se vale de otras comedias, de películas o del mundo del espectáculo en general para hacer un poco de sátira a la vez que homenajea los referentes.
Lee más sobre los homenajes de ésta temporada en ¡Vaya Tele!
Hace una semana despedimos el tercer año de ‘Raising Hope’ que no sólo ha mantenido el nivel, sino que ha sabido evolucionar. Por una parte ha vuelto a equilibrar el papel de sus diferentes personajes, algo que se le fue ligeramente de las manos al dar mucho protagonismo a Sabrina, ese personaje que arrancó siendo el único medio normal pero se ha ido convirtiendo en un ser peculiar más del espectro de especímenes de la serie.
Por otra parte, ha seguido con ese tono entrañable, con ese amor por las peculiaridades de sus protagonistas, de las más admirables hasta las más patéticas. Sigue simpática y a la vez ácida cuando quiere serlo, algo que ha potenciado más en esta temporada. Pero hay un cambio notable en esta tercera tanda de episodios, y es que Greg García ha introducido un constante, divertido y brillante factor homenaje, en el que se vale de otras comedias, de películas o del mundo del espectáculo en general para hacer un poco de sátira a la vez que homenajea los referentes.
Lee más sobre los homenajes de ésta temporada en ¡Vaya Tele!
domingo, 30 de enero de 2011
Ojos que no ven, mando que hace zapping.
Greg García, creador de una de las mejores series nuevas del año, Raising Hope, se ha lucido con su última nota de prensa. Gracias a TheTVAddict, podemos leer su sarcasmo a la hora de referirse a la emisión de la serie. Os traduzco má o menoh:(…) Como estás? Nosotros hemos estado fuera de la emisión por algún tiempo ya, lo que creo que va a ayudar mucho mucho mucho a la serie. Nada mantiene a la gente hablando, a pie de cañón, como desaparecer durante un par de meses.
De hecho, es una maniobra de marketing brillante por parte de la cadena: el método “ojos que no ven corazón que siente mucho”. Cuando tenía cinco años, mi padre se piró en mitad de la noche sin avisar. Mi hermana y yo no sabíamos si seguía vivo o si volvería siquiera. Dos meses después, irrumpió en casa, se meó en el armario y vomitó sobre nuestro gato. No podríamos haber estado más contentos de verle.
Así que os pido que comentéis que Raising Hope está viva y bien (…), vamos a irrumpir en las casas americanas para mearnos en sus armarios y vomitar en sus gatos. Y volvemos con grandes episodios, ¿Te lo puedes creer? Estamos ya a mitad de la primera temporada y todavía no damos pena (…)
Así de claro y directo se postula Greg García en contra del incómodo e inconveniente sistema de emisión americano y sus parones malditos.
Por una parte, uno puede comprender que las cadenas quieran estirar su producto lo más posible para que dure toda la temporada, recurriendo así al parón de navidad y a emisiones intermitentes si coincide algún festivo o evento deportivo o de importancia vital. Por otra, es difícil no pensar en las consecuencias dañinas del ello. No puedo evitar pensar, que los parones afectan mucho junto con otros factores como la creciente variedad de la oferta, a fomentar una audiencia cada vez menos comprometida, favoreciendo así el aumento exponencial de esas series autoconclusivas que tan poco exigen de ella.
Las series luchan contra estos parones como pueden. Recurren a los cliffhangers o a las apariciones estelares y eventos fuera de lo común para utilizarlos como reclamo a su regreso.
Los parones hacen que la audiencia olvide su cita semanal con la serie, pierda el interés por seguirla o encuentre un sustituto. Sé que a nosotros, que seguimos las series con tanta pasión y tan pendientes de cuándo llega lo nuevo, esto nos resulta inconcebible y no entendemos que el espectador pierda de repente el interés por una serie que ha seguido y disfrutado religiosamente durante tres meses. Lo cierto es que encuestas y datos demuestran que ocurre.
Evidentemente, no es lo mismo el parón de House en su séptima temporada que los dos meses de ausiencia de Raising Hope. Esta comedia nueva de humor peculiar ha contado con unas audiencias normalitas y no ha tenido oportunidad, con sólo 11 episodios, de construir una audiencia realmente comprometida. Suerte que sigue con Glee de lead-in y en un día no muy duro.
Con la cantidad de pilotos que se producen al año en tierras yanquis, y viendo la bajada de audiencia que provocan los parones, siempre he pensado lo WIN -WIN que sería que fomentaran la midseason como una temporada en toda regla, acercándose algo más a nuestro sistema de emisión. Pero bueno, con los tiempos que corren, supongo que las networks no tienen los cerditos para mucho jamón ibérico.
domingo, 17 de octubre de 2010
Mis 10 imprescindibles de la parrilla americana
Entre la situación aún confusa de las audiencias y que no he tenido demasiado tiempo para pasar del piloto de muchas de ellas, este año estoy retrasando mi entrada sobre las nuevas series que voy a decidir quedarme.Pero hay una cosa que a día de hoy sí que tengo clara y son las series en actual emisión que más disfruto y que llevo completamente al día. En freakscity nos invitan a contar los cuatro títulos, en emisión actualmente (ni terminadas, ni cancaladas, ni en parón), que consideramos imprescindibles.
DRAMA
Fringe: ¡Oh! Es todo un shocker que esta serie esté en esta lista, ¿verdad?. Como os he dicho hasta la saciedad, esta fabulosa serie es la que más disfruto con diferencia y me entrego a cada capítulo como si en ese momento no existiese nada más en el mundo... Yo soy así de melodramática.Friday Night Lights: Al igual que la señorita MacGuffin, hago unas pequeñitas trampas con los Lions ya que aún quedan unos pocos días para su estreno. Desgraciadamente, uno de mis pilares seriéfilos actuales comienza su última temporada y voy a disfrutar de cada segundo.
Dexter: Este drama sigue maravillándome. Desde un planteamiento inicial que parecía algo limitado han conseguido superarse cada temporada. Tras la brillante cuarta temporada, las cosas en la quinta no acaban de despegar del todo, pero cada capítulo sigue siendo una delicia. Uno de los mejores personajes jamás creados y evolucionados es Dexter. Ahí lo dejo.
House: Este cuarto puesto es complicado. Mis dramas favoritos restantes están en parón y yo aún no he empezado la séptima porque la veo doblada (#yoconfieso :P). Podría haber colado aquí a los Walker o los Braverman pero después de que la sexta haya sido la mejor y la que más he disfrutado del doctor, se merece esta posición.
COMEDIA
30 Rock: Es la genialidad hecha comedia y punto. La actual temporada ha empezado inmejorable con sus siete gags geniales por segundo y además nos ha regalado un Live Show repleto de estrellas invitadas y con ese sabor de espontaneidad tan disfrutable.Raising Hope: La única nueva en esta entrada y con el puesto más que merecido. Humor bestia, pasado de rosca y con personajes patéticamente divertidos. El arranque ha sido casi inmejorable y espero que sigan así.
Community: Los de Greendale me pueden. Yo es que sólo con la química que hay entre los protagonistas ya me parto de risa y la forma que tienen de recurrir a cada personaje en cada momento es sobresaliente.
Modern family: Hay muchos que siguen renegando de ella pero yo sigo siendo fan absoluta de los melodramas de Cameron, de los colombianismos de Gloria o de las niñerías de Phill. Eso sí… ¡Queremos más Manny esta temporada!
BONUS FEATURES
Padre de Familia: Añado esta sección ilegalmente sólo para poder añadir a los Griffin a la lista de comedias favoritas y es que es algo superior a mis fuerzas. Lo sé. Sé que ya no es lo mismo y que es difícil que vuelva a darnos temporadas como la 4ª o 5ª, pero a mí me sigue haciendo reír como pocas.Top Chef Just Desserts: Ahora que veo más realities de los que probablemente debería, tenía que añadir un bonus. A pesar de que los sandiazos y el chat están haciendo más entretenida a The Amazing Race, ahora mismo necesito mi ración semanal de Top Chef postres y todos los divertidísimos (y muchas veces incómodos) dramas que está ofreciéndonos. Y estoy deseando que empiece ya el Top Chef All Stars.
Y hasta aquí mi repaso. Habrá que guardarse una segunda parte para cuando, allá en febrero, la midseason nos traiga más títulos. ¡Y el verano, por supuesto! Aunque en la época estival la reina indiscutible es Breaking Bad :P
martes, 28 de septiembre de 2010
Las Sitcom y Yo
Ya lo dije en twitter en el mismo momento en el que empecé el primer episodio de Mike y Molly: Si al valorar un piloto empezamos en 10 y le vamos quitando puntos, una sitcom con risas enlatadas actualmente para mí es un -9.Sí, Friends es una de mis series favoritas de todos los tiempos y tenía risas enlatadas, Pero hace 16 años que se estrenó, es hora de que lo superemos. Quizá por eso le tengo tanta manía a The Big Bang Theory. Igual que Mike y Molly, son series con un formato de sitcom demasiado clásico para cómo ha ido evolucionando el género. Tampoco he sido nunca demasiado fan How I Met Your Mother y quizá hay algo de motivo en este hecho.
Allá en 2004 empezó un antes y un después en el género con las despedidas de Frasier y Friends, seguidas dos años después de Will & Grace. Desde entonces, la comedia ha tratado de buscar una nueva identidad y ofrecer algo nuevo, y yo me he ido acomodando a esos cambios.
En esos años, empezaron a llegar títulos como The Office, 30 Rock o My Name is Earl, comedias que habían puesto patas arriba el formato de la sitcom multiplicando personajes y decorados, añadiendo el factor falso documental, eliminando las risas enlatadas e incluso triplicando la presencia de exteriores. Pero, lo más importante, eran series que llegaban con una nueva forma de hacer humor. Humor ácido, absurdo, inteligente, rebuscado, friki, paródico… Ya no vivía tanto de la retroalimentación de gags, de referencias internas y del humor más blanco y asequible para todos los públicos.
Es por eso que ahora veo apenas 5 minutos de Mike y Molly y la rechazo. Obviamente, si se dejase de los típicos chistes de sobrepeso y los guiones fueran brillantes, me gustaría. No estoy cerrada en bandeja, pero sí reconozco que tengo ciertos prejuicios de primeras cuando veo una sitcom de corte clásico como es ésta; la miro con recelo. Accidentally on Purpose pasó el primer corte. Es muy clásica y de humor totalmente plano, pero la presencia de Jenna Elfman (y del torso de su compañero masculino en cada capítulo) me mantuvo durante unas semanas hasta que, finalmente, la abandoné por una falta de interés total en toda trama y chiste.
Modern Family es una de las comedias que más disfruto actualmente y, aunque muy tradicional en sus temas y moralejas, ha conseguido hacer suyos estos lugares comunes y ha conseguido mezclar un humor muy variado para todo tipo de públicos y gustos con unos personajes excelentemente construídos con los que se conecta desde el primer momento.
Quizá en esta línea pondría a Running Wilde, otro de los estrenos de este año. Tiene una mezcla de recursos interesante y también mezcla varios tipos de humor que van desde el gag más vísual hasta el momento absurdo. Tengo que admitir que me ha resultado simpática y Will Arnett siempre es un plus. Y Keri Russel también, que siempre será mi Felicity. Le voy a dar unos cuantos episodios.En otra línea muy distinta está The Office, que ha sido desde que se estrenó hasta el año pasado (que flojeó) mi comedia favorita en emisión. Por ella tuve paciencia con Parks and Recreation, una comedia que ahora me parece imprescindible y entra también en ese apartado de nueva sitcom. Es por los aires de similitud a estas dos comedias de oficina que, al ver los trailers de Outsourced, marqué esta nueva serie de NBC como un must-see en mi calendario de pilotos.
Pero no, Outsourced no ha sido una revelación. El piloto es mucho más predecible de lo que esperaba y, aunque tiene algún que otro punto bastante divertido, estoy algo recelosa con sus recursos "impacto cultural" que, pienso, se quemarán rápido. Pero ya se sabe que en esto de las sitcom hay que dar tiempo a que la cosa se asiente y nos hagamos con la dinámica de los personajes. Así me pasó en su día con The Office, 30 Rock o Community (tres series que ahora adoro) y, por ello, veré algunos episodios más antes de tomar una decisión, algo que no pienso hacer con Mike y Molly.
Pero si de algo disfruto como nada es del humor pasado de rosca. No por nada soy fanérrima y siempre defenderé a muerte Padre de Familia. Cuanto más absurda y basta, mejor. Como no tengo problemas con el humor incómodo (más de uno no puede aguantar la vergüenza ajena que da The Office) intenté ponerme con Party Down, una comedia de cable que muchos elogian. No conseguí hacerme con su humor rarito pero comprendo el atractivo (y los guest star siempre son un plus). Incluso lo intenté con Cougar Town, que es el exceso personificado y una triste parodia de si misma, pero me fue imposible alcanzar esa zona tan divertida que definimos como “de tan mala que es, es genial”. Incluso me atrevo a hablar aquí de True Blood y sus WTF. Sí, la serie vampírica de Alan Ball es una excelentísima comedia donde el exceso es la principal (y aclamada) baza.
Community es menos especialita que todas las anteriores pero, además de un grupo de personajes de una química y dinámica envidiable, uno de sus mayores atractivos son todas esas referencias metatelevisivas incluídas en sus rápidos diálogos, algo que no es plato para todos los paladares.
Dentro de estas comedias de humor difícil probablemente añadiría Raising Hope, estreno de FOX para este año. Greg García ya me enamoró una vez con My Name is Earl y sus eternos perdedores y con esta nueva comedia no me ha decepcionado.
Al comenzar el piloto reconozco que estaba algo reticente pero poco a poco va ganando. De momento, tiene todo lo mejor de las familias trash: padres perdedores, sobrino completa y absolutamente inútil, abuela pirada y protagonista tan looser como sus padres que tiene -50 de carisma (pero resulta atractivo por ello) y de conocimiento de cuidados infantiles. Raising Hope se ríe de sus personajes a cada segundo igual que lo hacía My Name is Earl y no tiene miedo de llevar el humor hasta lo más basto o escatológico (creo que el momento vómitos es de lo que más me ha hecho reír de todos los comienzos de temporada en comedia).
Dicho todo esto, espero que ahora sea menos incomprendida cuando arremeto contra series como Dos Hombres y Medio o The Big Bang Theory. Incluso How I Met Your Mother. Porque, al final del día, generalmente son las series de corte más clásicos las que se llevan la audiencia no sólo en USA sino también aquí. Y mientras, yo tengo que sufrir por la cancelación o renovación de comedias con cantidades ingentes de talento detrás.
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