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viernes, 17 de enero de 2014

Dan Harmon no se corta con las pullas en el regreso de 'Community'


La cuarta temporada de ‘Community’ tuvo todo tipo de reacciones, desde aquellos que renegaron de ella porque ya no era lo mismo hasta los que defendían que no era para tanto y seguía siendo una sitcom divertida. Personalmente siempre suelo coger con pinzas los comentarios que afirman cuánto se nota la marcha de un showrunner de su serie pero en el caso de Dan Harmon sí me colocaría entre aquellos que consideraron que se había convertido en una mala copia de sí misma. El problema era que estaba empecinada en demostrar que seguía siendo esa serie plagada de referencias a la cultura pop, autoconsciente y con la capacidad de plantear un mundo nuevo en cada episodio, y en ese afán de probarlo se dejaron la frescura. Sí, los elementos estaban ahí pero no funcionaba; la presión de estar a la altura era palpable. Por mucho que mi abuela me explique cómo hacerla, la tortilla de patata no me sale como a ella.

Bien pues, contra todo pronóstico, Dan Harmon está de vuelta en Greendale junto a Chris McKenna y se nota en muchos aspectos. Primero, en esa frescura que se echaba en falta; el fluir de estos dos primeros episodios de la quinta temporada ha resultado más orgánico, más natural y, en definitiva, menos forzado. Autoconsciente pero en el buen sentido porque como no podía ser de otra forma, este relanzamiento de la serie no han escatimado en guiños y pullas a lo sucedido en la pasada temporada, tanto fuera como dentro de cámara.


Lee mi opinión sobre los primeros episodios de la quinta temporada en ¡Vaya Tele!

miércoles, 8 de junio de 2011

¡Es mi media langosta! (2010-2011 Edition)

Mulder y Scully, Ben y Locke, Ross y Rachel, Carrie y Mr. Big, Veronica y Logan, Joey y Pacey, Epi y Blas, Maddie y David, Sam y Diane, Rory y Lorelai… Hay parejas televisivas que nos marcan. A veces por el lado romántico, otras por el cómico o incluso por enemistad, pero muchas veces son tan interesantes, divertidas o magnéticas que se convierten en la columna vertebral de una serie.

Una de mis favoritas esta temporada ha sido Sean y Beverly Lincoln de Episodes. Un dúo cómico perfecto con dos personalidades muy distintas y complementarias que nos han dado los mejores momentos de la serie. Aunque, todo hay que decirlo, el dúo de ella con Matt LeBlanc tampoco estaba nada mal.

Pam y Jim fueron durante varios años una de las parejas más adorables y más frustrantes de seguir de la televisión. Desgraciadamente no volverá a haber en Dundle Mifflin una pareja como esa pero este año Andy y Erin han estado más inspirados en lo romántico aunque, como pareja cómica, con quien realmente brillaba Erin era con Michael Scott, a quien debo un bon voyage, por cierto. A él y a su media langosta genial Holly.

En el apartado de las decepciones encontramos a los Winchester que, aunque han tenido algún que otro momento, ya no están tan divertidos como nos tenían acostumbrados. Este año ni siquiera hemos encontrado alivio en los brazos de Castiel y Dean, gran pareja cómica de la serie y gran desaprovechada también. Y no hablemos de Booth y Brennan, cuya química ha sido tan desastrosa que se han cargado la temporada. ¿Una pareja de muerte y destrucción? Emma y Schuester.

Pero volviendo a los molones, la enorme tercera temporada de Parks and Recreation nos ha regalado grandes dúos y parejas: han llevado excepcionalmente la tensión sexual entre Ben y Leslie, la adorabilidad de Andy y April ha hecho estallar todos los medidores pero, aunque menos presentes, los mejores momentos dúo siguen perteneciendo a Ron Swanson y April. ¿Sabéis que me gustaría ver? Más momentos de Ron con Chris, esas dos personalidades diametralmente opuestas hay que explotarlas más.

Dexter y Lumen han sido una pareja interesante de seguir, los Walker ya no son lo mismo sin los más y menos de Nora y Holly, Linden y Richmond empiezan a tomar forma en The Killing, los juegos de House y Wilson siempre son desternillantes, Community ha perfeccionado tanto su dinámica de grupo que ya ni siquiera Troy y Abed destacan especialmente. En Modern Family sucede algo similar pero en forma de múltiples parejas que funcionan a la perfección entre sí. Si alguien me obligase a elegir, me quedo con Phill en dúo con cualquiera de los personajes y, especialmente, con Gloria.

En Shameless, Frank y Sheila están tan pasadísimos de rosca que son adictivos, Marshall y Lily son y siempre serán la sal y pimienta de How I Met Your Mother, Fringe sin Walter llamando cualquier cosa a Astrid no sería lo mismo y Jack y Liz Lemon siempre están en lo más alto de mis listas de dúos televisivos… Pero quiero despedir la entrada diciendo adiós a una de las mejores parejas de mi vida como seriéfila: Eric y Tami Taylor.

Ellos han sido la columna vertebral de Friday Night Lights, el nexo de unión entre un reparto cambiante y coral, una pareja con una relación natural y realista, sin blancos ni negros, que nos han llevado de la mano desde el primer episodio hasta el último y han conseguido que nos preocupemos e impliquemos tanto como si formásemos parte de su familia.

Me he dejado muchas sin decir, seguro que vosotros tenéis unas cuantas que añadir ;)


domingo, 17 de octubre de 2010

Mis 10 imprescindibles de la parrilla americana

Entre la situación aún confusa de las audiencias y que no he tenido demasiado tiempo para pasar del piloto de muchas de ellas, este año estoy retrasando mi entrada sobre las nuevas series que voy a decidir quedarme.

Pero hay una cosa que a día de hoy sí que tengo clara y son las series en actual emisión que más disfruto y que llevo completamente al día. En freakscity nos invitan a contar los cuatro títulos, en emisión actualmente (ni terminadas, ni cancaladas, ni en parón), que consideramos imprescindibles.

DRAMA

Fringe: ¡Oh! Es todo un shocker que esta serie esté en esta lista, ¿verdad?. Como os he dicho hasta la saciedad, esta fabulosa serie es la que más disfruto con diferencia y me entrego a cada capítulo como si en ese momento no existiese nada más en el mundo... Yo soy así de melodramática.

Friday Night Lights: Al igual que la señorita MacGuffin, hago unas pequeñitas trampas con los Lions ya que aún quedan unos pocos días para su estreno. Desgraciadamente, uno de mis pilares seriéfilos actuales comienza su última temporada y voy a disfrutar de cada segundo.

Dexter: Este drama sigue maravillándome. Desde un planteamiento inicial que parecía algo limitado han conseguido superarse cada temporada. Tras la brillante cuarta temporada, las cosas en la quinta no acaban de despegar del todo, pero cada capítulo sigue siendo una delicia. Uno de los mejores personajes jamás creados y evolucionados es Dexter. Ahí lo dejo.

House: Este cuarto puesto es complicado. Mis dramas favoritos restantes están en parón y yo aún no he empezado la séptima porque la veo doblada (#yoconfieso :P). Podría haber colado aquí a los Walker o los Braverman pero después de que la sexta haya sido la mejor y la que más he disfrutado del doctor, se merece esta posición.

COMEDIA

30 Rock: Es la genialidad hecha comedia y punto. La actual temporada ha empezado inmejorable con sus siete gags geniales por segundo y además nos ha regalado un Live Show repleto de estrellas invitadas y con ese sabor de espontaneidad tan disfrutable.

Raising Hope: La única nueva en esta entrada y con el puesto más que merecido. Humor bestia, pasado de rosca y con personajes patéticamente divertidos. El arranque ha sido casi inmejorable y espero que sigan así.

Community: Los de Greendale me pueden. Yo es que sólo con la química que hay entre los protagonistas ya me parto de risa y la forma que tienen de recurrir a cada personaje en cada momento es sobresaliente.

Modern family: Hay muchos que siguen renegando de ella pero yo sigo siendo fan absoluta de los melodramas de Cameron, de los colombianismos de Gloria o de las niñerías de Phill. Eso sí… ¡Queremos más Manny esta temporada!

BONUS FEATURES

Padre de Familia: Añado esta sección ilegalmente sólo para poder añadir a los Griffin a la lista de comedias favoritas y es que es algo superior a mis fuerzas. Lo sé. Sé que ya no es lo mismo y que es difícil que vuelva a darnos temporadas como la 4ª o 5ª, pero a mí me sigue haciendo reír como pocas.

Top Chef Just Desserts: Ahora que veo más realities de los que probablemente debería, tenía que añadir un bonus. A pesar de que los sandiazos y el chat están haciendo más entretenida a The Amazing Race, ahora mismo necesito mi ración semanal de Top Chef postres y todos los divertidísimos (y muchas veces incómodos) dramas que está ofreciéndonos. Y estoy deseando que empiece ya el Top Chef All Stars.

Y hasta aquí mi repaso. Habrá que guardarse una segunda parte para cuando, allá en febrero, la midseason nos traiga más títulos. ¡Y el verano, por supuesto! Aunque en la época estival la reina indiscutible es Breaking Bad :P



martes, 28 de septiembre de 2010

Las Sitcom y Yo

Ya lo dije en twitter en el mismo momento en el que empecé el primer episodio de Mike y Molly: Si al valorar un piloto empezamos en 10 y le vamos quitando puntos, una sitcom con risas enlatadas actualmente para mí es un -9.

Sí, Friends es una de mis series favoritas de todos los tiempos y tenía risas enlatadas, Pero hace 16 años que se estrenó, es hora de que lo superemos. Quizá por eso le tengo tanta manía a The Big Bang Theory. Igual que Mike y Molly, son series con un formato de sitcom demasiado clásico para cómo ha ido evolucionando el género. Tampoco he sido nunca demasiado fan How I Met Your Mother y quizá hay algo de motivo en este hecho.

Allá en 2004 empezó un antes y un después en el género con las despedidas de Frasier y Friends, seguidas dos años después de Will & Grace. Desde entonces, la comedia ha tratado de buscar una nueva identidad y ofrecer algo nuevo, y yo me he ido acomodando a esos cambios.

En esos años, empezaron a llegar títulos como The Office, 30 Rock o My Name is Earl, comedias que habían puesto patas arriba el formato de la sitcom multiplicando personajes y decorados, añadiendo el factor falso documental, eliminando las risas enlatadas e incluso triplicando la presencia de exteriores. Pero, lo más importante, eran series que llegaban con una nueva forma de hacer humor. Humor ácido, absurdo, inteligente, rebuscado, friki, paródico… Ya no vivía tanto de la retroalimentación de gags, de referencias internas y del humor más blanco y asequible para todos los públicos.

Es por eso que ahora veo apenas 5 minutos de Mike y Molly y la rechazo. Obviamente, si se dejase de los típicos chistes de sobrepeso y los guiones fueran brillantes, me gustaría. No estoy cerrada en bandeja, pero sí reconozco que tengo ciertos prejuicios de primeras cuando veo una sitcom de corte clásico como es ésta; la miro con recelo. Accidentally on Purpose pasó el primer corte. Es muy clásica y de humor totalmente plano, pero la presencia de Jenna Elfman (y del torso de su compañero masculino en cada capítulo) me mantuvo durante unas semanas hasta que, finalmente, la abandoné por una falta de interés total en toda trama y chiste.

Modern Family es una de las comedias que más disfruto actualmente y, aunque muy tradicional en sus temas y moralejas, ha conseguido hacer suyos estos lugares comunes y ha conseguido mezclar un humor muy variado para todo tipo de públicos y gustos con unos personajes excelentemente construídos con los que se conecta desde el primer momento.

Quizá en esta línea pondría a Running Wilde, otro de los estrenos de este año. Tiene una mezcla de recursos interesante y también mezcla varios tipos de humor que van desde el gag más vísual hasta el momento absurdo. Tengo que admitir que me ha resultado simpática y Will Arnett siempre es un plus. Y Keri Russel también, que siempre será mi Felicity. Le voy a dar unos cuantos episodios.

En otra línea muy distinta está The Office, que ha sido desde que se estrenó hasta el año pasado (que flojeó) mi comedia favorita en emisión. Por ella tuve paciencia con Parks and Recreation, una comedia que ahora me parece imprescindible y entra también en ese apartado de nueva sitcom. Es por los aires de similitud a estas dos comedias de oficina que, al ver los trailers de Outsourced, marqué esta nueva serie de NBC como un must-see en mi calendario de pilotos.

Pero no, Outsourced no ha sido una revelación. El piloto es mucho más predecible de lo que esperaba y, aunque tiene algún que otro punto bastante divertido, estoy algo recelosa con sus recursos "impacto cultural" que, pienso, se quemarán rápido. Pero ya se sabe que en esto de las sitcom hay que dar tiempo a que la cosa se asiente y nos hagamos con la dinámica de los personajes. Así me pasó en su día con The Office, 30 Rock o Community (tres series que ahora adoro) y, por ello, veré algunos episodios más antes de tomar una decisión, algo que no pienso hacer con Mike y Molly.

Pero si de algo disfruto como nada es del humor pasado de rosca. No por nada soy fanérrima y siempre defenderé a muerte Padre de Familia. Cuanto más absurda y basta, mejor. Como no tengo problemas con el humor incómodo (más de uno no puede aguantar la vergüenza ajena que da The Office) intenté ponerme con Party Down, una comedia de cable que muchos elogian. No conseguí hacerme con su humor rarito pero comprendo el atractivo (y los guest star siempre son un plus). Incluso lo intenté con Cougar Town, que es el exceso personificado y una triste parodia de si misma, pero me fue imposible alcanzar esa zona tan divertida que definimos como “de tan mala que es, es genial”. Incluso me atrevo a hablar aquí de True Blood y sus WTF. Sí, la serie vampírica de Alan Ball es una excelentísima comedia donde el exceso es la principal (y aclamada) baza.

Community es menos especialita que todas las anteriores pero, además de un grupo de personajes de una química y dinámica envidiable, uno de sus mayores atractivos son todas esas referencias metatelevisivas incluídas en sus rápidos diálogos, algo que no es plato para todos los paladares.

Dentro de estas comedias de humor difícil probablemente añadiría Raising Hope, estreno de FOX para este año. Greg García ya me enamoró una vez con My Name is Earl y sus eternos perdedores y con esta nueva comedia no me ha decepcionado.

Al comenzar el piloto reconozco que estaba algo reticente pero poco a poco va ganando. De momento, tiene todo lo mejor de las familias trash: padres perdedores, sobrino completa y absolutamente inútil, abuela pirada y protagonista tan looser como sus padres que tiene -50 de carisma (pero resulta atractivo por ello) y de conocimiento de cuidados infantiles. Raising Hope se ríe de sus personajes a cada segundo igual que lo hacía My Name is Earl y no tiene miedo de llevar el humor hasta lo más basto o escatológico (creo que el momento vómitos es de lo que más me ha hecho reír de todos los comienzos de temporada en comedia).

Dicho todo esto, espero que ahora sea menos incomprendida cuando arremeto contra series como Dos Hombres y Medio o The Big Bang Theory. Incluso How I Met Your Mother. Porque, al final del día, generalmente son las series de corte más clásicos las que se llevan la audiencia no sólo en USA sino también aquí. Y mientras, yo tengo que sufrir por la cancelación o renovación de comedias con cantidades ingentes de talento detrás.

jueves, 9 de septiembre de 2010

10 motivos que me alegran la vuelta al cole

Si. El verano viene estupendamente para desconectar en muchos aspectos pero cuando se trata de las series, la vuelta al cole es de lo más excitante: Nuevos títulos, resolución de cliffhangers, nuevos giros, expectativas…

En vez de pasarnos por la papelería a por cuadernos y carpetas, nos dedicamos a los trailers y los sneak peaks, hacemos nuestro calendario semanal y actualizamos nuestros perfiles de MyTvShows. Yo me emociono con todas estas cosas de inicio de temporada como cuando empezabas los cuadernos de clase a 5 colores y ordenaditos. Bien sabemos que la temporada acabará como esos cuadernos: series canceladas, otras abandonadas a medias… En fin, carnaza para “pasar a limpio”.

El regreso de Fringe
La serie que más esperaba cada semana por fin regresa y según quedaron las cosas y lo poco que he leído sobre lo que vendrá (no quería saber demasiado), la tercera temporada con Olivia, Walter, Peter y compañía promete ser, mínimo, tan interesante como la anterior.

La prometedora quinta temporada de Dexter
El gran cliffhanger de la temporada pasada para mí es, sin duda, el de Dexter. El final de la cuarta, y la mejor, temporada de la serie es un game changer en toda regla y no puedo esperar a ver cómo se desarrollan las cosas en el entorno de nuestro querido asesino.

Las expectativas en comedia
Este año tengo muchas esperanzas repartidas por las sitcom. Tengo curiosidad de ver cómo se lleva Community al día (la primera la he visto en maratón), espero que tanto esta como Parks and Recreation mantengan el buen nivel con el que se fueron. Espero que den una vuelta a The Office, que la séptima sea la última (ya que se marcha Steve Carrell) y que se vaya por la puerta grande. Espero que Modern Family siga haciéndome reir y que 30 Rock mantenga su ratio de chistes geniales por segundo. De How I Met your mother, lo siento, pero no espero nada.

La despedida de Friday Night Lights
Yo era de las que decía que la tercera temporada y su final eran perfectos para despedir la serie. Luego tuve que desdecirme: la cuarta resultó ser impresionante. Ahora vivo el regreso de los Panthers y los Lions de forma agridulce: Tengo ganas de volver a vibrar con la serie, pero no quiero despedirla.

Mis realities tienen que ir a mejor
Las anteriores temporadas de American Idol y The Amazing Race han sido tan rancias, que las nuevas ediciones no pueden ser peor. Bueno, realmente pueden, pero espero que no lo sean. Espero una carrera más complicada y elaborada en TAR y un casting infinitamente mejor en AI. En esta última al menos se que los castings no me van a decepcionar, aunque tendré que esperar a enero para echarme unas risas.

Los médicos, los forenses y los coristas
Tres series muy distintas que se unen en mi lista semanal. La sexta temporada de House ha sido la que más he disfrutado con diferencia, lo que hace que espere con ganas y tenga muchas expectativas para la nueva. Por su parte, Bones se despidió dejándonos en un punto muy raro entre sus protagonistas y todo apunta a que las cosas cambiarán. Tengo ganas de comprobarlo. Menos entusiasmada estoy con el regreso de Glee y es que su segunda etapa me resultó bastante tediosa. Pero la serie sigue teniendo algo y espero que vuelva a engancharme como al principio. Ah, y no me olvido del cameo de Britney, no.

Mis familias favoritas
El cocktail semanal familiar con los Walker y los Braverman es otra de esas cosas que más me gustan de mi vida seriéfila. El supuesto salto temporal de Brothers and Sisters y el rumor de que la quinta será la última me motivan mucho para una quinta temporada de despedida a la altura. Por otra parte, Parenthood tiene mucho terreno para seguir creciendo como hizo en año anterior y espero que lo haga.

¿Qué será de los Winchester?
Tras ese maravilloso final de temporada que debería haber despedido la serie, no se que esperar de este nuevo año. Después de lo vivido sólo pido que Supernatural recupere el buenrollismo original que la caracterizaba, que últimamente estaba demasiado intensa.

Las series a nuestro lado del charco
Algunas de las series inglesas que tengo en la recámara las espero más que otras. Misfits ahora mismo está en el primer puesto. Lo pasé estupendamente con esa cortísima primera temporada con ese increíble final. También tengo ganas de Torchwood ya que, semiobligada por Alex de Day Zero, la tercera temporada me gustó mucho. La que me es más indiferente es Skins. Nunca acabé de conectar demasiado con la segunda generación y esta quinta temporada sólo me llama por la curiosidad de cómo será el nuevo grupo de chavales.

Los nuevos títulos
De entre los muchos títulos que nos llegan nuevos este año, y como siempre hago, probaré la mayoría de los pilotos. Pero es inevitable crear expectativas y las series que más me apetecen son The Event, producción seriadísima de la NBC que tiene pinta de que me gustará y luego será cancelada. También espero con ganas No Ordinary Family, Broadwalk Empire, que tiene pinta de ser tremenda, The Walking Dead o Lone Star. Sí, no me olvido de Hellcats, título predecible y tipicorro que espero se convierta en el placer culpable de la temporada. Eso sí, tiene que ganar mucho, que con lo presentado en el piloto no es suficiente.


Sí, me dejo muchas series en el tintero, pero ahora mismo tengo el ojo puesto en el otoño. La midseason y el próximo verano nos traerá títulos como Caprica, How to Make it in America, Breaking Bad y muchos regresos y series nuevas más, pero eso lo dejo para futuras entradas.



martes, 13 de julio de 2010

Community: El poder de la referencia frikicinefilotelevisiva

Hace menos de una semana se anunciaron los nominados a los Emmy de este año. El propio Joel McHale, uno de los protagonistas de Community, fue uno de los elegidos para nombrar a los candidatos y tuvo que hacer de tripas corazón mientras mencionaba la floja temporada de The Office (¡ah! Cuándo dejaste de ser mi comedia favorita…) o la chorrada de Glee, cuya nominación es comprensible por otra parte, entre las elegidas, viendo cómo olvidaban su serie.

Impulsada por las buenas críticas y los ánimos de otros bloggeros, decidí pasar de aquel piloto que en su día no me enganchó en absoluto. Ahora me alegro de haberlo hecho. Puedes leer este comentario tranquilamente, NO hay spoilers.

Sin embargo, lo primero que quiero decir es que no me parece para tanto. Quizá fueron las expectativas pero creo que muchos de los grandes defensores de esta serie exageraban continuamente sus virtudes probablemente por el contraste con Modern Family que, aunque genial, fue elevada desde sus inicios a unos altares que en absoluto le correspondían. De esta forma, Community ha ido captando adeptos en silencio y finalmente ha conseguido mantenerse y hacerse un hueco en la parrilla del próximo otoño.

Como decía, Community no ha resultado ser tan buena como esperaba pero, aún así, la he disfrutado mucho.

Su principal punto positivo ya lo he reflejado con el palabro del título: las referencias culturales. Desde los comentarios de Abed, que trata la realidad como si de una serie de ficción se retrasara, hasta el recurrente chiste de Ryan Seacrest, pasando por todo tipo de referencias cinematográficas, Community hace de esta práctica uno de sus puntos más fuertes.

Otra de sus más destacables virtudes es el gag final. Esas chorradas mayormente protagonizadas por Abed y Troy no sólo funcionan estupendamente de forma aislada sino que, aunque nos encontremos ante un episodio flojo, siempre queda la seguridad de que ese último gag nos dejará con la sonrisa en la boca. Eso es algo de lo que muy pocas pueden presumir.

Personalmente no soy fan de sus personajes en concreto (menos Abed, por supuesto) sino como conjunto. El marciano y dispar elenco de Community tiene una dinámica muy peculiar y divertida que se alimenta constantemente del éxito de la serie a la hora de perfilar los personajes. Cada uno de ellos está bien definido y es predecible en sus acciones, algo que lleva esa dinámica de conjunto a otro nivel ya que disfrutamos tanto cuando reaccionan como creemos que lo harán como cuando nos sorprenden con algún giro, un equilibrio que se les da muy bien conseguir.

Y es cuando combinamos esta mecánica eficaz con unos diálogos inteligentes y ágiles, cuando uno se da cuenta del talento que se oculta tras sus guiones. Cuando aún no has superado el último chiste, ya están haciendo una nueva referencia a la vez que tienes humor físico que se encadena con un nuevo comentario ácido. Un no parar fantástico.

Otra cosa en la que son muy hábiles es en el running gag de cada episodio. Al ser una nanotrama, se concentran en lo más esencialmente cómico del tema y de alguna forma siempre aciertan. Y si su habilidad con los running gags se mezcla con las geniales referencias culturales, obtenemos cosas como esa parodia a El Indomable Will Hunting con las habilidades fontaneriles de Troy.

Pero no todo son puntos positivos. Ya he comentado que Community, para mí, no es tan buenísima como algunos quieren vender y es que yo he percibido bastantes altibajos. Cierto es que, pasados los dos primeros episodios, la serie engancha con una facilidad pasmosa pero al igual que tiene grandísimos episodios como el de la religión, el de halloween, el de Ghost, cuando Abed aprende a ligar o el de la mafia de las alitas de pollo. No, no incluyo el del paintball… con tanto hype me esperaba algo grande y, a nivel de guión es muy normalito. Otras veces nos encontramos con capítulos menos brillantes que, al lado de aquellos, palidecen aún más y, personalmente, me empañaban la imagen general, como en el que Britta copia, aquel con Jeff viviendo en su coche, o en el que Annie sale con el ex de Britta. Hay demasiada diferencia entre la genialidad e inteligencia de algunos capítulos y la simpleza o lo facilón de otros. Esa brillantez y agilidad de diálogos de la que hablaba antes se oculta en demasiadas ocasiones, algo que da aún más rabia cuando sabes que el talento existe.



Pero no nos alarmemos. Probablemente destaco más esos altibajos por las expectativas que me había creado. A pesar de todo, he disfrutado muchísimo de la primera temporada de esta comedia que me he ventilado en un maratón de menos de dos semanas. Sin duda la recomiendo a todos aquellos que busquen una serie ligerita y a la vez inteligente para ver este veranito. Y si son seriéfilos, aún más. Disfrutaréis mucho detectando referencias a todo tipo de títulos desde Friends hasta Mad Men.

Community ya se ha hecho un hueco indiscutible en mi lista de sitcoms para el próximo otoño. Y me despido con un rap: Discoteca, muñeca.. la biblioteca.