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martes, 11 de febrero de 2014

Sobre ese 0.5% que queda huérfano tras la mudanza de MTV


Finalmente se ha hecho oficial: MTV abandona la TDT, la televisión en abierto. La continuidad de su poca producción propia y de la programación internacional de su parrilla está en menos peligro con la confirmación de su traspaso a Canal +, pero creo que la ocasión merece que hagamos un minuto de silencio por ese 0.5% de share de media que se queda sin la cadena más juvenil de toda la oferta televisiva en abierto. Esa cifra no será nada impresionante pero el público que al que representa quedará completamente huérfano con este cambio.

Aparentemente no parecería el fin del mundo que MTV acabe en Canal + ya que al menos sigue existiendo como opción de contenido televisivo pero también hay que ser coherentes; ese 0.5% jamás podrá permitirse una suscripción a la televisión por satélite. Con la TDT ha llegado la especialización y mientras que otras cadenas tienen una diferenciación difusa y dependen más de programas concretos que definan su imagen (pensemos en Discovery Max y Xplora, que uno no tiene claro dónde empieza una y acaba la otra), MTV tenía uno de los perfiles más concretos y específicos de toda la oferta de TDT.

Sigue leyendo sobre la pequeña pero específica audiencia de MTV en ¡Vaya Tele!

domingo, 25 de agosto de 2013

Las audiencias del verano (parte 2): Sharknado, Breaking Bad y otros estrenos


A principios de julio hicimos un repaso a lo que llevábamos de verano en cuanto a audiencias se refiere. El verano puede engañar, pero desde entonces nos han llegado más estrenos y regresos desde USA y toca cerrar este esta edición especial veraniega de datos. Edición USA volverá en poco más de un mes, cuando la temporada de otoño arranque. Hasta entonces, hablemos de los diversos resultados que han obtenido los tiburones, estrenos de cable, regresos esperados o estrenos de network; no nos falta de nada.

El fenómeno Sharknado


Los tiburones han vuelto a conquistar el verano. A mediados de los setenta, ‘Tiburón’ se convirtió en el primer gran blockbuster estival. Ya os contamos en su momento que la emisión del último gran ñordo de SyFy (hasta me duele un poco por dentro hacer referencia a esa masterpiece de Spielberg al hablar de ‘Sharknado’) había roto internet. Aquellas colas que rodearon las salas de cine durante los tres meses de verano de 1975 se han convertido en 2013 en cientos de miles de tweets, celebridades incluidas, que después se han traducido en un estreno limitado en salas, un puñado de reemisiones, merchandising y noches temáticas de tiburones por doquier.

La primera emisión de ‘Sharknado’ obtuvo una audiencia de 1,4 millones de espectadores, una cifra algo rácana teniendo en cuenta esa explosión twittera. Sin embargo, tanto ruido generado tuvo un efecto fantástico en las posteriores emisiones. La segunda cosechó 1.9 millones de espectadores y la tercera 2.1 millones, convirtiendo al tornado de tiburones en la película más vista de las producidas por el canal en toda su historia. Obviamente, SyFy ha dado luz verde a una segunda parte, que se estrenará el año que viene (y llegará con un marketing probablemente inaguantable); eso sí, sin Tara Raid al parecer. Total, para que ande borracha pululando por las secuencias…

Sigue leyendo sobre los estrenos del verano y sus audiencias en ¡Vaya Tele!
También puedes leer la primera parte aquí

domingo, 27 de enero de 2013

La importancia de la audiencia en diferido

El otoño puede ser una época muy dura para un seriéfilo. Que me lo digan a mí, que me he tirado un mes entre festivales de cine y al volver me he encontrado con una cantidad inabarcable de pilotos que probar y regresos pendientes.

Mirando las cifras de las audiencias overnight (los datos obtenidos a la mañana siguiente de la emisión de un programa) muchos ejecutivos televisivos yanquis podrían echarse las manos a la cabeza. Los datos de audiencia son cada vez más bajos. Lo que hace unos años se consideraba una audiencia regulera, ahora puede considerarse un éxito. Los números se han vuelto más relativos que nunca y hay tantas cosas a tener en cuenta, que tomar decisiones basadas en los overnight ha dejado de tener sentido.

Los DVR (digital video recorder) llevan más de diez años extendiéndose a lo largo y ancho de Estados Unidos. Actualmente, los datos afirman que el 46% de los hogares americanos tiene algún tipo de DVR, dato que sube a un 51% cuando hablamos de espectadores entre los 18 y los 49 años, la demográfica más relevante para cadenas y anunciantes.

Sigue leyendo este artículo en ¡Vaya Tele!

martes, 10 de mayo de 2011

El mercado televisivo: España no es USA.

Hace unas semanas me encontré con este artículo en Periodista Digital en el cual Sergio Espí expone los motivos por los que considera la ficción en España falta de originalidad, riesgo y calidad. Aunque, hablando en general, yo no soy precisamente el ejemplo de alguien que ve y defiende las series nacionales, hoy he decidido hacer de abogada del diablo para rebatir, tirando de fisking, alguno de sus argumentos centrándome principalmente en la comparación que hace con el mercado americano.


Ahora mismo las series más punteras y exportadas vienen de E.U.U.U y, últimamente de Inglaterra. Ambos países, como cualquier otro, poseen un público de exigencias muy particulares. Allí existe una industria una audiencia fragmentada y variada. Hay más oferta y el mercado manda, así que se buscan producto cada vez más sorprendentes e innovadores.


Esto es una verdad a medias, realmente. Por una parte, si analizamos la parrilla americana en los últimos años, se aprecia una tendencia clara a evitar el riesgo, a apoyarse en algo preexistente y conocido (remakes, adaptaciones, etc.) y a caer en los formatos de audiencia masiva donde la autoconclusividad y el encefalograma plano predominan. Series que puedo quedarme dormido un rato y al despertarme me reenganche sin problema, como dice mi padre cuando me pide algo para ver.

Sí es un hecho que en Estados Unidos existe una audiencia fragmentada y variada, lo que me lleva a otro punto de su artículo.


En España el target que más televisión consume son los niños y/o adolescentes y las mujeres mayores de 40 años. (…) Las series, pues, son familiares, fáciles, aptas para todos. El espectador más exigente carece de entretenimiento. La pregunta es: ¿Es un problema de oferta o de demanda? ¿Solución?: Con la TDT y los canales de pago la audiencia está más fragmentada (…) crear productos de calidad, arriesgados y punteros diseñados para audiencias específicas, sin intenciones de agradar a todo el mundo.


Sí, este es probablemente el gran problema de nuestra televisión. Pero en este asunto intervienen muchos factores que considero importante mencionar. En los estados juntitos son 300 millones de personas y, con los años, se ha llegado a tal fragmentación de audiencia, con sus más de 500 canales, que un millón de espectadores puede ser un triunfo para la cadena. Pero no nos confundamos, las Networks yankis (con las que compararíamos nuestras cinco cadenas principales) hasta hace cinco años sólo miraban por la audiencia general.

Volviendo a España, la audiencia potencial es de 46 millones, lo que hace la fragmentación un asunto peliagudo. El millón y medio de audiencia de Dexter, una serie muy minoritaria, representa un 0,5% del universo total. Ese porcentaje de espectadores en nuestro marco es muy difícil de vender a un anunciante.

Ah! Los anunciantes… Desgraciadamente o por fortuna, la televisión es un negocio y las televisiones viven para la exigencia de un cliente anclado en el pasado. Las marcas no parecen convencidas de los beneficios del target específico y siguen mirando por el share. Quizá la crisis ha potenciado que algunas experimenten en Internet las posibilidades del marketing de nicho, pero la realidad es que las cadenas buscan la serie familiar porque es lo que hace caja.

¿Es posible una ficción para un público más concreto? En el artículo encontramos dos ejemplos de buena ficción nacional como son Crematorio o Qué fue de Jorge Sanz pero no hay que olvidar una cosa: al igual que Showtime, HBO, AMC y otras cadenas de cable que producen esas series que tanto admiramos, pertenecen a canales de pago donde el cliente apoquina para ver lo que le interesa. Es por este motivo por el que no he mencionado la ficción británica hasta ahora: los ingleses pagan una cantidad anual por su televisión que haría estallar una guerra si se implantase en España.

El autor sigue hablando de otros problemas como la duración del formato, la programación o la autocensura, pero esto son temas relativos a nuestro propio mercado que serían más adecuados para una entrada sobre la ficción española. Algún día me mojaré y me atreveré a escribirla.

Acabo ya con una conclusión. Es muy fácil comparar nuestra industria televisiva con una que nos saca cincuenta años de ventaja. Es cierto que el cambio y la evolución son necesarios, y yo soy la primera que siempre salto a defender la segregación de la audiencia pero, ni todo es tan sencillo ni tampoco deberíamos endiosar a un Hollywood con una máxima idéntica a la nuestra: la pela.


martes, 8 de marzo de 2011

El Cuatro que va después del Cinco

La adquisición de Cuatro por parte del Grupo Telecinco sigue desencadenando ríos de tinta y bits con respecto a intenciones, consecuencias, despidos, actuaciones o reflejo en la programación y línea editorial de ambas.

La semana pasada asistí a la presentación que Alberto Alarcón, director de programación de Cuatro, y Manuel Villanueva, director general de contenidos del grupo Telecinco, hicieron de la próxima temporada en materia de ficción internacional en Cuatro. Teniendo en cuenta los cambios que hasta ahora se han llevado a cabo, como el destrozo definitivo de Fama o el intercambio de programas entre todas las cadenas del grupo, aún no tengo muy claro cómo será el contenido de Cuatro de aquí a unos meses (sobretodo tras la junta de accionistas que tendrá lugar en abril) pero lo que sí han subrayado sus responsables en esta presentación es que la ficción internacional va a tomar aún más relevancia en su parrilla y ese eslogan de la cadena, “Las series eligen Cuatro”, como decía el propio Alarcón, seguirá más que presente.

Echando una mirada al primetime español en abierto de los últimos años, queda claro que el hueco de la ficción está dominado por la producción nacional, que obtiene niveles de audiencia considerablemente superiores a lo que consiguen los productos ajenos, principalmente anglosajones. Obviando su ya longeva presencia en la televisión por satélite, la aparición de las dos privadas más jóvenes, La Sexta y Cuatro, seguidas por el definitivo apagón analógico y un creciente interés promovido en gran parte por el acceso a información y contenidos que ofrece Internet, ha favorecido la presencia de las series extranjeras en nuestra programación. Precisamente fueron Cuatro y La Sexta las que aprovecharon este tipo de contenidos para diferenciar sus parrillas del resto, ofreciendo títulos de ficción internacional en horarios de máxima audiencia de forma constante, pero sin acabar de convertirlo del todo en un rasgo claramente diferenciador de la programación de la cadena. Sin tener en cuente recientes desviaciones y la entendible dispersión de los perfiles, en el caso de La Sexta, ese rasgo sería el humor mientras que para Cuatro sería la docurealidad y los programas de coaching.

Pero parece que Cuatro sí quiere convertirse en la cadena de la ficción internacional y realmente el Grupo Telecinco tiene la oportunidad de cesar el empeño de atraer grandes audiencias y centrarse en ese público joven y exigente que busca otro tipo de programación. Tiene la oportunidad de seguir rompiendo barreras y distancias, como hizo con Perdidos, y emitir las series de forma casi inmediata tras su estreno en el país de origen, ofreciendo la posibilidad del doblaje y la versión original subtitulada. Tiene la oportunidad de apostar por un primetime más arriesgado. Puede ser la primera en dejar claro la importancia de la segregación y público objetivo por encima de la audiencia general.

De momento, y como ya adelantaba, ha empezado creando una fotografía de títulos de ficción variada e interesante por la que apostar tanto en horarios de máxima audiencia como en huecos menos complicados o exigentes. Se ha hecho con “Los Kennedy”, polémica miniserie producida para History Channel que finalmente fue rechazada por los directivos del canal por diferencias de contenido y presiones políticas y que será emitida por fin en abril por ReelzChannel.

A esta miniserie se le unirán el resto de episodios de Millenium y Wallander. A sospechosas habituales como House, Anatomía de Grey o Castle, se le unen Mentes criminales, NCIS Los Angeles, series mudadas de Telecinco ya en emisión, Body of Proof (El cuerpo del delito), Conducta sospechosa (spin off de Mentes Criminales), No Ordinary Family (Los increíbles Powell), Spartacus, Blue Bloods, White Collar (Ladrón de Guante Blanco), Sons of Anarchy (Hijos de la Anarquía), Being Human UK o The Defenders (Los defensores). Asegura que emitirá la serie precuela de Spartacus y seguirá con sus series del late night como Mad Men, True Blood o Dexter. También están orgullosos de presentar Bob Esponja, inteligente adquisición perfecta para el access previo a El Hormiguero.

Sólo el tiempo dirá lo que el Grupo Telecinco tiene pensado para Cuatro y el resto de sus cadenas (FDF, La Siete, Boing y Divinity) pero de momento os dejo con el vídeo de las series que elegirán Cuatro este 2011.





lunes, 7 de febrero de 2011

El éxito de The Walking Dead

Cuando la AMC puso en marcha la producción de The Walking Dead, hubo una pequeña revolución en Internet. Se mezclaron el hambre con las ganas de comer y amantes del género zombie, frikis del género en general y seguidores de los cómics retransmitían paso a paso, foto a foto y teaser a teaser cómo iba el tema. Incluso muchos potenciales lectores aprovecharon esto para animarse definitivamente a leer la saga.

A su estreno, ni AMC se esperaba tal éxito de audiencia. ¿O sí? The Walking Dead tiene uno de los arranques más efectivos e inteligentes que se han visto en años. El comienzo es tan de manual y tan reconocible por el consumidor de este tipo de productos que bien podría formar parte del “Historias postapocalipticas for dummies” si existiese. Ojo, que no lo estoy diciendo como algo malo, ni mucho menos, ya hablé aquí de ello con fascinación en su día.

No. Frank Darabont, Robert Kirkman y demás artífices de la serie han sido mucho más que listos. Sus dos primeros episodios venden buena ficción televisiva de entretenimiento, venden algo mucho más mainstream de lo que podíamos haber imaginado en un principio pero sin provocar la huída de aquellos más puristas en el género o los lectores de los cómics.

The Walking Dead tira más del suspense que del miedo o el terror, recurre muy poco a las secuencias nocturnas y pronto se proclama como historia de personajes con zombies que de vez en cuando se pasaban por allí. Zombies que no dan miedo sino asquito. Hay casquería pero sin exagerar. Lo que sí hay son triángulos amorosos, juegos de poder y personajes psicológicamente afectados por una situación extrema. Crearon una serie muy universal y fácilmente exportable y lo sabían. El primer episodio se emitió en 120 países dentro de la primera semana de su estreno en Estados Unidos, y doblada a 33 idiomas distintos.
Fox España estrenó la serie con una cuota de un 1% en demos, que parece poco pero para nuestra plataforma de pago es mucho, siendo el programa más visto en su franja y mejor estreno de la cadena en 2010. En el Reino Unido batió todos los records doblando la audiencia habitual de la cadena y dando los datos más altos en cinco años. En el sudeste asiático arrasó literalmente, mucho más que en Europa dando índices de subida del casi 500% en Singapur y del 1700% en Filipinas. Que se dice pronto. Lo mismo ocurre si nos vamos a Latinoamérica, donde los resultados de The Walking dead en los canales de pago aumentaron en su franja horaria en un 230% en Méjico, un 341% en Argentina o un 970% en Perú.

Y todos estos son datos de televisión de pago. Más allá de extraordinario resultado que ha tenido en La Sexta, no conozco datos de su emisión en abierto pero intuyo que lo de la cadena de Contreras no será un caso aislado.

Fox International Channels y AMC sabían lo que estaban haciendo. Por el camino han dejado a un grupo de seguidores bastante descontento que no es nada sorprendente que coincida con aquellos que seguían la evolución de la serie desde el principio. Aquellos esperaban una adaptación mucho más fiel de los cómics de Robert Kirkman y han acabado criticando el resultado y calificándola de serie menor. Y creo firmemente que estaban y están equivocados con las expectativas. Considero que la serie, además de por los motivos obvios de ampliación de público, quiere contar otras historias. Para tener un calco del cómic, lo leemos y punto. Basta de puritanismos

Y es que las expectativas son un arma muy peligrosa. The Walking Dead no es lo trepidante ni explícita que los fans esperaban. Tiene lo justo de cada elemento para atrapar a la mayor parte posible de ese colectivo tan heterogéneo que es la audiencia demográfica. Y ahí está la clave del éxito, en ofrecer una historia que resulta atractiva a los de 16 y a los de 40. Y me atrevería a decir, sin tener datos, que atrae a muchas más mujeres de las que en un principio cabría imaginar, que ese triángulo amoroso que parece que dormita sigue con un ojo abierto por un motivo.

¿Y para qué todo esto? Simplemente para reflexionar un poco sobre las intenciones y el resultado de una serie que últimamente está recibiendo muchos palos. The Walking Dead es tan mainstream como pretende y mucho más de lo que unos cuantos esperaban y utilizan esto para descalificarla.

Yo considero que, salvo por el hecho de que al ser tan corta casi no da tiempo a culminar su conexión con el espectador, es una producción de factura impecable, con unos personajes muy bien a pesar de ser extremadamente canónicos y con un balance perfecto entre los elementos de género y las características de una serie dramática de personajes.


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domingo, 30 de enero de 2011

Ojos que no ven, mando que hace zapping.

Greg García, creador de una de las mejores series nuevas del año, Raising Hope, se ha lucido con su última nota de prensa. Gracias a TheTVAddict, podemos leer su sarcasmo a la hora de referirse a la emisión de la serie. Os traduzco má o menoh:

(…) Como estás? Nosotros hemos estado fuera de la emisión por algún tiempo ya, lo que creo que va a ayudar mucho mucho mucho a la serie. Nada mantiene a la gente hablando, a pie de cañón, como desaparecer durante un par de meses.

De hecho, es una maniobra de marketing brillante por parte de la cadena: el método “ojos que no ven corazón que siente mucho”. Cuando tenía cinco años, mi padre se piró en mitad de la noche sin avisar. Mi hermana y yo no sabíamos si seguía vivo o si volvería siquiera. Dos meses después, irrumpió en casa, se meó en el armario y vomitó sobre nuestro gato. No podríamos haber estado más contentos de verle.

Así que os pido que comentéis que Raising Hope está viva y bien (…), vamos a irrumpir en las casas americanas para mearnos en sus armarios y vomitar en sus gatos. Y volvemos con grandes episodios, ¿Te lo puedes creer? Estamos ya a mitad de la primera temporada y todavía no damos pena (…)

Así de claro y directo se postula Greg García en contra del incómodo e inconveniente sistema de emisión americano y sus parones malditos.

Por una parte, uno puede comprender que las cadenas quieran estirar su producto lo más posible para que dure toda la temporada, recurriendo así al parón de navidad y a emisiones intermitentes si coincide algún festivo o evento deportivo o de importancia vital. Por otra, es difícil no pensar en las consecuencias dañinas del ello. No puedo evitar pensar, que los parones afectan mucho junto con otros factores como la creciente variedad de la oferta, a fomentar una audiencia cada vez menos comprometida, favoreciendo así el aumento exponencial de esas series autoconclusivas que tan poco exigen de ella.

Las series luchan contra estos parones como pueden. Recurren a los cliffhangers o a las apariciones estelares y eventos fuera de lo común para utilizarlos como reclamo a su regreso.

Los parones hacen que la audiencia olvide su cita semanal con la serie, pierda el interés por seguirla o encuentre un sustituto. Sé que a nosotros, que seguimos las series con tanta pasión y tan pendientes de cuándo llega lo nuevo, esto nos resulta inconcebible y no entendemos que el espectador pierda de repente el interés por una serie que ha seguido y disfrutado religiosamente durante tres meses. Lo cierto es que encuestas y datos demuestran que ocurre.

Evidentemente, no es lo mismo el parón de House en su séptima temporada que los dos meses de ausiencia de Raising Hope. Esta comedia nueva de humor peculiar ha contado con unas audiencias normalitas y no ha tenido oportunidad, con sólo 11 episodios, de construir una audiencia realmente comprometida. Suerte que sigue con Glee de lead-in y en un día no muy duro.

Con la cantidad de pilotos que se producen al año en tierras yanquis, y viendo la bajada de audiencia que provocan los parones, siempre he pensado lo WIN -WIN que sería que fomentaran la midseason como una temporada en toda regla, acercándose algo más a nuestro sistema de emisión. Pero bueno, con los tiempos que corren, supongo que las networks no tienen los cerditos para mucho jamón ibérico.


martes, 23 de noviembre de 2010

¿Qué oportunidades le quedan a Fringe?

Fringe ha sido movida a los viernes. Este es, junto al sábado (día en el que ni siquiera se programa ficción en prime time casi nunca), el peor día de la semana para ser emitido. ¿Por qué?

Los viernes es el primer día del fin de semana y ese target que tanto buscan las cadenas, el que compone las audiencias demográficas (18-34 y 18-45), sale de casa a gastarse el sueldo en los productos y películas que han visto anunciados el jueves anterior (el prime time más competitivo e importante de la semana). Pero todo este argumento realmente no sería necesario; la experiencia esta ahí y nos enseña que el viernes es el “día de la muerte”.

El cambio trae problemas añadidos. El parón navideño normalmente supone una caída de audiencias para muchas series (algo que nunca comprenderé… es como si se olvidaran de su cita semanal con ellas) y las más dañadas son aquellas con peores datos. Fringe podría tener una ventaja en el aspecto autoconclusivo de su formato pero la ha perdido ya que cada vez se ha ido seriando más. Al hacer el cambio de día en el parón navideño, el desconcierto podría ser un factor muy negativo para la serie. Sin embargo, en este sentido, creo que Fringe está más cubierta ya que su audiencia es muy fiel. Pero de eso ya hablaré después.

Por otra parte, en enero comienza la midseason y con ella llegan nuevas series a la cadena, que fácilmente pueden robarle protagonismo y audiencia a ésta, nuestra serie, como la avatarera Terra Nova de Spielberg o lo nuevo de J.J. Abrams, Alcatraz. Y ya no es tanto un tema de competencia sino de dinero. Fringe es una serie cara y sólo con lo poco que se sabe de las otras dos producciones, también son muy caras de hacer y ni FOX ni nadie puede hacer frente a tanto presupuesto, lo que jugará muy en contra de Fringe si alguna de las dos mencionadas tiene éxito.

Pero no todo está perdido. Fringe tiene algunos ases en la manga. El más importante viene de mano del DVR. Casi la mitad de la audiencia total de la serie la ve en diferido. Como ya conté en el último programa de Ohhhtv podcast, las series más vistas a través de DVR tienen un valor añadido: no sólo se pueden vender esos espectadores como audiencia potencial sino que además constituye audiencia fiel que luego responde positivamente a cambios de horario y a ventas en Dvd.

Además, Fringe ha estado peleando con uñas y dientes en la noche de los jueves, la más complicada de toda la semana. El hecho de que consiguiera hacerse un hueco en ella, ya dice bastante y quizá consiga robar espectadores a algunas series de target similar como son Supernatural o CSI Nueva York. Y ya no sólo eso sino que sus datos en diferido demuestran que tiene un grupo de espectadores interesados en verla y quizá fuera de la amplia y fuerte oferta de los jueves, Fringe sí gane la batalla.

Un último factor a su favor es la sindicación. Con una temporada más podría, apurando, optar a ella y seguro que en FOX ya se lo han planteado tras conocer los datos de audiencia en diferido que tiene Fringe. La sindicación es una buena forma de obtener jugoso beneficio de la serie y minimizar ese aspecto negativo que es su elevado coste de producción.

He dejado claro en contadas ocasiones que Fringe es la serie que más disfruto actualmente y este tema me duele especialmente. Por una parte me entristece mucho que algo que ha crecido y mejorado tanto con el paso de los episodios, que mezcla hábilmente varios géneros y que cuenta con una trama y personajes de lo más interesante del panorama actual siendo a la vez una serie asequible a nivel mainstream, no haya calado entre la audiencia. Por otra no hago más que pensar en dónde estamos ahora. La serie nos está regalando sus mejores episodios y según se desarrolla la historia y el momento en el que se encuentra la producción, veo difícil que sus artífices dispongan del tiempo necesario para darnos un final digno de la calidad que nos han ofrecido hasta ahora.

En fin. Lo único que es seguro ahora es que hay tantísimos factores que juegan en esto de la programación televisiva y la audiencia que le acompaña, que lo que hago no son más que conjeturas. No me extrañaría leer a alguien que defiende lo contrario que yo con argumentos igualmente válidos.

Sólo me queda decir: ¡¡Go Fringe, Go!!




viernes, 8 de octubre de 2010

Cómo es la TDT y cómo debería ser

La televisión americana nos saca 50 años de ventaja y eso se nota. Aunque ellos tienen tanta o más mierda que nosotros, su programación tiene una ventajosa característica desde hace muchos años: la segregación de audiencia. El cable, que nació como una solución a la mala recepción analógica de algunos estados perdidos del centro del vasto país, ha ido llevando la ramificación en la programación al extremo, ofreciendo canales con ínfimos índices de audiencia que se mantienen perfectamente gracias a esa especialización.

Además de eso, de un tiempo a esta parte, los responsables de las cadenas han dejado atrás ese concepto de “familia cenando frente al televisor” y han comenzado a primar los resultados demográficos y específicos en cada programa. ¿Por qué son tan importantes las demográficas? En esta entrada hablo de ello extensamente y os incito a leerla antes de continuar leyendo los próximos párrafos.

En resumidas cuentas, la calidad es tanto o más importante que la cantidad. En un país de 300 millones de personas hay gente para todo y esa variedad de canales disponible ofrece un amplio abanico de posibilidades para todos los géneros, edades, gustos y exigencias: el espectador obtiene lo que busca y el anunciante tiene localizado y concentrado al público que desea.

Hace muy poco, MTV ha comenzado las emisiones en abierto en TDT. A pesar de que mayormente comparto los comentarios que critican a la cadena ex-musical, realmente es lo que la televisión española necesita ser ahora y en la TDT es una gran oportunidad para comenzar.

Constantemente en mi entorno de trabajo escucho cosas como “no podemos expulsar a nadie”, “no puede ser demasiado juvenil” y demás exigencias que demuestran que aquellos que programan y producen siguen con esa idea de familia frente al televisor. No. Eso hace mucho que no existe y a nuestra televisión le está costando entenderlo.

Pero ya no es sólo el hecho de que las costumbres estén cambiando. Los jóvenes van envejeciendo y ocupando más universo de audiencia y pronto el modelo actual habrá quedado totalmente obsoleto. Creo firmemente que no es sólo problema de las televisiones sino también de los anunciantes, que aún no han sido capaces de ver la supremacía de la calidad sobre la cantidad de audiencia y sólo miran y exigen porcentajes de share y millones de espectadores altos. Es cierto que, como somos sólamente 45 millones de personas, las cifras de espectadores cuando se fragmenta la audiencia es muchísimo más pequeña que con los yankies, pero el valor de la calidad de audiencia, para mí, sigue siendo el mismo.

Es más. En Estados Unidos, series de calidad como Dexter o Mad men tienen una media de 2 millones de espectadores. Sí, 2 millones de 300. Pero ahí está el truco. Estos dos productos, extremadamente minoritarios desde su planteamiento, tienen ese público objetivo exigente que busca algo de esas características. Sin embargo, en España hay muchos públicos que no encuentran lo que buscan en televisión.

Gracias a la TDT los niños pueden, más o menos, encontrar dibujos animados a cualquier hora del día. Ahora está la MTV, con esa programación juvenil asquerosamente adictiva. Algunos canales, como Neox o Nitro, ofrecen programación más específica pero con un enfoque, para mí, erróneo.

Esas cadenas siguen con la mentalidad de tocar todos los palos. Neox Nova juega a ser cadena para mujer joven adulta pero su programación muchas veces no lo refleja. Nitro juega a ser una cadena para hombres jóvenes pero emiten series antiquísimas como Colombo. Que sí, que la nostalgia mola, pero que no os engañen... estos canales no sirven más que para sacar beneficios a coste prácticamente cero con series que ya tienen amortizadas desde hace mucho tiempo. Quitarle el polvo a las latillas que tienen por ahí y sacarse unas perras.

Y el colofón lo ha dado La Sexta, que abre un canal nuevo con ficción americana; un popurrí de series que ya han emitido ellos chorrocientas veces y con muy pocas novedades o unidad en su programación. En Estados Unidos tienen USA Network, con una programación más generalista dentro del cable. Digamos que es el carrefour del cable. Pero tienen UN carrefour. El resto son SyFy, AMC, Lifetime, TNT o Showtime, cadenas muy especializadas en un producto concreto. Nosotros, además del Carrefour, tenemos el Día, el Caprabo y el Eroski... y ahora La Sexta nos abre un Mercadona. Pues mira qué bien.

Independientemente de la calidad de las series, muy reprochable de un tiempo a esta parte, hasta las networks se especializan cada año más: ABC quiere dramas y público femenino adulto, FOX busca jóvenes en general y CBS es la cadena Bruckheimer, con lo que ello implica. CW es para chicas y NBC, eso sí, no tiene ni idea de qué hacer con su vida.

Por seguir con la comparación chorra de los supermercados, lo que le hace falta a nuestra TDT es una carnicería, una frutería y una pescadería. Canales especializados que ofrezcan programación a la señora de Soria que quiere ver el culebrón de turno y, a la vez, al seguidor de Broadwalk Empire que no sólo no quiere esperar dos meses a que la doblen o una semana a verla subtitulada, sino que quiere verla en pleno prime time, no en late night que es a donde relegan estos estrenos.

¿No había rumores de que TiVo iba a llegar a España? Pues tengamos una televisión en la que seguir varios programas que nos interesen personalmente la misma noche sea tarea imposible y necesitemos este fantástico sistema de televisión a la carta.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Y eso que yo soy más de drama...

Últimamente la red está desatada con aquello de las listas de fin de año que, en este caso, se unen además al tema de final de década. Mucho se discute sobre qué series deberían ser candidatas para ser lo mejor de estos diez años ya que la elegibilidad es algo que cada uno se toma como le apetece. Personalmente, considero lo más correcto incluir todas aquellas que fueron estrenadas en Otoño de 1999 (por aquello de que las temporadas televisivas copan siempre dos años).

Muchos no pueden resistir la tentación de contar con series estrenadas antes de esa fecha que, según ellos, han tenido presencia significativa en la década '00... Yo soy la primera tentada en incluir Friends pero no lo voy a hacer. Seré fuerte. Sin embargo, me alegra mucho poder hablar de una lista en la que sí es "legítimo" hablar de la mejor comedia de la historia como lo mejor de la década en algo: Audiencia.

The Hollywood Reporter, autores de la lista que tanto ha dado que hablar, han hecho una nueva con los episodios más vistos de la década. Era obvio que el emotivísimo series finale de Friends, con sus casi 53 millones de espectadores, iba a estar en cabeza. Comentan que se han omitido episodios de programas duplicados, para ofrecer 10 títulos distintos, por lo que la lista es algo tramposa. Podemos ver aquí que Friends (primera en este top 10) está realmente en el puesto 12 de lo más visto desde el 2000, aunque los 11 anteriores es todo fútbol americano (y luego no ven FNL, tiene narices). De todas formas, me ha alegrado ver tanta ficción en la lista.
  1. Friends “The Last One”. 6 Mayo 2004. 52.5 Mill.
  2. Survivor Borneo, 23 Agosto 2000. 51.7 mill.
  3. Joe Millionaire 17 Febrero 2003. 40 Mill.
  4. Urgencias “All in the Family” 17 Febrero 2000, 39.4 mill.
  5. American Idol 6th Season premiere. 16 Enero 2007. 38,1 mill.
  6. Anatomía de Grey. Episodio post-superbowl. 5 Febrero 2006. 38 mill.
  7. Who Wants to be a Millionaire. 3 Mayo 2008. 36 mill.
  8. Frasier. 7th season finale. 18 Mayo 2000. 33.7 mill.
  9. Everybody Loves Raymond series finale. 16 Mayo 2005. 32.5 mill.
  10. Spin City. Series finale. 24 Mayo 2000. 32.8 mill.
Algo muy significativo en ella es la relación comedia-drama de las series presentes. Cuatro frente a dos, respectivamente. Muchos discuten ahora si la comedia murió y no logra levantar cabeza… Yo no diría tanto pero, desde luego, el gran momento que tuvo la comedia a principios de la década ha acabado y, desde entonces, estamos siendo testigos de la reinvención del género. Muchos más exteriores, menos presencia de risas enlatadas, comedias mucho más elaboradas y con personalidad, menos formateadas: menos sitcom.



Pero ¿sabéis qué me resulta lo más curioso?. Aunque cada año se producen más títulos que se alejan del formato clásico de comedia, y son aplaudidos por la crítica, lo que sigue cautivando a la audiencia en Estados Unidos es la sitcom más blanca, más simple y más clásica. Nadie bajaba de lo más alto del podium a Dos Hombres y medio y ha sido The Bing Bang Theory, otra sitcom de formato clásico, la que ha ido pisándole los talones hasta superarla. Parece que nunca nos libraremos de la maldición de las risas enlatadas.

Si echamos un ojo a la lista de los series finale más vistos de la historia, obtenemos unos significativísimos resultados: Entre los diez primeros títulos, sólo encontramos uno que no es de comedia. Uno. Y Friends es la única de fecha posterior a 1999. Parece que, a pesar de que el drama está mejor considerado, la audiencia prefiere la comedia, la risa, la diversión en su ficción primetime. De hecho, esto es coherente con los títulos dramáticos más vistos actualmente en el país: casi siempre series fáciles/mecánicas/formateadas/autoconclusivas/entretenidas… igual que las sitcom. Parece que la audiencia busca en el drama lo que parece que la comedia no es capaz de darles.

Y cambiando de derroteros…. ¡Como cambian las cosas! ¿Os imagináis un episodio haciendo 50 millones ahora? Portada en los periódicos :P. Está claro que la evolución tecnológica internetera y el cambio en la sociedad están cambiando la forma de ver la tele drásticamente. Desde luego, si nos vamos a la lista de lo más visto de la historia (ojo, los millones son de unidades familiares, no total de espectadores. Aquí explico el tema)

Parece que va a ser prácticamente imposible que una serie de hoy se haga un hueco en ella (algo que no sea la Super Bowl, claro). De hecho, también parece complicado lo de entrar en el TOP 50 de los series finale. Yo la verdad es que pienso ahora en la futura lista de los diez episodios más vistos de esta década en la que estamos entrando y no puedo evitar una sonrisilla de medio lado.

Si ahora Glee, con sus escasos 8 millones de espectadores, es un éxito… ¿Qué audiencias veremos dentro de 5 años? Desde luego yo tengo claro que la fragmentación de la audiencia va a crecer exponencialmente y las demográficas serán lo único importante a la hora de catalogar éxitos o fracasos. El modelo cable, la especialización, la programación para públicos específicos y reducidos será lo que se imponga cada vez más en las networks. O quizá éstas consigan lo que se han propuesto esta temporada en tiempos de crisis con el regreso las sitcoms familiares: poner a toda la familia delante del televisor. Poco probable, pero todas estas elucubraciones sólo las aclarará el paso del tiempo. Veremos.

domingo, 18 de octubre de 2009

La importancia de las demográficas

Hay dos momentos del año que concentran más atención del espectador en las audiencias de sus series favoritas: el comienzo y el final de temporada. Además, cada vez se presta más atención a este tipo de datos ya que internet nos da la oportunidad de estar al día de este tipo de información e ir controlando la ficción que se ve en USA y las cancelaciones y renovaciones que podemos esperar.

En los tiempos que corren se hace más difícil evaluar los resultados de las series. Hace tiempo, el éxito venía de la mano de generosas cifras de espectadores totales de un programa. Pero, desde hace unos años, la evolución de las nuevas tecnologías, una audiencia mucho más segregada y el triunfo cada vez más claro de la llamada televisión a la carta, hace complicado el evaluar el rendimiento de una producción en concreto. Hay demasiados flancos abiertos de que considerar.

Las ventas en DVD, que son capaces de mantener a una serie en pie, la repercusión de los títulos en internet y, sobretodo, el uso cada vez más extendido de los DVRs han cambiado el panorama de la medición de audiencia. Tanto es así, que una serie con tímidos datos en emisión, puede ser considerada exitosa si se mantiene en el Top 10 de series grabadas en DVR ya que estos datos se incluyen a los números finales de rating de una serie.

Pero, dejando todo lo anterior como introducción, quería hablar de la importancia de la audiencia demográfica y como, en la actualidad, no importa tanto estar forrado a millones de espectadores como la calidad de los mismos.

Hay dos franjas de edades esenciales a la hora de medir el éxito. La más estándar y amplia es la de 18 a 49 años.. El target comercial, que son aquellos individuos con poder monetario que toman las decisiones consumistas y, por tanto, son los preferidos por los anunciantes. Luego tenemos un “extracto” de ese target, el de 18 a 34 años. Este es el gran ansiado. Los jóvenes que, ahora más que nunca, quieren estar a la última y no tienen excesivas responsabilidades monetarias en un principio (casa, hijos…) y por ello disponen de más poder adquisitivo para gastar y gastar.

El cable lleva esta segregación al límite y por ello se dice que sus audiencias no son importantes porque la gente paga. Sí, que sea de pago es un plus, pero precisamente en cable las audiencias son extremadamente importantes pero juegan con la ventaja de esa fragmentación. En cable, las cadenas persiguen perfiles muy concretos (hombres jóvenes, amas de casa, pre-adolescentes…. etc) y saben que un alto porcentaje de sus espectadores cumplirán ese perfil y, por ello, su espacio publicitario es muy valioso para los anunciantes.

Pero, volviendo a las demos, las networks generalistas sí tienen que perseguir ese abanico de lo que llaman en USA “most desirable audience” . ¿Por qué hablo de la importancia de las demos? Últimamente veo que los seguidores de series siguen calificando su éxito por el número total de espectadores cuando lo que realmente importan son los puntos de rating en target comercial.

Comentaba en el último podcast de Ohhhtv que en otros tiempos, Glee podría haber pasado desapercibida con esos 7 millones de audiencia, sobre todo a la sombra de otros títulos de la misma noche. Pero Glee consigue con esos 7 millones, las casi mismas demos que otras con 13. En el cuadro también se puede apreciar lo bien que funciona Modern Family :)

Además Glee me sirve también para ejemplificar lo que comentaba antes y es que las canciones que el coro protagonista elige en cada episodio acaban siendo numero uno de descargas en itunes. Ese es el gran valor del target comercial.

Además el éxito en estos casos es algo relativo. Héroes puede dar la impresión de ir en caída libre en cuanto a las audiencias (en cuanto a calidad, ya ni lo dudo) pero realmente para la NBC sigue siendo uno de los títulos más exitosos, porque su rating en demos está por encima de la media de esta cadena en horas bajas.

Todas esas veces que os preguntáis ¿Por qué sigue esta serie en antena? Seguramente las demos tengan gran parte de la explicación. Sobre todo en el caso de las sitcoms, la parte barata de la ficción en Prime Time. Aquellas comedias que consiguen puntos de rating similares o superiores a los dramas más exitosos (como el caso de Dos Hombres y Medio, The office o The Bing Ban Therory, tres grandes en demos ahora mismo) valen su peso en oro. La noche de los lunes de CBS es toda una killer en demos con sus comedias + CSI Miami.

Para que tengáis datos concretos sobre qué cifras son decentes, cuales muy buenas y cuales terribles en cuanto a demos, os remito al último TOP 25 que ha hecho una de mis webs favoritas (adoro el tema de las audiencias :p) TvByTheNumbers. Fijaos en la diferencia de la primera tabla (la del target comercial) con la segunda. Cómo series que de primeras podemos pensar que son cracks no lo son tanto cuando las comparamos en demos. CSI puede tener mucha audiencia general, sí, pero es cara y está en el puesto 22 de demos mientras que series baratísimas como son Padre de Familia o The Bing Bang Theory están entre las 6 primeras.

Si queréis leer más sobre el tema, las chicas bytheway hablan en su último post sobre el envejecimiento de la audiencia, algo demuestra lo difícil que es actualmente atraer al público joven y el logro que supone conseguirlo.

Así que, ya estáis enterados. A partir de ahora no os fijéis en si vuestras favoritas han hecho 12 o 4 millones de audiencia, echar un ojo a los puntos de rating y compararlo con la media de la cadena, la media que hizo esa noche y con los resultados de las series competidoras en la misma franja. Y, recordad, la CW es un mundo aparte donde sólo hay que comparar con los 1.0 puntos de rating medios en demos que consigue en Prime Time.

O, sino, siempre podéis estar atentos al Renew/Cancel index que hacen en TvByTheNumbers, aunque ahora es pronto para eso. Sus tablas vienen muy bien a final de temporada. El año pasado, la nota de corte fue 0.92, aunque siempre hay series que se salen de la norma ;)


Actualización: A raíz del comentario de Radkowski en el post he pensado que estaría bien aclarar que el archifamoso share, para el que no lo sepa, es el porcentaje de personas que ha visto determinado programa del total de personas que estaban viendo la tele en ese momento. El rating es el porcentaje (por eso es tan bajito) con respecto al número de personas totales40 millones en España, más o menos, y 300USA. Aunque, como digo en el comment/respuesta a Radkowski, en usa funcionan más con los 150 millones de households).
Los datos de demos se presentan en puntos de rating.

miércoles, 22 de julio de 2009

La gallina, el Huevo y el pollito llamado Share.

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Hoy tenía pensado seguir con mi repaso a las series del verano pero en vista a los recientes debates en torno a los Emmy, las series ignoradas por la audiencia y que, por algún motivo, me he acordado de una película que ví hace tiempo, he decidido hablar del tema de la audiencia y el contenido televisivo.

Hay un debate que siempre permanecerá abierto y es derivado de la eterna pregunta de ¿Qué fue primero, la gallina o el huevo?. Constantemente somos testigos de críticas, y nosotros mismos criticamos el contenido de la televisión. Realities, Talk-shows inmundos, series que dan vergüenza ajena… En el panorama americano la cosa esta igual pero elevada a la enésima potencia: allí tienen realities de TODO lo que podáis imaginar… aunque el tema de las series se mueve por otros lares.

En los yuesei se hacen buenas series. Muy buenas. Pero al final lo que más audiencia tiene es lo mismo de siempre: eternas reproducciones de CSI, que ven su peor calaña en esa cosa que consigue 16 millones de espectadores semanales llamada NCIS, comedias simplonas a lo Dos hombres y medio, culebrones repetitivos como Anatomía de Grey o Mujeres Desesperadas y series que requieren poco compromiso, es decir autoconclusivas, tipo House y, de nuevo, procedimentales como la franquicia de Buckheimer o ese éxito de los viernes que es Entre Fantasmas.

Una no puede evitar sentir rabia al ver productos altamente interesantes y de calidad como Kings siendo retirados de parrilla pero realmente hay que pararse a pensar en la cuestión de la gallina y el huevo. La audiencia tiene la total libertad de elegir entre unas emisiones y otras y no podemos ignorar que la gran parte de “culpa” de los contenidos de televisión es suya/nuestra. Si, son las cadenas las que eligen copiar y reproducir hasta el infinito los formatos que funcionan pero la audiencia se asoma a ellos y se queda... ¡¿Cómo vana dejar de hacerlo!? Al fin y al cabo, al final del día (y siendo extremos) a la cadena le importa un rábano la calidad de lo que emitan con tal de que les de dinero. Puede que algunas estén más comprometidas a hacer productos de calidad pero, no os confundáis. Mola mucho tener una imagen de cadena como HBO, pero ellos crean calidad porque sus espectadores pagan por ella y la exigen.

A raíz de esto, y evitando liar más el post, que no es más que unas cuantas reflexiones inconexas lanzadas al viento del sistema binario, quiero terminar hablando de Free Rainer.

Los festivales de cine tienen una gran ventaja y es la posibilidad de ver títulos que probablemente no verías nunca de otra forma. Free Rainer fue una de las películas interesantes a mi paso por el Festival de San Sebastián hace unos años.

Este film alemán centra su trama en la televisión, en el rechazo de un grupo de trabajadores del medio a seguir produciendo televisión basura e investigar cómo es posible que ciertos programas tengan tanta audiencia. Es interesante ver cómo hacen su juego, cómo crean su frente de protesta y empiezan a modificar los resultados de los audímetros para favorecer a programas más culturales y valiosos y cómo las cadenas no caben de su asombro ante esto. Evidentemente, la visión de los protagonistas es extrema y elitista, teniéndose a sí mismos poseedores de la ética e inteligencia universal y la única visión válida de calificar la programación. A pesar de ello, Free Rainer es muy entretenida, tiene momentos cómicos geniales y no deja de ser una reflexión interesante sobre un tema que siempre será actualidad y siempre generará polémica.

Si podéis haceros con ella, no dudéis en darle dos horitas de vuestra vida. Por cierto, buscando imagen para el post he descubierto que aquí se estrenó como "Un Juego de Inteligencia".

sábado, 18 de abril de 2009

Empieza la cuenta atrás III: FOX


En algún momento había que tocar la cadena maldita, la cadena con menos escrúpulos que se ha ganado ella sola la fama de destroza series y cancela producciones prometedoras.

Pero antes de continuar con la cuenta atrás de la temporada 2008-2008, toca hablar un poco de unos temas que dejé en el aire en el último post. Empiezo con el tema de la medición de audiencias en Estados Unidos que, aunque sea difícil de creer, es prácticamente idéntico al nuestro. Aquí, además de las encuestas de la EGM, hay repartidos 3900 familias con audímetro repartidas por la geografía española de acuerdo a una muestra probabilística en la que cada aparato representa casi 10.260 personas de los 40 millones de televidentes incluidos en esta medición (Sofres anunció a finales del año pasado que pretendía aumentar a 4500 la cifra de audímetros a estas alturas del año. Ignoro si lo ha llevado a cabo). Las mismas normas probabilísticas rigen en Estados Unidos. Allí, el universo televisivo se mide en households (es decir, unidades familiares) y rondan los 120 millones de hogares. A la hora de presentar los datos de espectadores totales, sólo hay que multiplicar ese resultado por la media de personas por household que, ahora mismo, ronda el 2,5 (Dos hombre y medio xD). A comienzos del año pasado, cuando estudié este tema, había en USA al rededor de 12.800 audímetros (es el segundo país con más audímetros después de China), lo que quiere decir que cada People Meter representa a 9375 familias (no se cuentas personas concretas, la población del país ronda los 300 millones), lo que claramente nos deja entrever que nuestro porcentaje de representación es mucho mejor que el suyo.

Y aquí entro en el debate de la medición de audiencias que iba a evitar más que nada porque se que me van a llover capones, pero lo haré. Yo soy pro audímetros por dos motivos. El primero es que las matemáticas no mienten y os podría mostrar toda la probabilística que hay detrás de ello. Si creeis que habiendo 8000 audímetros en vez de 4000 las audiencias serían más exactas, estaríais muy equivocados. Este sistema se mueve con una precisión del 95-97% y probablemente para hacerla mejor, haría falta un audímetro por familia.

Pero si las matemáticas no os convencen os doy mi segundo motivo: anualmente se mueven decenas de centenas de trillones en el mundo por la publicidad. Las cadenas basan toda su inversión y sus movimientos en esas audiencias y la publicidad paga cantidades ingentes de dinero ateniéndose a dichos datos... ¿Creéis que todas esas marcas que nos bombardean diariamente pondrían tanta pasta sobre la mesa si pensaran que esos datos no son correctos o lo suficientemente fieles? Es más, vosotros y yo somos minoría y por eso mucha gente defiende que no son correctas. ¿De verdad creéis que más de 400.000 personas veía Verónica Mars en La 2? ¿De verdad no oís a la gente hablar en el metro de Aguila Roja? Pues eso.

Vuelvo al tema con la segunda forma de medición en Estados Unidos que son los llamados diarios. Aquí se hacía hace tiempo pero ya se limita todo a la EGM, que es una encuesta de toda la vida. Los diarios son encuestas que los americanos tienen que rellenar poniendo lo que van viendo en cada momento, no sólo de programas sino de anuncios también. Aquí se eliminaron porque la gente hacía lo propio: pasar del tema y luego rellenarlos en el último momento antes de entregarlo y los resultados eran marcianos. Supongo que por ello en USA tampoco se les hace mucho caso. Son unos datos más cualitativos que cuantitativos, en cualquier caso.

Este tema ya se ha comido todo el espacio de la lección :P Pero paso a FOX diciendo que todo esto de las audiencias en USA es un tema complejo que he reducido al mínimo. No os he hablado de los DMAs ni los MSAs ni los HUTs ni los PUTs ni mil cosas más.. Es un pais muy grande y tiene mucha gente, varias zonas horarias y muchos sistemas de emisión :P Os podéis imaginar la movida que es calcular sus audiencias bien. Pero ya es hora de entrar a saco con la cadena odiada, que me pongo con estos temas y no paro.

Vuelvo a recurrir al cuadro de tvbythenumbers, con el índice de renovación/cancelación. Recuerdo lo que comenté en el otro post: el año pasado la nota de corte fue 0.92. También digo que aún pueden pasar muchas cosas y es posible que este año ese índice baje. (Pinchando se ve la imagen más grande).

Empiezo con las renovadas y es que estaba claro que House, 24, Los Simpson y Padre de Familia iban a ser renovadas. Bueno, lo de 24 no era tan claro, pero así ha sido. En cuanto a Padre de Familia, reincido en lo que comentaba en el post anterior: no ha sido oficialmente renovada pero es un demokiller (es inigualable en la franja de 28 a 34) y no la cancelan ni de coña.

Do Not Disturb ha sido cancelada, y con razón porque es malísima, y King of the Hill y Prison Break acaban (aunque en el caso de los eternos escapistas, decir que se acaba es un eufemismo de cancelada). Las cosas no pintan bien para Terminator, fue condenada a los viernes donde consigue unos datos ridículos. No es barata precisamente aunque supongo que esperarán al estreno de Terminator 4 para anunciarlo, por si acaso, pero vamos, como veis es la que peor resultado tiene en el target comercial a pesar de ser una serie enfocadísima a ese público (y que irónicamente la mitad no está en casa viendo la tele los viernes...). No va a volver, haceros a la idea.

Desgraciadamente, ya que esta mejorando a pasos agigantados, Dollhouse tampoco tiene pinta de que vaya a sobrevivir. Sus resultados son realmente bajos y la FOX no tiene piedad ni con Whedon. Sólo un milagro la salvará de la cancelación. Espero poder tragarme mis palabras.

Fringe va estupendamente. Es uno de los mejores estrenos de la temporada y la audiencia se ha ido afianzando, sobretodo en el target comercial. Si, tener American Idol delante ayuda. Mucho. Pero oye, yo creo que si sigue así y con el formato que ya se ha establecido en la serie, pronto podrá nadar sola e incluso servir de Lead-in para nuevas series.

Parece que Lie to Me y Bones tienen todas las de ganar. De la primera han anunciado que habrá reemisiones en verano y no ha ido mal de datos por lo que todo apunta a renovación. En cuanto a Bones, parece que FOX confía en ella a pesar de que está poco por encima de la media de la cadena... es de esas que les gustan y las mueven para tratar de protegerlas. Me extrañaría que se cancelara.

Resumiendo. De las que veo de la cadena, la única que realmente corre peligro es Dollhouse. Si eligiera una sola de las series que más en peligro están de ser canceladas para salvar, probablemente Dollhouse no sería la afortunada pero, desde luego, me alegraré mucho si sobrevive.

jueves, 16 de abril de 2009

Empieza la cuentra atrás II: NBC

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Sigo con el repaso a la supervivencia de las series en las diferentes cadenas. No me esperaba que gustase tanto el post y, para hacer como en la anterior entrada, antes de ponerme con la NBC voy a comentar algunos temas interesantes que han salido en el de la ABC.

Empiezo con la franja de edades. Kyra comentaba lo curioso que resulta esto del target comercial. Realmente tiene su lógica ya que la franja de 18 a 49 son los que podríamos llamar consumidores reales: tienen poder monetario y capacidad de decisión y eso es lo que importa. Es por ello que las diferentes series o programas dependen de estos porcentajes.

Aquí meto a la CW porque me sirve de gran ejemplo (y demostración para Satrian de que reducir tanto no es una equivocación). Sus datos son ridículos, podríamos decir, pero su target comercial está ajustado al mínimo (de 18 a 34): Jóvenes, consumistas y de clase media alta.. ¿quién mejor para recibir impactos publicitarios de iPods?. Yo sigo afirmando que la CW acabará en cable donde las suscripciones pagan una parte de la producción y la publicidad focalizada el resto. El cable muy buen ejemplo para esto de la especialización publicitaria. Tienen canales para amas de casa (Lifetime), para hombres jóvenes (spike TV) para jovenzuelos hormonales (ABC family, supuestamente es familiar pero se les ve el plumero).. incluso canales de género como drama (TNT), crimen y misterio (Sleuth), ciencia ficción (ScyFy) o terror (Chiller).

Con unos perfiles tan marcados de género y edad, es muy fácil enfocar la publicidad a productos muy concretos que vayan a interesar a esa audiencia y así compensar el no tener los 14 millones de Anatomía de Grey. Vas directamente a quien te interesa.

Me dejo en el aire otras preguntas que planteabais como la forma de medir las audiencias allí (si, tienen audímetros pero ya entraré más en ello), si esto del target se hace en españa, como va el TiVo y si lo tendremos aquí... Como veis estas cosas me encantan y tengo mucho en mi cabeza que estoy deseando compartir. Pensaba que estas entradas-lección no gustaban, pero por contaros, podría hablaros hasta de estrategias de programación y cosas aún más aburridas para vosotros :P Pero bueno, esas preguntas las responderé en el próximo post ;) Ahora a saco con la NBC.

Vuelvo a recurrir al cuadro de tvbythenumbers, con el índice de renovación/cancelación. Recuerdo lo que comenté en el otro post: el año pasado la nota de corte fue 0.92. También digo que aún pueden pasar muchas cosas y es posible que este año ese índice baje. (Pinchando se ve la imagen más grande)

La NBC lleva varios años de capa caída y la cosa no tiene pinta de mejorar, aunque ya veremos cómo afecta la incorporación de Jay Leno. El caso es que esa incorporación pone las cosas aún más difíciles porque Jay Leno entra en el prime time, lo que quita 5 valiosas horas semanales, una por noche, de ficción.

Es por esto que Chuck, una serie que os gusta a muchos y que sus audiencias no son del todo malas, es la que está en boca de todos porque si no la renuevan será probablemente por ello.

También afecta a Medium, cuya programación será pisada por Leno. Siempre ha funcionado bien en la cadena pero funcionará igual a otra hora? De todas formas, parece que volverá la temporada que viene, al igual que My Name is Earl.

Una cosa que juega a favor de la comedia de Jason Lee y es que está a punto de llegar a los 100 episodios. Alguna vez tendré que contaros en qué consiste la sindicación en estados unidos pero digamos que es una forma inmejorable de rentabilizar una serie y el centenar de episodios es la barrera general para ello. Seguro que la productora ofrece a la NBC un buen trato.

Kath y Kim, esa horrorosa comedia que consiguió temporada completa no tiene especialmente buena audiencia pero ya sabemos que las comedias son más baratas asi que nunca se sabe. Tiene narices... las series canceladas que tenemos por la tele y que esto siga en antena...

Es pronto para Soutland y Parks and Recreations pero segun los primeros datos, Southland tuvo una curva muy sana de audiencia (creciente y constante) y ha gustado mucho a la crítica (y a la NBC le gusta tener shows con buenas criticas, sino 30 Rock y Friday Night Lights estarían más que muertas). En cuanto a la comedia de Poehler, todo apunta a que se renovará. A la cadena le gusta ella y le gusta la serie y le darán una oportunidad.. Aunque quien sabe, si Kath y Kim es renovada a lo mejor no les queda sitio para más comedias...

No ha habido confirmación oficial con respecto a Life, Knight Rider y Kings, pero todo apunta a que estan destinadas a la muerte. Y ahí tenéis a Kath y Kim.. que claramente es muchísimo mejor serie que Kings y Life, dónde va a parar. Si es que en la tele es todo justicia y sentido común.

Hago una pequeña reseña a Heroes, la cual ha sido renovada ya si mi información no es errónea. Yo abandoné la serie a comienzos de la temporada por lo que me daba bastante igual su destino... pero hay que señalar que su audiencia ha bajado peligrosa y exponencialmente a medida que avanzaba la temporada. A pesar de ello, la NBC tiene que seguir confiando en la serie que es más "marca de la casa".. tampoco tiene malos resultados en target comercial... Veremos qué pasa en adelante. No creo que sobreviva si sigue cayendo.

De la NBC las series que más me preocupaban han sido renovadas ya: The Office, 30 Rock y Friday Night Lights gracias a la colaboración de Direct Tv. De todas las nuevas Kings es hasta el momento el estreno que más me ha gustado pero desgraciadamente y como ya he dicho, la cosa no pinta nada bien. Menos mal que al menos se van a emitir, aunque sea en Sábado, los 13 epiosodios grabados.

Actualización: Kyra ha publicado un completo post sobre series en peligro hablando de todas las cadenas. Os remito a él para que completéis la información. Yo seguiré cadena a cadena ;)