Mostrando entradas con la etiqueta Series Finale. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Series Finale. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de abril de 2014

Tres cosas que no esperaba del final de ‘Como conocí a vuestra madre’ (y dos que sí)


Los finales de serie siempre son polémicos; es difícil contentar a todo el mundo pero sobre todo es imposible sobrevivir al escrutinio exagerado del segundo a segundo que provoca internet y las redes sociales. Cuando desenlaces tan consecuentes como el de ‘Cómo conocí a vuestra madre’ reciben una crítica tan brutal que te preguntas qué serie han estado viendo todos estos años, lo más sano es separarse de esos extremismos y tratar de valorarlo acorde con el camino que se ha llevado a lo largo de los nueve años.
Personalmente me encuentro en un punto más neutral con respecto a este último episodio doble, a pesar de poder criticar la forma en la que han llegado a ello, es un buen final, fiel a la serie, emotivo y con guiños al espectador. Mi compañera Lorena escribía ayer una review menos complaciente, pero como es loable que tras tantas temporadas y giros la comedia haya sido capaz de sorprender, aquí va otra visión empezando por las tres cosas que no esperaba del final.

Barney y el amor de su vida

Después de incontables jugadas de ligoteo y de ser el gamberro superficial del grupo, la evolución de Barney le había convertido en alguien capaz de amar por la persona adecuada. Después de dedicar tanto tiempo y tantos altibajos a demostrar que detrás de tanto traje había un corazoncito, descubrimos que acaba divorciado de Robin. Es el giro más tramposo de este final, y es que tras tantas temporadas empeñados en cimentar esa relación, apenas había indicios de que esto pudiese pasar, y si los había no iban con él. Si la separación hubiese llegado únicamente por parte de ella, había sido más consecuente con el personaje que han construido durante tantos episodios.


Sigue leyendo sobre el final de "How I met your mother en ¡Vaya Tele!

lunes, 31 de marzo de 2014

Lo que echaremos de menos de 'Cómo conocí a vuestra madre': un tributo en GIFs


Mañana por la noche se emite en Estados Unidos el final de ‘Cómo conocí a vuestra madre’. Nueve temporadas, unas cuantas polémicas, otras tantas teorías y unas risas considerables después, este grupo de amigos que ha traspasado fronteras se despide. Es una de esas comedias que, como ocurre con ‘The Big Bang Theory’ por ejemplo, es seguida por muchísima gente sin importar de dónde son o si suelen seguir otras series; el fin de una era. Se estrenó en septiembre de 2005 y desde entonces ha tenido muchos altibajos y reajustes pero también muchos momentos inolvidables o referencias propias que pasarán al imaginario colectivo.

Las series tienen que llegar a su fin en algún momento y ‘How I Met Your Mother’ se va a despedir tras una estupenda temporada que ha mezclado a la perfección la comedia con el romance; la nostalgia con el pasado y lo más meta con las pildoritas sobre el futuro que no veremos. Y nos deja con un buen sabor de boca que hace recordar todo aquello que la hace especial y que recordaremos y echaremos de menos en el futuro.

Robin Sparkles

howimethowimet

La Slapbet

howimet

Legen… wait for it… Barney

Como concepto. Ha sido una fuente constante de risa y gamberrismo durante todas sus temporadas. Echaremos de menos sus “Legendary”, sus infinitas versiones de chocar los cinco, el interminable BroCode, las teorías, su estilazo y el SUIT UP!, el siempre divertido Playbook con esa colección de maneras imposibles de ligar, la magia o que salga perfecto e impoluto en todas las fotos.

howimet


Muchos más GIFs y cosas para recordar de 'Como conocí a vuestra madre' en ¡Vaya Tele!

martes, 17 de septiembre de 2013

'Breaking Bad 5x14', say goodbye to everyone

You’re the smartest guy I ever met… …and you’re too stupid to see he made up his mind ten minutes ago. 
 Últimamente todo es profecía en ‘Breaking Bad. Las últimas palabras de Hank cuando ha aceptado su destino resuenan en cómo Walter White se enfrenta al suyo en el devenir del episodio. Porque no hay nada más efectivo que la comparativa de contrastes y es algo que en esta serie manejan con una brillantez dolorosa; porque no existe diferente adjetivo que pueda asociar a ese flashback inicial, esa mirada a todo aquello que ya no existe, que ha ido desvaneciéndose poco a poco con el tiempo. Que, tras este Ozymandias, ha acabado finalmente por perderse. Ese cariño oculto entre los rifirrafes de Walter y Jesse, esa llamada telefónica en la que las mentiras aún no habían empezado a derrumbar aquello que por entonces motivaba a Walter, ese Jesse despreocupado haciendo el jedi al fondo del plano… Crack. Primer pedazo de corazón.


Sigue leyendo este repaso a ese gran episodio que ha sido Ozymandias en ¡Vaya Tele!


lunes, 5 de agosto de 2013

‘The Goodwin Games’: condenada por méritos propios, rematada por FOX


Me gustan las sitcom. Es fácil encontrar un hueco para ver un episodio más, me hacen pasar un rato agradable y suelo tener más paciencia a la larga para considerar el seguirlas a largo plazo o no. La premisa de ‘The Goodwin Games’, creada por Carter Bays y Craig Thomas (‘Cómo conocí a vuestra madre’), me llamaba tanto la atención que había decidido verla hasta el final a pesar de que llegaba prácticamente muerta a la parrilla de la FOX y de saber que esos siete episodios serían los únicos. En su momento disfruté de cada episodio de ‘Four Kings’ o de ‘Teachers’, comedias que desde luego no eran obras maestras del género, pero disfrutaba tanto del episodio a episodio que no me importaba saber de su negro futuro.

Después de ver el piloto de los hermanos Goodwin pensé que me pasaría algo similar. Aunque se detectaban varios fallos de planteamiento, ese primer contacto fue lo suficientemente entrañable como para decidir seguir con ella a pesar de conocer su destino. Esta temporada sucedió algo similar con ‘Ben & Kate’, otra sitcom que tiraba de ese tono tierno pero que a la larga no acababa de sostenerse.

Sigue leyendo por qué 'The Goodwin Games' no tenía mucho futuro, en ¡Vaya Tele!









lunes, 20 de mayo de 2013

‘The Office’ dice adiós tras nueve años de grandes recuerdos

Han sido nueve intensas temporadas. Nueve años de altibajos, cambios de jefe, amoríos, locuras, bromas pesadas y papel. Una comedia que arrancó con unos datos de audiencia y críticas que no le auguraban mucho futuro pero acabó convirtiéndose en uno de los títulos más exitosos de NBC. Era tarea difícil hacer frente a los personajes y el humor tan particular que Ricky Gervais inyectó a su ‘The Office’, pero la adaptación americana rápido probó que no tenía nada que envidiar a la original y encontró su propio camino, su propio humor.

La despedida de Michael Scott como uno de los jefes televisivos más patéticamente divertidos supuso un antes y un después en la oficina, que ya llevaba un par de temporadas tambaleándose en una rutina que hizo que perdiese la chispa salvo algunos arcos argumentales que supusieron un oasis en aquellos tiempos confusos.

Recuperando el espíritu


Desde la emotiva salida de Steve Carell de la serie, han experimentado con personajes nuevos y veteranos, con otros planteamientos y saliendo algo más de las paredes de la oficina hasta llegar a una novena temporada que ha resultado la cumbre de la vuelta al origen. Los fabulosos y particulares personajes secundarios volvían a encontrar su sitio cuando fueron conscientes de que Andy no funcionaba en el puesto de Michael Scott, y ha servido como ejemplo del terreno peligroso en el que siempre se movía Steve Carell, rondando constantemente la línea entre la hilaridad y la irritabilidad, línea que nunca cruzó y en la que Ed Helms se hundió.

Sigue leyendo mi homenaje a 'The Office' en ¡Vaya Tele! 

lunes, 23 de enero de 2012

Despidiendo a How to make it in America

Hace tiempo escribía en este blog sobre las mil caras de Nueva York que nos dejan ver las series. Abría la lista con un título de HBO que hoy vengo a despedir: How to make it in America.


En esta ocasión, ese cliché de ciudad como un personaje más de la historia, no solo es totalmente cierto, sino que realmente la ciudad ES la única protagonista. A través de las aspiraciones fashion de sus protagonistas, los tejemanejes de un mafioso de pacotilla y el intento de los jóvenes de encontrar su lugar en la ciudad, How to make it in America trata de reflejar ese rico mundo de subculturas, de diversidad, de tendencias y de desvaríos.

La segunda y última temporada de la serie, que vio su final el pasado noviembre, ha subrayado aún más esa característica con fotografías que captan actitudes, con tramas y escenarios que ponen diferentes Nueva York sobre la mesa, con ese magnífico y ecléctico soundtrack y con esa frescura que ya era característica de la serie, la naturalidad de unos personajes y una ciudad totalmente reconocibles e identificables. Eso es lo que hace realmente especial a esta serie, que nos hace partícipes de carácteres, de movimientos y de realidades que se perciben muy reales.

Sin embargo hay dos infortunios, uno interno y otro externo, que han empañado un sabor de boca que podría haber sido excelente. El primero tiene nombre propio: Rasta Monsta. Toda la trama en torno a esta bebida ha sido una sucesión de secuencias insufribles y repetitivas aderezadas con el fallido y aburrido intento de historia familiar del personaje de Luis Guzmán, al que he cogido tal manía que deseaba que fuese brutalmente atropellado por cuatro taxis amarillos en cada secuencia.

El otro borrón ha sido su final. Ignoro si sus productores ejecutivos, conocidos entre otras cosas por Entourage, tenían fe en que HBO renovaría una serie que con sus datos paupérrimos ha sido ignorada por crítica y público, pero el final ha sido muy agridulce. La cancelación estaba clara y sólo ciertos círculos interneteros que loaban su música lloraban por la pérdida y, aún así, el octavo y último episodio no apela siquiera al sentimiento de un season finale. Todo queda abierto, con optimismo sí, pero ese rico y vivo mundo creado en torno a la ciudad merecía otro final. Uno más sentido, con un toque videoclipero, más manipulador si me apuráis… Que ese último episodio fuese el gran homenaje final a su gran protagonista: Nueva York.

A pesar de todo, recomiendo How to make it in America. Son sólo 16 episodios de media hora que van mejorando según se avanza. En su día hice una lista Spotify que ya he actualizado con los temas de la segunda temporada. En este link podéis ver esta y otras listas de series, cine y demás. Os dejo con su cabecera, una de las mejores de los últimos años. 



martes, 31 de mayo de 2011

Meme: Despidiendo la temporada 2010/2011

¡¡Extra, extra!! La temporada se ha terminado y es hora de conmemorarlo con uno de esos memes que tanto me divierte hacer. Por supuesto, espero que os animéis a seguirlo bien sea en los comentarios o en vuestros blogs. Si es lo segundo, avisadme vía twitter, comentario o señales de humo para añadirlo aquí.

Ya se han apuntado Centoloman, Emilio, Brinstar, MissMacGuffin, LiPooh, Dhawitz, Titania y Harmo, Omar, Pigonna, El Club Silencio, Felipe, Raval, MadQuark, Kalimero, Bvalvarez, Rocío,



Sólo hay una instrucción de uso
: Se trata de comentar la temporada 2010/2011 desde los estrenos de otoño hasta hoy mismo.

La novata que nunca debió existir
Mira que desde Las Chicas Gilmore tengo cariño a Melissa McCarthy pero Mike & Molly es una de esas sitcom planas y con ese humor blanco con tufo antiguo que no soporto. Y lo que peor llevo es lo bien que funciona en las Américas.

La que ha perdido fuelle
Bones. Todos los personajes han estado dispersos y abandonados. Los casos de la serie nunca han sido su fuerte. Resultado = aburrimiento.

All the same, one different.
Esta categoría pensada para los procedimentales policíacos quedaría desierta de no ser por el comienzo de mi relación con Brenda Lee Johnson. Aún no me he puesto al día con The Closer, estoy a mitad de la cuarta, pero ahora mismo es mi favorita de este género.

La que sigues con más pasión
¿Tengo que contestar? Fringe. No digo más.

La gran decepción
Supernatural. No contest. Si ya la temporada anterior tuvo sus altibajos para mi gusto, en esta han perdido casi todo el buen rollo de la serie, los episodios autoconclusivos han dejado paso a una trama horizontal demasiado seria e intensa llevada a trompicones. Les ha salvado el chorrisodio de turno.

La que te ha sorprendido gratamente.
How I Met Your Mother venía de una temporada flojilla para mi gusto. Esta no sólo ha remontado sino que ha encontrado un nuevo tono del que disfruto mucho.

La que te llamaba mucho pero no seguiste con ella.
Supongo que esto es raro pero a mí me pasa mucho. Espero con ganas una serie, Broadwalk Empire, por ejemplo, y tras un par de episodios la abandono. No ha sido porque no me gustase, aunque cierto es que no me enganchó más allá de visualmente, pero algo hay que no me acabo de arrancar a seguir.

La cansina
Glee. Ya. He acabado con ella hasta nuevo aviso. Para siempre, probablemente.

La miniserie.
Crematorio. Producción española impecable y altamente recomendable que demuestra que aquí hay talento para hacer buena ficción.

La que no pensabas que te gustaría.
Como Raising Hope aparece en una sección similar en otro meme anterior, voy a cambiar un poco el disco y poner Nikita. Sí, como lo habéis leído. Me la he dejado para el verano por falta de tiempo y tras tres episodios puedo afirmar lo sorprendente que me resulta lo bien equilibrada que está y lo que engancha.

La nueva serie que recomiendas.
Este año, además de la serie de Greg García, destacaría Episodes y Lights Out. Mi estreno favorito lo dejo para la siguiente categoría.

Me gustaría formar parte de esta familia
Sigo riéndome como el primer día con las peculiaridades de cada uno de los personajes de Modern Family y, aunque haya bajado mucho el nivel, los Walker siempre tendrán un huequito en mi corazoncito seriéfilo, pero este año hay una familia que se ha alzado sobre todas las demás: Los Gallagher. Shameless es, con diferencia, la nueva serie que más he disfrutado esta temporada.

La que sigue en forma
30 Rock. Cinco temporadas y sigue siendo la sitcom más redonda, dinámica, incisiva, divertida, sinvergüenza y recomendable.

La que dejaste y ahora te arrepientes.
Una categoría que mantengo porque se que nos sucede a muchos pero, por desgracia o por fortuna, este año no me arrepiento de nada.

Una nueva con buena pinta
Este año hay que reconocer que me llaman bastantes aunque destacaré Terranova, The River, Alcatraz, Awake, Smash, Prime Suspect, The Play Boy Club y Person of Interest.

La cancelación que has maldecido.
Tras sólo dos episodios, Lone Star prometía como lo mejor de la nueva temporada en las cadenas generalistas. Nunca sabremos si será así.

La renovación cansina.
One Tree Hill es la nueva Smallville. CW, supéralo.

Ese cliffhanger malo para tu manicura.
Lo siento, porque no es de la temporada, pero aún no he superado el de Breaking Bad así que rompo mi propia regla para esta categoría.

Un momento para llorar.
The Office ha remontado mucho esta temporada pero, a pesar de todo, hemos tenido que despedir a Michael Scott. Sus últimos episodios nos regalaron momentos de lo más emotivos pero yo me quedo con la canción que me hizo llorar mares.

Un momento para reir.
Ron Swanson siendo Ron Swanson en cualquier episodio de Parks and Recreation es siempre una carcajada, pero creo que me quedo con el episodio de Dungeons & Dragons y el final de temporada doble paintballero de Community.

#yoconfieso
Uno de los motivos por los que he tenido que reducir el número de series que veo ha sido la existencia de MTV España y sus reality trash maravillosos que me hacen perder tardes enteras. Mi última adquisición, Scream Queens. ¡Eh! Podría ser peor.

Tú sobras
Todos los personajes de Outsourced menos Gupta. Esta nueva serie ha tenido algunos buenos momentos y otros malos pero ha sido Gupta, y que sea una serie de 20 minutos, lo que ha hecho que haya aguantado hasta el final.

La que has abandonado
He abandonado varias pero el caso de Parenthood ha sido estampida con cabreo... ¡Qué forma de hacer que odiase a todo el mundo!

#Túantesmolabas
Entre Alisson Janney y Matthew Perry, quizá esperaba demasiado de Mr. Sunshine, comedia que ha resultado ser todo un bluf con dos protagonistas que en su día fueron los grandes C.J. y Chandler.

This is reality televisión
Como he confesado, ha habido mucho reality en mi vida este año. Son fantásticos para ver en multitarea o mientras se cena o para disfutar en compañía. Destacaré la calidad que ha habido en la edición de American Idol, lo curioso que resultó Face Off y la diversión inevitable de las ediciones All Star de The Amazing Race y Top Chef.

La nueva serie que no veré ni loca
Work it. ¿¡SERIOUSLY!?

And aaaaaaIaaaaai güil olgüeis lof youuuuuuuuu
Me pongo en plan Whitney para declarar de nuevo mi amor por House, una serie que en su séptima temporada no sólo sigue en plena forma sino que ha crecido y ha mantenido el nivelón de su sexta y mejor temporada hasta el momento. Dexter también tiene la cualidad mágica de superar las dificultades de un concepto que yo creía condenado a morir pronto. Sin embargo, cada temporada añade elementos nuevos, los personajes evolucionan y se disfruta enormemente. Sin Trinity no ha sido lo mismo, pero la he disfrutado igual.

Eh eh, que esto no ha acabado.
No por supuesto que no. Aún tenemos Juego de Tronos y The Killing entre manos y pronto volverán algunas series veraniegas esperadísimas como Breaking Bad, True Blood o The Big C.


Y llego el final. Muchas preguntas parecen, pero es ponerse a contestar y se hace corto. Espero que os animéis y recordad decírmelo si lo hacéis ;)

viernes, 13 de mayo de 2011

Fringe: El final es el comienzo.

Despertarse un sábado y no tener un nuevo episodio de Fringe es una fastidio para muchos pero tranquilos, que ya llego yo para daros una buena ración de la serie con mi comentario del final y de la temporada. Por lo tanto, si no estás al día con la serie, huye de los spoilers spoilerosos.

There are things that I know. But there are things that I do not. Various possible futures are happening simultaneously. I can tell you all of them, but I cannot tell you which one of them will come to pass. Because every action causes ripples. Consequences both obvious and unforeseen.

Esa frase es parte de la conversación que Walter mantiene con El Observador en “The Firefly”, décimo episodio de esta tercera temporada. Pero antes de comenzar la review, quiero aclarar un par de cosas. Una: Lost no inventó las paradojas temporales. Dos: La relación de J.J. Abrams con la serie desde pasado el arranque de la misma, y como ocurre habitualmente ya que no es otra cosa que un productor, no pasa del “created by”.

Fringe lo ha vuelto a hacer, nos ha dado un nuevo finale que resuelve tramas, aclara misterios y cambia las reglas del juego. Esta vez nos ha transportado a un futuro donde Peter tiene 47 años (¿Quién dijo Alias?), un Peter que se enganchó a La Máquina y destruyó el universo Over There en 2011. El primer aplauso al episodio llega con la forma de recoger conflictos y relaciones sembrados en el pasado (nuestro presente). Walter está tras las rejas a las que le ha condenado una sociedad que le señala como el culpable del fin del mundo, pero él sigue optimista y tiene razones para serlo: después de todo lo ocurrido, después de tanto drama, remordimientos y resquemores, tiene lo que más quería: El amor incondicional de Peter (No importa de quién sea la culpa, eres mi padre). Olivia es más adulta, más segura y controla sus poderes telequinéticos. Son sólo dos ejemplos de dos guiños que, a mi parecer, demuestran cómo cuidan cada detalle.

Pero claro, estas cosas, como me dijo un anónimo -benditos sean- en mi comentario sobre el episodio del LSD, este tipo de detalles son muy infantiles y lo que importa es la animación o si los observadores dicen tal o cual. J. H. Wyman, uno de los showrunners, dijo en una entrevista que había dos tipos de espectadores de Fringe: los que ven la serie por su relación con los personajes y los que la ven por la mitología, que suelen ser los hardcore fans que rechazan los episodios del monstruo de la semana. Yo debo ser muy rara porque me gusta todo. Me gusta la serie.

Para mí, Fringe tiene una ventaja muy importante sobre otras producciones similares (y sobre Lost, con la que tanto se la compara últimamente) y es que el misterio nace de sus personajes. Desde el comienzo de la serie, el centro de toda la mitología, la clave de todo, está en ellos. Su pasado, sus poderes, su conocimiento, sus acciones y elecciones. Ellos son The First People. Ellos SON la mitología. Sí, hay elementos ajenos pero, o son reglas establecidas de la realidad de la serie (como los dos universos) o son macguffins (como los observadores).

Y ahora sabemos que nuestros protagonistas están en un bucle temporal. Somos testigos de un futuro en el que Peter decidió destruir un universo entero para salvar al suyo, pero el resultado dista mucho de ser el que buscaban. Ya se lo dijo Belly a Olivia: La historia se repite. No es la primera vez que experimentamos esto, ya lo vimos con Alastair Peck en “White Tulip”, uno de mis episodios favoritos de la serie (oh! Es autoconclusivo!). Peck se atrapaba a sí mismo en un bucle temporal donde intentaba dar con la acción adecuada que salvase la vida de su mujer. La elección definitiva fue morir con ella.

El Peter de 2026 está en una posición similar, Walternate le ha tendido una trampa y ha asesinado a quien más quiere. Walter, que ha tenido mucho tiempo para pensar en la cárcel, ha llegado a la conclusión de que él creó La Máquina. La creó en el primer bucle y la mandó a la prehistoria en un agujero de gusano. Probablemente fue él quien hizo el dibujo de Peter y Olivia en la máquina y también quien dejase a la familia Weiss encargada de proteger esa información. Nunca conocimos a Rambaldi pero ahora tenemos a Walter, quien ya no puede hacer nada contra eso. Lo que sí puede es provocar un nuevo loop, uno en el que ningún universo sea destruido. ¿Qué ocurrirá ahora? Ni September lo sabe.

La máquina (construida ahora de forma distinta) lleva la consciencia de Peter al futuro y, visto lo visto, toma una nueva decisión provocando la convergencia de ambos universos. Urge al resto que trabajen juntos por el bien de todos. Y desaparece. Al parecer nunca existió. Y entonces llegan las preguntas.. Si Peter no existió, ¿Por qué iba Walter a cruzar universos?¿Cómo iban a conocerse Olivia y Walter?. Quizá las “Soul magnets” tengan algo que ver pero, aún así, creo que la gente está haciendo las preguntas equivocadas. Ya lo dijo Bell: la historia se repite.

Fringe nos ha enseñado que la memoria es complicada. Nuestros protagonistas no recordaban nada cada vez que Alastair Peck reiniciaba su bucle. Ahora, Peter es Peck. La frase de los observadores es tramposa, yo creo que Peter sí ha existido, pero de otra forma. Olivia no recordaba su infancia con el cortexiphan, Peter no recordaba haber estado enfermo, pero eso no significaba que no fuera cierto. Obviamente será uno de los temas de la próxima temporada. Quizá fuera la evidente curiosidad científica de Walter la que le hiciese cruzar al otro lado en un loop anterior. La historia se repite. Quizá por eso decidieron introducir una nueva variable: Peter. Curioso que sólo haya uno. Quién sabe qué ha ocurrido en este nuevo loop. Las preguntas que yo me hago son ¿cuántas veces se habrá repetido el ciclo? ¿Será el final de la serie cuando, por fin, consigan salir de él?

Creo que no es necesario aclarar lo mucho que me ha gustado este final y lo bien que, para mí, encaja en la historia, en los personajes y en el tono de una serie que ha ido evolucionando a cada episodio. La temporada no ha sido perfecta. Aunque sea de las pocas, siento que la serie se haya abandonado casi por completo a la serialidad. He disfrutado mucho de sus episodios autoconclusivos, como The Plateau o Marionette, y he echado de en falta algunos más. Tampoco he sido fan de Bellivia. No porla actuación de Anna Torv, que merece tres emmys, uno por personaje, sino por la trama. Ha servido para darnos algunas respuestas y para ese maravilloso episodio que fue LSD, pero no acabó de cuajar para mi gusto.

Me despido volviendo a subrayar Fringe como una de las mejores series del momento, una de las que más disfruto con diferencia y una de las más destacables en su género científico-fantástico. Gracias FOX por apiadarte de nosotros, sus fieles seguidores.


viernes, 11 de febrero de 2011

Por qué duele despedir a Friday Night Lights.


Porque una sola mirada puede contener una infinidad de emociones y sentimientos.

Porque nos hace partícipes de su realidad y nos traslada casi literalmente a Dillon en cada episodio.

Porque lo que importa no es lo que se cuenta sino cómo se cuenta.

Porque sus personajes son tridimensionales, auténticos y especiales. Porque no importa si aparecen en todas las secuencias o casi ninguna, que hasta el personaje más terciario importa. Porque un solo abrazo de Matt a su abuela puede provocar ríos de lágrimas.

Porque nos ha regalado a uno de los mejores, más interesantes y mejor llevados matrimonios televisivos de la historia.

Porque el football no es sólo un deporte. Ni una excusa.Es una comunidad. Une y separa. Crea y destruye ilusiones. Es una forma de vida

Porque te hace llorar de tristeza pero también de alegría. Porque contagia su melancolía y te da la vida con un momento feliz.

Porque con su sensibilidad y su saber hacer consigue que su audiencia aplauda y siga con pasión a un nuevo equipo después de haber vitoreado y sufrido con otro.

Porque miradas limpias y corazones llenos no pueden perder.

Porque con sólo unas notas musicales acompañando a imágenes rápidas y fugaces de un rancho o una zona residencial de Texas tomadas desde un coche consigue poner la piel de gallina

Por sus interpretaciones y diálogos espontáneos y naturales.

Porque los silencios de Eric Taylor dicen más que sus palabras. Una mirada de decepción del Coach puede destruir universos enteros y un speech suyo hace que te creas capaz de conquistar el mundo.

Porque en algunas ocasiones necesitas pararte y pensar, ¿Qué haría Tim Riggins?

Porque hay adolescentes, sí. Pero no son niñatos estúpidos y estereotipados. Son personas. Personas que cometen errores y aprenden, o no, de ellos.

Porque pocas te harán saltar del sofá y llevar un puño al aire con ese touchdown en el último segundo.

Por su delicadeza, tacto y sensibilidad para las despedidas. Y los regresos.

Porque ha sobrevivido tormentas y huracanes, y se lo ha merecido. El diario de Mr. MacGuffin.

Porque ver al coach Taylor descender unas escaleras mecánicas corriendo puede sacarnos la mayor de las sonrisas. Carrusel de Series.

Porque a pesar de sus errores y sus peros, el buen hacer prevalece por encima de todo. Diamantes en Serie y Serieina.

Porque no juzga. Expone, y te hace parte de ello. Basura and TV.

Porque hay momentos que quedarán para siempre en nuestra memoria y nos emocionarán sin importar cuando o cuántas veces los veamos. Vayatele

Porque sus personajes están vivos. Avanzan por si solos y tienen vida propia. Criticoenserie

Porque deja a medias una frase insignia de la serie… y nos encanta. Querido Bloc

Porque deja a medias un pase decisivo, un balón que volará para siempre… y también nos encanta. Truthkills.

Todo hombre en algún punto de su vida va a perder una batalla. Va a pelear y va a perder. Pero lo que le hace un hombre en mitad de esa batalla es que no se pierda a sí mismo. Este juego no ha terminado. Esta batalla no ha terminado.



El ultimo que salga, que apague las luces.




lunes, 24 de mayo de 2010

Cuando dejaron de estar Perdidos

Aunque siempre he sido de la opinión de que finales como el que hemos vivido hace escasas horas hay que reposarlos y digerirlos, aún tengo la piel de gallina como resultado del cierre de una serie que ya ha hecho historia y creo que necesito expulsar todo lo que siento out of my system.

Cuando el ojo de Jack se ha cerrado y LOST se ha despedido para siempre, las 800 personas que éramos en la sala de cine que llevaba toda la noche ansiosa por ver ese final no han aullado, gritado ni vitoreado. En su lugar me ha abofeteado un fío aplauso y muchas caras decepcionadas. ¿Por qué?

Seguramente había poca gente con menos expectativas que yo. La sexta temporada no la he disfrutado demasiado, salvo momentos puntuales, y no sabía que esperar del final. Sin embargo creo que es el mejor cierre que podría imaginar. ¿Qué ha echado en falta la gente? ¿Por qué tanta sensación de haber sido timado?

LOST nos ha contado la vida de un grupo de personas unidas por un factor común: La soledad. Todos ellos se encontraban solos en el mundo, hundidos en sus miserias personales, sufriendo sus malas decisiones y sus errores. ¿Qué ha supuesto la isla? La isla ha sido el lugar donde todas esas almas perdidas se han encontrado y han conseguido darle sentido a su vida de una forma u otra.

Algunos lo han conseguido con amor romántico, otros con la libertad, otros con el calor de un hijo y otros con la reconciliación de su amor. Ya cuando Desmond empezaba a hacer de las suyas en la realidad alternativa, que no ha resultado ser otra cosa que la sala de espera del cielo de Jack, hice una entrada donde afirmaba que EL AMOR ES LA CONSTANTE DE LOST. Este final no ha hecho otra cosa que confirmarlo.

Unos escapan de la isla, otros deciden permanecer en ella. Otros hace tiempo que se marcharon. Todos morimos algún día, unos antes, otros después, pero lo que queda al final de tu vida es reencontrarte esos recuerdos que te enseñen que tu vida a merecido la pena y al haber vibrado con todos esos sentimientos. Eso es lo que hemos visto en la despedida de Lost.

Jack ha muerto y durante numerosos flashforwards hemos sido testigos de cómo se iba orquestando una especie de cielo intermedio con todas aquellas personas que han dejado huella en su alma. Gracias a él hemos sido testigos de cómo personajes se reencontraban con sus amores perdidos y encontraban la paz.

Hurley suelta un discurso a Sayid muy similar al de Christian para Jack. Debe aceptar que es un buen hombre, soltar lastre y dejarse ser feliz. De la misma forma que él se reencuentra con Shannon, el resto de personajes encuentran lo que les falta para estar completos y juntos pasar al otro lado. Ya no es es vivir juntos y morir solos.

Jack comprende todo esto y por fin, con una sonrisa en los labios, acepta su destino al igual que lo han hecho o harán todos los demás personajes que han pasado por la isla. Han obtenido la redención.

Ahora. ¿Todo esto anula lo vivido? No. Todos los acontecimientos que hemos presenciado en la isla son completamente reales. Esa redención obtenida por los personajes se enlaza directamente con el misticismo de la serie, con esos dos dioses caprichosos. Caín y Abel jugando con la humanidad, probando sus límites, sus fortalezas y sus flaquezas.

Al igual que reza la famosa cita de Drácula, los personajes han cruzado océanos de tiempo para encontrarse. Han tenido que superar muchas pruebas para entender su destino y finalmente lo han logrado. Esas pruebas han tomado la forma de Dharmas, osos polares y escotillas, pero podrían haber sido cualquier cosa que les hiciera encontrarse a sí mismos y a aquellos que les completan. Jack lo ha hecho unos minutos antes de morir y por ello se ha ganado un cielo envidiable. Otros quizás lo conseguirán en vida, quién sabe.

Por todo lo dicho creo que este era el final perfecto para LOST. De una forma intensa, emocionante y emotiva han conseguido completar la construcción de unos personajes con los que hemos vivido de todo. Han conseguido mostrarnos ese final feliz al que llegarán antes o después.

Pero no quiero acabar sin decir que no sólo el destino es importante sino que el camino andado también lo es. LOST nos ha dado seis años de emociones fuertes, de momentos inolvidables y nadie puede negar que haya calado hondo. Una amarga despedida puede enturbiar el recuerdo de lo vivido pero no dejéis que os ciegue. Yo me considero afortunada porque este final ha sellado de una forma brillante e inolvidable todo el camino que he vivido junto a la serie y sus personajes.

Hoy más que nunca, y ya a modo de cariñosa y dolorosa despedida a una de las series que he vivido más intensamente, hay una frase que resume de muchas formas el final:

See you in another life, brother




sábado, 22 de mayo de 2010

Meme: Los mejores momentos de LOST

Mañana se nos acaba un serie que ya se ha hecho un hueco en la historia de la televisión. Desde que medio mundo se preguntaba quién mató a J.R. un episodio no creaba tanta espectación como este "The End" de LOST. A eso se suma que por primera vez en la historia, un episodio de una serie americana va a ser retransmitido internacionalmente y en directo a casi 60 países desde Turquía a Israel, pasando por España, por supuesto.

Todo empezó un 22 de Septiembre de 2004 y aquí estamos, cinco años y medio después a punto de despedir a una serie que nos ha hecho pasar grandes e inolvidables momentos. Por ello he decidido hacer este repaso a lo mejor de la serie a modo de meme antes de que los acontecimientos del final se apoderen de todo. ¡Que se anime quién quiera! ;) Evidentemente habrá spoilers a tutiplén.

LA MEJOR TEMPORADA
Aunque casi todas las temporadas las he disfrutado por una cosa o por otra, es probablemente la cuarta la que más satisfecha, entretenida y flipada me tuvo. Entramos en aquel fascinante mundo de los flashforwards, empezábamos a coquetear con todo el rollo mitológico y metafísico de la serie y nos regaló grandísimos momentos.

EL MAYOR CLIFFHANGER DE TEMPORADA
Es difícil elegir porque cada temporada los cliffhangers se han ido superando a sí mismos. Probablemente si dijera uno, sería el final de la tercera temporada con ese inolvidablísimo "We have to come back, Kate". Creo que este giro será recordado por siempre. El vídeo.

Pero voy a decir el final de la primera temporada. ¿Os acordáis cuando aún vivíamos en el "Qué habrá dentro de la escotilla"? Qué tiempos aquellos... no sabíamos lo que nos esperaba. Ese cliffhanger fue el primer gran final que me dejó con la miel en los labios en una serie así que se merece esta mención.

LA MUERTE MÁS MEMORABLE
Tengo tentaciones de dar este premio a la deliciosísima muerte de los pesados Nikki y Paolo, esos dos personajes introducidos con calzador que maravillosamente fueron enterrados vivos... Pero no. Aunque hemos tenido muertes memorables por graciosas, dramáticas, sorprendentes, esperadas y otros motivos... voy a quedarme con la despedida de Charlie. Yo, que no le tenía ningún cariño y deseaba su muerte, me emocioné como no lo he hecho con otra muerte de la serie. Qué secuencia, qué música... qué momento.

UN CAPÍTULO
Este es probablemente el apartado más complicado... ¿Un capítulo? ¿Uno? Podría elegir aquel piloto doble que nos introdujo a la serie.. Podría hablar del maravilloso The Constant (pero que como lo mencionaré después, lo obvio). Podría hablar de muchos finales de temporada o comienzos. Me vienen cientos pero voy a destacar el último episodio de la cuarta temporada "There is no Place Like Home". Este episodio nos dió el esperado reencuentro de Penny y Desmond, movió la isla, mató a varios personajes principales, descubrió que el carguero era "malo" y nos enseño a un Locke muerto. Pero lo más relevante quizá fuera ver a esos Oceanic Six saliendo de la isla. Cuando empezamos a ver la serie pensábamos que verles salir sería el final... ¡¡Ilusos!!

UN PERSONAJE
Me hace gracia cómo ha ido cambiando esta categoría con el tiempo. Empecé siendo fanísima de Locke, al que acabé odiando. También tuve mi época de amar a Juliet. Jacob y el humo negro, son esos caín y abel que concentran todas las preguntas de la serie. Hurley y Faraday siempre fueron especiales. Si dijera quién es mi favorito, probablemente diría Desmond pero le voy a dar este "premio" a Ben.

Desde que fuera Henry Gale, Ben ha sido el personaje más enigmático y que más he disfrutado odiando de toda la serie. Nunca sabías qué estaba planeando y su egoísmo nunca ha encontrado límites. Qué pena que esta última temporada ha tardado en salir de ese ensimismamiento en el que estaba.

ESA PAREJA ESPECIAL
Ah... esos Desmond y Penny siempre vienen a mi cabeza y para mí será LA pareja, pero como van a ser los reyes de otra categoría, voy a mencionar a otros. El trío Jack, Kate, Sawyer y eventualmente Juliet es cansino desde hace mucho así que me voy a quedar con los adorables Rose y Bernard... aún recuerdo lo emocionante que fue su primer encuentro dentro de aquella emotiva secuencia de reunión. Aún lloro xD

UN TEMA MUSICAL
La banda sonora de Lost siempre ha sido especialmente reseñable entre los soundtracks televisivos. Sin ella, la serie no sería lo mismo y no en vano hace unos meses decidí hacerle un homenaje en este mismo blog. Sin los golpes de efecto, sin las melodías emotivas o de aventura, sin esos videoclips de final de episodio que nos regalan a veces... la serie no sería lo mismo. De los muchísimos temas que me gustan de la serie me voy a quedar con el "There is no Pace like Home". ¿Qué tema utilizarán para despedir la serie para siempre? No puedo esperar a saberlo.

UN MOMENTO INOLVIDABLE
Ah!, The Constant. Qué gran capítulo... ¡¡Y qué gran momento nos regaló!! Lloré ríos cuando después de tantos flashes, tantos flashbacks y tanto amor por parte de ambos... Desmond y Penny por fin hablan después de tantos años. Es la gran historia de amor de la serie y ese momento es su clímax, aderezado con mi otro tema favorito, por cierto. Pinchad en la foto para ver el vídeo.

Y aquí se acaba este pequeño homenaje a una gran serie que me ha hecho vivir grandes momentos y de la que ahora me tengo que despedir. ¿Qué vamos a hacer sin LOST en nuestras vidas seriéfilas? Desde luego es un hueco difícil de cubrir pero... ¡Qué demonios! Yo no quiero cubrirlo. Lost siempre estará ahí, siempre será especial, siempre será la serie que más cosas me ha hecho sentir, la que me hizo entrar en este mundo de las series a ritmo de USA, la que me tuvo cinco años teorizando. Sí, ha tenido sus altibajos pero siempre tendrá un lugar muy especial en mi imaginario televisivo y en el de mucha gente. Ahora es vuestro turno de reseñar vuestros momentos favoritos de la serie.

jueves, 28 de enero de 2010

Conociendo a Los Hermanos Donnelly

Mi intención es ir recuperando series que he visto pero que, por los motivos que sean (vagancia, mal momento o visionado pre-blog son los más comunes), no he comentado en el blog y voy a estrenarme con The Black Donnellys. No contiene spoilers.

Los Hermanos Donnelly, como se ha bautizado en España, es un drama negro cuyo creador, productor ejecutivo, guionista y director de algunos episodios es mi amadísimo Paul Haggis y Robert Moresco. Para el que no lo sepa, la serie se centra en cuatro hermanos que viven en Hell’s Kitchen, el barrio irlandés de Nueva York, con facilidad para meterse en problemas que, por ciertos acontecimientos, acaban enfrentados a la mafia italiana. Todo hay que decirlo, el punto de partida a nivel perfiles de personajes y mafias está repleto de clichés y estereotipos que pueden echar para atrás o hacer a la serie pretenciosa pero, a mí, no me molesta. Para calentar el ambiente y meteros en cuestión iba a poner la excelente y directa cabecera pero, como me es imposible encontrarla, voy con una buena promo.



De primeras, hay que decir que no es una serie NBC. Yo me sorprendí mucho de que la cadena eligiera algo con este perfil tan concreto (y violento) para su primetime y, efectivamente, pronto quedó claro que Los Donnelly no eran carne fácil de digerir por la audiencia de las network. Acabó cancelada tras 8 episodios, y pudimos los 5 últimos gracias a su emisión online.

El piloto es excelente. Uno de los mejores que he visto. Pone todas cartas sobre la mesa, presenta a los personajes de forma clara y efectiva, deja muy claro el tono que tendrá, el nivel de violencia y de humor negro, la dinámica del discurso diegético por parte de un narrador testigo que cuenta los hechos desde su punto de vista, otorgando a la serie un ritmo muy peculiar que aligera los episodios.

El primer gran acierto es la fuerte empatía que se crea con el personaje protagonista, Tommy Donnelly. Ya desde el principio no sólo te preocupa sino que deseas que todo le salga bien. Las tramas del mundo mafia, con sus venganzas, sus esbirros, sus trampas, sus engaños, lo sucio y oscuro proporcionan un universo muy atractivo aunque, realmente, el mayor enemigo de los hermanos son ellos mismos.

Es un título muy atractivo a nivel visual, de personajes y de guión que resulta muy entretenido de ver con un final aceptable a pesar de haber sido cancelada. Su gran fallo llega como consecuencia de su temprano final. Hacia la mitad de la serie, se percibe la intención de sacar nuevas líneas de trama para cada uno de los protagonistas, aunque siempre compartan algo, y se crea un enmarañado que podría haber sido interesante de cara a desarrollarlo con tranquilidad a lo largo de la temporada, pero la noticia de la cancelación supongo que provocó una necesidad inevitable de ir cerrando y reconduciendo las historias hacia un final común y cerrado. Bajo mi punto de vista se hace con mucha maña pero esos episodios se hacen algo más tediosos y caóticos, algo nada positivo al tratarse de una serie con tan pocos capítulos. A pesar de todo, se perdona y se disfruta enormemente.

Por hablar brevemente del tema, el cast es muy acertado y tiene algunas caras conocidas. La chica de la historia es Olivia Wilde, eterna número 13 de House. Nicky Cottero es uno de los italianos que complica la vida a los hermanos y está interpretado por el carismatico Kirk Acevedo, a quien hemos visto como Charlie en Fringe. Otros son Billy Lush (Generation Kill) o Jonathan Tucker (recientemente visto en White Collar).

En definitiva, The Black Donnellys es una buena serie que ha pasado desgraciadamente desapercibida y que gustará, sobretodo, a aquellos que disfruten del género. Si buscáis un título entretenido, de calidad, rápido de ver y barato (11 euros en Media Markt) poned a los Donnelly en vuestra vida.


domingo, 6 de diciembre de 2009

Conoce a Jack y Bobby McCallister

Hace poco decidí dedicar una entrada a uno de mis creadores de referencia, Greg Berlanti, y fue esa entrada la que me recordó esta serie de la que había visto algún episodio suelto de Jack & Bobby cuando la emitían en La 2. Decidí ponerme con ella y diré que Berlanti demuestra una vez más que tiene una sensibilidad especial para hacer series familiares y corales.

Este título se estrenó en la WB en 2004, a mitad de emisión de la fabulosa Everwood, y la verdad es que es un título poco característico de la cadena. La serie retrata la juventud de Jack y Bobby McCallister, dos hermanos de los cuales uno se convertirá en presidente de los Estados Unidos en 2049. Ambos viven con su madre, Grace, una catedrática con mucha inteligencia y carácter que marcará cada día de sus vidas.

Cada episodio está estructurado con entrevistas tipo documental de personas que hablan, en 2049, del presidente y de episodios de su vida y su administración. Estas historias siempre se complementan con el flashback del momento correspondiente de la juventud de la familia. Realmente se nota mucho que sus productores son los de Everwood y El Ala Oeste de la Casa Blanca ya que es como una especie de mezcla entre ambas. Los títulos de crédito presentan muy bien esta idea de "todo presidente fue adolescente".



Al contrario de lo que puede parecer en un principio, esta no es una serie de instituto. No. Es una serie sobre la familia, sobre la importancia de la adolescencia, sobre buscar tu lugar en el mundo y cómo lo que haces te va moldeando como persona. La serie se centra sobretodo en Bobby, el más especial de los hermanos: listo, de menta abierta, curioso y de buen corazón. Grace, la madre, es otro personaje excepcional. Todas las secuencias y diálogos protagonizados por ambos son una lección de cómo enfrentar a dos personajes fuertes de forma inteligente y con muchos significados.

Jack es un adolescente más estándar si se mira más superficialmente, pero poco a poco uno se va dando cuenta de cómo se siente a la sombra de todo el mundo, incluido ese hermano pequeño que le idolatra.

Lo mejor de la serie es esa fusión de temas. Siempre hay alguno principal como política, religión, amistad, confianza, la muerte, las decisiones difíciles… etc, y se cuenta desde la perspectiva de los diferentes personajes de forma brillante y con mucho ritmo.



¿Lo malo? Dos cosas. La primera con respecto al contenido y es que a mitad de temporada baja el nivel. Se nota la, probable, presión de la cadena por hacerla “más WB” y los temas interesantes se pierden entre líos de faldas. Las entrevistas del futuro desaparecen, hasta el físico de Grace se hace más juvenil y los episodios se hacen, en definitiva, más prescindibles. Menos mal que rápido recupera la forma, aunque no del todo, vuelve un poco a su esencia.

La otra es que la serie fue cancelada por baja audiencia pero el éxito de crítica y nominaciones a globo de oro hizo que se le concediera temporada completa y cuenta con 22 episodios y un final en toda regla. Así que, si buscáis una serie corta, que merece la pena, que te hará emocionarte y, a la vez, es dinámica y entretenida, os recomiendo haceros con Jack & Bobby. Otro motivo más para seguir adorando y extendiendo la palabra de Greg Berlanti ;)


jueves, 17 de septiembre de 2009

Cinco motivos para ver Wonderfalls

Quería hablar sobre esta serie antes de que la vorágine de la temporada sea imparable. A finales de verano, cuando acabé Battlestar Galáctica, quería ver alguna serie pendiente cortita que me amenizara la recta final y, sin duda, Wonderfalls fue una elección estupenda.

Brian Fuller, creador, productor y guionista de maravillas como Pushing Daisies o Tan muertos como yo, es el artífice de esta original comedia que nos cuenta las aventuras de Jaye, una joven sarcástica, ácida y bastante antisocial, desde que los animales de la tienda de souvenirs donde trabaja en las Cataratas del Niágara comienzan a hablarle.

Sin spoilers, voy a contaros lo mucho que he disfrutado con la serie a la vez que os digo los motivos por los que deberíais hacerle un hueco cuando podáis.

1. Jaye, loca y borde protagonista, conecta rápidamente con el espectador. Personalmente, me recordaba a mí misma en ciertos aspectos y rápidamente me uní a su causa ;) Jaye es lo opuesto a visceral pero la conexión que se tiene con ella es tan fuerte, que muchas veces la maldecirás por ser tan cobarde en ciertos momentos.

2. El aspecto visual es un denominador común entre las series del creador y esta no es la excepción. Los colores saturados (con mucha presencia del rojo), la decoración muchas veces excéntrica o las originales cortinillas son tres buenos ejemplos de la capacidad de Fuller de crear atmósferas excepcionales.

3. La protagonista está acompañada de un plantel de secundarios geniales y tan peculiares en sí mismos como la propia Jaye. Su madre es para echarla a comer a parte, la hermana comienza cayendo mal pero pronto comprendes porqué es tan metijona y envidiosa, su hermano es ateo y está enfrascado en una tesis sobre la religión, su mejor amiga es casi igual de borde que ella pero mucho más honesta y directa.

Además, en cada episodio Jaye tiene una especie de misión encomendada por los animales y todos los personajes episódicos también resultan muy llamativos. No me olvido ni del repelente “Mouthbreather”, encargado de la tienda donde trabaja ella, ni de Eric, el cutísimo nuevo camarero del bar multiusos de las Cataratas del Niágara.

¿Lo mejor de tener todos estos peculiares personajes? Hay episodios cuya historia (y misión de Jaye) no son tan interesantes pero los secundarios llegan al rescate para hacer el capítulo igual de entretenido.

4. Recientemente, Spidermarga habló de esta serie también y utilizó dos poderosas armas de recomendación a las que me uno xD: Tyron Leitso, el antes declarado cute oficial, y Lee Pace, nuestro queridísimo repostero de Pushing Daisies, que aquí tenemos con más patillas y pelo largo pero igual de mono. Ellas también son monas, sí.

5. Que se cancelara tan rápido es, por supuesto, una pena, pero el hecho de que tenga 13 epiosodios y un final cerrado a efectos, hacen de ella una serie rápida de ver que amenizará tus días sin series semanales o tus vacaciones. Wonderfalls te hace reír, te entretiene, tiene unos diálogos inteligentes, rápidos y elocuentes, no sólo molan sus protagonistas y secundarios sino que, con frecuencia, participan guest stars considerablemente conocidos…

Resumiendo: Wanderfalls ha resultado ser todo lo que prometía y comparto el entusiasmo por ella que otros bloggeros han mostrado a la hora de recomendar la serie. Quizás no sea la mejor serie del mundo, pero seguro que se hace un hueco especial en vuestro imaginario televisivo.

sábado, 5 de septiembre de 2009

All of This Will Happen Again...

.
Sin duda, Battlestar Galactica ha sido mi serie del verano 2009. Comenzó no demasiado bien pero poco a poco me ha ido enganchando hasta atraparme completamente. Los últimos episodios me han costado casi tanto como ver toda la serie… a veces esa lucha interna de acabo/no acabo es muy difícil de superar. Pero por fin lo he hecho y ha sido fantástico.

A nivel general, Battlestar Galáctica es esa serie que nunca pensé que me gustaría pero, sin embargo, ha conseguido engancharme. Efectivamente no era lo que parecía y bajo esa apariencia de naves espaciales y misiones imposibles, se esconde una profunda reflexión sobre la naturaleza humana que va tomando forma poco a poco y llega a su clímax con la última temporada.

Como ya he hablado de la primera, segunda y tercera temporadas, paso directamente a hablar de esta última. Si no has visto la serie entera, te aconsejo que dejes de leer aquí.

El comienzo es descorazonador con una tierra devastada e inhabitable. Todas las esperanzas de una nueva vida se van al garete y eso hace de caldo de cultivo para que todos los supervivientes estén susceptibles ante cualquier cambio o decisión que afecte a su destino. Uno de los mejores momentos de la temporada para mí es la guerra civil que tiene lugar en la agonizante nave. Gaeta no acepta que los cylon campen a sus anchas entre humanos con la confianza de altos cargos. Tiene motivos para no fiarse de ellos y lidera un golpe de estado que crea unos episodios con una tensión pocas veces igualada en la serie.

A esto añadimos otros grandes momentos como Starbuck al piano, la evolución de la relación entre Roslin y Adama, la llegada a la tierra con ese plano secuencia fantástico, lo emotivo de una Galáctica a punto de jubilarse y unos personajes que sienten su pérdida como si de uno de ellos se tratara…

Hay ciertas cosas de esta etapa que no me han gustado mucho y es cuando se pierden en un aburrido drama cylon. De primeras, todo el rollo de la Six embarazada de Tigh me sobra totalmente… sobre todo cuando aparece Ellen como quinto cylon (giro que tampoco he aplaudido) y está en plan “amo a Six”. También me aburría mucho todo lo relacionado con el consejo. Era algo que nunca llegaba a nada. Supongo que ahí está la gracia, en el fracaso de su sistema político.

Daybreak. La primera parte es un interesante preludio al apoteósico final. Un flashback que ahonda aún más en nuestros personajes y sirve para entender mejor ciertas cosas a la vez que ves unos pocos momentos felices de los protagonistas cuando aún no tenían ni idea de lo que les esperaba combinados con una sensación de déjá vu que remite a la frase del título. Otro gran momento de la serie incluye un discurso de Adama y una línea roja y la seguridad de dar a Galáctica una última gran batalla antes de poder retirarse como la nave de la esperanza.

Muchas emociones concentradas en hora y media de final. He de admitir que no es el final que me esperaba. No creía que fuese a haber tanto “prólogo” y pensaba que la batalla sería más larga y complicada. Pero realmente este final trata de dar un cierre a un grupo de personajes tan liado entre sí que requería de un episodio entero para ello. El papel de Hera, sin duda, ha sido esencial, pero digamos que tanta mitología, tantos sueños, tanto elegido y plan de Dios y demás, se ha quedado un poco a la sombra del resto.

Diré que el final tiene lo justo de cruel y lo justo de esperanzador. Después de todo lo ocurrido, Kara descifra el mensaje de Hera y acaban en la tierra. Después de tantos meses persiguiendo juntos un objetivo, al final los personajes no podrían acabar más dispersos. Literalmente. Y no sólo los protagonistas. La humanidad se reparte por todos los rincones del planeta a la vez que Adama busca un lugar donde construir la cabaña soñada, Kara se desvanece para encontrarse con Anders “al otro lado”, Six y Baltar comienzan un nuevo camino, de la misma forma que lo hace Helo, Athena y Hera. Lee ansía como un niño explorar la tierra… Cada uno por su lado, cada uno para buscar su nuevo destino.

Y ese final, con Six, Baltar y la gran frase de la serie “Todo esto ha ocurrido y volverá a ocurrir”. Six cree que esta vez algo ha cambiado pero todo indica que la historia volverá a repetirse. Grande Galáctica. Gracias por este verano trepidante.


Esta entrada está programada. Disculpa si hay algún error.