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domingo, 20 de junio de 2010

Por qué Fringe es una de mis series favoritas (Parte 1: Sin spoilers)

No sé si a vosotros os pasa lo mismo pero es curioso cómo me afectan las series que más me gustan. Por muchas ganas que tuviese de ver un nuevo episodio de Fringe, cualquier rato no era válido. Necesitaba el momento perfecto para sentarme a disfrutarla como no hago con otras series. De la misma forma, he sido capaz de hablar de varios finales y temporadas de otras series y, sin embargo, me ha costado horrores sentarme a escribir sobre mi, probablemente, serie favorita actual.

Como ya os comenté, hace unos días participé en un debate de La Caja de Spoilers sobre la serie y eso me ayudó a verbalizar mis pensamientos y sentimientos, así que ya es hora de explicaros lo que necesitáis saber para convenceros de lo buena que es Fringe. Y lo voy a hacer sin spoilers ya que el debate está repleto de ellos.

Fringe es una serie autoconclusiva y siempre lo ha sido ni ha querido engañar a nadie a este respecto. Empezó en terreno farragoso con unos cuantos episodios seriados con el foco donde no correspondía pero, en seguida, la serie eligió el buen camino. Cada caso de Fringe es interesante, llamativo, original y, además, tiene relación con El Patrón.

A pesar de su autoconclusividad, la trama horizontal está constantemente presente en la serie y siempre hay elementos relacionados con El Patrón, Massive Dinamic y otros que no menciono por no spoilear.

A la vez que la trama principal avanzaba e íbamos conociendo más detalles sobre El Patrón y sus orígenes, los casos se han ido haciendo más retorcidos y peculiares, reforzando así la conexión de todas las tramas en sus episodios. Los primeros casos eran más inocentes, más aislados, mientras que la segunda temporada ha evolucionado de tal forma que la conexión entre la trama autoconclusiva y la principal estaban directamente relacionadas como en “White tulip”.

Para mí, Fringe es la mejor candidata actualmente a cubrir ese hueco que Lost ha dejado y que tanta gente está intentando reemplazar (entre los que no me cuento, por cierto. Lost es Lost y es irremplazable). Fringe juega con grandes misterios, con muchas incógnitas. Tenemos temas de tiempo, conflictos paterno-filiales, compañías misteriosas, personajes con dos caras y muchos secretos.

Pero como decía en el debate, Fringe cuenta con una ventaja y es que sus misterios y preguntas se crean principalmente desde los personajes. El misterio no es ajeno a ellos y han de descifrarlo junto al espectador, sino que las preguntas, las dudas, las sorpresas y la mayoría de misterios de la serie parten de ellos mismos. Evidentemente hay explicaciones ajenas a ellos pero todo está focalizado en ese trío protagonista que son Walter, Peter y Olivia.

Y hablando de los personajes, no puedo seguir sin hablar del elenco tan inteligentemente construido que tiene la serie. Alrededor Walter (impresionante John Noble en el papel), ese personaje cómico y entrañable que a la vez inspira tanta tristeza, se construyen todas las incógnitas de la serie. Sus conocimientos, de lo que es capaz la ciencia finge y todo lo que la rodea es un misterio hasta para él. En su entorno encontramos a Peter, con quien forma el dúo cómico y esa historia paternofilial donde el pasado y la identidad son tan importantes. Por otra parte tenemos a Olivia, un atípico personaje femenino que se deja llevar muy poco por sus emociones hasta el punto de resultar fría. La primera temporada se centró en ella y en descubrir quién era y cuál era su papel en la historia de El Patrón. La segunda temporada ha sido para Peter, su procedencia y su identidad. Ambas historias con Walter siempre como epicentro de todo descubrimiento.

La intención de esta entrada era presentar los motivos que, para mí, hacen de Fringe una gran serie. Una serie interesante, intensa, con unos personajes empáticos, con raciones de humor y de terror, con raciones de tensión y sorpresa. Una serie que es capaz de sorprender y que ha crecido con cada capítulo.

La primera temporada tardó en asentarse y decidir lo que quería ser pero pronto empezó a crecer. Después del parón navideño, allá por el magnífico episodio 15, todos los elementos que la hacen grande explotaron y el crecimiento fue exponencial hasta despedirnos con un finale de aúpa. La segunda temporada no sólo ha conseguido mantener ese nivel al que despidió la primera, sino que poco a poco lo ha ido mejorando, regalándonos una temporada que, para mí, ha sido casi perfecta.

Acabo volviéndome a quitar la espinita de defender a Fringe con respecto a su formato. Hay espectadores que la critican por motivos que, generalmente, considero que son erróneos. La serie nunca ha engañado a nadie. De base siempre ha sido un procedimental y si no te gustan, es probable que Fringe te aburra. Ya he contado que, para mí (que tampoco soy muy amiga de los procedimentales) tiene tantos y variados elementos que la hacen inclasificable y la complementan que puede gustar a todo tipo de espectadores. Sin embargo, comprendo que existan seguidores que no disfrutan de los “fringe de la semana” pero la serie no merece ser criticada por ello. Es como criticar 24 porque se cuenta en tiempo real. Se puede decir que los personajes de Fringe pueden resultar fríos, algunos casos (como aquel del virus informático) pueden estar cogidos por los pelos incluso para una serie como esta o que los misterios no tienen el suficiente interés para uno… Su formato puede gustarte o no, pero eso no la hace mejor o peor.

Dejando ya de alimentar el “párrafo-rabieta”, con esta entrada pretendía remarcar aquellas cosas que, para mí, hacen especial a esta serie que me tiene pegada a la pantalla con cada nuevo episodio. Espero que aquellos que no la hayan visto le den una oportunidad y que aquellos que están recelosos, la miren con otros ojos.

Por mi parte nos vemos en una próximo post donde entraré ya en temas de contenido y de desarrollo de las historias con su correspondiente contenido spoilero.


lunes, 7 de junio de 2010

FAREWELL 09/10: Las comedias

Sigo despidiendo la temporada. Ya he hablado de la polémica despedida de LOST, de los season finales de Supernatural y Brothers and Sisters además de aquellas series que he abandonado y he hecho un repaso general a la temporada. Hoy toca hablar sin spoilers de las sitcoms en mi lista.

Para que aún quede más claro cuales me han gustado más, están colocadas por orden de disfrute en la actual temporada ;)

30 ROCK

Tina Fey sigue en forma. De alguna forma, ha conseguido que las desventuras de Liz Lemon y compañía se mantengan frescas, con ese ratio inigualable de gags por minuto y esa capacidad de no dejar títere con cabeza, especialmente cuando se trata de meter el dedo en la llaga de la NBC.

Los guest star han estado mucho más medidos, no se ha detectado ningún bajón especialmente remarcable y la serie sigue siendo una de las mejores comedias del momento. Como punto negativo, resaltar que, aunque la complicidad está intacta, una temporada más echo de menos más escenas de Jack y Liz juntos.

PARKS AND RECREATION

Este es uno de esos grandes ejemplos de que hay veces que tener paciencia tiene su recompensa. Cuando se estrenó P&R, las aventuras de Leslie Nope no me hacían especial gracia, los personajes secundarios no me aportaban nada y, en general, la serie dejaba mucho que desear. Sin embargo aguanté hasta el final y decidí (ya que con The Office también tardé una temporada en entrar) ver un par de episodios de la segunda.

Y menos mal! Esta temporada ha resultado ser una de las comedias con las que más he disfrutado. Han explotado a los secundarios a tope regalándonos esa pareja que es Ron y April, más presencia de Andy y menos de la aburrida de Rashida Jones. Además, las últimas incorporaciones le han dado un toque fresco. Si dejaste la serie en su primera temporada, es momento de retomarla.

MODERN FAMILY

Para mí, la comedia revelación de la temporada. Creo que se sobredimensionó mucho en su comienzo, cuando empezaron a incluirla en listas de lo mejor de la década y otras absurdeces variadas y eso le ha hecho mucho daño en su último tramo.

Es una comedia familiar con todo lo que ello supone. Tiene moraleja y moralina por un tubo pero es el tono que quiere tener y, si se le acepta, se disfruta mucho. Las familias son originales, prácticamente todos los personajes tienen una comicidad de base envidiable y el equilibrio de tramas está siempre muy bien conseguido.

Ha sido divertida, interesante, tronchante, curiosa y toda una sorpresa por la que a principios de temporada no daba ni medio céntimo. Algunos hablan de un bajón al final de temporada pero yo no creo que exista… simplemente se bajaron los humos con la serie (o Glee eclipsó todo, no lo sé) y se ha detectado como un problema en la serie que yo creo que sólo ha existido en un par de episodios menos buenos. Desde luego yo, con el finale, me tronchaba a cada minuto. ¿Mis personajes favoritos? Manni, Phill y Cameron.

THE OFFICE

Esta temporada ha sido un gatillazo en toda regla. La anterior tuvo algunos naufragios pero supo superarlos. Sin embargo, este año con los currantes de Dundle Mifflin, ha sido decepcionantemente descafeinado con apenas algunos momentos memorables en los cold open (como aquel en español o el de Pam y Jim picando a Dwight en código morse).

Todas las vueltas que le han buscado a la situación (El co-management, la nueva compañía, Darryl, el romance entre Andy y la secretaria…) han resultado totalmente fallidas. Una pena porque The Office solía ser mi comedia en emisión favorita.

BETTER OFF TED

Normalmente, en estos post de despedida de temporada, hago uno con mis series canceladas pero como este año Better Off Ted ha sido la única que me ha afectado, queda en el farewell a las comedias.

La regaladísima segunda temporada de esta marciana comedia empezó muy bien pero se fue desinflando a medida que avanzaban los episodios. Reconozco que en general ha tenido grandes altibajos pero los altos eran tan buenos que el viaje ha merecido la pena. Especialmente tenía mucho cariño a los dos científicos, que me han regalado muchas risas, y a la gran Verónica, excelente Portia de Rossi en el papel de jefaza. Te echaré de menos, Veridian Dynamics.

HOW I MET YOUR MOTHER

Vaya por delante que nunca fui de las más fanáticas de How I Met. Disfruté mucho de la segunda temporada y parte de la tercera pero el resto me entretenía y ya. Evidentemente siempre ha tenido momentazos sueltos.

Dicho eso, creo que la palabra que define esta temporada de la serie es BLA. No me ha dicho nada, ni me ha hecho reír en general, ni me ha interesado ninguno de los giros y, en general, la sigo viendo por costumbre. Además, me molesta especialmente que le hayan dado tanto rollo al tema de la madre cuando desde el principio era una excusa para la serie y ya está! No hay necesidad de jugar con misterios tipo "oh, le hemos visto los tobillos" en una serie como esta. Sobra. Si sigue así el año que viene (y no la cortan ya), me temo que se caerá de mis visionados semanales.

Y hasta aquí mis comedias de la temporada. También debería incluir Accidentally on Purpose, pero hablé de ella en las abandonadas. Ahora en verano he decidido darle una segunda oportunidad a Community ya que todo el mundo habla maravillas y me da la impresión que es “de las mías”.

Y vosotros ¿Qué relación habéis tenido con vuestras sitcoms?¿Alegrías?¿Decepciones? Contadme!




lunes, 31 de mayo de 2010

Meme: Farewell Temporada 09/10

Dos de las series que más he disfrutado últimamente, Fringe y Breaking Bad, aún tienen una entrada pendiente en este blog. Me está costando muchísimo escribir sobre aquello que hace geniales a ambos títulos y, con el caloraco de estos días, apetece algo más ligero y fresquito…. Y ¿Qué mejor que un meme para despedir la temporada que ya prácticamente se ha ido?

La idea es contestar a las secciones teniendo siempre en mente esta temporada que acaba de terminar y contestar sin spoilers para que todo el mundo pueda disfrutarlo… Espero que os animéis y leer muchas despedidas por ahí! ^^

La nueva serie que recomiendas.
Parenthood. Aunque hay otras series nuevas que probablemente recomendaría si me preguntaran, este drama familiar es el nuevo título más interesante. Buenas historias, mejores personajes y ese tono realista que tanto me gusta. ¿Su asignatura pendiente? La empatía con el espectador.

La nueva que nunca debió ver la luz.
Creo que el título más soporífero que he tenido que aguantar esta temporada fue Eastwick. Eso sí, decir que en un meme anterior puse que Spartacus era una de las más esperadas y resultó ser un bluff total (para mí).

La que no pensaste que te gustaría.
No daba ni medio duro por Modern Family, ya que tenía pinta de comedia familiar totalmente random. Sin embargo, me cautivó totalmente desde aquel gag de El Rey León… y me ha mantenido ahí hasta el final.

La que más esperabas cada semana.
Fringe. Sin ninguna duda. Aún tengo pendiente una entrada sobre lo grande que ha sido esta temporada pero me cuesta especialmente escribir sobre ella porque no soy capaz de expresar lo genialísima que es :P Pero pronto caerá, lo prometo.

La que ha perdido fuelle.
The Office. Quizá podría decir alguna otra pero esta es la que más me duele ya que hace nada era mi comedia actual favorita. Esperemos que la séptima remonte y que sea la última. Hay que despedirse a tiempo.

La que te ha sorprendido gratamente.
Iba a poner Parks and Recreation pero como la voy a mencionar en otra categoría y no me quiero dejar a los Lions fuera del meme, digo Friday Night Lights. Después de la maravilla que fue el tercer año de la serie, era un poco escéptica con respecto a otra temporada y resultó no sólo ser aún mejor sino estar a la altura de la primera. Si es que no se por qué me sorprendo…

La miniserie.
Voy a decir The Pacific a pesar de no haberla acabado aún, porque lo que he visto no sólo es impresionante sino que (¡viva la polémica!) además ha confirmado lo que predije: es mejor que Hermanos de sangre. Una mención especial a The Prisoner, raruna como ella sola pero con muchos detalles interesantes.

La que todo el mundo adora y tú no lo comprendes.
Este año las cosas se han calmado un poco entre los fans de estos geeks, pero es sigo sin poder con The Bing ang Theory. Tampoco acabo yo de verle la gracia a Chuck, que tantos y apasionados seguidores tiene.

La que tú amas y la gente ignora.
Seguramente Fringe podría entrar en esta categoría y todo. Pero diré que me sorprende la poca repercusión que tiene United States of Tara. Es cierto que su primera temporada no fue ni mucho menos redonda pero, con el tono ya cogido, esta segunda ha sido fantástica no, lo siguiente.

La que dejaste y ahora te arrepientes.
No es que me arrepienta especialmente, pero me pregunto si tuve poca paciencia con Nurse Jackie. Después de su brillante piloto, la cosa fue a peor con cada episodio para mi gusto pero leo a mucha gente encantada. Y True Blood… Si hubiera seguido ¿Estaría ahora entre aquellos que disfrutan de lo paródica que es?.

La que debería haber terminado.
Mirad que odio series a las que deseo todo el mal pero voy a poner una que amo: Supernatural. Esta debería haber sido su última temporada y los Winchester deberían haberse despedido para siempre con ese magnífico episodio final que ya alabé en su día.

La del maratón
Bones. Bones. Bones. A comienzos de Octubre del año pasado comencé inocentemente la serie en un tramo gripal de mi existencia. Poco más de un mes después ya estaba al día con la emisión de la quinta temporada. No hace falta que diga más ¿no?

La que has echado de menos.
Pues hay muchísimas series que echo de menos en algún momento pero creo que procede colocar Everwood aquí. Primero porque Life Unexpected me dio falsas esperanzas de encontrar una humilde sustituta. Tampoco ayudó que por fin conseguí que Felipe de serieina la viera y amara… y me ha dado una envidia inexpresable.

La cancelación que has maldecido.
¿Puedo decir New Amsterdam? xD No, va. Ya lo tengo (casi) superado. Este año podría decir que me duele la cancelación de Better Off Ted, una simpática y marciana comedia que disfrutaba… Pero tampoco me va a causar un trauma a lo Verónica Mars, la verdad…

La renovación cansina.
Smallville o Dos cacas y media. GET. OVER. IT.

Ese cliffhanger malo para tu manicura.
Me voy a comer las uñas con Fringe todo el bendito verano, pero la reina de esta categoría es Dexter. La brillante cuarta temporada, la mejor de la serie, nos ha dejado con un game changer en toda regla. Que vuelva ya!

Esa pareja que te ha hecho llorar
Ese episodio 100 de Bones ha sido un antes y un después en la historia de Booth y Brennan, devastador para algunos, esperado por otros… Pero ya que les hemos tenido que despedir, hago una última mención a todas esas parejas que me hicieron llorar como una magdalena en el final de perdidos. Tengo testigos.

Esa otra que te ha hecho reír
La pareja del año, por no repetir a Liz y Jack hasta la saciedad, van a ser April y Ron. ¡Quién me iba a decir a mí hace un año que ahora contaría a Parks and Recreation entre mis comedias más divertidas! En esta divertidísima segunda temporada, ellos dos han sido sin duda los que más carcajadas me han regalado.

La season premiere que te dejó los ojos como platos
Como Flashforward no se merece ni media mención y meter Breaking Bad es algo tramposo (ya que he empezado con la temporada actual tarde), no me cuesta mucho acordarme de House para esta mención. Para mí, la serie ha sabido mantenerse fresca con cada temporada y actualmente lo está demostrando… y ya lo dejó bien claro con aquel fantástico episodio doble de comienzo de temporada. Una delicia.

La season finale que viste al borde del sofá
A pesar de que esta temporada he tenido season finales tremendamente intensas y emocionantes (véase Fringe, Supernatural o Brothers and Sisters), sin ningún tipo de duda es LOST la reina de esta categoría. Después de la decepcionada sexta temporada que estábamos teniendo, esperaba con más ganas otros finales. Sin embargo, el “The End” de Lost me tuvo dos horas al borde de la butaca, viviéndolo todo intensamente, llorando más de lo que esperaba, aplaudiendo y, en definitiva, disfrutando a tope. Sí, por si alguien aún no lo sabe, yo soy pro-final.

Menciones especiales.
Categoría comodín para no dejar sin mencionar brevemente otras cosas destacables de series como los últimos segundos de Misfits, el bajón que Glee ha dado para mí tras el parón, el vicio que he pillado a The Amazing Race, los inigualables Walker, los multiversos de Padre de Familia o el sombrero de Timothy Olyphant.

Y hasta aquí el meme. Os parecerá largo pero he tenido que quitar categorías y todo... porque una se pone a hablar de series y es que no para!. Espero que os haya gustado y que os incite a hacer vuestro propio meme-homenaje a la temporada que se va!

Ya se han apuntado al meme: Basura y TV, Con series y a lo loco, The O Blog, Serieina, 4:3 - 16:9, Freakscity, En algún lugar de la tele, Gudtivi Inc, El diario de MacGuffin, Como un Fenix, Yorchseries, Cajón de Sastre.. ¿No está el tuyo? Déjame un comentario! ;)



jueves, 27 de mayo de 2010

Las pocas perlas de American Idol 9

Nunca pensé que dedicaría una entrada a American Idol en este blog. Es un concurso al que no había prestado demasiado la atención. Como mucho veía algún vídeo suelto en youtube y poco más. Pero cuando vives en los USA es complicado escapar de él y desde entonces lo he ido siguiendo.

Por algún motivo que desconozco, este año ha sido el de salir del armario con respecto a los programas de no ficción. La bloggosfera y twittersfera está plagada de TARistas, Survivoristas, BigBrotheristas o Projectranweyistas, por mencionar algunos… así que yo salgo del armario con American Idol xD Aprovecho para confesar también que veo Top Chef y que me he unido a los fans absolutos de The Amazing Race.

Esta temporada de Amerian Idol ha sido un despropósito absoluto. El casting inicial prometía mucho, aunque menos que otros años, y había mucho talento. Desde que veo el concurso siempre defiendo a los americanos en el sentido de que, generalmente, suelen echar más o menos a gente que corresponde. Hay excepciones, por supuesto, y grandes… pero bueno, más o menos suelen ser consecuentes con el que canta a puro gallo.

Sin embargo este año no ha sido así. Ya desde el inicio del programa empezaron a eliminar a los concursantes con más potencial como Lilly Scott o Alex Lambert y dejando a gente sin talento ni interés como Tim Urban, Aaron Kelley o Casey James, ese guaperas estandar que absurdamente ha llegado al Top 3.

Iba a hacer un repaso rápido a los concursantes pero realmente no tiene mucho sentido, prefiero referenciar las que para mí han sido las mejores actuaciones de la temporada. Hablaré del resultado final tras los vídeos.

Siobhan Magnus – Think
Cuando empezó el concurso no daba nada por Siobhan. Nada. Pero ya muy pronto en la competición nos regaló este tema de Aretha Franklin y nos dejó a todos con la mandíbula en el suelo con ese final.

Crystal Bowersox – Give me one reason
Este tema de Crystal demuestra porqué merecía llegar a donde ha llegado. Desde el comienzo del programa quedó claro su talento y aquí está sencillamente impresionante en todos los aspectos. Probablemente mi actuación favorita de ella.



Lee DeWyze – Hallelujah
Habla por sí mismo. Es curioso… Lee empezó siendo uno de los que menos me gustaban, sus actuaciones no me decían nada y él me inspiraba desconfianza. Semana a semana fue creciendo hasta el punto de convertirse en mi favorito para ganar. Con este tema me dejó sin habla.



Andrew García – Sugar, we’re going down
Aunque no tenía la major voz, me enamoré de ella (y él) desde que cantó aquel tema de Paula Abdul en la Hollywood round. Esa versión de una canción de Fall Out Boy que siempre me ha gustado ha sido mi actuación favorita de Andrew y una de mis versiones favoritas.



Alex Lambert – Trouble
Quizá no era especialmente fan de Alex pero nunca ha habido duda que tenía una de las voces más originales entre los chicos. Esta fantástica actuación hizo infinitamente más dolorosa su injusta expulsión.



Lilly Scott – En general
Era de mis favoritas al comienzo del concurso. Lo tenía todo: Talento, presencia en el escenario, voz de lo más especial... Un soplo de aire fresco en todos los sentidos. Su expulsión fue realmente insultante. Podéis verla ya en concurso en con este temazo o este otro, pero yo voy a poner la actuación en la Hollywood week: la que me enamoró.



Didi Benami – Rhiannon
Ah Didi... Qué llorona era pero qué especial y dulce eran ella y su voz. Empezó muy bien pero los jueces se cebaron con ella, la confundieron y entre sus machaques y que ella perdió el norte, tuvimos que despedirla antes de lo que merecía.



Michael Lynche – Ready For Love
Nunca fui fan de Mike. No soporto su rollo de tio seductor sensiblero, siempre con canciones de amor y ese sobre esfuerzo de ser como un osito de peluche. Con cada actuación se me hacía más cansino. Pero sí, tiene buena voz y ha tenido una actuación memorable. Aquí está.



Siobhan Magnus – Paint in Black
Hora de volver a la gran Siobhan, que abandonó el concurso mucho antes de tiempo (en favor de mamarrachos como Casey o Aaron). Esta es su otra gran actuación junto a Think. Ese drama, ese vestido... esa voz.


Casey James – Jealous Guy
Este concursante nunca me gusto y es vergonzoso que llegara al Top 3 con su voz de cabra balando… Pero sí quiero destacar esta actuación suya, la única que me ha gustado y una de mis favoritas de aquella noche.


Lee DeWyze – That’s Life
Iba a poner su versión de “The Boxer”, otra mis actuaciones favoritas de Lee, pero me decanto por este de Frank Sinatra. Me gusta muchísimo Sinatra y cuando ví que era el tema de aquella noche temblé. Además de Lee, sólo Crystal salió airosa esa noche. Pero lo de Lee fue, para mí, grande.



Crystal Bowersox - Up to the Mountain
Último momento de Crystal en el escenario de American Idol y sin duda uno de sus mejores temas y una de las mejores actuaciones de toda la temporada: vocal y rítmicamente perfecta y con un sentimiento envidiable.



Y hasta aquí esta ristra de temas. Ahora toca comentar los resultados y es que llegados al Top 2, cualquiera de los dos finalistas merecían ganar. Por su parte, Crystal ha sido una artista desde el principio y ha demostrado su talento y su personalidad en cada una de sus actuaciones. Lee empezó en la sombra, y no me gustaba nada, pero poco a poco ha ido creciendo hasta llegar al punto en que sus actuaciones eran de lo mejor de la noche. Tiene una voz rota que personalmente me encanta pero le falla su personalidad nerviosa y algo rancia.

¿Creo que Lee Dewyze merecía ganar American Idol 9? Es difícil decir teniendo en cuenta la cantidad de talento que se fue al retrete a medida que avanzaba el concurso. Pero llegado un punto, cuando se fue Siobhan podría decir, que para mí Lee se convirtió en ganador por sus posibilidades, su evolución y su voz, y semana a semana me lo demostró. Salvo el final. En la final estuvo distante y frío, algo que se acentuó con la impecable noche que nos regaló Crystal con sus actuaciones. Me alegro que haya ganado Lee no sólo porque se lo merece y así lo quería sino porque tampoco dudo que Crystal vaya a tener problema para conseguir que le produzcan un disco, sinceramente.

Aquí el momento en el que se desveló el ganador y una interpretación de "Beautiful Day" por parte de Lee mucho mejor que la que hizo en la final. Aquí demuestra que tiene lo que hay que tener para ser un American Idol.






miércoles, 26 de mayo de 2010

FAREWELL 09/10: Adiós serie, Adiós.

El cadáver de LOST aún no se ha enfriado (y menos según lo están tratando algunos) y todavía cuesta pensar en escribir sobre otras cosas, pero hay que seguir con nuestras vidas televisivas. La temporada ya se nos va y hay que seguir despidiéndola. Ya he hablado de varios finales de temporada pero hoy las protagonistas son esas series que he ido abandonando por el camino.

Es curioso cómo las cosas cambian con el tiempo. Yo hasta hace nada era de ese tipo de seriéfilo al que le cuesta mucho abandonar las series a medias. Pero últimamente me doy cuenta que ya no sólo no me cuesta tanto ser más selectiva sino que no me da ninguna pena dejarlas cuando se que ya no me aportan nada. ¿Por qué no lo hice antes? Podría haber reciclado muchas horas en ver otras series que merecen más la pena…

Gossip Girl.
Me resulta gracioso pensar la manía que le tengo ahora a esta serie y lo mucho que me gustaba allá en la primera temporada. El año pasado empecé a notar el cansancio y el desinterés y hacia la mitad de la temporada lo dejé. Con la tercera decidí darle una segunda oportunidad… Después de un visionado para entendidos de lo que me faltaba me puse con ella pero, tras dos o tres episodios, definitivamente supe que había perdido todo el interés en la serie y sus personajes. No me da ninguna pena dejarla.

Life UnExpected.
Otra que tal. Ya dejé claro en mi ultimo post sobre el nuevo drama de CW, que todo lo bueno que prometía con aquel piloto que nos enamoró a muchos, no ha se ha cumplido y ha decidido ser una serie simplona, repetitiva y tipiquísima. Una pena, me apetecía un drama familiar de tono inocente… Hace tiempo que no tenemos.

White Collar
De momento está en stand by, no por mis ganas de verla sino por los comentarios de que la última etapa de la temporada mejoró considerablemente. Me cuesta creerlo. Siempre fue muy tontorrona y los casos no eran lo que esperaba de ellos. Después de aquella resolución a la remanguillé del cliffhanger de mitad de temporada me sentí tan estafada que ahí acabó mi relación con la serie. Probablemente para siempre.

Castle
Siempre he dicho que Castle era prescindible. Los casos son predecibles, nada interesantes y la química entre los protagonistas totalmente nula. Pero Nathan Fillion era tan divertido y encantador y su familia (madre e hija) nos regalaban escenas tan molonas que yo seguía y seguía. Pero ya no. Tras cinco episodios de la segunda me di cuenta que los pros ya no eran suficientemente fuertes para ganar a los contras. Y no, no me creo que haya mejorado.

Accidentally on Purpose
Este es otro de esos títulos que eres consciente de que es simple y prescindible. Una de esas series que entran de lleno en la lista de placeres culpables. Y lo era. Tengo un amor especial incontrolable por Jenna Elfman desde Dharma y Greg, y su acompañante masculino hacía el viaje más que interesante. Pero poco a poco perdió la parte de “placer” y se quedó sólo con el “culpable”. A mitad de temporada cayó de mi lista.

Flashforward
La gran decepción de la temporada. Eso les pasa por crear tanto hype y no saber respaldarlo medianamente. Su absurdo intento de hacer una serie más o menos autoconclusiva a partir de un detonante tan tan seriado nunca lo comprenderé. Fue su gran fallo… No intentes hacer un Lost autoconclusivo porque no se puede.

One Tree Hill
En este caso el abandono ha sido más de forma natural. Ya desde la temporada cuatro la cosa empezó a bajar considerablemente, llevándonos por una serie de tramas cada vez más absurdas y unos personajes que ya no decían nada. Pero “Los Scott” me tenían pegada y decidí acabar la sexta. Ellos mismos pensaban que sería la última por lo que me funcionó totalmente como final de serie. Ví los dos primeros de esta temporada y ya fue la sentencia definitiva: para mí, OTH tiene seis temporadas. Fanesia pura.

10 Things I Hate About you
Esta fue una serie perfecta para el verano pasado. Entretenidilla, ligerilla y simpática. Y mantenía lo suficiente el espíritu de la peli. Pero desde que ha vuelto del largo parón no me hace ni pizca de gracia. Siempre fue una serie tonta pero no me importaba. Ahora sí. Ahí se queda.

Make it or Break it.
Me doy cuenta de que el verano es el mal, me hace ver todas estas chorriseries. Siempre fui consciente que este culebronaco de gimnastas era malo con ganas pero enganchaba taaaanto. Pero cuando volvió, ya había perdido todo interés y no tengo ninguna intención en recuperarlo.

V
Acabo con una que decidí que el que yo siguiera con ella o no dependería de su futuro. Si acababa, hacía el esfuerzo por seguir (me quedé en el parón) y acabar. Si seguía, pasaba olímpicamente de ella. Como ha sido lo segundo, pues otra que se queda por el camino. Me da demasiada pereza y no me llama especialmente seguirla.


Me sorprende la cantidad de abandonos que he tenido esta temporada pero cuando cada vez se dispone de menos tiempo para ver cosas, hay que volverse más exigente y selectivo (y ver cosas como Drop Dead Diva xD). Vosotros ¿Qué series habéis abandonado?




lunes, 24 de mayo de 2010

Cuando dejaron de estar Perdidos

Aunque siempre he sido de la opinión de que finales como el que hemos vivido hace escasas horas hay que reposarlos y digerirlos, aún tengo la piel de gallina como resultado del cierre de una serie que ya ha hecho historia y creo que necesito expulsar todo lo que siento out of my system.

Cuando el ojo de Jack se ha cerrado y LOST se ha despedido para siempre, las 800 personas que éramos en la sala de cine que llevaba toda la noche ansiosa por ver ese final no han aullado, gritado ni vitoreado. En su lugar me ha abofeteado un fío aplauso y muchas caras decepcionadas. ¿Por qué?

Seguramente había poca gente con menos expectativas que yo. La sexta temporada no la he disfrutado demasiado, salvo momentos puntuales, y no sabía que esperar del final. Sin embargo creo que es el mejor cierre que podría imaginar. ¿Qué ha echado en falta la gente? ¿Por qué tanta sensación de haber sido timado?

LOST nos ha contado la vida de un grupo de personas unidas por un factor común: La soledad. Todos ellos se encontraban solos en el mundo, hundidos en sus miserias personales, sufriendo sus malas decisiones y sus errores. ¿Qué ha supuesto la isla? La isla ha sido el lugar donde todas esas almas perdidas se han encontrado y han conseguido darle sentido a su vida de una forma u otra.

Algunos lo han conseguido con amor romántico, otros con la libertad, otros con el calor de un hijo y otros con la reconciliación de su amor. Ya cuando Desmond empezaba a hacer de las suyas en la realidad alternativa, que no ha resultado ser otra cosa que la sala de espera del cielo de Jack, hice una entrada donde afirmaba que EL AMOR ES LA CONSTANTE DE LOST. Este final no ha hecho otra cosa que confirmarlo.

Unos escapan de la isla, otros deciden permanecer en ella. Otros hace tiempo que se marcharon. Todos morimos algún día, unos antes, otros después, pero lo que queda al final de tu vida es reencontrarte esos recuerdos que te enseñen que tu vida a merecido la pena y al haber vibrado con todos esos sentimientos. Eso es lo que hemos visto en la despedida de Lost.

Jack ha muerto y durante numerosos flashforwards hemos sido testigos de cómo se iba orquestando una especie de cielo intermedio con todas aquellas personas que han dejado huella en su alma. Gracias a él hemos sido testigos de cómo personajes se reencontraban con sus amores perdidos y encontraban la paz.

Hurley suelta un discurso a Sayid muy similar al de Christian para Jack. Debe aceptar que es un buen hombre, soltar lastre y dejarse ser feliz. De la misma forma que él se reencuentra con Shannon, el resto de personajes encuentran lo que les falta para estar completos y juntos pasar al otro lado. Ya no es es vivir juntos y morir solos.

Jack comprende todo esto y por fin, con una sonrisa en los labios, acepta su destino al igual que lo han hecho o harán todos los demás personajes que han pasado por la isla. Han obtenido la redención.

Ahora. ¿Todo esto anula lo vivido? No. Todos los acontecimientos que hemos presenciado en la isla son completamente reales. Esa redención obtenida por los personajes se enlaza directamente con el misticismo de la serie, con esos dos dioses caprichosos. Caín y Abel jugando con la humanidad, probando sus límites, sus fortalezas y sus flaquezas.

Al igual que reza la famosa cita de Drácula, los personajes han cruzado océanos de tiempo para encontrarse. Han tenido que superar muchas pruebas para entender su destino y finalmente lo han logrado. Esas pruebas han tomado la forma de Dharmas, osos polares y escotillas, pero podrían haber sido cualquier cosa que les hiciera encontrarse a sí mismos y a aquellos que les completan. Jack lo ha hecho unos minutos antes de morir y por ello se ha ganado un cielo envidiable. Otros quizás lo conseguirán en vida, quién sabe.

Por todo lo dicho creo que este era el final perfecto para LOST. De una forma intensa, emocionante y emotiva han conseguido completar la construcción de unos personajes con los que hemos vivido de todo. Han conseguido mostrarnos ese final feliz al que llegarán antes o después.

Pero no quiero acabar sin decir que no sólo el destino es importante sino que el camino andado también lo es. LOST nos ha dado seis años de emociones fuertes, de momentos inolvidables y nadie puede negar que haya calado hondo. Una amarga despedida puede enturbiar el recuerdo de lo vivido pero no dejéis que os ciegue. Yo me considero afortunada porque este final ha sellado de una forma brillante e inolvidable todo el camino que he vivido junto a la serie y sus personajes.

Hoy más que nunca, y ya a modo de cariñosa y dolorosa despedida a una de las series que he vivido más intensamente, hay una frase que resume de muchas formas el final:

See you in another life, brother




viernes, 21 de mayo de 2010

From Pasadena with Love

Este es el cuarto año que disfruto de la familia Walker. A estas alturas de la película es muy complicado renovar los cientos de halagos y bondades que ya he dicho sobre Brothers and Sisters tras ver sus primer, segundo y tercer años. Aunque los primeros tres párrafos son aptos para todos los públicos, es difícil hablar de una cuarta temporada sin spoilear. Para convenceros de lo buena que es, tenéis las tres entradas anteriores :P Huid de esta si no habéis acabado la cuarta temporada.

En el universo de los dramas corales familiares, los Walker representan esa familia surrealista y pija con un vínculo envidiable e increíblemente fuerte que, aunque podría ser lejana y difícilmente empatizable, resulta ser todo lo contrario.

En una serie de este estilo, mantenerse fresco e interesante es especialmente difícil. Caer en el culebrón ñoño y exagerado es relativamente sencillo, sin embargo Brothers and Sisters ha sabido seguir a su nivel a pesar de introducir elementos fuertemente dramáticos e incluso inverosímiles. Consigue mantener esa brillante inteligencia emocional que le caracteriza dirigiendo esos giros delicados hacia terrenos más ligeros donde la comicidad tiene su lugar.

Entre cánceres, quiebras de la empresa familiar, traiciones y mentiras varias, amores imposibles y otras tramas, esta temporada podría haber resultado demasiado dramática y, sin embargo, la sensación constante que he tenido yo a medida que avanzaba la serie es que había vuelto a sus inicios, a aquella temporada primera que establecía un equilibrio sano y llevadero entre el drama y la comedia, mezclando incluso ambos en la misma secuencia.

Ha habido buenas decisiones este año. La primera fue deshacerse de Ryan cuanto antes, ese hermano que nunca debió aparecer. La segunda es hacer del problema en Ojai el hilo conductor de la temporada (y no, por ejemplo, el cáncer de Kitty) y llevarlo por todos los estadios posibles hasta su desaparición. La despedida de Ojai Foods no sólo consigue regalarnos un episodio memorable, sino que además da cierre a una trama que ya no daba para más. Eso junto con el descubrimiento de uno de esos acuíferos tan comunes en Estados unidos les deja las puertas abiertas para dar todos los soplos de aire fresco que quieran a la serie.

En el lado positivo de la temporada también encontramos las intervenciones de Tommy. Como en cualquier familia, él está lejos pero acude a la familia en los momentos más difíciles o importantes.

También destaco la forma de llevar el cáncer de Kitty, sin duda una trama muy culebronesca que de primeras me resultó bastante arriesgada pero han sabido manejar con mucha discreción y sin darle un excesivo dramatismo.

Por supuesto tengo que volver a alabar aquel episodio especial doble que ya desmenucé en su día y mencionar por mil vez lo maravillosas que son esas cenas familiares y cómo esta serie hace de discutir, un arte.

Pero la temporada también ha tenido puntos negativos que no se pueden ignorar. El más importante es que, en vez de ver a cinco hermanos hemos tenido cinco personas individuales que son familia, y me explico. Mientras que el lazo fraternal que une a los protagonistas en esta serie siempre ha sido uno de los grandes puntos fuertes y constantes de la serie, esta temporada se ha perdido considerablemente esa imagen de vínculo y se ha tratado a cada hermano individualmente, dejando sin explotar la comicidad y dinamismo que aportan a la serie cuando se ayudan, insultan, discuten y hacen puyas unos a otros.

Como consecuencia de esto han quedado en evidencia las flaquezas de alguna de las peores tramas, algo que recae principalmente en Justin (el nuevo Tommy) y su aburrido y nada interesante intento de ser médico, su pesada y repetitiva relación con Rebecca y el ya trilladísimo recurso de querer volver al frente. Kitty ha estado a su cáncer y su candidatura con un desdibujado Robert, a Sarah la hemos visto obsesionada con Ojai y con ese cliché de giros inverosímiles que es Luc y Kevin está en un limbo profesional poco adecuado para él. Y no me olvido de su hijo con Scotty, claro.

Sí, cada hermano siempre ha tenido su trama pero en temporadas anteriores todo se enlazaba de forma natural mientras que esta temporada recuerdo pocos grandes momentos "de hermanos". Probablemente este sea el motivo por el que disfruté tanto el capítulo con “Kevrahhhh”.

Sin embargo, todo esto no ha evitado que disfrutara de la temporada como la que más, que me emocionara como siempre consigue Brothers and Sisters y que me entregara por completo a un finale bastante tramposo pero no por ello menos emotivo e intenso. Ese baile bajo el chorro de agua en Narrow Lake o esos tensos minutos del accidente, con la revelación del obvio SIDA de Soul, la muerte de Robert y el dudoso estado de Holly.

Ahora la serie dará un salto de un año hacia delante en el tiempo, lo cual creo que es una decisión muy inteligente por parte de los guionistas. De primeras no tienen que enfrentarse al drama que supondría continuar exactamente en el mismo punto. Pueden establecer unas nuevas reglas del juego en cada uno de los personajes y la familia en general a la vez que nos cuentan lo que más interese del año que nos hemos perdido.

Quizá he llegado a un punto en el que estoy tan metida en la serie y tan enamorada de sus personajes en general que mi perspectiva ha cambiado y tiendo a ver lo positivo en todas las decisiones de guión de la serie. Pero no me importa. Soy feliz así. Soy feliz entregándome completamente a la vida de los Walker.



martes, 18 de mayo de 2010

El Apocalipsis de los hermanos Winchester

Voy a hablar libremente de Supernatural hasta la recientemente acabada quinta temporada. Si no vas al día y no quieres que te la reviente… ¡huye!

Todo tiene un fin. Incluso el Apocalipsis. Hemos pasado De Wendigos a Demonios de ojos amarillos. De virus Croatoan a Ángeles poco angelicales. Amores fraternales. Amores infernales. Amistades celestiales. Sangre. Risas. Llantos. Traiciones… Supernatural ha lidiado con muchas cosas y ha sido la más complicada de todas, la que mejor han sabido cerrar. Porque todo tiene un final y acabar con el Apocalipsis no es tarea fácil.

Pero me estoy adelantando. En el punto en el que estamos con la serie, y mirando hacia atrás, no me cuesta demasiado llegar a la conclusión de que la cuarta temporada ha sido mi favorita. En ella, tras tres años de constante evolución, encontraron el equilibrio perfecto entre el caso episódico, la mitología, el drama y la comedia.

Sin embargo, esta quinta temporada ha tenido muchos altibajos para mí. Ya a pocos episodios de comenzar, os hablaba de mis inquietudes con respecto al tono que estaba adquiriendo la serie y, el desarrollo de la temporada, ha reforzado esa sensación de que Supernatural se estaba tomando demasiado en serio a sí misma. Podéis leer más sobre esto aquí, que tampoco quiero repetirme demasiado. Eso sí, con respecto a la relación de los hermanos que comentaba en esa entrada, ahora me retractaría.

Aunque pueda parecer lo contrario, he disfrutado mucho de este quinto año. Nos han regalado buenos episodios tanto mitológicos como conclusivos (que NO de relleno). Hemos tenido capitulazos tan diversos como el “Curious Case of Dean Winchester”, el chorrisodio de turno con “Changing Channels” o uno de esos que ejemplifican aquel equilibrio del que hablaba como es el de “Sam, Interrupted”… y nunca olvidaremos la aparición de la muerte en “Two Minutes to Midnight”. En el otro extremo está el caso de, por ejemplo, “Dark Side of The Moon”, aquel episodio en el que Sam y Dean van al cielo. La idea del cielo que nos presenta Supernatural me pareció brillante… Sin embargo, estropearon un episodio que podría haber sido uno de los mejores de la serie cambiando la dinámica al poco de empezar, convirtiéndolo en un capítulo completamente BLA que además tampoco aportaba nada realmente nuevo o interesante a la mitología o la trama principal. Una pena. Y esto es algo que se ha repetido en otras ocasiones.

Esa idea de “BLA” a la que me refiero se ha extendido demasiado en la recta final, que ha tenido capítulos con demasiado diálogo muchas veces irrelevante y reiterativo, y un desarrollo de las cosas algo precipitado para mi gusto. Durante unos cuantos episodios tenía la sensación de que los hermanos “vagaban por ahí” hablando con unos y con otros sin avanzar realmente cuando podrían haber introducido el elemento “anillos de los jinetes” algo antes y habernos dado algo más de esa acción winchesteriana que tanto he echado de menos.

Sin embargo he de quitarme el sombrero ante el último capítulo, que ha eliminado esa ligera sensación amarga que tenía últimamente y es que, para mí, ha sido el mejor cierre que podían darle a la temporada… y a la serie.

Desde que nos enterásemos de la condición de “recipientes” que tenían Dean y Sam allá en el comienzo de la temporada, esperábamos el momento del enfrentamiento que finalmente hemos presenciado a medias. Y ese “a medias” es uno de los principales motivos que hacen grande la resolución del Apocalipsis, y voy a explicar por qué.

Una de las mejores secuencias del episodio es el esperado encuentro de Michael y Lucifer, dos hermanos forzados a enfrentarse. El monólogo de Lucifer no hace más que reforzar el paralelismo de su vida con la de Sam, al que habita cuando se desahoga, que ya se venía apreciando desde hace tiempo.

Los dos fueron forzados por un padre a ser quien son en este momento. Los dos fueron condenados a su condición de demonios y ambos han traicionado y mentido a su familia. Los dos culpan a otros de su destino (siempre me molestó mucho la manía de Sam de culpar a los demás de todo) y los dos buscan cambiarlo de alguna forma.

¿Por qué Dean no ha acabado siendo el recipiente de Michael, dejando el deseado enfrentamiento Winchester a medias? Porque Dean no se refleja con Michael de la misma forma que Sam con Lucifer. Sí, hay semejanzas, pero Dean siempre ha puesto por encima a su hermano…. Por encima de su padre, por encima de su condición de semidemonio, por encima de la mentira, por encima de la traición y de los muchos errores que ha cometido Sam. Su hermano lo ha sido todo hasta el final y es algo que Michael en ningún momento duda en hacer por un suplicante Lucifer.

No. Dean no podía ser el recipiente del robótico Michael. Dean debía intervenir para, una vez más, demostrar a Sam que haría cualquier cosa por él. Y, por fin, Sam abraza ese amor incondicional de su hermano, recordando todo lo que han vivido juntos, para superar no sólo al mal absoluto sino todos los males que lleva dentro, recomponiendo así esa imagen rota y desesperada que se reflejaba en el espejo cuando Lucifer intenta envenenar su mente argumentando que él es su familia y no Dean.

Enlazo ahora con ese emotivo flash de recuerdos que hacen a Sam retomar el control para hablar de la narrativa del episodio. El que conocemos como El Profeta se encarga de empaquetar con lacito este finale, poniendo el acento del episodio donde corresponde: el vínculo entre los hermanos Winchester con el Impala como representación del mismo. La historia del impala, todas esas cicatrices de amor y guerra que ha ido adquiriendo con los años, estructura el final del Apocalipsis colocando en foco en el tema más importante de la serie que no es otro que el valor de la familia, la amistad y el amor entre dos hermanos.

Las últimas secuencias del episodio dan de sí para mucha polémica. Está claro que Kripke ha querido despedirse de Supernatural a su manera: con un final redondo y perfectamente cuadrado que lleva construyendo desde hace muchos episodios. Ese recurso narrativo de usar a Chuck que comentaba en el párrafo anterior también le ayuda a dar el broche de oro con algún que otro guiño para los fans y un “The End” en toda regla. Aquí se acaba Supernatural, amigos. Y aquí debería haber acabado. La serie me ha demostrado que puedo confiar en ella por lo que, de momento, no temo la calidad del sexto y último año de la serie. Sin embargo, ESTE era el final.

Sam tenía una vida normal. Una novia, una carrera, una casa… vivía como el resto de los mortales hasta que el Demonio de ojos amarillos irrumpió en su vida y le forzó a caer en esa vida de nombres falsos, moteles sucios y monstruos sádicos junto a su hermano. Poco a poco descubrió que esa vida era su destino y la aceptó complaciente mientras Dean sufría el efecto contrario. En las últimas dos temporadas hemos sido testigos del hastío de Dean, de su dolor por no haber tenido nunca una vida normal y de haber rechazado la única posibilidad que se le ofreció.

En la evolución de Supernatural y de sus tramas hemos visto como los papeles de los hermanos se invertían hasta llegar al punto donde nos encontramos ahora. Sam ha hecho el sacrificio definitivo, ha obtenido la redención por todos sus errores, y no lo ha hecho por salvar al mundo sino por su hermano. Dean nunca va a estar en paz pero por fin puede abrazar, literalmente, esa opción de vida apacible que no ansía pero sí merece después de tanto sufrimiento… Después de lo que su hermano ha hecho por él, de la completa entrega que ha demostrado… sólo una mirada compungida de Sam, en los últimos segundos de la temporada, deja ver lo obvio: ¿Va Sam a privar a Dean de ese descanso? No. No lo hará.

O no lo haría si la sexta temporada no existiese. Para algunos ese final es el cliffhanger que justifica que Supernatural siga. Para mí la intensa historia de los hermanos Winchester se cierra perfectamente de esta forma como un círculo. Sin embargo la próxima temporada probablemente parta de esa pregunta que Castiel hace a Dean antes de desaparecer:

¿Qué prefieres tener… paz o libertad?

Podría seguir hablando párrafos y párrafos sobre el papel de Castiel y Bobby (que casi me matan del susto con sus fugaces muertes) o sobre la interesante decisión de presentar a los ángeles como seres crueles, arrogantes y egoístas y la superposición de éstos con los demonios de la serie, que son igualmente egoístas pero que, aunque retorcidos, de alguna forma quedan en mejor lugar que sus compañeros “divinos”. Podría hablar de la importancia que el pasado ha tenido esta temporada para todos los protagonistas o del nunca aleatorio ni inocente perfil de los personajes episódicos.

Pero ya me he extendido demasiado. Cierro este apasionado y algo contradictorio repaso a la que debería haber sido la última temporada de Supernatural diciendo que pocas series han sabido no sólo crecer como ésta, sino también mantener su esencia de principio a fin, haciéndola cada vez más presente y fuerte. Porque no hay finale sin Kansas ni bien sin mal. Porque no hay Supernatural sin Impala.

Porque no hay Sam sin Dean.