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sábado, 13 de noviembre de 2010

¡Qué duro es ser un Adolescente en televisión!

La adolescencia, como bien describe su nombre, es una fase complicada y la televisión se ha servido de esto para transportarnos a esa época de dramas y hormonas.

En el panorama americano, puedes ser un adolescente estándar viviendo en cualquier ciudad perdida del noreste de los Estados Unidos cual One Tree Hill. Pero hay que tener cuidado con ciudades como éstas, que empiezan con problemas básicos de convivencia, presión estudiantil o el drama amoroso de turno y acaban apareciendo padres asesinos, niñeras psicópatas y acosadores que se cuelan en tu casa. Aunque si luego acabo con imperios de la moda o siendo estrella de la NBA, casi me merece la pena pasar un par de calvarios.

Pensándolo, quizá prefiero Capeside. Y es que los protagonistas de Dawson Crece hablaban como un profesor doctorado en sociología y psicología a sus 16 años. Dawson, Joey, Pacey y compañía eran pozos de sabiduría en dramaturgia teen… una pena que no pudiera aplicar lo aprendido sin que me mirasen como a un marciano. Aunque para adolescencias moñas y encantadoras, casi prefiero las que se venden en Everwood. Y, ya que estamos, para adolescencias sabiondas y repipis, Stars Hollow te elijo a ti. Corrección: Paris, te elijo a ti.

Pero no nos engañemos. Lo más divertido es ser uno de los adolescentes populares. Sí, esos que llevan asociado el bitchismo por definición y lo practican sin descanso en cualquier serie teen que se precie. Personalmente prefiero huir del grupito de Gossip Girl, que yo para esto de los modelitos estrafalarios no valgo (aunque para los chóferes y casas de 200 metros en Manhattan sí) y sus dramas de alto standing no van conmigo. Casi prefiero ser una atleta de élite con mal perder en Make it or Break it.

Me gusta tanto Friday Night Lights que podría tener tentaciones de ser una habitante de Dillon pero esa vida de pueblo perdido de Texas, con tanto dramón familiar y tanta intensidad en todas las relaciones humanas creo que podría con mi existencia. Eso sí, casi sería capaz de sacrificarme por gritar con pasión cual Rally Girl en un partido de los Lions.

Evitemos adolescencias atormentadas y pasadas de rosca como las de Skins. A esos chavales hay que hacerles un monumento con esas vidas de drama adolescente elevado al cubo entre padres que pasan, drogas, amigos que no ayudan porque tienen tanta o más mierda que tú y donde los pocos momentos bonitos duran un amanecer o un baño en un lago. Si hasta hay que hacer lip dub! Quita Quita.

Aunque casi mejor cantar en Bristol que como miembro de Glee. Estos chicos tienen todo para evitar su adolescencia: Son los absolutos losers del instituto, cantan muy bien pero tienen tantos issues entre orientaciones sexuales, limitaciones físicas, limitaciones mentales y egos desmesurados que no sé yo si hay alguno que merezca la pena para ponerse en su pellejo. Y no nos olvidemos de la nula coherencia emocional que tienen en sus vidas… Yo me volvía tarumba. Aunque para loquitos raritos los de United States of Tara

¿Conclusión? Creo que lo mejor es que te toque ser un adolescente normal y corriente en Parenthood. Aunque con algún que otro drama teen, no dejan de ser personas a medio camino de la madurez conscientes de sus aciertos y errores.

Películas y series nos muestran todos estos tipos de adolescencia americana que ya tenemos asumida y aceptada casi como si nosotros hubiéramos caminado por alguno de esos pasillos llenos de taquillas, cheerleaders y quarterbacks del equipo de football, pero si queréis ver un interesante documental, que ha sido el detonante de esta entrada, os recomiendo “American Teen”. No os doy más detalles porque ya lo ha hecho mejor que bien Juan Polo en VayaTele.

Me voy, que la bitch del equipo de animadoras del insti de abajo se ha lesionado y yo y mi carácter patoso nos vamos a dar un par de piruetas.

viernes, 22 de octubre de 2010

Alegrías y disgustos del aburrimiento seriéfilo

Nunca olvidaré lo que aquella espectacular faringoamigdalitis aguda de hace un par de años me regaló seriéfilamente hablando… Bones.

Bones me daba mucha pereza por su naturaleza procedimental pero los comentarios de muchos seriéfilos de los que me fío y que buscaba algo que no esperase demasiada concentración por mi parte, me animaron a ponerme con ella y doy gracias porque me pegué una maratón de cuatro temporadas en un par de meses tremenda. Y no creáis que me pilló en verano…

Sí fue en verano cuando me encontré a mí misma descargando Drop Dead Diva. En aquel momento, empujada por el aburrimiento, no tenía ni idea de que estaba bajando una de las series veraniegas más refrescantes y divertidas que sigo ahora. Y lo digo así de straightforward.

Make it or Break it fue un placer veraniego 100%. Y de los gordos. ¡Qué bien me lo pasaba con ella! Era de esas que de malas, son geniales. Cuanta maldad y cuánto culebronaco adoescente. Pero, como en la anterior, la segunda parte de la temporada llegó en midseason, mal momento con mucho flujo de series más interesantes y decidí abandonarla (sin ver nada, porque como me ponga…).

Andaba yo por Pisa visitando a una amiga de Erasmus cuando un día no se quién de las dos estaba pachucha y decidimos hacer tarde croqueta y probar Greek. Ahora es uno de los títulos más divertidos que sigo. Ha mejorado con cada temporada, a la vez que añadía más referencias frikitelevisivas y me da mucha pena que la cuarta, que se estrena pronto, será la última.

Lo mucho que me gusta 10 razones para odiarte hizo que me decidiera a ver la adaptación televisiva de la ABC Family. Sorprendentemente, los primeros episodios eran bastante graciosillos pero la segunda parte de la temporada perdió gas y ya no estábamos en verano así que ni siquiera me afectó su cancelación.

Otra que se quedó por el camino fue Kyle XY. Aún recuerdo lo emocionadísima que estaba cuando se estrenó en verano de 2006. Es raro, lo se, pero estaba totalmente enamorada y enganchada a la serie. Disfrutaba de cómo Kyle iba descubriendo el mundo. Desgraciadamente llegó esa segunda temporada que, tras unos pocos episodios, abandoné por falta total de interés.

Como ya dije en mi declaración de intenciones, Covert Affairs no es una serie buena, tiene bastantes elementos risibles y nada creíbles pero es tan entretenida que ha sido perfecta para alegrarme el verano. Y Piper Perabo mola. Con ésta incluiría también a Haven, que me ha impulsado a hacer este repaso, aunque tengo muchos más reparos que con la primera. Ya veremos si pasará la prueba el próximo verano.

El tiempo dirá cual es la próxima decepción o alegría a añadir en esta lista pero, de momento, os pregunto a vosotros.. ¿Qué series que ahora amáis comenzasteis a ver por puro aburrimiento?



miércoles, 26 de mayo de 2010

FAREWELL 09/10: Adiós serie, Adiós.

El cadáver de LOST aún no se ha enfriado (y menos según lo están tratando algunos) y todavía cuesta pensar en escribir sobre otras cosas, pero hay que seguir con nuestras vidas televisivas. La temporada ya se nos va y hay que seguir despidiéndola. Ya he hablado de varios finales de temporada pero hoy las protagonistas son esas series que he ido abandonando por el camino.

Es curioso cómo las cosas cambian con el tiempo. Yo hasta hace nada era de ese tipo de seriéfilo al que le cuesta mucho abandonar las series a medias. Pero últimamente me doy cuenta que ya no sólo no me cuesta tanto ser más selectiva sino que no me da ninguna pena dejarlas cuando se que ya no me aportan nada. ¿Por qué no lo hice antes? Podría haber reciclado muchas horas en ver otras series que merecen más la pena…

Gossip Girl.
Me resulta gracioso pensar la manía que le tengo ahora a esta serie y lo mucho que me gustaba allá en la primera temporada. El año pasado empecé a notar el cansancio y el desinterés y hacia la mitad de la temporada lo dejé. Con la tercera decidí darle una segunda oportunidad… Después de un visionado para entendidos de lo que me faltaba me puse con ella pero, tras dos o tres episodios, definitivamente supe que había perdido todo el interés en la serie y sus personajes. No me da ninguna pena dejarla.

Life UnExpected.
Otra que tal. Ya dejé claro en mi ultimo post sobre el nuevo drama de CW, que todo lo bueno que prometía con aquel piloto que nos enamoró a muchos, no ha se ha cumplido y ha decidido ser una serie simplona, repetitiva y tipiquísima. Una pena, me apetecía un drama familiar de tono inocente… Hace tiempo que no tenemos.

White Collar
De momento está en stand by, no por mis ganas de verla sino por los comentarios de que la última etapa de la temporada mejoró considerablemente. Me cuesta creerlo. Siempre fue muy tontorrona y los casos no eran lo que esperaba de ellos. Después de aquella resolución a la remanguillé del cliffhanger de mitad de temporada me sentí tan estafada que ahí acabó mi relación con la serie. Probablemente para siempre.

Castle
Siempre he dicho que Castle era prescindible. Los casos son predecibles, nada interesantes y la química entre los protagonistas totalmente nula. Pero Nathan Fillion era tan divertido y encantador y su familia (madre e hija) nos regalaban escenas tan molonas que yo seguía y seguía. Pero ya no. Tras cinco episodios de la segunda me di cuenta que los pros ya no eran suficientemente fuertes para ganar a los contras. Y no, no me creo que haya mejorado.

Accidentally on Purpose
Este es otro de esos títulos que eres consciente de que es simple y prescindible. Una de esas series que entran de lleno en la lista de placeres culpables. Y lo era. Tengo un amor especial incontrolable por Jenna Elfman desde Dharma y Greg, y su acompañante masculino hacía el viaje más que interesante. Pero poco a poco perdió la parte de “placer” y se quedó sólo con el “culpable”. A mitad de temporada cayó de mi lista.

Flashforward
La gran decepción de la temporada. Eso les pasa por crear tanto hype y no saber respaldarlo medianamente. Su absurdo intento de hacer una serie más o menos autoconclusiva a partir de un detonante tan tan seriado nunca lo comprenderé. Fue su gran fallo… No intentes hacer un Lost autoconclusivo porque no se puede.

One Tree Hill
En este caso el abandono ha sido más de forma natural. Ya desde la temporada cuatro la cosa empezó a bajar considerablemente, llevándonos por una serie de tramas cada vez más absurdas y unos personajes que ya no decían nada. Pero “Los Scott” me tenían pegada y decidí acabar la sexta. Ellos mismos pensaban que sería la última por lo que me funcionó totalmente como final de serie. Ví los dos primeros de esta temporada y ya fue la sentencia definitiva: para mí, OTH tiene seis temporadas. Fanesia pura.

10 Things I Hate About you
Esta fue una serie perfecta para el verano pasado. Entretenidilla, ligerilla y simpática. Y mantenía lo suficiente el espíritu de la peli. Pero desde que ha vuelto del largo parón no me hace ni pizca de gracia. Siempre fue una serie tonta pero no me importaba. Ahora sí. Ahí se queda.

Make it or Break it.
Me doy cuenta de que el verano es el mal, me hace ver todas estas chorriseries. Siempre fui consciente que este culebronaco de gimnastas era malo con ganas pero enganchaba taaaanto. Pero cuando volvió, ya había perdido todo interés y no tengo ninguna intención en recuperarlo.

V
Acabo con una que decidí que el que yo siguiera con ella o no dependería de su futuro. Si acababa, hacía el esfuerzo por seguir (me quedé en el parón) y acabar. Si seguía, pasaba olímpicamente de ella. Como ha sido lo segundo, pues otra que se queda por el camino. Me da demasiada pereza y no me llama especialmente seguirla.


Me sorprende la cantidad de abandonos que he tenido esta temporada pero cuando cada vez se dispone de menos tiempo para ver cosas, hay que volverse más exigente y selectivo (y ver cosas como Drop Dead Diva xD). Vosotros ¿Qué series habéis abandonado?




viernes, 31 de julio de 2009

Repaso a mi Verano de Series, parte 3

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Sigo con el probablemente último post dedicado al repaso de mis series veraniegas... más que nada porque Galáctica (de la que habrá un post en breve cuando acabe la tercera temporada) me tiene la vida seriéfila absorbida.

Empezando por lo peor, y sin ser mala poniendo True Blood en primer lugar, dedico un parrafito a Make it or Break it, serie de la ABC family de la que hablé hace unas semanas. Si, sigo viéndola... y mira que no tiene nada, es la serie de adolescentes más estándar del mundo y aquí estoy, a pie de cañon. Es para matarme.

Ahora sí, le toca el turno a True Blood. Voy dos capítulos retrasada y sin ninguna intención de momento de ponerme al día. Esta segunda está siendo aún peor que la primera... me aburre soberanamente porque ya sí que no va de nada y la trama no avanza en absoluto en los episodios que ya he visto. Siempre ronda en torno a lo mismo y juega a que da más información pero al final se queda en el punto donde empezó el episodio. Un coñazo. Ya ni siquiera me divierte el bizarrismo. Y no me vengáis con: noooo, que en el siguiente, el que no has visto, mejora mucho y dejan caer una cosa que mola.. bla, bla. No. Ya no me fío de los halagos a True Blood y menos cuando vienen de los que la adoran (¿?¿?) desde el principio :P Ea. Por cierto, ya podéis escuchar el especial de True Blood (sólo temporada 1) en ohhhtv podcast!

Sigo con una chorradilla que vi por curiosidad (y con información errónea) que resultó ser una agradable sorpresa: Drop Dead Diva. En mi primer comentario temía el posible formato de la serie. El piloto es muy fresco y entretenido pero son los siguientes los que condicionan. Ya van cuatro episodios y la verdad es que sigue igual de entretenida que al principio. Jane/Deb conecta tan bien con el espectador que la acompañas en todos sus miedos y problemas. Hasta los casos apoyan al interés de la serie. No, no es el título que te cambiará la vida ni que recomendarás a diestro y siniestro, pero para veranico hacen falta cosas fresquitas como 10 razones para odiarte o esta misma.

Nurse Jackie sigue en su línea de los últimos episodios. Es buena serie con una buena protagonista pero tiene una falta importante de apoyo de buenos secundarios y los episodios gustan pero siempre dejan con esa impresión de que la serie no acaba de despegar... Ningún episodio ha alcanzado la genialidad del primero, que fue el que, contra todo pronóstico, hizo que abriera un hueco para Jackie en mi apretado verano.

Y dejo para el final la mejor serie que se ha estrenado este verano: Hung. Esta nueva comedia de HBO tiene algo especial. Si uno se para a pensarlo, es bastante sencilla en su base, no tiene grandilocuencias ni demasiadas florituras (que diga esto no quiere decir que la serie debiera tenerlas, que esa idea de perfil HBO por defecto me produce urticaria) pero tiene un espíritu que, de alguna forma, hace que sea muy especial. De primeras, los dos protagonistas son geniales, tanto los personajes como los intérpretes. Sus diálogos estan cargados de inteligencia y un humor muy especial. Son dos loosers con pretensiones a los que en seguida coges cariño.

La serie lleva cuatro episodios y aún no ha habido ninguno que flojee. Todos son igual de simpáticos y me han provocado la misma sensación de desear que no tuviera que esperar otra semana para ver más. No es la serie que te hará reír a carcajadas (aunque tiene sus momentos puntuales) pero sí estarás con esa sonrisilla agradable en los labios. Hung es, sin ninguna duda, esa gran serie que no estás viendo.

Hasta aquí los visionados veraniegos que me faltaban por actualizar. En cuanto acabe BSG, mi tiempo disponible para visionados va a aumentar considerablemente y aún no se qué pasará. Seguramente alternaré la segunda de West Wing con mi oportunidad a Bones. Os mantendré informados.


domingo, 5 de julio de 2009

Made in ABC Family

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Las cadenas de cable lo tienen más fácil para permitirse el crear un perfil muy definido en su programación. Es tanta la competencia que hay que ir a mercados concretos. La ABC Family ha estado los últimos años reperfilando su cadena, junto con el logo "A new kind of family". Ya con Kyle XY demostró que estaba intentando buscar a un nuevo público, un público esencialmente joven.

Desde entonces hemos tenido diversos títulos similares que alejan a la cadena de un perfil tan familiar y se acercan a un intento de convertirse en una especie de WB ligera. Los dos últimos títulos estrenados, y que paso a comentar, siguen mucho esta línea juvenil WBera que se centra en adolescentes y jovenzuelos y prácticamente descarta a público de más de 30 años.

Primero hablo de Make it or Break it. En la vida habría prestado atención a esta serie si no fuese porque apareció el piloto en mi lista de descargas gratuítas en iTunes. Por resumir, la serie va de un grupo de gimnastas que aspiran, y harán lo que sea, por ser seleccionadas como competidoras olímpicas.

He de decir que me gusta mucho la gimnasia y eso fue un punto a favor de la serie pero, aunque el director es muy habilidoso en que no se note que las actrices protagonistas no son gimnastas en absoluto, no aparecen muchos momentos "ejercicio". Vemos breves pruebas o saltitos... Está claro que es complicado mostrar más cosas teniendo a actrices no-gimnastas pero si os llama la atención por este hecho, casi que os veis ejercicios (impresionantes) como este en youtube..

La serie es ABC Family total. Es la típica serie de adolescentes ambiciosas y sus padres, la mayoría ricos, que las malcrían a la vez que tienen sus propios secretos. La gimnasia es una excusa. No es un Greek, ni mucho menos. No es ni Gossip Girl ni One Tree Hill. Es inocente y simplona. Es lo que pretende ser.

Por otra parte, y en el polo opuesto, tenemos 10 things I hate about you. Tenía miedo de esta "adaptación" ya que soy bastante fan de la película pero he de confesar que he quedado enormemente satisfecha tras el piloto.

La serie es en planteamiento y personajes idéntica al largometraje pero lo mejor es que han sabido recrear el mismo humor y la mala leche. Lindsey Shaw (Aliens in America) sustituye a Julia Stiles en el papel de Kat de forma inmejorable. Da el personaje física e interpretativamente. Sus frases cortantes y sus miradas aviesas son geniales. No voy a repasar a todos los personajes pero quería hacer hincapié en los dos protagonistas.

Con Patrick me pasa lo contrario. Ya se que los zapatos de Ledger son difíciles de llevar pero han elegido a un chaval que físicamente no da y que lo poco que habla, eso sí con su voz profundísima, no resulta el gamberrillo cachondo que teníamos en la peli. Este es más rollo vampiro Edward. Parece que ahora se llevan los tíos intensos... A ver si cuando hable más puedo retirar lo dicho.

Así por resumir, tras ver el piloto me he quedado muy tranquila. Es lo que esperaba que fuera: una serie de instituto con protas de instituto pero con un toque más irónico y molón. La amiga que se echa Kat mola mucho y el niño mono que va tras Bianca promete. La chica popular es tan paródica que lo hace todo aún mejor... El padre ginecólogo obsesionado con la seguridad sexual de sus hijas es, por cierto, el mismo intérprete.

Lo que me preocupa es que todo es demasiado idéntico a la película y no se como van a plantear su serialidad. Anyway, si te gustó 10 Razones para odiarte y Chicas Malas.. Te gustará esta nueva serie de la ABC Family. Aún está disponible el piloto en iTunes