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lunes, 31 de octubre de 2011

Tiempos de Criba I

 Qué post-apocalíptico suena todo. Es por seguir la inercia de los últimos meses en este blog, que parece que haya estado escondiéndome de un ataque zombie, aprovechando las últimas rayitas de batería de portátil para actualizar hablando de Gran Hotel. Pero aquí vuelvo con energías renovadas, aún en plena puesta al día, para hablar de la pinta que tiene mi parrilla seriéfila de esta temporada que entra y de los supervivientes estivales.

Yo era de esa clase de seriéfilos suertudos que tienen tiempo para ver lo que probablemente sean demasiadas series. Not anymore. Ahora mi nivel de tolerancia se ha reducido a menos de la mitad y sólo admito series que me hagan feliz. Es por esto que la primera en caer ha sido Glee, una serie en la que lo único que se salvó del x2 en la segunda temporada fueron algunos números musicales. Covert Affairs fue el entretenimiento light del verano pasado, pero, por mucho que mi amor por Piper Perabo será eterno gracias a la fabulosa mamarrachada que es El Bar Coyote, esta vez no pasé del segundo episodio.

Nadie puede negar la existencia de ese recurso narrativo llamado cariñosamente “vamos a ponernos intensos”, táctica que Supernatural puso en marcha la temporada pasada y que mantiene y perfecciona en esta séptima aburrida y completamente prescindible temporada de los hermanos Winchester. Hubo un tiempo, allá por su cuarto año, en el que era una de mis favoritas y ese cariño me hará aguantar algún episodio más. La que no creo que sobreviva es Haven, un título ligero veraniego cuyos casos semanales eran curiosos e interesantes, algo que han decidido sacrificar en favor de la trama principal que, con tanta presencia, resulta demasiado cargante.

Llevar la contraria es una práctica divertida, pero al quinto episodio de Falling Skies me quedé sin ganas ni argumentos, algo que temo repetir con Terranova. A medias también se han quedado Hung, Parenthood y Awkward. Esta última tiene una claramente superior sustituta en la nueva comedia Suburgatory. Tampoco he seguido con True Blood. Su cuarta temporada estaba siendo desquiciadamente divertida pero se acumularon tantos episodios con las vacaciones que la pereza puede conmigo. Y no es la única que me da pereza. Aún no he decidido qué hacer con The Walking Dead, principalmente porque aún no he comenzado la temporada y no tengo ninguna gana de hacerlo.

Aún me quedan bastantes canapés televisivos que probar, así que ya veremos si en un futuro próximo no desaparece algún título más. Ya basta de tonterías. Yo lo que quiero es que una serie me haga sentir tanta fucking felicidad como Breaking Bad. ¿Es pedir demasiado? Probablemente sí, pero lo que no voy a permitir son dementores televisivos que me la roben. 



Y tú, ¿qué has abandonado?

 

jueves, 16 de junio de 2011

Primer contacto con Falling Skies.

Zombies, eventos changos, visiones del futuro, lagartos ratoneros… Lo apocalíptico no pasa de moda y este verano TNT se ha unido al género con su invasión extraterrestre en Falling Skies. TNT España, que estrenará la serie pocos días después de la premiere americana, nos ha ofrecido a algunos bloggers la posibilidad de echar un vistazo al primer episodio, del que paso a enumerar los pros y contras.

Es condenadamente entretenida, su mayor y mejor baza siendo el tipo de producto que es. Es ligera, con mucho ritmo y una buena producción, ideal para el verano.

Como todo entretenimiento familiar, la serie está llena de tópicos: Un padre que ha perdido a parte de su familia, un militar obcecado en sus principios al cual importan un pimiento los civiles, un triángulo amoroso adolescente, los amigos guerreros, los momentos lacrimógeno-familiares… Pero el adolescente no es odioso, ¡¡Milagro!!

En Estados Unidos el estreno es episodio doble pero nosotros sólo tuvimos la oportunidad de ver el primero pero un pajarito nos contó que el segundo episodio es más oscuro y se centra más en otro tipo de tramas. Probablemente ese tono en la segunda parte compense al tono más familiar de la primera y todo quede más equilibrado.

Nos libra de sufrir la enésima invasión. Los extraterrestres están asentados y los humanos viven la situación con naturalidad, o toda la que permite algo así, están organizados y tienen las cosas claras. El piloto es muy hábil presentando a los personajes en mitad de toda la acción.

Sin embargo, aunque presenta muy bien, falla a la hora de crear una conexión con el espectador. Nadie me importa ni interesa especialmente y, aunque es algo para lo que hay que tener paciencia, conectar con, al menos, un personaje, es vital.

Tampoco se anda con chiquitas en cuanto a la mitología. Es una invasión extraterrestre por lo que, lógicamente, alienígenas pueblan la ciudad y no se crea un misterio en torno a cuándo se enseñarán y cómo serán.

Noah Wyle encaja bien con su profesor inteligente pero decidido y Will Patton clava al militar autoritario. El resto del reparto funciona aunque realmente aún es pronto para saber cómo va a funcionar la dinámica del grupo.

Pero, sin duda, lo mejor del piloto es su efectividad. No sólo deja ver muy claro el tono sino que establece ya un formato muy claro que combina tres líneas de trama que seguro funcionarán como la estructura básica de cada episodio: El monstruo de la semana, que en este caso será "el problema de supervivencia de la semana", la lucha contra los invasores y los problemas de organización social.

Conclusión, Falling Skies es exactamente lo que esperaba de ella: entretenimiento efectivo que combina bien sus elementos familiares con los de género y que construye una mitología lo suficientemente interesante para querer saber más.

La serie se estrena este domingo 19 de Junio en Estados Unidos y llegará a España el 24 de Junio a las 22:15 en TNT. En la web oficial podéis ver vídeos y además leer los cómics que detallan lo que ocurrió durante la invasión.