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jueves, 21 de febrero de 2013

The Carrie Diaries, aquellos locos ochenta

Carrie Bradshaw ha vuelto. A finales de los noventa, escribíamos columnas con ella, hablábamos de sexo con sus amigas y paseábamos por su glamurosa ciudad en ‘Sexo en Nueva York’. Casi una década después, Carrie se muda de HBO a The CW (algo así como mudarse de Nueva York a la costa de Jersey) para compartir sus años de instituto, sus primeros desamores y encuentros con su amada Gran Manzana.

Una vez más, las novelas de Candace Bushnell sirven como material original para esta precuela, adaptada por una de las guionistas que trabajó en las últimas temporadas de la comedia de Michael Patrick King. La serie arranca pocos meses después de la muerte de la madre de Carrie, que vive con su padre y su hermana pequeña Dorrit.

The Carrie Diaries’ se estrenó hace unas semanas en The CW con unos datos bastante decepcionantes que nublan bastante su futuro, que probablemente dependa de si ‘90210’ sobrevive con sus pésimas cifras una temporada más (sí, sigue en antena). Tras la premiere, habría apostado por una CW paciente que permitiese a ‘The Carrie Diaries’ acabar de atraer a su público, pero tres semanas después, los números no se mueven y la serie no ha conseguido que se hable de ella más que para una absurda polémica con las Torres Gemelas.

Sigue leyendo mi opinión sobre la nueva serie de CW en ¡Vaya Tele!

martes, 3 de agosto de 2010

DID YOU JUST CALL ME LADY?!

El otro día se generó una discusión a raíz de una pregunta de Crítico en Serie que planteaba una elección: ¿Olivia Dunham (Fringe) o Sydney Bristow (Alias)?. A raíz de esto, y de los argumentos de unos y otros para defenderlas, me han dado ganas de hablar de esas mujeres fuertes, decididas e independientes que rondan por nuestras series favoritas.

Es lo propio empezar por la misma Olivia Dunham, una mujer cuya aspecto frío complica a los espectadores conectar con ella. Sin embargo es generosa y cariñosa a la vez que resolutiva y determinada, aunque a veces con sus flaquezas nos demuestra que ese exterior frío es sólo una fachada.

Sydney Bristow es mucho menos mental que Olivia. Se deja llevar por las emociones pero eso no le impide convertirse en la más chunga del lugar cuando la situación lo requiere. Ah, y no me olvido de esa sensualidad que tanto le caracteriza y que tan bien sabe utilizar para sus propósitos.

Otra que tira de sensualidad como Sydney y que aparenta ser mucho más fría de lo que realmente es, es Blair Waldorf. Esta morena peligrosa de Gossip Girl será una bitch en toda regla, pero es una mujer inteligente de armas tomar.

¿Más perracas del desierto? Pues en esta categoría encontraríamos fácilmente a los dos pesos pesados de Damages, Patty y Ellen. Dos mujeres inteligentes, preparadas y fuertes a la vez que retorcidas y vengativas, aunque una fuera arrastrada por la otra al lado oscuro.

Siguiendo con más bitches, nos encontramos con uno de los personajes más odiosos de 24: Sherry Palmer. Es de esas mujeres malvadas, mentirosas y manipuladoras que tanto nos gusta odiar. Pero claro, en todo hay clases y Cherry nunca le llegará a la suela al personaje femenino que más disfrutamos odiando: La gran Irina Derevko (Alias). Y no necesita más para describirla.

Pero ya es hora de mencionar al gran personaje que ha inspirado el título de la entrada: Verónica Mars. ¿Quién ha visto la serie y no se ha enamorado perdidamente de ella? Sólo Vero es capaz de ser chungorra como nadie y, a la vez, adorable como pocas. Escurridiza, ocurrente, frikaza y simplemente genial. Esa es nuestra Mars.

No sólo Verónica demuestra que no hay que ser una zorra para ser una mujer fuerte y es que Tami Taylor es todo amabilidad (Friday Night Lights) y a la vez es capaz de enfrentarse a todo un grupo de hombres fumando puros y con los egos más hinchados que un zeppelín, y salir con toda la razón del mundo, más chula que un ocho y, por supuesto, con mucha educación.

En un punto medio tendríamos a Kara Thrace (Battlestar Galactica), mujer independiente e inteligente cuya bipolaridad nos hace verla en su faceta más cerrada y cortante para después ofrecernos a una Starbuck mucho más emocional y cariñosa. Si es que muchas de estas mujeres son todo fachada y no se dan cuenta que se puede ser chunga y a la vez amable y emotiva. Ser racional no implica necesariamente ser dura.

Eso es algo en lo que Tempy Brennan no se ha parado a pensar muy a menudo. Su personalidad racional y su cerebro científico la hacen parecer una mujer fría y distante pero, aunque en su caso no sea tan fachada, sí que nos deja pequeños huecos que nos dejan ver que no siempre está tan entera como quiere aparentar. Esto os lo cuenta mejor la Srta. MacGuffin.

Aunque no lo parezca, Debra Morgan (Dexter) tiene mucho en común con estas últimas dos mujeres y es que ella, con su cuerpecito esmirriado y su calidad de “mujer en un mundo de hombres” intenta compensar con una pistola y chorrocientas palabras malsonantes… Pero la vida te da limones y a Debra siempre le cuesta mucho entrar en la fase de hacer limonada y es cuando se desmorona cuando debería darse cuenta que motivada por la emoción y la conexión es cuando mejor trabaja.

El cadáver de Lost ya está empezando a enfriarse pero nadie puede negar que la colección de mujeres que pululaba por la isla cabría perfectamente en esta categoría empezando por Sun y acabando por Rose. Pero, para mí, ninguna supera a Juliet, una superviviente. Resolutiva, decidida y sacrificada, no tiene miedo a dejarse llevar por sus emociones ni a abrirse a los demás.

Por supuesto que me dejo en el tintero a muchas mujeres merecedoras de estar en esta entrada. En la categoría de Olivia encontraríamos a Scully (Expediente X); la de Veronica Mars también tiene un hueco para ambas Gilmore. No me olvido de Brenda (The Closer) a la que he disfrutado poco pero suficiente, de Cuddy (House), que sabe ser dura llevando escotazo como nadie, Nora (Brothers and Sisters), la matriarca de las matriarcas o de Lois, la implacable madre de Malcolm. Incluso sería flexible para incluir a alguna del grupito de Sexo en Nueva York o a Jane de Wonderfalls.

Pero no hay sitio para todas y ahora es cosa vuestra recordarme en vuestros comentarios otras de vuestras mujeres de armas tomar.



viernes, 16 de abril de 2010

Las mil caras de Nueva York

Nueva York es una de las capitales del mundo. Es una ciudad heterogénea y la más europea de las metrópolis americanas. Nueva York es símbolo de glamour, de negocio, de éxito, de nuevas oportunidades…. Pero también es oscura y peligrosa. Muchos adjetivos van inherentes a pronunciar el nombre de la gran manzana y las series tienen en esa ciudad un punto de referencia para situar sus historias.

Recientemente hemos podido disfrutar un Nueva York cosmopolita representado como un gran barrio, asequible donde todo es familiar y la ciudad forma parte del estilo de vida. Ha sido How To Make it in America la que nos ha dejado empaparnos en este Nueva York y sentirlo como un personaje más en las historias.

Uno muy diferente es el que nos mostraba Sexo en Nueva York. El día a día, y la noche, de Carrie, Miranda, Samantha y Charlotte estaba repleto de glamour, lugares fancy, zapatos caros, restaurantes de estreno, fiestas en yates…

Ese Nueva York que muchos sueñan con vivir. A esta ciudad de altas esferas se une Gossip Girl, donde un puñado de niñatos forrados de pasta campan a sus anchas entre chóferes, hoteles y restaurantes de lujo y bolsos de 30.000 dólares. Un estatus inalcanzable donde la ciudad se convierte en un estilo de vida.

A las series procedimentales también les gusta aprovechar la fama de peligro que tiene la ciudad. Una de esas cancelaciones que más me ha dolido fue para New Amsterdam, una serie policiaca cuya conexión con la ciudad llega hasta el título. En ella veíamos a un jovenzuelo de 400 años que lleva viviendo más de un siglo en la ciudad de Nueva York y, gracias a sus flashbacks, vemos la ciudad en variadas y muy diferentes épocas además de la actual.

Uno de los elementos más atractivos de White Collar, ese procedimental made in USA network, cuando se estrenó era el hecho de que está rodada en Nueva York. Pocas series tienen ese privilegio, y si no que se lo digan a Castle y sus malabarismos entre callejuelas, plazas y edificios para disimular ese nulo aire neoyorkino que tienen sus localizaciones californianas.

Pero White Collar nos mete de lleno en la ciudad, en la quinta avenida, en el Central Park. Es probablemente una de las series en las que podemos ver más ciudad ya no tanto como parte de la serie, como alguna de las mencionadas antes, sino como paisaje. Es realmente una gozada ver a sus protagonistas pasearse por ahí. Personalmente disfruto más del Nueva York de How To Make it in América y cómo nos hacen partícipe de él, pero en White Collar las vistas hacen mucho.

Pero no todo va a ser felicidad y glamour. También hay un Nueva York peligroso, mafioso y oscuro. Lo hemos podido ver en Los Hermanos Donnelly, que se mueve por barrios mucho menos agradables mientras nos hacen testigos de la lucha entre italianos e irlandeses. Es un Nueva York sucio, viciado y malsano.

Aunque Heroes sea demasiado 2008 como para hablar de ella, viene bien para presentar esa ciudad tenebrosa que nos ocupa ahora. El Nueva York en el que viven algunos héroes es peligroso, siempre es oscuro y hay que desconfiar de cada sombra y cada esquina.

Pero si hay un Nueva York misterioso pero preciosista que, en general, provoca una sensación de desconfianza difícil de explicar es el de Kings. Vale, estoy haciendo trampa, supuestamente no es Nueva York pero es tan obvio y nos lo muestran de forma tan evidente que casi desean que lo concibamos como tal.

No, no me olvido de las sitcom. Pero realmente es un género que por sus características inherentes al formato no puede permitirse demasiados alardes de localizaciones y, por ello, nunca han mostrado demasiado esa ciudad especial en la que están situadas.

De mis comedias favoritas la que más mundo neoyorkino nos muestra es, probablemente, 30 Rock. Vemos un Nueva York más corporativo, más desenfadado y, por supuesto, de uno de esos estatus inalcanzables por la mayoría.

Y, en relación con ese estatus, tengo que hablar de Friends. La que será mi serie favorita de todos los tiempos es la reina de la inverosimilitud de los personajes neoyorkinos. No, nadie se creía que con una columnita de nada Carrie Bradshow se pudiese permitir tantos Manolos, pero lo de Friends era demasiado. Seis amigos que han pasado por trabajos basura, desempleos y demás viviendo todos en unos pisacos impresionantes en barrios que no son el Upper East Side pero tampoco son de clase media, precisamente.

Pero da igual… ¿Quién no ha querido vivir en ese Apartamento 20 con las paredes moradas? ¿Quién no ha querido pasearse ir como Carrie y compañía al último restaurante de moda? ¿Quién no ha soñado con pasear de la mano de Neil Caffrey por Central Park? ¿Quién no ha querido cruzarse todo Nueva York para ir a comer la mejor pizza de la ciudad con Barney y compañía? ¿Quién no ha querido ser la elegante compañera de John Amsterdam en algún baile burgués en el Nueva York del S.XIX? … ¿Quién no ha querido tener un palacio como el de Silas, rey de Gilboa, con ventanales interminables y vistas al central park?.

Yo si.