Nikita ha mutado. Ahora resulta que el nuevo remake de CW no es tal, sino una continuación de la serie de los 90, sólo que ahora la protagonista es morena, medio vietnamita y pesa -20Kg.He de reconocer que me ha sorprendido su primer episodio por varios motivos. El primero ya me viene de hace tiempo es que la CW es una cadena mayormente para mujeres jóvenes, ¿qué pinta Maggie Q contoneándose entre tiros y artes marciales en este canal? Pues realmente no estoy muy segura. Quizá quieran ampliar horizontes.
Dicho eso, he acabado el primer episodio considerablemente satisfecha. Ya no es que me esperase algo más desenfadado de lo que nos ofrece Nikita, si no que me sorprende lo en serio que se toma a sí misma. La historia se presenta de forma muy efectiva y dosificando la información. Pausada pero segura. La forma de desenvolverse ella en las secuencias de acción es lo suficientemente exagerada para molar pero sin pasar el límite de lo excesivo. Está claro que será una serie autoconclusiva donde el caso será “Qué va a joder Nikita hoy” pero aparentemente la historia principal va a tener un peso considerable, lo que aún añade más puntos al tema en mi caso, que normalmente acabo perdiendo el interés con los procedimentales puros.
¿Un aspecto negativo? Está claro que se le pueden sacar varios peros a este piloto pero yo sólo diré uno: No me creo ni medio segundo el personaje de Shane West. Y mira que me gusta este chico, pero es un actor para hacer del amigo buenorro camuflado de amigo mono. De chico malo no tiene ni media torta. Ni él ni su voz rasgada forzada de mafioso wannabe.
El caso es que no esperaba absolutamente nada de ella y aquí estoy, fastidiada por no poder ver el segundo episodio hasta la semana que viene.
Y paso ya a Lost Girl, un nuevo estreno del prime time canadiense que me encontré por casualidad y decidí echar un ojo. Resumiendo mucho, va de una joven guapérrima que lleva toda su vida sola intentando sobrevivir a sus poderes cuando de repente descubre que hay muchos como ella. Ella es una especie de pícara que absorbe la fuerza vital de la gente además de tener poderes persuasivos que los guionistas utilizan para alimentar sus fantasías lésbicas.Lost Girl es una serie fácil, con una presentación totalmente esquemática y de manual pero he de reconocer que el arranque consiguió interesarme. La actriz que encarna a la protagonista tiene un magnetismo y carisma únicos y la posibilidad del dúo con la jovenzuela de los ojos impresionantemente azules (que fue la mejor amiga de Lux en Life UnExpected la temporada pasada) me llamaba la atención.
Pero el momento en el que entraron de lleno en la mitología de la serie, fue como una bofetada. Todo el cirio de clanes que se han montado es de lo más absurdo y risible. De hecho, creo que ha sido la forma de presentarlo lo que más le perjudica ya que al final las protagonistas quedan como al principio y encima has matado un misterio con mucho potencial de enganche.
En una frase: Probablemente Lost Girl sea un entretenimiento más que válido pero no está la cosa para perder el tiempo en series que no me van a aportar nada en ningún ámbito y me temo que esta se encuentra en esa categoría.