Esto de los amigos imaginarios no se ha explotado lo suficiente en televisión y FX ha querido poner remedio con la surrealista Wilfred, adaptación de la comedia australiana del mismo nombre.Elijah Wood es Ryan, un joven abogado deprimido y asqueado con su existencia que decide suicidarse a pastilla limpia pero le sale rana. Mejor dicho, le sale perro, porque al día siguiente empieza a ver al chucho de su vecina como un hombre disfrazado de perro al que interpreta Jason Gann, quien hacía el mismo papel en la versión australiana.
Wilfred es una serie peculiar con un punto de perturbado que le sienta estupendamente. Por una parte, el humor tira mucho de la calidad de looser profesional de su protagonista, un tirado de la vida con muy poca personalidad que cada capítulo aprende algo sobre sí mismo y sobre quién quiere ser. Pero el plato fuerte de la serie es el egocéntrico, manipulador y vicioso perro, que aplica su psicología canina a todas las situaciones. Es esa naturaleza de liante de Wilfred que consigue volver más loco al ya de por sí confundido Ryan la que constituye la base cómica de la serie.
¿Qué más te da lo que piensen los demás? ¿Qué eres, un Golden Retriever?
Los guiones tiran mucho del recurso perro para cierto tipo de gags que recuerdan a cuando Brian no puede evitar sus instintos caninos en Padre de Familia (de hecho, uno de sus productores ejecutivos está detrás del desarrollo de esta adaptación). El hecho de que Ryan ve a un hombre hecho y derecho vestido de perro interactuar con otra gente, que actúan como lo harían con un can, es una peculiaridad que viene de planteamiento y que combinada con aquel recurso perruno que contaba nos da grandes momentos de comedia. Y no me olvido de la secuencia de fumados que siempre despide cada episodio.
Sin embargo, hay que decir que es difícil racionalizar los motivos por los que disfruto cada episodio de esta serie. Es su rarunez, su punto trastornado, su punto absurdo y, sobretodo, Wilfred. Ha sido toda una sorpresa en un género en el que actualmente es difícil ser fresco y diferente. Eso sí, es una de esas a las que hay que cogerle el punto, así que recomiendo que le deis una oportunidad y que al menos veáis un par de episodios.