Nueva serie que saca Antena 3, nueva serie que lo peta. Y en este caso, lo merece. La cadena tiene muy claro desde hace tiempo cuál es su público y poco a poco lo fomenta y refuerza. Tiene un perfil mucho más definido que Televisión Española -que tiene que lidiar con un público demasiado generalista hasta para ser España- y más definido que Telecinco, que da tumbos entre el público adulto y femenino de su entretenimiento y el joven y algo masculino de sus intentos de ficción.Gran Hotel ha sido la última e inteligente gran apuesta de Antena 3, que aprovecha el tirón de títulos como Downtown Abbey o La Señora para crear un drama de época con toques de misterio. A la cadena no se le puede negar el mérito de mezclar e introducir, con más o menos éxito, cierto tipo de géneros en sus producciones.
En contra
Empiezo con la parte mala por aquello de dejar después con mejor sabor de boca, ya que la impresión general tras el primer episodio es buena, y lo hago con la música. La banda sonora está fuera de tono en bastantes secuencias y, además, demasiado presente. Tanto que en muchas ocasiones distrae y molesta.La interpretación es una de los grandes suspensos de nuestra ficción y Gran Hotel no se libra. Concha Velasco parece recién salida de Nip/Tuck y, junto con Adriana Ozores, están bastante planas. En general, la presentación de tramas ha sido muy eficiente en este episodio, no así la de los personajes que, salvo los más protagonistas, el resto resultan desdibujados y demasiado tópicos.
El eterno problema de la duración de los episodios se traduce aquí en un arranque con demasiados frentes. No hace falta presentar todas las líneas paralelas de trama en el primer episodio y cosas como la vida chunga del hermano borracho eran carne de episodios más avanzados. Lo mismo sucede con el final, que resulta tremendamente anticlimático por todos los misterios y cliffhangers que se abren en un momento. El episodio entero es efectivo y engancha, no era necesaria tanta muerte y tanta cosa.
A favor
A pesar de lo todo lo anterior, es una de las pocas producciones nacionales en mucho tiempo que me ha dejado satisfecha y con intenciones de continuar. Es cierto que las comparaciones son odiosas y que Gran Hotel bebe tanto de sus referentes que se pierde en ellos y carece de un toque de originalidad y novedad; sin embargo, la mezcla de géneros que comentaba y el simple hecho de estar ante una serie española con un tono dramático adecuado, sin chascarrillos, sin cotidianeidad ni españoladas, compensan esa falta de frescura en el contenido.El nivel de producción es sorprendente. El cartón piedra se nota pero oye, también se notaba en Juego de Tronos y al igual que hacía la HBO, Gran Hotel compensa con la ambientación y la atmósfera, que están bastante conseguidas. Además, la realización es realmente sobresaliente, con una puesta en escena, dirección y montaje con intención y mucho dinamismo.
Como episodio de presentación ha sido excelente. Dejando a un lado el asunto de la saturación de frentes narrativos, consigue algo que aquí no se sabe o se tiene miedo a hacer y es combinar los aires de introducción con el tono, el ritmo y la estructura de un episodio cualquiera. La serie no sólo engancha por sus tramas, por eso no hacía falta tanto cliffhanger saturante, sino que atrapa por los personajes, por los ambientes y por las dinámicas. Interesa como conjunto.
En definitiva, me complace encontrar una ficción nacional tan atractiva y notable como Gran Hotel. Esperemos que todos los aspectos positivos se mantengan. Así que, con el atrevimiento de conocer el tipo de seriéfilos que leen este blog, os invito a darle una oportunidad a esta nueva serie, sobretodo a aquellos a los que normalmente os llamaría una producción de estas características (ya sabéis, drama culebronesco de época con algo de misterio). Podéis verlo en la página oficial.