
Antes de empezar a hablar un tema muy interesante que ha saltado estos últimos días, quería hacer un pequeño semi-autobombo. Desde hace unos meses colaboro en
iwannagothere, una
red social de viajes cuyo proyecto me resultó muy interesante desde el principio y es que trata de ofrecer
destinos distintos a los que estamos acostumbrados a ver en guías.

Después de contar por entregas mi
train-trip por la costa este de USA, me he embarcado en una nueva
línea de guías relacionadas con las series de televisión (y también el
cine). La idea es acercar a los fans de determinados títulos las
localizaciones donde se rodaron algunas secuencias de esas series para que, cuando planeen un viaje, vean si hay algo interesante cerca de donde van a viajar.
Había que
estrenar las guías con alguna serie potente y qué mejor que hacerlo con una de las producciones mejor valoradas de la última década que ya se ha hecho un hueco en la historia de la ficción en televisión. No puedo referirme a otra que a
Los Soprano. Así que, si queréis saber dónde está
la casa de Tony Soprano o dónde se rodó la
última secuencia de la serie, os invito a echar un ojo al
The Soprano’s Location Tour. ¿Cuál será la próxima guía? Sorpresa ;)
Entrando ya en la polémica, quiero hablar de la
decisión de TVE de eliminar todas las series americanas de su parrilla. La noticia se ha centrado en la
ficción yankie pero hemos de suponer que se refiere a toda ficción no nacional.

Comprendo la decisión de nuestra cadena pública. Por una parte es
entendible que ante un modelo más público,
social y cultural (o eso dicen que será) decidan centrarse en la
producción de productos propios. Por otra parte, es incuestionable que las series nacionales atraen a la
audiencia española de una forma que prácticamente ningún título extranjero consigue igualar, por lo que no deja también de ser una decisión lógica el centrarse en ella y, además, es dar movimiento a nuestra
cuasi-industria audiovisual (y trabajos a mucha gente), lo cual es indudablemente positivo.
De todas formas, aunque en el caso de la primera cadena realmente no afecta demasiado, tengo curiosidad con ese
contenedor caótico que es La 2, ya que gran parte de su parrilla diaria la componen series americanas. ¿De verdad están las cosas como para ponerse ahora a producir tanto contenido para ambas cadenas?
Aunque diga que puedo entender la decisión, me resulta
extremadamente purista y muy equivocada. El directo de TVE,
Javier Pons, afirmó: "
Estas producciones no se van a emitir, tampoco en La 1, aunque cuando haya un producto de calidad que pensemos que está en la línea de este nuevo modelo de televisión pública no descartamos emitirlo en La 1 o en La 2",
Un producto de calidad. Yo, no es por nada, pero contadísimas
series nacionales igualan en calidad a las americanas (y no entro más en este tema porque Televisión Española se salva de entrar en el grupo de cadenas que emiten y crean la misma serie una y otra vez desde ese
chabacanismo que tanto odio y que a los espectadores de este país tanto les gusta).
No estoy diciendo que emitan cualquier tipo de serie, pero hay muchos productos de calidad, culturales y aptos para TVE entre los cientos de títulos americanos. ¿Porqué no incluir en este nuevo modelo esas series extranjeras que marcan la diferencia?¿Porqué rechazar un producto que ellos mismos han de afirmar que es bueno? ¿De verdad piensan que, por ejemplo,
Hermanos de Sangre no entra en un modelo cultural y social frente a
Águila Roja?¿No es bueno para la audiencia ver los buenos productos que se hacen en otros paises y culturas en vez de cerrarse únicamente en España, España, España?. Ya ni siquiera digo que tengan que ser series americanas. En
Europa también se hace muy buena ficción televisiva, y no hablo únicamente del
Reino Unido.
En fin, aunque no me disgusta este nuevo modelo, o al menos lo que pretender hacer, creo que en este apartado
han sido demasiado extremos, sobretodo teniendo en cuenta que no pueden cambiar radicalmente el modelo de la noche a la mañana y necesitarán contenido hasta que la producción propia adquiera su propio ritmo. Veremos como evoluciona todo este asunto en los próximos meses pero, desde luego, es una decisión
mucho más relevante de lo que parece... al menos para mí.
Iba a hablar de un par de temas más también susceptibles de polémica pero, como me he alargado mucho, paso directamente a
preguntaros vuestra opinión sobre el tema. Tengo curiosidad sobre qué pensáis vosotros, seguidores de ficción televisiva.