Han regresado las series, y con ellas han vuelto cosas que echaba mucho de menos. Por fin se han resuelto alguno de los cliffhangers que me tenían comiéndome las uñas, he podido ver el camino que toman alguna de mis series que se habían quedado en un punto extraño y han regresado esos personajes que me llevan cada semana a un lugar feliz.
Pero también están de vuelta otros aspectos menos positivos. Si hay algo que me hace saborear aún más de seguir semanalmente las series, es poder debatirlas en blogs, podcasts o redes sociales con otros que las disfrutan, pero cada año se generan siempre corrientes en contra de algunos títulos que son difíciles de encarar.
‘Modern Family‘ es una comedia que ya en su cuarto año sigue manteniendo un nivel admirable. Las escaletas de sus episodios siguen siendo perfectas, la química entre sus personajes funciona como un reloj y mantiene el nivel de ingenio del primer día. Sin embargo, tras varios estupendos episodios de la temporada actual sigue protagonizando una corriente de desencantados y renegados seguidores que la acusan de estancamiento.
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miércoles, 23 de enero de 2013
sábado, 19 de enero de 2013
Paso del tiempo y saltos temporales
Hace unas semanas, estuve hablando del tiempo aplicado a la fragmentación de la narración en las series. Hoy voy a retomar el tema temporal en las series desde otros aspectos de su uso en la historia y el contenido de la ficción televisiva, sin entrar en temas de ciencia ficción y viajes en el tiempo.
Estos días estoy poniéndome al día con ‘Downton Abbey‘. En el artículo sobre la narración fragmentada ya hacía una referencia a este drama de época de BBC, relacionada con esos pasos de tiempo tan drásticos de su segundo año que provocaban una percepción extraña de la continuidad de las tramas; sobretodo la emocional.
En esta tercera temporada de’ Downton Abbey’ estoy experimentando una sensación extraña. Acostumbrada al rápido paso del tiempo y a las grandes elipsis de la serie, la brusca frenada en el avance temporal de las tramas me provoca cierta impresión de estancamiento, como si esperande a que finalmente arranquen las historias; y cuando me he querido dar cuenta, estoy a un capítulo del final de temporada.
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Estos días estoy poniéndome al día con ‘Downton Abbey‘. En el artículo sobre la narración fragmentada ya hacía una referencia a este drama de época de BBC, relacionada con esos pasos de tiempo tan drásticos de su segundo año que provocaban una percepción extraña de la continuidad de las tramas; sobretodo la emocional.
En esta tercera temporada de’ Downton Abbey’ estoy experimentando una sensación extraña. Acostumbrada al rápido paso del tiempo y a las grandes elipsis de la serie, la brusca frenada en el avance temporal de las tramas me provoca cierta impresión de estancamiento, como si esperande a que finalmente arranquen las historias; y cuando me he querido dar cuenta, estoy a un capítulo del final de temporada.
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lunes, 14 de enero de 2013
Superioridad moral y hate-watching
La expectativa y la actitud con las que nos acercamos a los programas como espectadores son determinantes para cómo los acabaremos percibiendo o valorando. La promoción de una producción en concreto, la idea preconcebida que tenemos de sus creadores o de la cadena donde se emite y la apariencia general del producto determinan, ya antes de verlo, en qué lado de la balanza nos encontraremos. Desde qué prisma arrancará nuestro juico de ese programa.
La superioridad moral con la que la audiencia se asoma a cierto tipo de estrenos es algo con lo que los propios creadores juegan a la hora de elaborar y desarrollar ciertas producciones. Esto ha sido el gran acierto de programas como ‘Quién quiere casarse con mi hijo’, que se preparan y producen de tal forma que esa autoconsciencia defina el tono.
En ‘Quien quiere casarse con mi hijo’ la intención es evidente y se ve reforzada por una brillante y gamberra post-producción de los episodios. En EEUU, la sensación de este verano en cuanto a realities trash se refiere, ha sido ‘Here Comes Honey Boo Boo’; dejadme que os lo presente.
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La superioridad moral con la que la audiencia se asoma a cierto tipo de estrenos es algo con lo que los propios creadores juegan a la hora de elaborar y desarrollar ciertas producciones. Esto ha sido el gran acierto de programas como ‘Quién quiere casarse con mi hijo’, que se preparan y producen de tal forma que esa autoconsciencia defina el tono.
En ‘Quien quiere casarse con mi hijo’ la intención es evidente y se ve reforzada por una brillante y gamberra post-producción de los episodios. En EEUU, la sensación de este verano en cuanto a realities trash se refiere, ha sido ‘Here Comes Honey Boo Boo’; dejadme que os lo presente.
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jueves, 3 de enero de 2013
Suspenso en paternidad = espectáculo televisivo
La relación entre menores y televisión es un tema que nunca muere y que suscita polémicas constantemente. Nuestros compañeros de Bebés y más han hablando sobre la hipersexualización de la infancia y quería aprovechar la coyuntura para colocar aquí el punto de mira en uno de los factores determinantes: los padres y madres como jueces y parte.
Y es que ‘Toddlers and Tiaras’, como menciona Beatriz en su artículo, es realmente grotesco e indignante, porque cada segundo que pasa no puedes evitar preguntarte por qué los servicios sociales no quitan la custodia a determinadas madres o por qué se permite explotar a un niño y arrebatarle su infancia de esa manera tan obvia y pública. Pena que nunca tendremos la prueba con un ‘Toddles and Tiaras: 10 años después’ con estas niñas y sus adolescencias decadentes cual estrellita Disney.
La cantidad de realities en la parrilla americana que ponen en evidencia la capacidad de paternidad de ciertos individuos es incontable. Un ejemplo que quizá no sea tan obvio es ‘My super sweet 16’. Este reality de MTV muestra cómo niñatos de familias bien preparan la fiesta de su dieciséis cumpleaños sin ningún tipo de restricción.
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Y es que ‘Toddlers and Tiaras’, como menciona Beatriz en su artículo, es realmente grotesco e indignante, porque cada segundo que pasa no puedes evitar preguntarte por qué los servicios sociales no quitan la custodia a determinadas madres o por qué se permite explotar a un niño y arrebatarle su infancia de esa manera tan obvia y pública. Pena que nunca tendremos la prueba con un ‘Toddles and Tiaras: 10 años después’ con estas niñas y sus adolescencias decadentes cual estrellita Disney.
La cantidad de realities en la parrilla americana que ponen en evidencia la capacidad de paternidad de ciertos individuos es incontable. Un ejemplo que quizá no sea tan obvio es ‘My super sweet 16’. Este reality de MTV muestra cómo niñatos de familias bien preparan la fiesta de su dieciséis cumpleaños sin ningún tipo de restricción.
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martes, 25 de diciembre de 2012
Seis episodios para celebrar la navidad con Friends (II)
Ayer dejé la fiesta navideña con ‘Friends’ a medias, y hoy toca revisitar los tres episodios restantes de este fin de semana nostálgico con los seis amigos de Nueva York. Pero antes de entrar en harina, es más que apropiado hacer una mención a aquellos episodios navideños que no han entrado en el top, para que los tengáis controlados por si también queréis echarles un vistazo… ¡Porque no hay episodio aburrido de ‘Friends’!
Se han quedado cuatro en el tintero (la décima temporada no tiene episodio realmente navideño). El 4×10 es El de la chica de Poughkeepsie y en éste podréis disfrutar de cosas como la canción navideña de Phoebe o a Joey fingiendo ser un padre de familia despedido por Mónica en el restaurante. En el 8×09, el del paso hacia delante de Ross, éste intenta explicar a Mona por qué no quiere enviar una tarjeta de felicitación navideña conjunta, dando lugar a un momento incomodamente divertido.
Del 5×10, el de la hermana inapropiada, destacaría lo más navideño del episodio: Phoebe peleándose con el personal para que le den donativos. Y por último, del 2×09, el del padre de Phoebe, me quedo con todas esas secuencias en el apartamento-horno de Mónica con su fiesta temática Hawaiana, ¡Pasad y vivid como el bacon!.
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Se han quedado cuatro en el tintero (la décima temporada no tiene episodio realmente navideño). El 4×10 es El de la chica de Poughkeepsie y en éste podréis disfrutar de cosas como la canción navideña de Phoebe o a Joey fingiendo ser un padre de familia despedido por Mónica en el restaurante. En el 8×09, el del paso hacia delante de Ross, éste intenta explicar a Mona por qué no quiere enviar una tarjeta de felicitación navideña conjunta, dando lugar a un momento incomodamente divertido.
Del 5×10, el de la hermana inapropiada, destacaría lo más navideño del episodio: Phoebe peleándose con el personal para que le den donativos. Y por último, del 2×09, el del padre de Phoebe, me quedo con todas esas secuencias en el apartamento-horno de Mónica con su fiesta temática Hawaiana, ¡Pasad y vivid como el bacon!.
3. El del numerito (temporada, 6 episodio 10)
Janine tiene invitaciones para la fiesta de fin de año de Dick Clark y decide invitar a Joey y a unos emocionados Ross y Mónica. Rachel y Phoebe aprovechan para buscar por todas partes los regalos de navidad escondidos ante un impasible Chandler.Sigue leyendo este artículo en ¡Vaya Tele!
lunes, 24 de diciembre de 2012
Seis episodios para celebrar la navidad con Friends (I)
El parón navideño, bandito sea, no sólo nos da la oportunidad de ponernos al día con los episodios atrasados sino que deja hueco para dar una oportunidad a nuevas series o para recuperar alguna de nuestras favoritas. Y no se a vosotros, pero en ésta época me suelen apetecer las series y películas que aprovechan el ambiente festivo y claro, mezclar navidad y serie favorita en mi cabeza, no podía tener otro resultado que ‘Friends‘.
Salvo en su año de despedida, todas las temporadas de la serie dedicaron al menos un episodio donde la navidad era parte importante de las historias. Hemos visto armadillos navideños, galletitas del niño Jesús o fiestas de año nuevo con numeritos y monos. ¿Os apetece repasar conmigo algunos de estos grandes momentos de ‘Friends‘?
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Salvo en su año de despedida, todas las temporadas de la serie dedicaron al menos un episodio donde la navidad era parte importante de las historias. Hemos visto armadillos navideños, galletitas del niño Jesús o fiestas de año nuevo con numeritos y monos. ¿Os apetece repasar conmigo algunos de estos grandes momentos de ‘Friends‘?
6. El de la navidad en Tulsa (temporada 9, episodio 10)
Muchas temporadas de Friends tienen un episodio recopilatorio y este es uno de ellos. Chandler está en Tulsa y no puede pasar las navidades con sus amigos. Asqueado con la situación, rememora alguno de sus recuerdos navideños. Mientras, Mónica se muere de celos cuando descubre que la única persona trabajando en navidad con Chandler es una tía buena.Sigue leyendo este artículo en ¡Vaya Tele!
miércoles, 12 de diciembre de 2012
‘Side by Side’: El impacto de lo digital en la producción audiovisual
Durante el rodaje de ‘Henry’s Crime’, Chris Kenneally y Keanu Reeves tuvieron varios debates a cerca de cómo la digitalización ha y está cambiando la producción audiovisual. A raíz de esas conversaciones, decidieron producir éste documental que encara esta transformación y reflexiona desde múltiples ámbitos dentro de la industria, planteándose si de verdad es posible que analógico y digital puedan seguir existiendo hombro con hombro.
Cuando estás montando una película en celuloide, eso es la tecnología. El arte es la manipulación de imágenes para contar una historia.
Salvo puntuales momentos didácticos que explican conceptos y aspectos técnicos de los temas que se tratan, el conjunto de reflexiones, opiniones y exposiciones sobre el presente, pasado y futuro de la tecnología en la producción cinematográfica se presentan a través testimonios de figuras muy reconocibles dentro de la industria.
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