La tenia en el tintero desde hace mucho tiempo y al final nunca me animaba a ponerme con The Office, la versión norteamericana de la serie británica del mismo título. Se que debería haber visto primero la original, para apreciar la originalidad real de la propuesta, pero he de admitir que escribo estas impresiones sin haber visionado absolutamente nada de la verión inglesa.
Desde que empezase con la primera temporada hace un par de semanas, he de admitir que me he enganchado totalmente y he tardado "tanto" en verla por el tiempo que me llevó conseguir la segunda y tercera temporadas.The Office es una de las nuevas sitcom. A pesar de que tiene muchos elementos en común con las clásicas (pocos protagonistas, escenarios limitados, duración), realmente está subida en el carro de la evolución que vienen sufriendo las comedias desde hace 3 años. Tras un auge a mediados de los 90 y hasta principios del siglo XXI, este formato ha tenido que buscar la forma de reinventarse a sí mismo, dando como resultado comedias como Me llamo Earl, Weeds o la misma The Office.
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Partimos del hecho de que una oficina realmente es un entorno aburrido. Los creadores han jugado con eso y dándole la vuelta. Los guionistas consiguen, con todos y cada uno de los personajes que integran la oficina, las situaciones y el juego con las cámaras, que cada episodio sea tremendamente entretenido, inteligente, interesante e hilarante. No hay una trama continuada, más allá de la relación de Pam y Jim, y, sin embargo, crea adicción.
¿Las claves de la serie? Lo peculiar de los personajes, lo diferentes que son entre ellos y cómo interactúan cuyo punto claro en común es lo patético y ridículo que es su jefe. Antes de hablar de los persoanjes tengo que recalcar el maravilloso trabajo que hacen los actores y es que realmente parece natural e improvisado cuando han admitido varias veces que está casi todo 100% escrito, desde las frases hasta las miradas a cámara.
Michael Scott es el pilar. No es como House, está claro, sin Jim, Toby, Jan o Dwight no sería lo mismo, está claro, pero siempre lleva la línea de los acontecimientos. Es egocéntrico, ignorante, machista, absurdo, patético, todo lo que dice es inapropiado y, a pesar de todo, no puedes evitar que te caiga bien. Cómo se engaña a sí mismo es una de sus cualidades más excepcionales... la cámara revela la verdad a la vez que él, en las entrevistas, trata de engañarnos engañándose. Es genial.
Dwight Schrute es un personaje indescriptible. Es muy estúpido para unas cosas pero listo para otras. Es soberbio, pelota, chivato, impulsivo y muy muy friki (¿alguien más adora su muñeco de sí mismo?). Sin duda es el más peculiar de todos. Se complementa genial con Jim y cómo este le vacila y le hace perrerías.
Jim y Pam tienen una de las UST (tensión sexual no resuelta) mejor llevadas de las que he visto últimamente. Su relación es tan inocente, ellos son tan transparentes... Son tan monos como Ned y chuck, protagonistas de Pushing Daisies. A parte de eso, es divertidisimo las que le lían al ingenuo de Dwight .También tenemos a Ryan, el temporal, un personaje que, a pesar de ser uno de los más serios, tiene una de las caras más expresivas. Cuando le entrevistan uno es capaz de ver exactamente lo que está pensando. La estricta e inflexible Ángela, la pobre Kelly con su nula vida personal y su diarrea verbal, el absurdo personaje de Creed, que no se sabe que pinta allí metido o la profesional Jan, que hace de contrapunto perfecto al personaje de Michael, son otros de los trabajadores de Dunder Mifflin, Scranton.
Lo peculiar de los personajes se entremezcla con la realización, con ese tono de falso documental (que en ciertas ocasiones canta demasiado, pero se perdona) que le da ese toque de frescura y originalidad a cada episodio.
Curiosidades: En un principio se propuso a Paul Giamatti para el papel de Michael Scott, pero las negociaciones con el actor no llegaron a buen puerto y, finalmente, el papel fue para Steve Carrell. Muchos miembros del casting tienen blogs (generalmente en myspace) pero la que más actualizaciones hace, durante la temporada incluso, es Jenna Fisher (Pam).
Momentos inolvidables (sin spoilers, claro): La grapadora de Dwight en gelatina, el día que Dwaight creía que era Viernes y era Jueves, el guión de Michael que todos interpretan cuando éste no está, el día de la diversidad al completo, los Dundies, cuando Jim hace que Dwight se meta en una caja... y muuuuchos etcéteras.
En definitiva, una serie altamente recomendable por su combinación de calidad y entretenimiento, porque a la vez que ries a carcajadas con las caras de los empleados ante las tonterías de su jefe, sabes que estás viendo una serie de calidad, con actores de calidad y un guión excepcional.
Me despido con un enlace a un vídeo de Youtube que he encontrado. Son 5 buenos momentos de Michael Scott.. no serían mis mejores, pero realmente captan la esencia.
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