jueves, 2 de agosto de 2012

Recursos narrativos: La anticipación



Como espectadores, nos gusta formar parte del relato. Nos gusta prever lo que va a suceder, adivinar qué camino va a tomar una historia o anticipar grandes clímax. El guionista aprovecha esto para jugar con el espectador, quiere por su parte que forme parte de la historia y colocar pistas que le lleven por donde a él le conviene. Sean señuelos o no, estos ganchos atrapan al espectador y le mantienen interesados y conectados con la historia.

Por supuesto, es un recurso peligroso. En el mecanismo anticipación-cumplimiento, la resolución de ese gancho es esencial y lo es por dos motivos: la satisfacción del espectador de ver resuelta su expectativa y la consolidación de la relación entre audiencia y relato. Esto no quiere decir que un señuelo sea malo por definición, todo lo contrario. Utilizado correctamente, esa pista falsa hará avanzar la trama igualmente en otra dirección distinta a la prevista por el espectador, que seguirá disfrutando de formar parte del juego.

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jueves, 26 de julio de 2012

A la mesa con el talento creativo e interpretativo de la ficción televisiva (II)

La semana pasada, con la excusa de las nominaciones a los Emmy, decidí dedicar mi hueco a hablar de esas interesantes mesas redondas que organiza The Hollywood Reporter cada año. Con la cantidad de temas interesantes que se pueden exprimir, tuve que dejar tres de esas entrevistas en el tintero, y también tienen discusiones relevantes sobre las que me gustaría reflexionar.

Empiezo con la reunión de actrices de comedia que contaba con Christina Applegate (‘Up All night’), Julie Bowen (‘Modern Family’), Laura Dern (de la super-comedia ‘Enlightened’), Zooey Deschanel (‘New Girl’), Julia Louis-Dreyfus (‘Veep’) y Martha Plimpton (de la ignorada pero muy recomendable ‘Raising Hope’).

Uno de los debates más sobresalientes y recurrentes en torno a las actrices cómicas es el eterno ¿Son las mujeres divertidas? A estas alturas sigue siendo un tema que sale a relucir cuando un título o una actriz destacan (un ejemplo reciente: ‘Bridesmaids’) y en esta mesa se hacen reflexiones muy interesantes en torno al tema. Más allá de la –para mí obvia- afirmación de que el género del humor no debería ser un debate por sí mismo, las presentes sienten como que los personajes femeninos tienen una presión constante de servir como representación de todas las mujeres.

Puedes leer el resto de la entrada en este enlace :)


jueves, 19 de julio de 2012

A la mesa con el talento creativo e interpretativo de la ficción televisiva

Hoy se presentan los nominados a los premios Emmy de este año y aprovechando la ocasión me salgo un poco de la línea de artículos que he escrito hasta ahora para hablar de las mesas redondas que organiza The Hollywood Reporter desde hace unos años. Aprovechando que actores, actrices, guionistas, showrunners y demás equipo creativo de las series tienen unas semanas libres entre temporadas, reúnen en pequeños grupos a algunos de los nombres más influyentes para que charlen sobre temas en torno al mundo televisivo en general y de sus series y experiencias en particular. Tener la oportunidad de escuchar a este perfil de invitados es realmente interesante para un seguidor y amante de las series, y he considerado adecuado reflexionar sobre algunos de los asuntos tocados en estas mesas a la vez que los acerco los vídeos a aquellos para los que el idioma sea una desventaja.


En esta primera parte, hablo de las mesas con las actices de drama, los showrunners de drama y los actores de comedia.





Por cierto, el año pasado hice algo parecido en este blog, pero únicamente hablando de la mesa de los showrunners. Podéis echarle un vistazo aquí ;)

jueves, 12 de julio de 2012

La suspensión de la incredulidad


Al contrario de lo que esos autores de aires esnobistas tienden a afirmar, la conexión entre el consumidor de ficción y una obra es una relación simbiótica. En este vínculo juegan muchos elementos pero hay un concepto que resulta clave a la hora de acercarse a una ficción.

 La suspensión de la incredulidad define ese acto del espectador de apartar de forma voluntaria el sentido crítico a la hora de juzgar el realismo de lo que está viendo. El espectador amolda los criterios bajo los que juzga la realidad de una historia a las reglas propias que genera cada narración. Samuel Coleridge puso el término sobre la mesa a principios del Siglo XIX cuando reflexionaba sobre géneros como la fantasía, cuya naturaleza exige este compromiso a quien quiera entregarse al disfrute de sus historias. Sin embargo, es un concepto que se aplica prácticamente a todos los ámbitos de la ficción pero cuya ejecución presenta más dificultad cuanto más realista sea su apariencia.

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miércoles, 4 de julio de 2012

Columnista en ¡VayaTele!

No tengo vergüenza. Hace más de un mes que no publico nada y ni siquiera he hecho el meme del final de temporada y se me ocurre actualizar con este tipo de entrada. Ni vergüenza ni perdón tengo.

Hace unas semanas, escribí un artículo en uno de mis blogs de televisión favoritos, ¡Vaya Tele!, como firma invitada. En él hablaba de los peligros del High Concept en televisión, haciendo también pequeña comparativa con su uso en el cine. Podéis leerlo aquí.

Tras publicar aquello, los mandamases de la página me invitaron a participar de forma más asidua en el blog y no supe negarme a pesar del poco tiempo del que dispongo. Lo cierto es que echo de menos escribir sobre televisión pero con la agenda apretada que tengo y esa vía de desahogo televisivo que tengo en Ohhh! TV Podcast hacían que tuviese Hablando de Series prácticamente abandonado.

Participar en un blog con tantos y tan exigentes lectores como el de ¡Vaya Tele! es un lujo y el hecho de que sea una columna semanal me va a obligar a sentarme a escribir y espero que me devuelva el hábito y recupere el blog aunque sea con una frecuencia también semanal. En la columna de ¡Vaya Tele! hablaré sobretodo de temas de guión, de negocio televisivo y demás, así que esto seguirá siendo mi vía para hablar de todo lo demás. Tengo demasiado cariño a este blog y me ha dado muchos buenos momentos y me ha dado la oportunidad de conocer a otros bloggeros y seriéfilos como para abandonarlo.

De momento, lo que sí es seguro que publicaré en este blog parte de mis artículos de ¡Vaya Tele! con enlace a la columna completa así que podréis seguir leyéndome aquí. Hoy me he estrenado y he publicado unas líneas sobre la accesibilidad de las series y el espectador casual, podéis leerlo allí. Y nada, gracias por vuestra comprensión y paciencia y por no eliminarme de vuestro RSS ;)

jueves, 24 de mayo de 2012

De las networks que greenlightearon Work it....

Mayo es una vorágine de cancelaciones, renovaciones y series nuevas en el mundo televisivo y, como cada año, resulta interesante ver cómo las cadenas intentan reproducir los éxitos del año anterior a la vez que intentan buscar algo nuevo. De esta forma, tenemos varias Revenge en marcha, nuevos intentos de encontrar la nueva serie de ciencia ficción para grandes audiencias definitiva o esa avalancha de comedias que se debaten entre querer ser la nueva Modern Family o volver al pasado con sitcoms de aires viejunos a lo 2 Broke Girls o esa monstruosidad que ha renovado llamada Last Man Standing.

Si aún no habéis tenido la ocasión de leer sinopsis o ver los trailers de los nuevos proyectos de las Networks, os invito a que escuchéis el Especial Upfronts que hemos hecho en Ohhh! TV, en el que presentamos cada serie, sus sinopsis, algo de sus fichas técnicas y comentamos qué prometen a priori. En el canal de youtube del podcast encontraréis listas de reproducción con todos los trailers.

Alrededor de 40 nuevas series van a probar suerte en la temporada 2012-2013. Menos de un tercio sobrevivirán. El “este año empiezo a estudiar desde septiembre” de los seriéfilos suele ser “este año no veo series nuevas hasta que no vea cómo van en audiencia”. Es un propósito del tipo que tienes que repetirlo mil veces para creerlo y, a pesar de todo, en tu fuero interno sabes que no ocurrirá. Sabes que no podrás resistirlo y que acabarás llorando por esa magnífica serie con muchas posibilidades pero fulminada por los ratings. Véase mis últimos años: New Amsterdam, Kings, Lone Star… Awake.

Y no escarmiento. No escarmiento porque se que Last Resort, una de las nuevas propuestas de ABC, tiene todas las papeletas para acabar en el universo paralelo de las series canceladas y, aún así, es una de las (pocas) que espero con ganas.

A la que auguro un futuro menos nublado es a The Goodwin Games, nueva comedia de FOX que sale del horno de los artífices de How I Met Your Mother y una de las pocas sitcoms de este año que no se vende como la nueva familia moderna definitiva. Pena que tengamos que esperar a midseason para verla. Ahora que lo pienso, quizá no sea necesario, puede que la veamos antes de lo planeado cuando la monstruosidad titulada The Mandy Project se hunda en la miseria.

 Este año tenemos conceptos condenados al fracaso como esa prueba de lo hundida que está NBC que es la serie con el mono, dramas con mujeres forzadas a meterse en la mafia o doctores con doble personalidad. Pero a mí me divierte más la desesperación generalizada por marketinizar (¿? Yo marketinizo, tu marketinizas, él marketiniza… Sí, ¿no? :P) todo producto sin importar como.

Ejemplos de esto son Elementary, que los televidentes se empeñan en comparar con el Sherlock de BBC cuando realmente nos encontramos ante el enésimo drama policíaco con tensión sexual no resuelta. Personalmente creo que CBS ha cometido un error y este referente le hará más mal que bien.

Peores son en cualquier caso esos reclamos en los trailers. Dramas de mafia que presentan “el guionista de la saga Crepúsculo”, series de aspiraciones épicas exageradas que utilizan un fracaso comercial como fue G.I. Joe Rise of the Cobra o series de misterio que se presentan como lo nuevo de los artífices de Gossip Girl y Pretty Little Liars.

Podría seguir divagando sobre lo que se lee de todas estas nuevas series pero no me extenderé más y voy a acabar con mi pequeña quiniela de los Upfronts. Valentina y Dani del podcast Del Sofá a la Cocina han propuesto un juego en el que nos convertimos en Raphaeles y Aramises por una temporada, apostando por aquellas series nuevas que sobrevivirán o morirán en el intento. En este enlace tenéis el funcionamiento y cómo participar.

Mis predicciones. 
666 Park Avenue (ABC): Renueva.
Elementary (CBS): Renueva
Arrow (CW): Renueva
The Goodwin Games (FOX): Renueva.
Chicago Fire (NBC): Renueva

Last Resort (ABC): Cancela.
Animal Practice (NBC): Cancela.
Ben & Kate (FOX): Cancela.

Para despedirme, os planteo otra predicción, una que todos los años es muy divertida de hacer...

¿Cuál creéis que será la primera serie en ser cancelada?.



viernes, 18 de mayo de 2012

No soy repetitiva, es que me han dibujado así.

Lo conclusivo en la ficción televisiva es esquemático y repetitivo, tanto que corre el riesgo de provocar el cansancio de los espectadores, que acaban por perder el interés en seguir participando de las historias episódicas que se cuentan. Es una característica inherente al formato que también comporta un peligro del estancamiento.

Con el tiempo he ido comprobando que lo puramente autoconclusivo no es para mí. Suelo empezar con ganas pero la repetición de dinámicas acaba por desconectarme de la serie, cuyas historias capitulares o personajes protagonistas no han logrado captar mi interés. Sin embargo, jamás utilizaría la repetición de fórmula como un argumento en contra de una producción cuya reiteración es completamente intencionada y nace desde el planteamiento de la historia que cuenta.

Hace unos días, comenté en twitter que estaba disfrutando bastante de una serie que no está dando demasiado que hablar, Touch. Con la inmediatez que caracteriza al pajarito, varias de las respuestas que recibí hacían referencia al carácter autoconclusivo del estreno de FOX y coincidían en calificarlo de repetitivo y cansino.

Touch tiene un concepto muy claro. Partiendo de la premisa de que los seres humanos estamos conectados por un patrón, una maraña de hilos que hace que estemos obligados a que nuestras vidas se toquen e influyan entre sí, se centra en Jake, un niño autista de 11 años que ve estos hilos en forma de complicados entramados matemáticos. Su padre Michael (Kiefer Sutherland) intenta descifrar los mensajes de Jake y ayudar a estas personas con la intención final de conectar con su hijo.

Semana a semana, cada capítulo de Touch nos hace testigos de varias historias aparentemente paralelas que, por sí mismas o por la influencia de Jake, van chocando unas con otras. Es cierto que Touch requiere mucho salto de fe del espectador, que ha de aceptar la premisa como parte del juego y aceptar el flujo de casualidades con las que juegan las tramas, pero al igual que la mayoría de los dramas autoconclusivos no engaña a nadie.

El espectador con una clara preferencia por el drama seriado acusa a la serie de estar estancada, de no avanzar y de resultar repetitiva sin aceptar que Michael es otro Grissom más y realmente la trama horizontal es muy leve y sólo existe como recurso para poder seguir explicando ese entramado de conexiones vitales.

Lo que busca Touch es contar esas pequeñas pero interesantes y emotivas historias semanales con un tono optimista, hasta sensiblero, a la vez que va desarrollando a pasos minúsculos esa relación entre padre e hijo, que ha construido tan bien que ya nos ha dado algún momento donde una simple mirada entre ellos se convierte en uno de los clímax emotivos del episodio.Ver Touch esperando un desarrollo horizontal más allá de eso es como ver How I Met Your Mother por el misterio de quién es la madre.

Sí. Touch es repetitiva y el desarrollo de los episodios es siempre el mismo, tanto que comprendo más que en otros casos que resulte cansina a aquellos que no logren conectar con su tono, con las historias o con su dinámica. Pero antes de pedir que sea la serie que a tí te gustaría o de calificar sus tramas conclusivas, su razón de ser, como relleno, piensa que no es repetitiva, la han dibujado así.