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Sigo con mis visionados veraniegos, que con tanto Galáctica estan dando menos de sí de lo que pensaba, y lo hago con dos despedidas.
La primera viene con Samantha Who, cuya primera temporada fue simpática. Sabían sacarle partido a la amnesia de la protagonista y era de esas inocentonas pero que se veían bien. Ya en su final y en los comienzos de la segunda empezó a notarse un bajón considerable. De ser simpática pasó a ser simple, blanca y sin gracia. Lo de la amnesia quedó más en quinto que en segundo plano y se cargaron lo que la haciá más especial.
No se si por puro masoquismo o por esa idea de simplemente ver cómo cerraban la serie, he continuado con ella incluidos los episodios emitidos en verano. La serie ya ha acabado y se ha ido de la peor forma que podrían haberlo hecho. Entre el 2x16 y el 2x17 hay una especie de salto temporal inexplicable en el que de repente Sam tiene el trabajo de sus sueños y hay un triángulo amoroso entre Ted, Sam y su jefe. El resto de tramas están como estáticas pero estos cambios hacen que los últimos cuatro episodios se perciban como falsos.. mas allá de que siguen en el mismo rancio nivel que los anteriores.
Sí le doy un plus a la serie con su último capítulo, en el que homenajea varias series como 24 o Veronica Mars. Pero ahí queda todo.
La otra despedida la hago de Valentine, esa serie que siempre he tenido la impresión de ver sólo yo en este planeta. Ya expresé mi divertimento en sus comienzos... no es la comedia que te cambiará la vida ni te hará reír a carcajadas pero, siendo sincera, la he disfrutado bastante. Los "casos episódicos" en general son curiosos y me daban mi ración de chonismo y el plus de tener a dioses griegos pululando por la tierra me gustaba, para qué lo voy a negar. Me encantaba que no se tomara en serio a sí misma. Hablando en plata: serie chorras que me entretiene.
Además, tras un par de epis, empezaron a meter un rollo de mafia entre los dioses del olimpo que le daba aún más gracia al tema. Los personajes en general son planos del todo pero tienen la facilidad de caerte estupendamente. Si es cierto que los últimos episodios le daban tanta importancia al misterio que todo se volvió demasiado dramático y daba la impresión de que querían ser algo que era imposible que fueran. Darle transfondo a Valentine carecía de sentido. No digo que eso fue su perdición, porque ya estuvo perdida desde su estreno, pero ha enturbiado mi recuerdo. Aún así, seguirá siendo esa serie simpática para mí. Al menos el misterio tiene un desenlace.
Y hasta aquí mi adiós.
Sigo con mis visionados veraniegos, que con tanto Galáctica estan dando menos de sí de lo que pensaba, y lo hago con dos despedidas.
La primera viene con Samantha Who, cuya primera temporada fue simpática. Sabían sacarle partido a la amnesia de la protagonista y era de esas inocentonas pero que se veían bien. Ya en su final y en los comienzos de la segunda empezó a notarse un bajón considerable. De ser simpática pasó a ser simple, blanca y sin gracia. Lo de la amnesia quedó más en quinto que en segundo plano y se cargaron lo que la haciá más especial.No se si por puro masoquismo o por esa idea de simplemente ver cómo cerraban la serie, he continuado con ella incluidos los episodios emitidos en verano. La serie ya ha acabado y se ha ido de la peor forma que podrían haberlo hecho. Entre el 2x16 y el 2x17 hay una especie de salto temporal inexplicable en el que de repente Sam tiene el trabajo de sus sueños y hay un triángulo amoroso entre Ted, Sam y su jefe. El resto de tramas están como estáticas pero estos cambios hacen que los últimos cuatro episodios se perciban como falsos.. mas allá de que siguen en el mismo rancio nivel que los anteriores.
Sí le doy un plus a la serie con su último capítulo, en el que homenajea varias series como 24 o Veronica Mars. Pero ahí queda todo.
La otra despedida la hago de Valentine, esa serie que siempre he tenido la impresión de ver sólo yo en este planeta. Ya expresé mi divertimento en sus comienzos... no es la comedia que te cambiará la vida ni te hará reír a carcajadas pero, siendo sincera, la he disfrutado bastante. Los "casos episódicos" en general son curiosos y me daban mi ración de chonismo y el plus de tener a dioses griegos pululando por la tierra me gustaba, para qué lo voy a negar. Me encantaba que no se tomara en serio a sí misma. Hablando en plata: serie chorras que me entretiene.Además, tras un par de epis, empezaron a meter un rollo de mafia entre los dioses del olimpo que le daba aún más gracia al tema. Los personajes en general son planos del todo pero tienen la facilidad de caerte estupendamente. Si es cierto que los últimos episodios le daban tanta importancia al misterio que todo se volvió demasiado dramático y daba la impresión de que querían ser algo que era imposible que fueran. Darle transfondo a Valentine carecía de sentido. No digo que eso fue su perdición, porque ya estuvo perdida desde su estreno, pero ha enturbiado mi recuerdo. Aún así, seguirá siendo esa serie simpática para mí. Al menos el misterio tiene un desenlace.
Y hasta aquí mi adiós.








Ya al final de la primera temporada la cosa fue
En el lado opuesto está
Revisando entre las series que no había comentado, me he dado cuenta que no he hablado de la nueva comedia de la temporada con más exito en USA.
El principal problema por el que 