lunes, 18 de julio de 2011

¡¡No te soporto!! (10)

¿Cómo he podido permitir que pasara tanto tiempo sin repartir odio seriéfilo? La cantidad de personajes odiosos que pululan por la pequeña pantalla puede llegar a ser preocupante. A veces es un odio disfrutable, de esos que te hacen saborear la maldad de un villano pero generalmente es puro aborrecimiento, repugnancia o manía hacia personajes que no aportan nada y ni siquiera esa aversión enriquece la experiencia de uno con la serie. Aviso que puede haber algún detalle spoileroso de las respectivas series.

Joeffry Lannister (Juego de Tronos)
¿Hay personaje más odioso que el niñato de Juego de Tronos en estos momentos? Nunca tendré aplausos suficientes para los directores de casting que vieron en Jack Gleeson al repulsivo hijo de Cersei, con su boquita de piñón y esa mirada arrogante. El incesto está mal visto por algo. Y aún no hemos sufrido lo peor del rubiales.



Randy Jackson (American Idol)
Me gustaría saber cuánto pagan a una persona que limita su opinión de las actuaciones del concurso de la FOX a cuatro únicas frases. Entre los “It was dope” y los “… is in it to win it” es realmente vergonzoso el nivel de inutilidad de Randy en la mesa de los jueces. No es que Steven Tyler y sus “It was beautiful” aportasen mucho pero al menos era espontáneo y divertido sin tanto Yo! de las narices. A ver si te crees Jesse Pinkman.

Tara (True Blood)
La pucheritos, la llamo. Siempre con esa cara de cordero degollado que ni el gato de Shrek. Cierto es que su madre era alcohólica, que una ménade la tenía hipnotizada y que todo al que se tira acaba muerto, es un vampiro o la está utilizando pero, ‘jamía, tampoco es para tirarte toda una temporada lloriqueando. Y miedo me da ahora con su nueva trama de Ramba lesbiana.


Michael (Nikita).
Vamos a ver, Shane West. Ya tienes suficiente con tu cara cartón que sólo te permite una expresión peligrosamente cercana a la acero azul como para intentar darle a tu voz un tono de Vito Corleonne con el que pareces una parodia de ti mismo más que otra cosa. Y ya cuando recurres a esa mirada aviesa digna de Michael Scofield o Anakin Skywalker el patetómetro se sale de toda medida posible.


No te soporto 1: Kim Bauer (24), Duncan Kane (VM), Nikki (Heroes)
No te soporto 2: Rachel (OTH), Chuck (GG), Locke (Lost)
No te soporto 3: Mohinder (Heroes) Ryan (The Office) Lucas (OTH)
No te soporto 4: Pedro (El Internado), Laurel (Privileged), Angela (FNL)
No te soporto 5: Aaron (GG), Toni (El Internado), Jenna (30 Rock)
No te soporto 6: Tommy Walker (B&S), todo el elenco de Harper's Island, Mandy (WW)
No te soporto 7: Ssssokie Stackhouse (True Blood), Ryan (B&S), Billy (ally McBeal)
No te soporto 8: Jordan (Greek), Will (Huge), Jessica (Hung), Amanda (Top Chef 7), Flo (TAR 3) y Sendhil Ramamurthy (en general).
No te soporto 9: Camille (Parenthood), Emma (Glee), Luc (Brothers and Sisters), Quinn (Dexter)

Y vosotros ¿qué? ¿A qué personaje de serie no soportáis?

miércoles, 13 de julio de 2011

El arte de vender humo

La televisión vende humo. Podría dar varios ejemplos patrios pero hoy quiero centrarme en el alarde de este superpoder que hacen en los yuesei.

El reciente y fascinante estreno de TLC Extreme Couponing” es lo primero que me viene a la mente. En él conocemos a gente que ha canalizado su Diógenes hacia la recolección de cupones de descuento cuyas casas son alijos de cantidades industriales de productos adquiridos con descuento. Abres un armario y tienes cajas de cereales para tres años, miras bajo la cama de los niños y la cantidad de papel higiénico salva de apretones a medio mundo.

¿Y de qué va el programa? Estas buenas gentes se preparan concienzudamente el plan de compra y asisten al supermercado, cupones en mano, para llevarse a casa compras de 2000 dólares por la módica cantidad de 32$. Una música digna de ataques escualos en una película de Spielberg alimenta la tensión insoportable que ya de por sí supone ver a la cajera pasar los códigos de barras por la máquina. No me olvido de esos “coming up” previos a la publicidad con primeros planos preocupados de la protagonista, quien duda de si habrá hecho bien la compra como para pagar con los 40$ de su bolsillo. Trepidante todo. Aquí un ejemplo.



Tenemos concursos de arreglos florales o docurealities que nos adentran en el frenético día a día de un segurata de centro comercial. Qué genial es verles en sus monopatines eléctricos recorriendo a toda prisa el edificio a ritmo de banda sonora tipo The Fast and The Furious porque hay dos canis que se están peleando frente al Berska de turno.

Incluso a mí me venden humo en programas que sigo y me gustan como The Amazing Race o Top Chef. En la primera, a pesar de que seas consciente de que no es posible, el espectador siempre cae en creer esa falsa tensión del final cuando quedan sólo dos equipos por llegar a la meta. El montaje engañoso de las imágenes casi consigue disimular que unos lleguen de día y otros casi de noche. Con Top Chef, la cosa va más por las declaraciones. Siempre intercalan entrevistas con los concursantes hablando de impresiones y sentimientios con los momentos de cocinar. Sólo hay que fijarse bien en lo que dicen, en con quién se meten, en egos exaltados y arrogancias extremas. ¿Que todos dicen que el plato de mengano parece de principiante? Mengano ganará el Quickfire Challenge. No falla.

Pero, aunque seamos conscientes de todo esto, en el fondo nos encanta dejarnos engañar por la tele. Dejaros llevar por el absoluto sin sentido de True Blood, por la genialidad Trash de Scream Queens y por el culebroneo y bitcheo adolescente del placer cupable de turno.

miércoles, 6 de julio de 2011

El trono vacío de Dunder Mifflin


Hay algunos detalles de la trama de The Office hasta la sexta temporada incluida.

Cuando estábamos disfrutando con el buen Dunder Mifflin, nos toca volver a sufrir una etapa de cambios. Tras recuperarse al término de la quinta temporada con la Michael Scott Paper Company, The Office sufrió su verdadera crisis con la sexta temporada. La química entre los peculiares y excéntricos currantes de la oficina empezó a perder fuerza y ni siquiera podíamos escudarnos en la adorable tensión sexual de Pam y Jim. Esos momentos incómodos, ese patetismo tierno de Michael Scott y el choque entre personajes se vieron aligerados, todo era más plano y repetitivo. Pudimos disfrutar de algún episodio memorable o de detalles y situaciones dignas de sus mejores momentos, pero la brillantez de una comedia que fue mi favorita durante un tiempo se había perdido.

A pesar de que el arranque de la nueva temporada seguía sin hacer alarde de la genialidad de sus primeros años, el regreso de Holly, uno de los personajes más añorados de la serie y perfecta compañera de Michael, trajo una nueva luz a la oficina, y toda la segunda mitad de la temporada nos ha devuelto a los mejores momentos de the Office. Desde las idas de olla geniales a lo Thread Level Midnight hasta los momentos más entrañables como la adorable proposición de Michael a Holly, la oficina ha vuelto a su esencia, con interacciones entre personajes que funcionan a la perfección como Erin con Michael y con Andy, Dwight en su mundo (y con su deseado momento de jefazo), Jim y Pam en un necesario segundo plano o incluso el insoportable de Gabe.

Sin embargo, ha sido la marcha de Steve Carrell de la serie lo que ha marcado el tono de la última etapa de la séptima temporada. Esos aires de despedida unidos a la certeza de que añoraremos al irrepetible Michel Scott han hecho de los últimos episodios tan divertidos como emotivos. Se nos va de The Office un grande de Scranton y un cómico excepcional que tantas risas nos ha regalado todos estos años y que deja vacío un trono que aún no tiene sustituto definitivo. El candidato que más suena para ser el nuevo regional manager de Dunder Mifflin es Robert California, al que interpretó James Spader en una season finale repleta de cameos.

Desde que Boston Legal se despidese en 2008 tras cinco temporadas en antena, Spader no se ha comprometido con ningún proyecto televisivo. Personalmente no pude reprimir saltos de alegría cuando se rumoreó que Will Arnett ocuparía el despacho de Michael pero, tras verle en acción con esa incómoda entrevista, James Spader me da buenas vibraciones. Antes de dejaros con algunos vídeos de la temporada suelto una pregunta al aire.. ¿Qué os parece Spader como candidato? ¿Os gustó algún otro de los que vimos en la finale?



Un lip dub en la oficina



Awwwwwwww...



Sin duda el momento de la temporada que más recordaré siempre será la canción de despedida que cantan a Michael.. “9.986.000 minutes”. Lagrimilla.

Algunas de mis secuencias favoritas parecen escabullirse en los rincones interneteros así que acabo con un recopilatorio de los mejores momentos de Michael según NBC que empieza con la genialérrima intro del hilarante “Threat Level Midnight”. Podéis verlo aquí.


lunes, 4 de julio de 2011

La involución de la televisión española

Telecinco se une a la pauta única de publicidad, práctica que Antena 3 lleva tiempo aplicando en sus canales de TDT. Os preguntaréis ¿Qué es eso de la Pauta Única? Pues es un claro paso adelante en la involución televisiva que nos caracteriza en España.

Básicamente, lo que hacen los conglomerados televisivos es agrupar el share de sus diversas cadenas y venderlo como un paquete único total a los anunciantes. ¿Consecuencias? Monetariamente es buen negocio, ya que hasta la cadena más pequeña de TDT percibe unos ingresos que por sí misma no conseguiría, sobretodo en las novatas. Sin embargo, personalmente considero que las desventajas son mucho peores.

Primero, ¿Para qué invertir tiempo y dinero en crear y posicionar tu múltiplex televisivo si luego lo vas a invalidar a la hora de aprovecharlo comercialmente? Creas Divinity, un canal dirigido al público femenino con una programación clara y efectiva (en unos meses ya ha alcanzado el 1%) para después vender su espacio publicitario junto al resto de canales.

Gran parte del problema es claramente de los anunciantes y su mente que sólo funciona cuando les hablan de millones de espectadores y share. Cierto es que ya comentaba aquí que España no es USA. Somos muy pocos como para agrupar audiencias específicas considerables y los anunciantes no quieren tragar, pero superando este cortoplacismo que nos caracteriza para todo, pienso que la TDT podría llegar a permitir a los grupos de comunicación elaborar grandes paquetes publicitarios donde cada audiencia específica adquiriese relevancia y el perfil publicitario se aplicase a cada cadena, los cosméticos a Divinity y las Gilettes a Neox. Que sí, es generalizar, pero los estereotipos existen por algo.

Lo gracioso del asunto es que hace muy poco eran los mismos anunciantes los que declaraban estar hartos del rechazo del espectador. Pedían un cambio con el cual la publicidad no fuera una intrusión y ofrecer información que interese al espectador. ¿Qué mejor forma de hacer esto que aceptar una pauta única de publicidad en la que se eliminen perfiles de interés y, además, se descuide absolutamente el emplazamiento de los cortes publicitarios?

Que esa es otra. Antena 3 lo está haciendo bien en TDT: tiene los perfiles claros y apuesta por programación exclusiva pero toda buena percepción se emborrona cuando un corte publicitario corta una frase o un episodio se deja a medias porque es la hora del culebrón (me pasa cada vez que veo Extreme Makeover Home Edition en Nova).

Es un tema peliagudo, sin duda, y es muy difícil contentar a todas las partes implicadas, que son demasiadas, pero tener el ojo en el ahora les acabará mordiendo en el trasero.


lunes, 27 de junio de 2011

Let's put a smile on that face!

En 1990, Pawnee fue declarada el septuagésimo sexto mejor lugar para tener un caballo. Casi veinte años después hemos tenido la oportunidad de vivir el día a día del departamento de Parques y Jardines de la ciudad, conociendo así a sus pintorescos y adorables personajes.

Creada como falso spin off de The Office, el primer año de Parks and Recreation no conseguí conectar con la serie. Los personajes no acababan de arrancar y la inevitable comparación con la oficina de Scranton no favorecía la impresión final. Sin embargo, la segunda oportunidad la superó con creces y por ello no hay serie más indicada para empezar con el repaso a mis comedias de la temporada.

Tras una divertida segunda temporada que perfiló perfectamente cada personaje, la química entre ellos y nos regaló grandes momentos de comedia, ha sido con la tercera temporada donde la serie ha acabado de explotar una hilarante y excéntrica dinámica de personajes que ha completado con dos nuevos componentes.

¿Qué le pido a la cuarta de los funcionarios de Pawnee? Primero, que mantengan el nivel, por supuesto, porque el tercer año ha sido constantemente divertido con picos de genialidad como el Festival de la Cosecha. Después pediría más interacción entre algunos personajes: April y Andy son muy monos pero espero que salgan algo más de su relación. Ron y Chris pueden tener grandes secuencias juntos y… no se qué va a ser de nosotros sin Little Sebastian. Ah, y que sigan Leslie y Ben con su jugosa y shippera tensión sexual.

Creo que ha quedado claro que Parks and Recreation es una de mis comedias actuales favoritas, que más disfruto semana a semana, y no hay nadie mejor que ellos para terminar de exponer los porqués.

Ron Swanson siendo él mismo



CHRIS, solo el guest character de Alec Baldwin en Friends es más entusiasta.



ANDY, Boom! “Eso es una galleta”.



Unas cuantas tomas falsas



Pawnee en 3D!!!





miércoles, 22 de junio de 2011

You have to go back, Linden

Sarah Linden tenía un pie en California cuando se encontró el hilo. Ese hilo, que trajo pérdida a unos, quebraderos de cabeza a otros o dolor a quien no lo merecía, para ella ha supuesto la gran tentación definitiva de no dejar ese Seattle gris. Al sucumbir y tirar de él, poco a poco ha ido desvelando una telaraña de tramas en la que tanto ella como el espectador han caído como moscas.

Un asesinato, un misterio y una investigación policial, tres pilares básicos para una historia contada sin un formato claro y haciendo uso de recursos muy propios del género. Los señuelos, falsos culpables y cliffhangers que tanto ha sembrado la narración con el avance de los episodios no sólo eran necesarios en un título así sino que además su presencia resultaba hasta predecible. Es por esto que no me cuento entre los indignados por un final que realmente no ha engañado a nadie y sigue el tono y las formas del resto de episodios.

Sin embargo, que mi balance final de este drama de AMC se incline ligeramente hacia lo positivo poco tiene que ver con todo ello. Lo que comenzó como una forma astuta de llevar el caso acabó perdiendo la efectividad y capacidad de sorprender y embaucar. Las tramas se volvieron cansinas, repetitivas y lo único que me animaba a seguir era la magnética cara de póker de Linden y su química con Holder. La paciencia tuvo su recompensa ya que, tras cuatro o cinco episodios valle, el undécimo episodio demostró con creces que la atracción e interés con esta pareja de policías no eran infundados.

Cuidado, a partir de aquí puede haber algún que otro comentario spoilero.

Los últimos dos episodios, además de seguir manteniendo el atractivo visual característico, jugando con la ventaja de concentrar todo el desenlace, ya que prácticamente toda la línea de investigación de la temporada queda invalidada en el décimo episodio, vuelven a contar con el atractivo de los primeros.

¿Me ha gustado el final? Como episodio me ha resultado correcto, es coherente con el resto de la temporada, incluido el cliffhanger, y muy efectivo. ¿Me gusta lo que implica? No. El caso de Rosie Larsen ha dado de sí todo lo que podía y espero que esto se trate de un señuelo más y su asesinato se resuelva en un par de episodios de la próxima temporada.

¿Qué le pido al sophomore year de The Killing? Más desarrollo de la relación de Linden y Holder sin tener que recurrir a un semi-bottled episode, engañar sin invalidar y equilibrar las diferentes tramas para evitar casos como el repetitivo dolor de Michelle Forbes. Sí, no pasan ni dos semanas, es evidente que no puede superarlo en el tercer episodio, pero no hace falta que lo veamos constantemente.

Y vosotros ¿Qué le pediríais a la segunda temporada de The Killing?



jueves, 16 de junio de 2011

Primer contacto con Falling Skies.

Zombies, eventos changos, visiones del futuro, lagartos ratoneros… Lo apocalíptico no pasa de moda y este verano TNT se ha unido al género con su invasión extraterrestre en Falling Skies. TNT España, que estrenará la serie pocos días después de la premiere americana, nos ha ofrecido a algunos bloggers la posibilidad de echar un vistazo al primer episodio, del que paso a enumerar los pros y contras.

Es condenadamente entretenida, su mayor y mejor baza siendo el tipo de producto que es. Es ligera, con mucho ritmo y una buena producción, ideal para el verano.

Como todo entretenimiento familiar, la serie está llena de tópicos: Un padre que ha perdido a parte de su familia, un militar obcecado en sus principios al cual importan un pimiento los civiles, un triángulo amoroso adolescente, los amigos guerreros, los momentos lacrimógeno-familiares… Pero el adolescente no es odioso, ¡¡Milagro!!

En Estados Unidos el estreno es episodio doble pero nosotros sólo tuvimos la oportunidad de ver el primero pero un pajarito nos contó que el segundo episodio es más oscuro y se centra más en otro tipo de tramas. Probablemente ese tono en la segunda parte compense al tono más familiar de la primera y todo quede más equilibrado.

Nos libra de sufrir la enésima invasión. Los extraterrestres están asentados y los humanos viven la situación con naturalidad, o toda la que permite algo así, están organizados y tienen las cosas claras. El piloto es muy hábil presentando a los personajes en mitad de toda la acción.

Sin embargo, aunque presenta muy bien, falla a la hora de crear una conexión con el espectador. Nadie me importa ni interesa especialmente y, aunque es algo para lo que hay que tener paciencia, conectar con, al menos, un personaje, es vital.

Tampoco se anda con chiquitas en cuanto a la mitología. Es una invasión extraterrestre por lo que, lógicamente, alienígenas pueblan la ciudad y no se crea un misterio en torno a cuándo se enseñarán y cómo serán.

Noah Wyle encaja bien con su profesor inteligente pero decidido y Will Patton clava al militar autoritario. El resto del reparto funciona aunque realmente aún es pronto para saber cómo va a funcionar la dinámica del grupo.

Pero, sin duda, lo mejor del piloto es su efectividad. No sólo deja ver muy claro el tono sino que establece ya un formato muy claro que combina tres líneas de trama que seguro funcionarán como la estructura básica de cada episodio: El monstruo de la semana, que en este caso será "el problema de supervivencia de la semana", la lucha contra los invasores y los problemas de organización social.

Conclusión, Falling Skies es exactamente lo que esperaba de ella: entretenimiento efectivo que combina bien sus elementos familiares con los de género y que construye una mitología lo suficientemente interesante para querer saber más.

La serie se estrena este domingo 19 de Junio en Estados Unidos y llegará a España el 24 de Junio a las 22:15 en TNT. En la web oficial podéis ver vídeos y además leer los cómics que detallan lo que ocurrió durante la invasión.