.
Por algún motivo que desconozco, tenía la idea de que este estreno veraniego era de BBC. ¿Qué me encuentro cuando empiezo a verlo? Que es americana y, para más Inri, de Lifetime. Probablemente nunca me habría acercado a ella de conocer el canal de origen pero las casualidades a veces traen cosas buenas y, esta vez, ha sido así.
Please welcome tontita Deeeb (modo Oprah off). Una delgada, pija y superficial modelo rubia se levanta un día dispuesta a arrasar en una entrevista para azafata en un concurso televisivo. Ese mismo día, Jane, una abogada inteligente de talla grande, tiene una reunión importante con un cliente. Sus vidas no pueden ser más diferentes.
Deb conduce mientras termina de maquillarse cuando, por no mirar hacia delante, choca contra un camión y muere. Al mismo tiempo, un joven nervioso aparece en la oficina de Jane con un arma (lío de faldas) y, una cosa lleva a la otra, y ella acaba con un tiro en el pecho.
Deb llega al cielo, una especie de centro comercial mezclado con un spa (más que nada por las batas) donde su guardián, y su iMac, le espera para determinar qué pasa con su alma.. Pero ella se cree muy lista y pulsa la tecla "RETURN" tras leer el típico "No pulsar".
Irremediablemente ve arrastrada su alma al cuerpo de Jane, cuyo corazón acababa de pararse en la sala de urgencias de un hospital.
Ese es el comienzo de una serie en la que Deb se verá atrapada en el cuerpo y la vida de Jane sin poder evitarlo. Apoyada por su ángel guardián (Ben Feldman, un plus por lo mono que es) y su mejor amiga, tiene que acostumbrarse a la nueva ropa, a no poder apartar la mirada de los donuts o a los "subidones de inteligencia".
En su trabajo tienen pocos miramientos y nadie se extraña cuando, a pesar de haber recibido una bala, Jane aparece por la puerta de la oficina tan campante... y tiene que adaptarse a su nuevo trabajo como (buena) abogada ASAP.
La verdad es que la serie es bastante simpática. El piloto dura 45 minutos y se hace muy entretenido. La forma de plantear el arranque es acertada y en seguida conectas con la protagonista y te enganchas a su destino. Además, la actriz no solo es buena sino muy empática.
Algo que tiene muy a favor es el hecho de que no se ceba en que Jane sea talla XL y Deb talla XS, sino en la seguridad, autoestima o superficialidad. Evidentemente Deb se horroriza al verse en el cuerpo de Jane, pero no se centra en ese "argumento" ni mucho menos, algo que me temía que ocurriría cuando leí la sinopsis.
Algo que tiene bastante en contra es la coherencia de personalidades. En la presentación de Deb se centra mucho en su superficialidad y en su papel de rubia tontita y nada en su faceta sensible, algo que afecta mucho a la coherencia con lo que luego podemos ver cuando está en el cuerpo de Jane. Es más empática, menos superficial y más... humana. La fusión de su personalidad con la de Jane debería haber sido más lenta, no sólo por coherencia sino también por las posibilidades de comedia que están perdiendo.
Aún así, la verdad es que Lifetime, una cadena cuyo target son las mujeres de mediana edad por lo que abundan culebrones y realities tipo "Desnudas" (original de Lifetime), me ha sorprendido con una serie simpática y fresca con una protagonista interesante. Evidentemente, la cosa no va mucho más allá e incluso debería tildarla de placer culpable aunque de momento no tiene una carpeta en mi disco duro... Esperaré a ver si se convierte en un culebronaco y el piloto resulta ser lo único que merezca la pena. En cualquier caso, una serie ligera y fresquita para el verano.
Por algún motivo que desconozco, tenía la idea de que este estreno veraniego era de BBC. ¿Qué me encuentro cuando empiezo a verlo? Que es americana y, para más Inri, de Lifetime. Probablemente nunca me habría acercado a ella de conocer el canal de origen pero las casualidades a veces traen cosas buenas y, esta vez, ha sido así.
Please welcome tontita Deeeb (modo Oprah off). Una delgada, pija y superficial modelo rubia se levanta un día dispuesta a arrasar en una entrevista para azafata en un concurso televisivo. Ese mismo día, Jane, una abogada inteligente de talla grande, tiene una reunión importante con un cliente. Sus vidas no pueden ser más diferentes.Deb conduce mientras termina de maquillarse cuando, por no mirar hacia delante, choca contra un camión y muere. Al mismo tiempo, un joven nervioso aparece en la oficina de Jane con un arma (lío de faldas) y, una cosa lleva a la otra, y ella acaba con un tiro en el pecho.
Deb llega al cielo, una especie de centro comercial mezclado con un spa (más que nada por las batas) donde su guardián, y su iMac, le espera para determinar qué pasa con su alma.. Pero ella se cree muy lista y pulsa la tecla "RETURN" tras leer el típico "No pulsar".Irremediablemente ve arrastrada su alma al cuerpo de Jane, cuyo corazón acababa de pararse en la sala de urgencias de un hospital.
Ese es el comienzo de una serie en la que Deb se verá atrapada en el cuerpo y la vida de Jane sin poder evitarlo. Apoyada por su ángel guardián (Ben Feldman, un plus por lo mono que es) y su mejor amiga, tiene que acostumbrarse a la nueva ropa, a no poder apartar la mirada de los donuts o a los "subidones de inteligencia".
En su trabajo tienen pocos miramientos y nadie se extraña cuando, a pesar de haber recibido una bala, Jane aparece por la puerta de la oficina tan campante... y tiene que adaptarse a su nuevo trabajo como (buena) abogada ASAP.La verdad es que la serie es bastante simpática. El piloto dura 45 minutos y se hace muy entretenido. La forma de plantear el arranque es acertada y en seguida conectas con la protagonista y te enganchas a su destino. Además, la actriz no solo es buena sino muy empática.
Algo que tiene muy a favor es el hecho de que no se ceba en que Jane sea talla XL y Deb talla XS, sino en la seguridad, autoestima o superficialidad. Evidentemente Deb se horroriza al verse en el cuerpo de Jane, pero no se centra en ese "argumento" ni mucho menos, algo que me temía que ocurriría cuando leí la sinopsis.
Algo que tiene bastante en contra es la coherencia de personalidades. En la presentación de Deb se centra mucho en su superficialidad y en su papel de rubia tontita y nada en su faceta sensible, algo que afecta mucho a la coherencia con lo que luego podemos ver cuando está en el cuerpo de Jane. Es más empática, menos superficial y más... humana. La fusión de su personalidad con la de Jane debería haber sido más lenta, no sólo por coherencia sino también por las posibilidades de comedia que están perdiendo.
Aún así, la verdad es que Lifetime, una cadena cuyo target son las mujeres de mediana edad por lo que abundan culebrones y realities tipo "Desnudas" (original de Lifetime), me ha sorprendido con una serie simpática y fresca con una protagonista interesante. Evidentemente, la cosa no va mucho más allá e incluso debería tildarla de placer culpable aunque de momento no tiene una carpeta en mi disco duro... Esperaré a ver si se convierte en un culebronaco y el piloto resulta ser lo único que merezca la pena. En cualquier caso, una serie ligera y fresquita para el verano.












