Muy entusiasmada andaba yo hace un par de meses cuando se estrenó Life UnExpected. Muchos de los que añorábamos aquel tono más inocente que solía rondar por la WB caímos en las garras del piloto de la serie para midseason de The CW. Yo misma escribía sobre ello entusiasmada.Desgraciadamente este drama familiar ha resultado ser mucho menos de lo que esperaba de ella y desde hace semanas mi ilusión ha caído en picado.
Los decentes y estables resultados de audiencia demuestran que la gente detrás de la serie sabe muy bien lo que se hace. Life UnExpected está siendo lo que debe, es decir, un producto fácil de ver con un esquema muy claro al que cada semana van a volver las “luxes” del mundo que ven la CW. Esto es bueno para ellos pero malo para nosotros.
Nunca fue brillante y eso lo dejó claro ya desde el primer episodio. Los diálogos no eran especialmente destacables, los personajes muy típicos y las tramas bastante manidas pero la idea y el tono nos engañaron. Parecía que estaba ante nosotros una serie familiar al estilo de las Gilmore o Everwood (que fue lo que nos quisieron vender junto con Juno), uno de esos dramas con conflictos reales e interesantes que se alejan del eterno adolescenteo de instituto. Yo me esperaba algo del tipo Jack&Bobby, una serie de la WB que disfruté, y de la que os hablé, hace unos meses pero parece que o no hay demasiado talento detrás de Life Unexpected, o no quieren usarlo.
Así que... ¿Qué nos hemos encontrado?. Pues lo que dije antes: no sólo puro tópico sino también cansina reiteración de esquemas y conflictos, véase:
Baze. Eterno padre inmaduro que poco a poco demuestra que no es tan irresponsable pero a veces se pasa de papi guay. De alguna forma, siempre sale bien parado.- Cate. Madre novata que siempre SIEMPRE lo hace todo mal y acaba peleada con su nueva hijita querida. Sí, la serie está contra ella y a favor de Baze. Descaradamente.
- Lux, un personaje desperdiciado. Tenían la posibilidad de hacer una adolescente interesante y diferente a lo que solemos ver pero no… nos encontramos con una niñata insoportablemente egoísta que a la mínima ya está pataleando. Y que, a pesar de llevar unos rizos de perfecta peluquería, siempre se los jode poniéndose un dichoso gorrito.
- Ryan. El responsable. Al que siempre se compara con Baze, la tercera parte del triángulo que acaba haciéndose, como se veía venir hace tiempo, amiguísimo de Baze. Todos contra Catie!
- Baze siempre es chachi. Ryan siempre es rancio.
- Los actores que interpretan a los amigos de Lux tienen cara de chungos a propósito. Sirven muy bien para esos inexplicables momentos en los que Lux desconfía de ellos, sus amigos de toda la vida, en favor de sus nuevos y mamarrachos padres. Todo serán abrazos al final del capítulo.
- Todos mienten constantemente, pero siempre acabamos llegando a la conclusión de que de alguna forma eran mentiras piadosas y ellos no tienen la culpa. Y aprenden la lección.
- Opción de trama 1: Lux quiere algo. Catie pasa. Baze se hace el guay y se lo da. Lux la caga. Lux se enfada con Baze porque, de alguna forma, parece que él ha manipulado las cosas (por hacerle un favor) y ella se siente traicionada. Alguno de los secundarios (o Catie) abre los ojos a Lux. Lux pide perdón. Catie mira con ojitos a Baze. Ryan echa miradas aviesas a Baze. Los amigos de Baze juegan a la consola.
- Opción de trama 2: Lux no sabe conciliar su vida antigua con la nueva. Miente a la antigua. La caga. De alguna forma o Catie o Baze salen culpables. Lux patalea. Alguien le da la charlita del perdón. Lux pide perdón. Todos son felices.
Por cierto... y ¿de qué sirve que Cate y Ryan tengan un programa de radio? Ya en estos primeros episodios se han cargado prácticamente todos los giros que podía darle ese tema y eso, un programa de lo más chorra todo sea dicho, ya no da mucho más de sí y esa falta de conflictos nuevos nos va a traer aún más reiteración de tramas. El horror.
En definitiva. Life Unexpected ha acabado siendo un drama ñoño con personajes generalmente insoportables y un tono plano y blanco. Un producto de fácil consumo que está consiguiendo lo que pretendía: audiencia. Lo comprendo, pero me da rabia. Mucha.

















